Homenaje en la ciudad
Valladolid ha puesto nombre a una nueva vía en honor a Jesús Redondo Román, histórico dibujante e ilustrador nacido en la ciudad, cuya obra ha viajado por medio mundo. La calle, ubicada en la Ciudad de la Comunicación, subraya un reconocimiento largamente merecido a un creador que ha dedicado casi siete décadas al cómic.
El acto de inauguración reunió al alcalde Jesús Julio Carnero, familiares, representantes del ámbito cultural y amistades del artista. En un ambiente cercano, se descubrió la placa con el nombre de la calle y se entregó una distinción conmemorativa, un gesto con el que la ciudad agradece una trayectoria que ha trascendido fronteras.
Una calle para un autor que puso a Valladolid en el mapa del cómic

Vista de la calle dedicada
La nueva vía conecta el Paseo del Arco de Ladrillo con la confluencia de las calles Orlando y Florencia, en un enclave de crecimiento cultural. No es casual: la ciudad reconoce en Redondo a un “vallisoletano universal” que convirtió el cómic en un auténtico arte y lo proyectó desde su estudio a múltiples países.
Durante la inauguración, el alcalde destacó que el homenaje a Redondo aúna excelencia profesional y compromiso con la cultura. Recalcó, además, su papel en la difusión del cómic como arte y como herramienta de creatividad y pensamiento crítico, valores que la ciudad desea poner en primer plano.
Carnero subrayó también que Redondo fue un adelantado a su tiempo en lo que hoy llamaríamos teletrabajo, colaborando con editoriales extranjeras sin abandonar Valladolid. En sus palabras, el dibujante encarna la “autorretención del talento”, una decisión de vida que, a fin de cuentas, ha enriquecido el tejido cultural local.
El reconocimiento no se quedó en los discursos: el acto concluyó con el descubrimiento de la placa que da nombre a la calle, símbolo de un tributo público y compartido por vecinos y vecinas que han seguido la carrera del ilustrador.
Trayectoria internacional y obras emblemáticas

Trayectoria internacional
Nacido en Valladolid en 1934, Redondo inició su andadura en la agencia Cid de Madrid y publicó en Bruguera antes de dar el salto al mercado británico. Allí colaboró con guionistas como Alan Moore, Pat Mills o John Wagner, consolidando un estilo versátil y reconocible.
Su firma se extendió luego a Francia, Italia, Alemania y Países Bajos, y también cruzó el Atlántico para trabajar con Marvel en Estados Unidos en títulos como Star Trek: Voyager o Kitty Pryde, Agent of S.H.I.E.L.D.. Un recorrido que habla de oficio, constancia y una curiosidad creativa sin fronteras.
Capaz de moverse con soltura por géneros como la fantasía, la ciencia ficción, el wéstern o la aventura, dejó una huella notable en series tan queridas como El Capitán Trueno, donde contribuyó a revitalizar a uno de los grandes iconos del cómic español.
A lo largo de casi siete décadas, su obra se ha difundido ampliamente en Europa y América, llegando incluso a lugares tan lejanos como Nueva Zelanda. Un camino jalonado por ferias y encuentros y homenajes que han subrayado su condición de referente del noveno arte.
El Salón del Cómic y Manga de Castilla y León

Encuentro de autores
Junto a Carlos Ramírez, Redondo impulsó en 2007 el Salón del Cómic y Manga de Castilla y León, una cita que ha colocado a Valladolid en el mapa nacional e internacional del sector. Desde la novela gráfica al manga y el cómic de autor, el Salón ha servido de punto de encuentro para miles de aficionados y profesionales.
Con una afluencia masiva año tras año, el evento se ha convertido en el mayor encuentro cultural y lúdico-juvenil de la Comunidad por número de asistentes, fomentando además el turismo juvenil y cultural y aportando visibilidad al tejido creativo local.
En su 18ª edición, celebrada en 2024, el Salón rindió un homenaje especial a Redondo, quien fue nombrado director honorífico. Aquella edición incluyó una exposición monográfica de su obra y la presentación del libro “Jesús Redondo. Y el cómic se hizo arte”.
Mirando al futuro inmediato, la organización trabaja ya en el XX aniversario del Salón en 2026, una edición que contará con la colaboración del Ayuntamiento y que promete profundizar en la relación entre Valladolid y su comunidad comiquera.
Reconocimientos y un vínculo inquebrantable con su ciudad

Reconocimiento público
El historial de distinciones de Redondo incluye el Premio del Salón del Cómic y Manga de Castilla y León (2011), numerosos homenajes en ferias y, más recientemente, el nombramiento como Académico de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción en 2025.
En la inauguración, el propio artista confesó su emoción y dejó una reflexión que lo define: “He vivido sin pretender nada”, explicó, agradeciendo el cariño de su ciudad. Su vida profesional, forjada desde Valladolid, es también una elección personal: trabajar desde casa, cerca de los suyos y de sus rincones favoritos.
Redondo recordó su etapa londinense —cuando incluso llegó a sopesar la compra de una vivienda— y la oferta de la Universidad de York, ambas declinadas por una razón sencilla: el cielo, las sonrisas y la vida cotidiana de Valladolid. Evocó su amor por Urueña, por sus bares y su vino, y por lugares tan queridos como el Campo Grande o la ribera del Pisuerga.
También tuvo palabras para su amistad con Miguel Delibes, quien le animó a explorar nuevos horizontes. Aun así, el dibujante siempre halló el camino de vuelta a su ciudad, donde muchos lo consideran, con justicia, “un hombre de la cultura”.
La dedicatoria de esta calle sella un homenaje que es, al mismo tiempo, biográfico y colectivo: celebra la obra de un autor internacional, el impulso a un Salón que ha marcado a generaciones y una forma de entender la cultura desde Valladolid, con los pies en casa y la mirada en el mundo.