FotografÃa: Javier Lorenzo, perfil de Twitter.
Javier Lorenzo nació en Madrid en 1960 y estudió periodismo. Ha trabajado en varios medios de prensa escrita y radio, como Cadena Ser o El Mundo. Su trayectoria como escritor empezó con El último soldurio, tÃtulo que le reportó un gran éxito. Más tarde publicó su continuación en Las guardianas del tabú, y luego siguió El error azul, ambientada en la Guerra Civil española. Su última novela es El caballero verde. En esta entrevista nos habla de ella y de más temas. Le agradezco muchÃsimo el tiempo y la amabilidad que me ha dedicado.
Javier Lorenzo — Entrevista
- ACTUALIDAD LITERATURA: Tu última novela publicada es El caballero verde. ¿Qué fue lo que más te inspiró de Sancho MartÃn, la figura histórica en la que se basa?
JAVIER LORENZO: Al margen de rescatar a otro náufrago de nuestra ilimitada y emocionantÃsima Historia, el hecho —desconocido por entonces para m× de que hubo muchos españoles que acudieron a guerrear a Tierra Santa. Hasta el punto de que varios papas prohibieron que participaran en las Cruzadas, ya que la llamada fue tan poderosa que amenazaba con el despoblamiento de sus tierras y, por tanto, con el cese de nuestra cruzada particular, la llamada Reconquista. Por otro lado, que nuestro héroe —porque puede llamársele as× llegara a entrevistarse con el sultán Saladino a petición de éste me pareció un detalle asombroso y lleno de significado. Desde luego, digno de ser novelado. Â
- AL: ¿Puedes recordar alguna de tus primeras lecturas? ¿Y la primera historia que escribiste?
JL: De pequeño leÃa hasta las instrucciones de los taladros. Recuerdo que en Primaria le pedà a mi madre que me regalara la colección completa de Los Cinco, de Enyd Blyton. Si aprobaba todas en junio, claro. Además, pasó por mis manos todo Bruguera y me encontré con Salgari, Stevenson, Zane Grey y, desde luego, con Julio Verne. Las aventuras del capitán Hatteras o La isla misteriosa —aparte de otras de sus obras más conocidas— fueron ferozmente devoradas por mis hambrientos y estupefactos ojos. La Luna, los polos, el Maelstrom… Aquello era una gozada.
Y lo primero que escribà fue una poesÃa, sin duda. A mi madre, supongo. No me voy a saltar el cliché a estas alturas. En cualquier caso, siempre ganaba los concursos de redacción de mi clase, asà que me vine arriba y aquà estoy.
- AL: ¿Un escritor de cabecera? Puedes escoger más de uno y de todas las épocas.Â
JL: A su manera, creo que los tres se parecen, a pesar de ser también muy distintos: Stendhal, Kafka y Hemingway. Los tres tienen una prosa lÃmpida, engañosamente sencilla. Como decÃa Hemingway cuando le hablaban de Faulkner: «Conozco todas las malditas palabras que escribe, pero no las uso porque no quiero». Pasarán los siglos y su lenguaje seguirá siendo contemporáneo, eficaz y arrebatador. En cuanto a los españoles, Cela y Delibes, aunque curiosamente la única novela histórica del genial vallisoletano —El hereje— me dejó frÃo.Â
- AL: ¿Qué personaje de un libro te hubiera gustado conocer y crear?Â
JL: Dudo que me hubiera gustado conocerlo: Pedro Páramo.
- AL: ¿Alguna manÃa o costumbre especial a la hora de escribir o leer?Â
JL: No soy tiquismiquis, pero necesito silencio y, para escribir, un margen previo de soledad.
- AL: ¿Y tu sitio y momento preferido para hacerlo?Â
JL: Muchas veces escribo de noche, pero deberÃa haber cambiado eso hace tiempo. Hay un niño que se empeña en ir al colegio.
- AL: ¿Hay otros géneros que te gusten?Â
JL: Todos los que se escriben con honestidad. Los géneros son una patraña. Sólo hay un género, el de la buena literatura, y da igual el adjetivo que se le adjudique: negro, infantil, ciencia-ficción…Â
- AL: ¿Qué estás leyendo ahora? ¿Y escribiendo?
JL: Ahora mismo estoy alucinando —no es una frase hecha, el cerebro me hace chiribitas— con una novela corta del transilvano (de ascendencia húngara, por el nombre) Attila Bartis. Se titula El paseo. Indescriptible, esquizofrénica, contundente e implacable. Parece escrita por un saltimbanqui siniestro y loco. ¡Me está dando hasta miedo!
En cuanto a escribir, tengo en avanzado estado de gestación una novela que no sólo no es histórica, sino que no se parece a nada de lo que he hecho hasta ahora. Está siendo un descubrimiento. Cada paso es una sorpresa. Y no añado más.
- AL: ¿Cómo crees que está el panorama editorial?
JL: Vivo, que no es poco. Son los culpables de que los lectores no seamos todavÃa una especie de secta ultrasecreta e incluso satánica. Mis bendiciones para todos. Desde los más grandes a los más pequeños. Y venga, ya puestos, para los que se autoeditan los libros, también.
- AL: ¿Te está siendo difÃcil el momento de crisis que estamos viviendo o podrás quedarte con algo positivo para historias futuras?
JL: Tan difÃcil como para cualquiera. Pero para mà la crisis, la pandemia y la guerra son sólo coincidencias. Algún dÃa, si quieres, te contaré el porqué.