Federico GarcĂa Lorca.
Los poemas de Federico GarcĂa Lorca son un tesoro literario, uno de los estandartes más relucientes de las letras españolas del siglo XX. A pesar de lo corta de su existencia, su nombre se levanta como uno de los más emblemáticos entre los poetas de la historia hispánica.
El escritor naciĂł el 5 de junio de 1898, en Fuente de Vaqueros, un pueblito campesino de la vega granadina, AndalucĂa, Reino de España. Sus padres, fueron Vicenta Lorca Romero (maestra de escuela) y Federico GarcĂa RodrĂguez (hacendado). Tuvo un hermano, Francisco, y dos hermanas, Conchita e Isabel.
Infancia, adolescencia y viajes de estudios
La vida en el campo marcĂł gran parte de su inspiraciĂłn, esto a pesar de que toda la familia se mudĂł a la ciudad de Granada en 1909, cuando Federico tenĂa once años. Este traslado lo afectarĂa significativamente, segĂşn Ă©l mismo relatĂł luego en un ensayo autobiográfico sobre el ambiente rural de Fuente de Vaqueros.
Muchas de esas experiencias sensoriales (el canto de los pájaros, el correr de los rĂos, el olor de la hierba, el sabor de las frutas, las imágenes de la luna…) las evocĂł más adelante. Además, Federico, el muchacho, pasĂł muchos veranos en el área campesina de Asquerosa (actualmente, Valderrubio). En ese lugar, rodeado de naturaleza, escribiĂł sus primeros poemas.
Él siempre mantuvo un fuerte sentido de pertenencia con el campo, a pesar de que se le definĂa como “un señorito de la ciudad”. En su adolescencia comenzĂł a palpar con perplejidad el tema de la desigualdad social. Durante sus numerosos viajes por sus estudios, observĂł como los campesinos de “corazĂłn puro” y “manos trabajadoras” eran marginados por los citadinos.
Un destacado escritor prematuro y los maestros que le formaron
Se matriculĂł en la Universidad de Granada en 1914, en un curso que permitĂa ingresar a las licenciaturas de filosofĂa y letras, y de derecho. Sin embargo, en esa Ă©poca sus compañeros intelectuales lo conocĂan más como un virtuoso de la mĂşsica y no por su escritura. HabĂa tomado clases de piano con Antonio Segura Mesa y admiraba las partituras de Beethoven, Chopin y Debussy, entre otros.
Federico, el adolescente, era aficionado al teatro y con frecuencia se reunĂa con un grupo de jĂłvenes intelectuales en el cafĂ© “El Rinconcillo”. Los profesores que ejercieron más influencia en Ă©l durante su paso por la Universidad fueron Fernando de los RĂos (Derecho PolĂtico Comparado) y MartĂn DomĂnguez Berrueta (TeorĂa de la Literatura y de las Artes).
Primeros poemas publicados
Los viajes de estudios de Federico GarcĂa Lorca le permitieron conocer otras provincias de España y terminaron por incentivar su vocaciĂłn de poeta. Gracias a la ayuda financiera de su padre, en 1918 publicĂł su primer libro de prosas llamado Imágenes y Paisajes, un texto recopilatorio de sus mejores páginas —hasta entonces— donde abordĂł los temas sociopolĂticos que le preocupaban.
En ese manuscrito expresĂł tambiĂ©n sus dilemas religiosos e intereses artĂsticos y estĂ©ticos (canto gregoriano, el estilo renacentista, el barroco, la lĂrica popular…). En 1918 muriĂł su profesor de mĂşsica, suceso que terminĂł por decantarlo definitivamente hacia el mundo de la poesĂa.
Residencia de los Estudiantes de Madrid
En 1919 el joven Federico se mudĂł Madrid y se estableciĂł —hasta 1926— en la Residencia de Estudiantes, donde se reencontrĂł con varios de los miembros de “El Rinconcillo”. Ese fue un sitio extraordinario, pues el lugar sirviĂł de catalizador en el intercambio cultural entre españoles y extranjeros, un espacio perfecto para el crecimiento intelectual de GarcĂa Lorca.
En la residencia se hizo amigo de los escritores y artistas nacionales más relevantes de esos tiempos, entre los cuales destacaron Luis Buñuel, Rafael Alberti y Salvador DalĂ. Los mencionados, junto a GarcĂa Lorca, Jorge GuillĂ©n, Pedro Salinas y Gerardo Diego, por nombrar algunos, algunos años despuĂ©s formaron el movimiento artĂstico de vanguardia conocido como “La GeneraciĂłn del 27”.
Asimismo, la residencia fue una plaza de encuentro para prominentes cientĂficos, mĂşsicos y literatos extranjeros como: Claudel, ValĂ©ry, Cendrans, Max Jabob, Marie Curie, Le Corbusier, Ravel, entre muchos otros. En sus recorridos por la ciudad conociĂł directores teatrales como Eduardo Marquina y Gregorio MartĂnez Sierra, asĂ como celebridades artĂsticas como RamĂłn GĂłmez de la Serna o Vicente Huidobro.
Salvador DalĂ y Federico GarcĂa Lorca.
Su encuentro con el maestro que le hizo poeta
En esa Ă©poca GarcĂa Lorca elaborĂł su primera pieza teatral: El maleficio de la mariposa (esta no tuvo una buena acogida). Gracias a una carta de recomendaciĂłn de Fernando de los RĂos, a finales de 1919 el joven Federico conociĂł a Juan RamĂłn JimĂ©nez, quien pasĂł a ser su mentor como poeta y amigo entrañable para el resto de su vida.
Entre 1920 y 1922, GarcĂa Lorca publicĂł algunos versos propios en revistas muy reconocidas como España, ĂŤndice y La Pluma. Juan RamĂłn JimĂ©nez lo incentivĂł a editar su libro de poemas (escritos desde 1918) en la imprenta de Gabriel GarcĂa Maroto, si bien era una editorial pequeña, Federico pudo supervisar personalmente todos los detalles de la impresiĂłn, hasta que la obra se lanzĂł el año 1921.
La versatilidad literaria de GarcĂa Lorca
Durante la temporada veraniega de 1921 conociĂł a Manuel de Falla en Granada, para ese entonces escribiĂł la composiciĂłn de sus Suites y del Poema del cante jondo (publicado en 1931). Este Ăşltimo trata de obras inspiradas en la brevedad, densidad y ardor temático de esta expresiĂłn artĂstica sentimental de tres o cuatro versos.
En 1923 creĂł Los TĂteres de Cachiporra, una especie de teatro ambulante, con el cual hizo la puesta en escena de La niña que riega la Albahaca y el prĂncipe preguntĂłn. Esta fue una comedia que contĂł con la presencia de Falla como colaborador y musicalizador (piano).
La consagraciĂłn literaria de GarcĂa Lorca llegĂł en 1925 con la publicaciĂłn de su poemario Canciones. En paralelo, surgieron las aclamadas representaciones teatrales en Madrid de Mariana Pineda, donde Salvador DalĂ pintĂł los decorados. Además, con DalĂ recorriĂł Cataluña, una tierra que —segĂşn el mismo Federico— ampliĂł sus horizontes creativos.
1928 es considerado como el momento de madurez literaria definitiva del poeta, en ese año fue cuando reflejó su identificación con lo popular y la estilización culta, rasgos que plasmó en el Romancero Gitano, una obra de éxito rotundo. En 1929 acudió como becado a la Universidad de Columbia; en territorio estadounidense escribe otra de sus obras vanguardistas: Poeta en Nueva York.
Durante 1931 se instaurĂł la segunda RepĂşblica Española. Su amigo Fernando de los RĂos es designado Ministro de InstrucciĂłn PĂşblica, quien, a su vez, nombrĂł a GarcĂa Lorca codirector de La Barraca (una firma de teatro universitario que efectuĂł presentaciones en las provincias).
En ese perĂodo escribiĂł Bodas de Sangre, una obra aclamada internacionalmente, asĂ como Yerma y Doña Rosita la Soltera. Sus temas recurrentes fueros el sexo, el amor, la muerte y las injusticias sociales.
Federico GarcĂa Lorca: Poemas.
Federico GarcĂa Lorca: poemas destacados
El pecho del poeta
Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mà y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.
Norma que agita igual carne y lucero
traspasa ya mi pecho dolorido
y las turbias palabras han mordido
las alas de tu espĂritu severo.
Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonĂa
en caballos de luz y verdes crines.
Pero sigue durmiendo, vida mĂa.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavĂa!
El poeta habla por teléfono con el amor
Tu voz regĂł la duna de mi pecho
en la dulce cabina de madera.
Por el sur de mis pies fue primavera
y al norte de mi frente flor de helecho.
Pino de luz por el espacio estrecho
cantĂł sin alborada y sementera
y mi llanto prendiĂł por vez primera
coronas de esperanza por el techo.
Dulce y lejana voz por mĂ vertida.
Dulce y lejana voz por mĂ gustada.
Lejana y dulce voz amortecida.
Lejana como oscura corza herida.
Dulce como un sollozo en la nevada.
¡Lejana y dulce en tuétano metida!
Largo espectro
Largo espectro de plata conmovida
el viento de la noche suspirando,
abriĂł con mano gris mi vieja herida
y se alejĂł: yo estaba deseando.
Llaga de amor que me dará la vida
perpetua sangre y pura luz brotando.
Grieta en que Filomela enmudecida
tendrá bosque, dolor y nido blando.
¡Ay qué dulce rumor en mi cabeza!
Me tenderé junto a la flor sencilla
donde flota sin alma tu belleza.
Y el agua errante se pondrá amarilla,
mientras corre mi sangre en la maleza
mojada y olorosa de la orilla.
Guerra Civil y fusilamiento
En enero de 1936 Lorca se aliĂł al Frente Popular, y en julio estallĂł la Guerra Civil Española. Este evento marcĂł el exilio de la mayor parte de los intelectuales ibĂ©ricos. Colombia y MĂ©xico le ofrecieron refugio polĂtico a GarcĂa Lorca, pero este se resistiĂł a salir de su paĂs y regresĂł a su provincia natal.
Frase de Federico GarcĂa Lorca.
El 16 de agosto de 1936 fue apresado y asesinado por orden del gobernador de Granada, JosĂ© Valdez Guzmán, despuĂ©s de una denuncia anĂłnima. Se cree que su cuerpo todavĂa yace en una fosa comĂşn localizada en el camino entre VĂznar y Alfacar.