Todo el mundo conoce la obra de Gustave Flaubert, Madame Bovary, la cual dio mucho que hablar en la época de su publicación y estuvo a punto de costarle al autor un serio disgusto, aunque sentó un precedente muy liberador para todos los escritores al separar legalmente las figuras de narrador y escritor de ahà en adelante.
Resulta que el libro, que contiene gran profusión de escenas sexuales y que habla acerca del adulterio, escandalizó a los más puristas y Flaubert fue llevado a juicio por ello.
Finalmente logrĂł convencer a los jueces de que Ă©l no estaba de acuerdo con los actos de baja moral que se describĂan en el libro y tuvo que hacerles comprender que era una obra de ficciĂłn y que Ă©l como persona no era más que el creador del personaje depravado de Emma Bovary, a la cual presentaba ante los lectores como un ejemplo de lo que no se debe hacer.
Esta ingeniosa defensa, que no deja de ser lo más real del mundo, le sirvió para ser absuelto y dio además mucha fama al libro que se siguió vendiendo a mansalva.
No obstante tanto debiĂł de escocer este capĂtulo al propio Flaubert que afirmĂł que le gustarĂa tener tanto dinero como para comprar todos los ejemplares y arrojarlos al fuego para no volver a oĂr hablar de ellos.
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Foto – ABC