Modernismo literario: qué es y sus características

Rubén Darío y el Modernismo.

Rubén Darío y el Modernismo.

En español, el término modernismo hace referencia a un movimiento cultural y literario nacido entre los años 1880 y 1917. Esta corriente tuvo un gran auge en la literatura castellana, sobre todo en Hispanoamérica. Su mayor representante fue el poeta, periodista y diplomático nicaragüense Rubén Darío, con su antología poética Azul (1888). En esta obra se representa la ruptura de la estética en las letras de la época.

El modernismo literario se caracterizó por un refinamiento, embellecimiento y aristocratización de los vocablos, produciendo así una renovación en el manejo de la métrica y el lenguaje. En este movimiento es posible identificar la influencia de tres grandes corrientes europeas: el parnasianismo (búsqueda de la objetividad); el romanticismo (valoración de lo diferente); y el simbolismo (misterios por descifrar).

Características del modernismo literario

Uno de los rasgos más profundos del modernismo literario tiene que ver con el uso más culturo de la lengua. Uno de sus grandes objetivos fue “el arte por el arte”. Este concepto se refiere a crear por el mero hecho del placer de hacerlo, a través de maneras estilísticas y poéticas. Los referentes de este movimiento optaron por la poesía como medio de expresión predilecta, pues les permitía imprimir simbolismos colmados de belleza.

La búsqueda de la estética

Para los modernistas era fundamental que las imágenes fueran preciosas. La perfección formal en las composiciones era parte del ornamento de cada obra. El lenguaje culto y bien cuidado, y la necesidad de creación sin motivo racional ni lógico, sino más bien artístico, conformaban la estética de los poemas y otros textos del movimiento.

Pulcritud en el lenguaje

El modernismo buscaba la belleza a través de recursos literarios cultamente puestos. El cuidado en los detalles creaba imágenes que se relacionaban al color, las armonías, los sentidos y el arte. El modernismo literario se caracteriza por hacer uso recurrente de la aliteración, los ritmos marcados y la sinestesia propia del simbolismo. Asimismo, es una corriente que va más allá de la literatura.

Rechazo del realismo

Gran parte de los textos concernientes al modernismo literario se desarrollan en lugares nuevos, exóticos o ficticios. Los modernistas constantemente huían de la realidad industrializada de la época, donde no existía espacio para el arte y la belleza. No es inusual que en los poemas pueda apreciarse la plena búsqueda de la satisfacción mediante lo estético.

La abundancia del preciosismo

Frase de José Martí.

Frase de José Martí.

La corriente modernista poseía una clara tendencia a crear simbolismos, imágenes y ambientes preciosos. La belleza clásica se encuentra presente con el único objetivo de satisfacer una necesidad de hermosura. Los poetas se inclinaban a utilizar un lenguaje colmado de bellos recursos retóricos que hicieran más elaboradas sus obras.

Conjunción entre melancolía y vitalidad

Los artistas modernistas tendían a refugiarse en mundos que diferían del suyo porque no les gustaba el ambiente de su período. Esta es una de las razones por las que se aprecia un rasgo melancólico en los textos de este movimiento. Existía cierto pesimismo y decadencia entre los siglos XIX y XX, lo que reafirmó la actitud oscura de los poetas.

Predominancia de la musicalidad

Los poemas y textos modernistas constaban de una musicalidad muy marcada. Este movimiento rinde culto a las grandes estolas clásicas. Se utilizan versos medievales como el dodecasílabo, el alejandrino y el eneasílabo. Igualmente, incorpora novedosas variantes del soneto.

Influencia de la mitología

Mucha de la literatura modernista se encuentra influenciada por los mitos grecolatinos. En este sentido, es natural que los poemas focalicen sus temáticas a través de dioses y conceptos bellos relativos a la divinidad. Del mismo modo, se habla de personajes propios de la antigua Grecia y la sensualidad aunada a estos, lo que les otorgaba un aire mucho más culto e intelectual a las obras.

Búsqueda de la libertad

El modernismo, al igual que el romanticismo, se caracteriza por romper las normas clásicas de la literatura de su época. Los modernistas buscaban revelarse contra las estructuras y tradiciones para encontrar novedosas y bellas formas artísticas.

En los poemas de esta corriente abundan técnicas experimentales y frescas. También innovaron en léxica, con el uso de galicismos, helenismos y cultismos. Estos medios intentaban hallar la rareza de los vocablos más que la precisión de los mismos.

Suma de sílabas

El poeta Rubén Darío, mayor representante del modernismo en Hispanoamérica y la poesía del siglo XX, adaptó la métrica castellana a la latina. El escritor renovó ritmos que parecían olvidados en los versos, incluyendo nueve, doce y catorce sílabas más dentro de sus textos.

Contexto histórico del modernismo literario

El siglo XIX se determinó por implementar una sociedad industrializada y materialista dedicada al trabajo. La revolución industrial implantó un modelo de sociedad donde las personas se preocupaban más por la producción que por el pensamiento. En este contexto, el modernismo literario surge para proteger la creatividad, la belleza y el arte.

José Martí.

José Martí.

Es muy complejo identificar dónde exactamente surge esta corriente. No obstante, Latinoamérica goza de grandes literatos modernistas. De hecho, se considera que Rubén Darío, nacido en Metapa, Nicaragua, fue el padre de este movimiento. Las obras de este autor, conocido como “el príncipe de las letras castellanas”, están dotadas de parnasianismo y simbolismos inspirados en los trabajos de Théophile Gautier y Paul Verlaine.

Además de Darío, otros grandes autores referentes que publicaron en la primera mitad del 1880 fueron: el cubano José Martí, el dominicano Max Henríquez Ureña, el poeta cubano Julián del Casal, el mexicano Manuel Gutiérrez Nájera, el peruano Manuel González Prada y el colombiano José Asunción Silva. Estos artistas fueron llamados “modernistas” como término peyorativo. Sin embargo, posteriormente adoptaron con orgullo tal denominación.

Obras más notables de Rubén Darío (1867-1916)

  • Azul (1888);
  • Prosas profanas y otros poemas (1896);
  • Cantos de vida y esperanza (1905);
  • Canto a la Argentina y otros poemas (1914);
  • Los raros (1896).

Otras obras del modernismo literario

  • Edad de oro (1878 — 1882): José Martí;
  • Ismaelillo (1882): José Martí;
  • Ánforas, Imprenta de la Viuda de Montero (1914): Max Henríquez Ureña;
  • La combinación diplomática (1916) Max Henríquez Ureña;
  • Morán, Francisco. Casal à rebours (1996): Julián del Casal;
  • El Parnaso Mexicano (1886): Salvador Díaz Mirón;
  • Sensaciones de arte (1893): Enrique Gómez Carrillo.

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