El premio Nobel se vuelve una disputa entre países

A pocos días de que se anuncie el nombre del ganador del premio Nobel de literatura se ha creado una curiosa controversia en torno a la nacionalidad del posible ganador.

La piedra del escándalo han sido las polémicas declaraciones del secretario permanente de la Academia sueca, Horace Engdahl, en cuanto a que la literatura de Estaos Unidos es parte de una cultura que se mantiene al margen de las principales corrientes literarias del mundo, es decir, las de Europa (según el sueco), que es el verdadero centro del universo literario mundial.

Según algunos, estas afirmaciones vaticinan pocas posibilidades de quedarse con el Nobel para un estadounidense (los nombres que suenan más fuerte son los de Joyce Carol Oates, Philip Roth, Thomas Pynchon y Don DeLillo (y ante la sola enumeración de los nombres a uno le gustaría disponer del tiempo suficiente para leerlos a todos, completitos, y poder opinar con verdadero conocimiento de causa)) y han hecho resurgir los nombre del italiano Claudio Magris, del sirio-libanés Adonis y del israelí Amos Oz.

Por ota parte, hay quienes opinan que las letras hispanas, y el hecho de que no han tenido un premio Nobel en los últimos 18 años, juega a favor de españoles y latinoamericanos.

Sin embargo, para otros, las declaraciones de Engdahl también pueden tratarse de una maniobra para lograr una de las especialidades de la academia sueca: dar una sorpresa.

Además, lo dicho por el sueco ha levantado bastante polémica dentro de Estados Unidos, donde la idea de que no son el centro mundo probablemente sólo sea aceptada cuando realmente dejen de ser el centro del mundo.

En medio de la controversia, Engdahl ha tenido que salir a decir que el Nobel no es un premio que se conceda a literaturas ni a países sino a autores, pero ya es tarde, las pasiones están desatadas y sólo se calmarán el próximo jueves 13 cuando se escuche el nombre del ganador.


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