
Vallekas Negra vuelve a tomar las calles y la agenda cultural de Vallecas con una cuarta edición que confirma que la novela negra también puede ser un espejo crítico de la realidad social. Durante una semana completa, el barrio se convierte en punto de encuentro de escritores, lectores y colectivos que ven en la literatura una herramienta para pensar el presente.
Lejos de los grandes focos institucionales y de los patrocinios al uso, el festival se sostiene exclusivamente gracias al empuje del vecindario y del tejido cultural vallecano. El Ateneo Republicano de Vallekas, en la calle Arroyo del Olivar, 79, será de nuevo el corazón de una programación intensa que combina mesas redondas, presentaciones de libros, cine, juegos literarios y un premio de relatos en plena expansión.
Un festival de novela negra y social arraigado en el barrio
Del lunes 2 al domingo 8 de febrero, Vallekas Negra celebra su cuarta edición consolidado como una de las citas más singulares del panorama madrileño. El evento se define como un festival de novela negra y social, y esa doble etiqueta no es decorativa: cada actividad está atravesada por temas como la memoria democrática, los conflictos actuales o la vida en los márgenes urbanos.
El Ateneo Republicano de Vallekas se convierte durante esos días en el epicentro cultural del barrio, albergando más de veinte autores y autoras, además de lectores, asociaciones y colectivos implicados en la vida cotidiana de la zona. El ambiente, según la organización, es el de una fiesta literaria abierta, donde cualquiera puede acercarse a escuchar, preguntar y debatir sin necesidad de credenciales ni invitación. El Ateneo se integra así en la oferta cultural de la ciudad.
Esta cuarta edición mantiene una estructura reconocible: tres mesas redondas temáticas, cuatro presentaciones literarias, un club de lectura escolar y diferentes actividades paralelas que buscan extender el festival más allá del formato tradicional de charla y firma de libros. El objetivo, explican desde el Ateneo, es ofrecer un ocio cultural alternativo que dialogue con las preocupaciones del vecindario.
La cita nació en 2023 y, desde entonces, ha ido creciendo tanto en público como en prestigio. Por Vallekas Negra han pasado ya nombres clave del género negro en España, como Juan Madrid, Alicia Giménez Bartlett, Manuel Rivas, Berna González Harbour, Carlos Bardem o Cristina Fallarás, entre otros, lo que ha contribuido a situar el festival en el mapa de los encuentros literarios del país.
Ese crecimiento no ha cambiado la filosofía inicial: no hay apoyo económico ni público ni privado, solo el trabajo voluntario de socios, simpatizantes y vecinos. El director del festival, Ignacio Marín, subraya que esta independencia refuerza el carácter combativo y comunitario del proyecto, que se debe, literalmente, al barrio.

Programación día a día: novela negra, memoria y periferias
La semana arranca el lunes 2 de febrero a las 19:00 horas con un acto de apertura que combina presentación literaria y conversación en torno al futuro del barrio. El escritor Alejandro M. Gallo, director del festival de novela negra Llanegra, se estrena en Vallekas Negra acompañado por el editor Jesús Egido para hablar de Vallekas 2084, una distopía de género negro ambientada en una Vallecas futurista donde los problemas del presente se proyectan en clave de ciencia ficción.
El martes 3 de febrero es el turno de la ficción más pegada a la oscuridad cotidiana. El prolífico autor Víctor Claudín presenta su novela Vivo en la oscuridad, en un diálogo compartido con Alberto Pasamontes. Tras la presentación, la atención se desplaza a los márgenes geográficos y sociales con la mesa redonda “Novela negra rural y de periferia”, en la que participan David Llorente, Mercedes Rodrigo, Miguel Salas y Marta del Riego, moderados por el propio director del festival, Ignacio Marín.
En esa mesa se pretende poner sobre la mesa cómo la novela negra ha dejado de centrarse solo en grandes ciudades para mirar también a pueblos, barrios periféricos y territorios olvidados. Las historias de crimen y corrupción se sitúan así en escenarios donde la despoblación, la precariedad o la ausencia de recursos públicos también juegan su papel en la trama.
El miércoles 4 de febrero arranca con la presentación de Partida de nacimiento, la nueva obra del escritor y exconcejal de Puente y Villa de Vallecas Paco Pérez, que estará acompañado por Emilio Delgado. La novela se enmarca en esa tradición de relatos que mezclan la intriga con la crónica social, una seña de identidad que encaja de lleno con el espíritu del festival.
La tarde del miércoles se completa con la mesa “Literatura y memoria democrática”, un espacio de debate que reúne a Emilio Silva, Lourdes Ortiz, Sol Gómez Arteaga y Luis Puicercús “Putxi”, bajo la moderación de Marta Sánchez, presidenta del Ateneo Republicano de Vallekas. En este encuentro se reflexiona sobre la capacidad de la literatura para recuperar historias silenciadas, abordar la represión y construir relatos alternativos frente al olvido oficial.
El jueves 5 de febrero el protagonismo recae en una de las voces más reconocidas del género negro español, Paco Gómez Escribano, que presenta su novela Fondo buitre junto a Ignacio Marín. El libro aborda los efectos de la especulación financiera sobre los barrios populares, una temática que conecta directamente con experiencias vividas en muchos distritos de Madrid, incluida Vallecas.
Tras esta presentación, la jornada continúa con la mesa “Literatura por Palestina”, moderada por Elena Quintero, integrante de la Asamblea Vallekas por Palestina. En ella participan Irene Zugasti, Nicolás Castellano, Teresa Aranguren y Mauricio Valiente, que analizan cómo la palabra escrita puede denunciar situaciones de vulneración de derechos humanos y acercar contextos como el de Gaza a lectores europeos, sin perder el rigor ni la complejidad del conflicto.
Actividades paralelas: cine, juegos literarios y feria del libro
El festival no se limita a las charlas en torno a libros. El viernes 6 de febrero se reserva para el audiovisual con un ciclo de cortometrajes de género negro presentado por el actor Vicente Gil. Esta propuesta acerca al público obras breves que exploran, desde el lenguaje cinematográfico, las claves del noir: atmósferas densas, personajes al límite y tramas donde nada es lo que parece.
El sábado 7 de febrero llega una de las citas más esperadas por los habituales del festival: la yincana negra por el barrio, organizada por la Asociación Cultural Gandalf a partir de un relato de la escritora Ana Grandal. Se trata de un recorrido lúdico por las calles de Vallecas, donde los participantes deben ir resolviendo pistas y enigmas inspirados en una historia de intriga específicamente creada para la ocasión.
Durante la misma jornada, el Club de lectura del CEIP Carlos Sainz de los Terreros presentará al escritor Marto Pariente, acercando la novela negra a un público más joven y demostrando que el género puede ser también una puerta de entrada a la lectura para nuevas generaciones. Este tipo de actividades refuerza el vínculo entre el festival y los centros educativos del barrio.
Además, a lo largo del sábado el Ateneo acogerá una pequeña feria del libro con editoriales locales, donde los asistentes podrán descubrir catálogos independientes, adquirir ejemplares firmados y charlar directamente con autores y editores. La intención es visibilizar el trabajo de sellos pequeños que a menudo quedan fuera de los grandes circuitos comerciales.
Con este despliegue, Vallekas Negra demuestra que es mucho más que una sucesión de presentaciones: es un ecosistema cultural que mezcla juego, reflexión, encuentro intergeneracional y apoyo a proyectos editoriales de proximidad, siempre con el sello inconfundible del barrio.
Premios, reconocimiento y homenaje a Leonardo Padura
El domingo 8 de febrero está reservado para la clausura, una jornada en la que se cruzan la celebración de nuevos talentos y el reconocimiento a trayectorias consolidadas. Por un lado, se entregan los galardones del III Concurso de relatos Vallekas Negra, un certamen que este año ha batido récord de participación con 188 textos recibidos, muestra del creciente interés que despierta la convocatoria entre autores noveles y aficionados.
Este concurso se concibe como una de las herramientas principales del festival para fomentar la creación literaria en los barrios. Cualquier persona con una historia negra o social que contar puede participar, sin necesidad de tener libros publicados ni experiencia previa, lo que ayuda a descubrir voces nuevas y a darles un primer espacio de visibilidad.
El broche de oro de la edición llega con el premio Vallekas Negra a la trayectoria, que este año reconoce la obra del escritor cubano Leonardo Padura. Considerado una de las figuras más influyentes del género negro en el ámbito hispano, Padura es conocido sobre todo por su serie de novelas protagonizadas por el detective Mario Conde, personaje que cumple ya 35 años de vida literaria.
A lo largo de su carrera, Padura ha firmado títulos que combinan intriga criminal y radiografía social de La Habana contemporánea, lo que encaja plenamente con la mirada crítica y humanista que Vallekas Negra quiere reivindicar. Entre sus muchos reconocimientos destacan el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015 y el Premio Nacional de Literatura de Cuba 2012, que consolidan su prestigio a ambos lados del Atlántico.
Tras el homenaje, la clausura se completa con un aperitivo popular y la actuación del grupo musical Sesen Stones, un cierre festivo que invita a alargar la conversación más allá de las butacas, mezclando literatura, música y tapeo en un ambiente distendido muy propio de Vallecas.
El papel del Ateneo y el compromiso del vecindario
Uno de los rasgos que más llama la atención de Vallekas Negra es que todo el festival se organiza sin apoyo económico institucional ni patrocinios privados. Como recuerda su director, Ignacio Marín, la cita se ha consolidado “solo con el esfuerzo y el compromiso del barrio”, una circunstancia que refuerza la idea de que la cultura puede levantarse desde abajo cuando existe voluntad colectiva.
La presidenta del Ateneo Republicano de Vallekas, Marta Sánchez, insiste en ese mismo mensaje al reivindicar el papel del centro como motor cultural de la ciudad. Durante décadas, socios y simpatizantes han trabajado de forma altruista para construir una programación constante de actividades, muchas veces en paralelo o en contraste con la falta de atención institucional hacia el distrito.
En este contexto, Vallekas Negra funciona como un símbolo de resistencia cultural y de autoorganización vecinal. El festival demuestra que un barrio históricamente estigmatizado puede liderar propuestas de primer nivel, atraer a figuras internacionales del género negro y, al mismo tiempo, mantener los pies en el suelo, pendiente de las preocupaciones cotidianas de quienes viven allí.
El enfoque social del encuentro se aprecia en la elección de temas —memoria democrática, periferias rurales y urbanas, Palestina—, pero también en la forma de entender la cultura como un bien común, accesible y participativo. Lejos de una idea elitista de la literatura, las actividades están pensadas para que cualquier vecino pueda entrar, escuchar y opinar sin sentirse fuera de lugar.
Así, la cuarta edición de Vallekas Negra se presenta como una semana intensa en la que la novela negra se mezcla con la realidad del barrio, la memoria histórica, la denuncia y la celebración colectiva. Entre presentaciones, debates, cortometrajes, yincanas, feria del libro y homenajes, Vallecas reafirma su condición de territorio literario y demuestra que, cuando el vecindario empuja, la cultura no solo aguanta, sino que florece.