La ciudad de Zamora vuelve a apostar por la creación literaria en formato breve con una nueva edición del ya consolidado Concurso de Microrrelatos vinculado a su Feria del Libro. La convocatoria, que se ha convertido en una cita fija para quienes disfrutan escribiendo historias cortas, abre de nuevo sus puertas a participantes de todas las edades.
Impulsado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Zamora, el certamen se ha diseñado para reforzar el papel de las bibliotecas y librerías como espacios clave de la vida cultural de la ciudad. El plazo de admisión de originales se mantiene abierto hasta el 13 de marzo, ofreciendo varias semanas para que los autores preparen y presenten sus textos.
Convocatoria y entidades organizadoras

El XIII Concurso de Microrrelatos Feria del Libro está organizado por la Concejalía de Cultura en colaboración con la Asociación de Librerías de Zamora (AZAL), la Biblioteca Pública Municipal y la Biblioteca Pública del Estado de Zamora. Todas estas entidades unen esfuerzos para ofrecer un certamen accesible, cercano y pensado para el público zamorano y su entorno.
La iniciativa se integra en la programación oficial de la Feria del Libro de Zamora, que cada año concentra presentaciones, actividades y encuentros en torno a la lectura. De esta forma, los microrrelatos se convierten en una pieza más de un programa cultural amplio, en el que escritores aficionados y habituales comparten espacio con profesionales del mundo del libro.
La convocatoria está abierta ya y se prolongará hasta el 13 de marzo, fecha límite para entregar los originales. A partir de ese momento, el jurado comenzará el proceso de lectura y valoración para seleccionar los textos finalistas y los ganadores de cada categoría.
El certamen pretende, además, reforzar el vínculo entre ciudadanía y redes de lectura pública, dando protagonismo tanto a las bibliotecas como a las librerías de Zamora, que participan de forma activa en la organización y en la dotación de los premios.
Temática, idioma y palabra obligatoria
Una de las señas de identidad del concurso es que la temática de los microrrelatos es completamente libre, lo que permite a los autores moverse con soltura por cualquier género: desde la narrativa más cotidiana hasta la fantasía, el humor, la intriga o el relato costumbrista.
Sin embargo, todos los textos deberán incluir de forma obligatoria la palabra “biblioteca” en el cuerpo del relato. No sirve con colocarla únicamente en el título, sino que debe aparecer integrada en la narración. Esta condición funciona como hilo conductor y homenaje a Rufi Velázquez, directora de las Bibliotecas Municipales de Zamora, a quien se dedica la Feria del Libro de este año.
Los microrrelatos deben estar redactados en lengua española, ser completamente originales, no haber sido publicados con anterioridad y no haber obtenido premio en otros certámenes. Se busca así garantizar la autenticidad de las obras y ofrecer una oportunidad real a textos nuevos.
Esta apuesta por la originalidad y por la presencia expresa de la palabra “biblioteca” pretende visibilizar el papel de estos centros en la vida diaria de la ciudad, no solo como lugares donde tomar prestados libros, sino como espacios vivos de encuentro cultural.
Categorías por edades y extensión de los relatos
Para facilitar la participación de todo tipo de público, el concurso se estructura en tres categorías diferenciadas por edad, como sucede en otros concursos literarios. De esta manera, los participantes compiten en condiciones más equilibradas y se tiene en cuenta el distinto grado de madurez literaria.
- Infantil: dirigida a niños de 8 a 12 años.
- Juvenil: para jóvenes de 13 a 17 años.
- Adultos: reservada a personas a partir de 18 años.
En cuanto a la longitud, las bases establecen que cada texto deberá tener una extensión mínima de 150 palabras y máxima de 200 palabras. El título no se incluye en el cómputo total, por lo que puede ser tan breve o tan extenso como el autor considere, siempre que resulte razonable y coherente.
Este formato de microrrelato obliga a los participantes a trabajar la concisión y el ritmo narrativo, concentrando la historia en muy poco espacio. El reto consiste en contar mucho con muy pocas palabras, ajustándose al límite sin perder claridad ni fuerza expresiva.
Presentación de trabajos y forma de envío
La entrega de los microrrelatos deberá realizarse en formato físico, en papel y dentro de un sobre cerrado tamaño cuartilla. En la parte exterior de ese sobre se tiene que indicar con claridad la leyenda “XIII Concurso de Microrrelatos Feria del Libro 2026”, la categoría a la que se presenta el autor y, según el caso, un lema o seudónimo.
Los trabajos se pueden depositar en dos puntos de recogida: la Biblioteca Pública del Estado de Zamora, situada en la plaza Claudio Moyano, y la Biblioteca Pública Municipal, con sedes en la avenida de Galicia y en la calle Juan Sebastián Elcano. En algunos casos se contempla también el envío por correo postal dirigido a estas mismas bibliotecas, aunque no se aceptan remisiones por correo electrónico.
Dentro del sobre principal deberá incluirse el microrrelato impreso y un segundo sobre más pequeño que contenga los datos personales del autor: nombre y apellidos, edad, dirección postal y teléfono de contacto. Esta separación entre texto y datos garantiza el anonimato durante la fase de valoración.
En el caso de participantes menores de edad, junto a la información personal se incorporará la correspondiente autorización firmada por los padres o tutores legales, requisito imprescindible para que el relato pueda entrar a concurso.
Selección de finalistas, jurado y premios
Una vez cerrado el plazo de presentación, un jurado integrado por libreros y personal bibliotecario será el encargado de leer los textos recibidos y decidir cuáles pasan a la fase final. La composición del jurado busca combinar el criterio profesional del mundo del libro con la experiencia del trabajo diario con lectores.
De cada una de las tres categorías se elegirán 10 microrrelatos finalistas, lo que supone un total de 30 textos seleccionados. Estas obras se recopilarán en un libro que se presentará oficialmente durante el acto de clausura de la Feria del Libro de Zamora, lo que ofrece a los autores la posibilidad de ver su trabajo publicado.
Además de esta publicación colectiva, el certamen contempla un único galardón por categoría. Cada ganador recibirá un premio consistente en 200 euros para gastar en las librerías de Zamora, generalmente aquellas vinculadas a la Asociación de Librerías de Zamora (AZAL) y participantes en la Feria.
En algunas ediciones, el premio económico se complementa con un lote de libros, reforzando así el vínculo con la lectura y animando a los galardonados a seguir explorando nuevas obras y autores. De este modo, el concurso no solo reconoce el talento, sino que impulsa el consumo cultural en el comercio local.
Objetivos culturales y participación ciudadana
Más allá del componente competitivo, la convocatoria del XIII Concurso de Microrrelatos Feria del Libro persigue impulsar la participación ciudadana en la vida cultural de Zamora. La estructura por edades permite que en una misma edición puedan coincidir en las listas de finalistas escolares, jóvenes lectores habituales y adultos que se acercan a la escritura como afición.
El protagonismo que adquieren las bibliotecas en las bases del certamen sirve también para destacar su función como puntos de acceso democrático a la cultura. Al exigir la presencia de la palabra “biblioteca” en los textos, se invita a los autores a reflexionar, de un modo u otro, sobre lo que estos espacios significan en sus vidas.
Para las librerías participantes, la iniciativa representa una oportunidad de visibilizar su trabajo diario y de reforzar la relación con los lectores de la ciudad. Los vales de 200 euros para canjear en comercios locales contribuyen a mantener el tejido cultural y económico ligado al libro dentro de Zamora.
En conjunto, la nueva edición del concurso de microrrelatos se configura como una herramienta sencilla pero eficaz para que la lectura y la escritura ocupen un lugar central en la agenda cultural de la ciudad, integrándose de forma natural en las actividades de la Feria del Libro y generando un espacio donde cualquier persona con una historia que contar pueda encontrar su sitio.