Fiódor Dostoievski: contexto y obra

Retrato Fiódor Dostoievski

Fiódor Dostoievski es uno de los escritores más importantes del siglo XIX. Está considerado un escritor universal por la dimensión de su obra, ya que a pesar de ser autor de autores ruso también su obra ha alcanzado la cultura, el pensamiento y la literatura occidental. Junto a él, se encuentran también los grandes autores rusos del siglo XIX: León Tolstói (1828-1910), Antón Chéjov (1860-1904) o Aleksandr Pushkin (1799-1837). Todos ellos, aunque también desarrollaron otros géneros, fueron grandes narradores.

Junto a Dostoievski lograron abrir la imaginación de los lectores con personajes que parecían casi de carne y hueso. Dostoievski transformó la literatura decimonónica con sus grandes novelas enmarcadas en el realismo, un movimiento que abarcó buena parte de la segunda mitad de ese siglo en los países europeos. Su pensamiento y su obra estuvieron muy ligados a los tiempos que vivió durante el gran imperio ruso que poco a poco iría llegando a su fin.

La Rusia zarista: contexto

En el siglo XIX continuaba la dinastía de los Romanov quienes habían accedido al trono en el XVII. Durante la vida de Dostoievski dos grandes zares gobernaron el imperio: Nicolás I (reinado: 1825-1855) y Alejandro II (reinado: 1855-1881).

Nicolás I tuvo que luchar contra los que lo tachaban de ser demasiado liberal y hacerse valer tomando un férreo control sobre la población con medidas más duras (especialmente de carácter educativo con persecuciones en universidad y prensa).

Su hijo, Alejandro II, hizo frente al fin de la Guerra de Crimea, una guerra que se inició durante el reinado de su padre y que terminó con una derrota para Rusia frente a diversos países europeos. Aunque propició diferentes reformas durante su mandato este terminó con su asesinato, llevado a cabo por movimientos izquierdistas después de varios intentos.

Por tanto, como en tantos otros países de Europa, el clima en Rusia durante el siglo XIX era el idóneo para la confrontación. A pesar del marcado carácter absolutista de la monarquía rusa, Alejandro II sostuvo diversas reformas e intentó impulsar otra gobernanza de tipo más liberal, pero no sería suficiente. La revolución de 1917 encuentra su origen en este siglo.

La sociedad también estaba muy cansada del modelo en el que tradicionalmente se había mantenido. La mayoría de la población rusa en el siglo XIX era campesina y con el reinado de Alejandro II se terminó con la servidumbre, con lo que las personas del campo pudieron empezar a tener un poquito más de dignidad y no ser tratadas como simples objetos por los terratenientes. Sin embargo, la sociedad estamental ya estaba obsoleta y este clima sería el preámbulo del fin del zarismo.

St. Petersburgo

Fiódor Dostoievski: biografía

Fiódor Dostoievski nació en Moscú en 1821. Su padre, médico y poseedor de tierras, fue un déspota y autoritario con él y con su madre durante su infancia. Al fallecer ella pronto, Fiódor quedó desamparado ante un progenitor de carácter turbulento que no tardó en enviarlo a estudiar a la Escuela de Ingenieros Militares en San Petersburgo, donde se graduaría como oficial.

Los conocimientos técnicos y el Ejército no lo desanimaron a iniciarse en su camino literario, y tras una traducción de Balzac continuó escribiendo. No obstante, después del éxito de su primera novela en 1846 (Pobres gentes) experimentó muy desiguales críticas en sus próximos trabajos así que dejó la escritura durante los siguientes años. A lo que habría que sumar sus problemas con el juego y con el alcohol que le generarían deudas continuas durante el resto de su vida.

En ese tiempo Dostoievski se inmiscuyó en grupos de tendencia liberal e intelectual que le supusieron una condena a muerte (recuérdese la persecución a la que estuvieron sometidos estas agrupaciones durante el reinado de Nicolás I). Pero la pena de muerte fue conmutada por trabajos forzosos en las frías tierras de Siberia. No obstante, tras beneficiarse de una amnistía fue obligado a servir como soldado raso. Durante su tiempo en Siberia conoció a su primera esposa con la que se casó en 1857, aunque moriría años después.

Tras cumplir con su pena volvió a la literatura con Recuerdos de la casa de los muertos (1862). A partir de aquí no haría otra cosa salvo escribir y jugar. Vivió sus mejores años como escritor, pero su adicción al juego le haría llevar una vida de miseria, llegándose a jugar los derechos de su obra.

En relación con su ludopatía escribió uno de sus mejores trabajos, El jugador (1866). Y después de un viaje por Europa volvió a Rusia y en San Petersburgo escribió la que es su obra más conocida, Crimen y castigo (1866).

Dostoievski se casó nuevamente en 1867 con la mecanógrafa que le ayudó a transcribir sus textos. Necesitaba llegar a tiempo en las entregas que tenía comprometidas, para así no perder la propiedad intelectual sobre su trabajo. Tuvo cuatro hijos con ella y murió en 1881 en San Petersburgo a causa de una hemorragia pulmonar vinculada a la epilepsia que sufrió durante toda su vida.

Parque en invierno

Fiódor Dostoievski: obra

Estuvo inspirado por el pensamiento y la obra de Voltaire, Kant, Hegel, Bakunin, Pushkin, Nikolái Gógol, Shakespeare y Cervantes, Víctor Hugo o Dickens, por citar algunos. La filosofía fue una constante en su vida, aunque Dostoievski no se veía a sí mismo como filósofo. Pero quizás un interés en este campo le ayudara a desarrollar personajes sumamente profundos capaces de cobrar vida en sus novelas. Tanto es así que se ha relacionado la psicología de sus personajes con la teoría de la psicología más tarde expuesta por Sigmund Freud. No olvidemos que Dostoievski cargó con el peso de un padre cruel y tirano.

Precisamente, aunque Dostoievski siempre se mostró proclive a la igualdad social, quizás el hecho de que su padre muriera asesinado por una turba campesina influyera en su ideología cristiana ortodoxa, siendo reacio al socialismo de la época. Asimismo, el autor ruso se estuvo debatiendo personalmente y en su obra entre la ortodoxia rusa y los nuevos cambios que se avecinaban en la Europa occidental. Esta dualidad se encuentra en su pensamiento y en su obra.

Dostoievski y la novela rusa

Dostoievski escribió relato breve, aunque son sus novelas las que le encumbraron. Muchas de ellas fueron publicadas por fascículos en diferentes publicaciones que él mismo se encargaría de editar.

Con el avance del siglo XIX llegó el realismo. Este fue el Siglo de Oro para la literatura rusa, un momento especialmente esplendoroso para la novela y las grandes narraciones. Historias sumamente largas, llenas de descripciones y con personajes de personalidades complejas. Dostoievski fue un maestro en la escritura de este tipo de historias. Sabía cómo hilar el contexto histórico con sus personajes y los conflictos que les afligían.

Construyó cuadros realistas de una riqueza inmensa que rompieron con el Romanticismo. Sus textos dentro del realismo están circunscritos en la novela de ideas. Estas son novelas que cuentan una historia y que, a la vez, hacen profundas reflexiones sobre los grandes temas humanos, con personajes gravemente dibujados.

Iglesia ortodoxa

Principales obras

  • Pobres gentes (1846). Su primera novela, una obra epistolar.
  • Recuerdos de la casa de los muertos (1862). Novela en la que se encuentran reminiscencias de su etapa como prisionero en Siberia.
  • Memorias del subsuelo (1864). Se trata principalmente de un monólogo interior de un personaje apartado de todos. Su concepción se produjo en un momento de gran debilidad para Dostoievski tras la muerte de su primera esposa y de su hermano.
  • Crimen y castigo (1866). Es su obra más conocida y la más influyente. El protagonista, Raskólnikov, es un estudiante que vive en la miseria y que decide matar a una anciana usurera. Los temas centrales de esta obra giran en torno a la culpa, la búsqueda de la honestidad y de la rectitud moral y, finalmente, el perdón y la compasión.
  • El jugador (1866). Una novela ligada a las experiencias personales del autor con su adicción al juego.
  • El idiota (1868). Es la historia de un idiota cuyos dilemas morales son parecidos a los que tiene el protagonista de Crimen y castigo.
  • Los endemoniados (1872). Novela que recoge reflexiones políticas.
  • Diario de un escritor (1873-1881) fue una publicación divulgativa en la que Dostoievski desarrolló pensamiento, introspección espiritual y crítica política, todo ello en el marco de su época.
  • Los hermanos Karamázov (1880). El trabajo del que se sentía más orgulloso y quizás el más reflexivo. Una novela de ideas que trata el  conflicto entre padres e hijos, algo que siempre le obsesionó. Es también un retrato perfecto de la sociedad rusa del siglo XIX.

Invitamos a descubrir o redescubrir a este genio de la literatura universal despidiéndonos con una cita suya: «El secreto de la existencia humana no consiste solo en vivir, sino también en saber para qué se vive».


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