Valentín Carrera se ha coronado como el primer ganador del recién creado Premio Altaïr de Literatura de Viajes gracias a su libro de no ficción El mundo desde abajo. La obra, de gran aliento narrativo y rigor documental, reconstruye la aventura vital del monje benedictino gallego Rosendo Salvado, desde los pasillos de Roma hasta los remotos paisajes de Australia Occidental.
El nuevo galardón, promovido por la librería barcelonesa Altaïr junto con la editorial Folch&Folch, irrumpe en el panorama literario europeo con la voluntad de situar la literatura de viajes en el centro del debate cultural. El fallo, hecho público el lunes 12 de enero de 2026, reconoce una obra que entiende el viaje no solo como desplazamiento físico, sino como experiencia de conocimiento, empatía y reflexión crítica sobre el mundo.
Lunes, 12 de enero 2026, 11:48
El jurado ha distinguido la obra de Carrera como ganadora de la primera edición del Premio Altaïr de Literatura de Viajes por su habilidad para convertir en relato una odisea histórica muy particular: el periplo del misionero benedictino Rosendo Salvado, que en 1846 fundó la misión de New Norcia en Australia Occidental, todavía activa en la actualidad.
En El mundo desde abajo. La odisea australiana de Rosendo Salvado, el autor construye un texto que combina una documentación exhaustiva con un tono accesible, casi de crónica viva. A través de este trabajo, el viaje se presenta como un cruce de miradas entre Europa y Oceanía, entre la Roma eclesiástica del siglo XIX y los territorios aborígenes australianos, donde Salvado desarrolló una labor singular como misionero, músico, antropólogo y defensor de los pueblos indígenas.
El fallo se ha dado a conocer como parte de una iniciativa que la propia librería define como un intento de dar más espacio público a los libros de viajes: se busca que el género deje de ser un nicho para convertirse en un territorio literario central, capaz de dialogar con los grandes debates sociales, políticos y culturales contemporáneos.
Un premio que nace para reivindicar la literatura de viajes
El Premio Altaïr de Literatura de Viajes surge impulsado por la histórica librería Altaïr, con sede en Barcelona, y la editorial Folch&Folch, especializada en proyectos culturales y periodísticos. Su objetivo declarado es reunir manuscritos de calidad procedentes de todo el planeta que aborden el viaje como un acto de observación crítica, empatía y descubrimiento, lejos de la mera postal turística.
Según explican sus promotores, el galardón quiere recuperar una tradición muy arraigada en Europa, donde la literatura de viajes ha servido durante siglos como herramienta para conocer otras realidades y, al mismo tiempo, para repensar la propia identidad. En esta primera edición, la apuesta por un libro que enlaza Galicia, Roma y Australia Occidental refuerza la dimensión internacional, pero con un claro anclaje en el contexto europeo.
La entrega del premio está prevista para el mes de abril y pretende convertirse en un encuentro de referencia para autores, editoriales y lectores interesados en el género. La filosofía del certamen es clara: valorar textos que vayan más allá de la mera descripción de paisajes y que se atrevan a indagar en cuestiones como el colonialismo, la diversidad cultural, la globalización o los conflictos medioambientales.
Desde la organización se subraya que viajar, entendido como acto literario, implica necesariamente ponerse en el lugar del otro. Por eso, uno de los criterios del premio es que las obras presenten una mirada sensible y respetuosa hacia las comunidades retratadas, algo que el libro de Carrera cumple con creces al abordar la relación de Salvado con los pueblos aborígenes australianos.
La colaboración con Folch&Folch refuerza además la dimensión editorial del proyecto, orientada a dar continuidad a los títulos premiados y a tejer un catálogo que sirva como mapa de las nuevas voces viajeras en lengua española y en el ámbito europeo.
El veredicto del jurado: un modelo de libro de viajes
El jurado de esta primera edición ha estado integrado por Pep Bernadas, Ernest Folch, Marc Cerrudo, Patricia Almarcegui, Cèlia Cernadas y Agus Morales, figuras con amplia trayectoria en el mundo del libro, el periodismo y la reflexión sobre el viaje. Su dictamen ha sido rotundo: El mundo desde abajo es, a su juicio, “el ejemplo perfecto de lo que debe ser un libro de viajes”.
En su valoración, los jurados han destacado la riqueza léxica y lingüística de la obra, así como la “profundidad de la investigación” y la capacidad del autor para relacionar contextos históricos y geográficos muy distintos. La narración enlaza lo que ocurría en Australia en pleno auge de la colonización con lo que estaba pasando en Europa, de manera que el lector percibe el viaje de Salvado como un hilo conductor entre dos mundos.
También se ha puesto en relieve la habilidad de Carrera para “crear un itinerario personal” a partir de la figura de Salvado: el libro no solo sigue el rastro del misionero, sino que incorpora reflexiones propias del autor, referencias musicales, políticas y culturales, así como un juego constante de voces que amplía el punto de vista. Esta combinación, según el jurado, genera un impacto emocional importante en el lector.
La obra ha sido definida como un texto de una “riqueza lexical impresionante” que, además de aportar datos y contexto, consigue transmitir la sensación física y sensorial del viaje: los paisajes marítimos, el clima australiano, el sonido de los eucaliptos o el ambiente en los monasterios europeos aparecen evocados con una prosa cuidada pero cercana.
Para el jurado, uno de los mayores aciertos del libro reside en su capacidad para “buscar los nombres más remotos” y recuperar historias, personajes y lugares prácticamente olvidados por la historiografía más convencional, encajándolos en un relato que se puede leer tanto como crónica histórica como como literatura de viajes.
Valentín Carrera: escritor, periodista y viajero
El premiado, Valentín Carrera, nació en Ponferrada (León) en 1958 y se define a sí mismo como escritor, periodista y viajero. Su trayectoria académica y profesional está marcada por una curiosidad constante: es licenciado en Filosofía por la Universidad de Santiago de Compostela, doctor en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca y diplomado en Comunidades Europeas por la Escuela Diplomática de Madrid.
A lo largo de las últimas décadas ha publicado más de treinta libros, entre ensayos, crónicas y obras de viaje, y ha dirigido o producido más de doscientos documentales y coproducciones internacionales. Buena parte de su trabajo audiovisual se ha emitido en televisiones españolas y europeas, con especial presencia en la Televisión de Galicia (TVG).
Entre sus proyectos más recientes destaca la serie de televisión Rosendo Salvado. Aventura y misión de un gallego en Australia, que sirve de germen del libro ahora premiado. En ella, Carrera ya exploraba el itinerario del misionero gallego y su relación con los pueblos aborígenes, combinando reconstrucción histórica y mirada contemporánea. La transición del formato documental al libro le ha permitido profundizar aún más en fuentes, archivos y testimonios.
Además de su dedicación a la literatura de viajes, Carrera está especializado en temas de ecología y cambio climático. Estos intereses atraviesan de forma transversal su obra, donde es frecuente encontrar reflexiones sobre el impacto ambiental del progreso, la responsabilidad de los viajeros y la necesidad de repensar la relación entre ser humano y territorio.
Su vínculo con Galicia, pese a haber nacido en El Bierzo, es muy estrecho: se formó en Santiago y ha trabajado durante años en proyectos que exploran la identidad gallega, la emigración y los cruces culturales entre Europa y otros continentes. Esta perspectiva híbrida —entre Castilla y León, Galicia y el mundo— se hace notar en su forma de abordar el viaje como encuentro entre periferias más que como relato desde un centro dominante.
Rosendo Salvado: un gallego universal en Australia
El verdadero protagonista de El mundo desde abajo es Rosendo Salvado (Tui, Pontevedra, 1814 – Roma, 1900), monje benedictino cuya biografía podría llenar por sí sola varios volúmenes. Organista y pianista de gran talento, contemporáneo de Franz Liszt, destacó también como antropólogo, homeópata y humanista, en una época en la que esos perfiles multidisciplinares no eran habituales.
Formado en Galicia y posteriormente en Roma, Salvado emprendió a mediados del siglo XIX un viaje que lo llevaría a cruzar el Mediterráneo, el Atlántico y el Índico. En 1846 llegó a Australia Occidental y, un año después, participó en la fundación de la misión de New Norcia (Nueva Nursia), a unos kilómetros de la actual ciudad de Perth. Este enclave se convertiría en su gran proyecto vital y sigue en pie hoy en día, como testimonio material de aquel encuentro entre Europa y el mundo aborigen.
Lo que diferencia a Salvado de otros misioneros coloniales de su tiempo es su actitud hacia los pueblos indígenas, especialmente los yued y los noongar. Más que imponer una ruptura cultural, defendió la protección de su lengua, sus costumbres y sus derechos. Fue abiertamente contrario a la esclavitud, partidario de la igualdad de la mujer y crítico con las políticas más agresivas de las autoridades coloniales.
En el libro, Carrera rescata esta figura como un humanista adelantado a su época, que se esforzó por construir puentes en lugar de barreras. Salvado actuó como mediador entre mundos, facilitando el diálogo entre las comunidades aborígenes y las estructuras políticas y eclesiásticas europeas. Su trabajo permitió que New Norcia se desarrollara como una misión relativamente singular, con un enfoque más integrador que el de muchas otras experiencias misioneras del siglo XIX.
La vida de Salvado, que recorre prácticamente todo el siglo XIX, anticipa debates actuales sobre globalización, derechos humanos y relaciones interculturales. Para Carrera, narrar esa trayectoria supone también revisar críticamente la historia colonial, mostrando luces y sombras, logros y fracasos, sin caer ni en la idealización ingenua ni en el juicio simplista.
Un viaje entre Europa y Oceanía contado desde abajo
El título del libro, El mundo desde abajo, encapsula una idea clave: mirar la historia y el viaje desde la perspectiva de quienes casi nunca han tenido voz. Carrera reconstruye el periplo de Salvado no solo a través de los archivos oficiales y de la documentación eclesiástica, sino también atendiendo a las huellas de las comunidades aborígenes y a los testimonios indirectos que han quedado dispersos en cartas, crónicas y estudios antropológicos.
La narración se articula como un gran trayecto que une Roma, epicentro del poder eclesiástico, con las tierras áridas de Australia Occidental. En ese recorrido, el autor va cruzando referencias históricas, políticas y culturales que ayudan a entender cómo se veía Oceanía desde la Europa del siglo XIX y, al mismo tiempo, cómo se percibía Europa desde los confines del imperio colonial.
El jurado ha subrayado que uno de los mayores méritos del libro es su capacidad para “exponer las voces” y conectar “lo que pasaba en Australia con lo que pasaba en Europa”. El lector asiste así a un diálogo constante entre dos continentes: las transformaciones industriales y políticas europeas, las tensiones entre Iglesia y Estado, las corrientes intelectuales del momento y, en paralelo, la realidad de los pueblos aborígenes sometidos a la presión colonial.
Carrera recurre con frecuencia a imágenes sensoriales para acercar ese viaje al lector contemporáneo: describe la travesía por mares y océanos, los vientos que azotan las costas australianas, los sonidos de la naturaleza y las músicas que acompañaban a Salvado, organista de formación. Todo ello configura una prosa que, sin abandonar el rigor, busca que quien lee pueda “pisar” esos escenarios con la imaginación.
En este sentido, el libro funciona como una especie de puente doble: por un lado, conecta España y Europa con la historia de Australia Occidental; por otro, enlaza el siglo XIX con preocupaciones muy actuales, como el respeto a la diversidad cultural, la memoria de los pueblos indígenas y la necesidad de revisar críticamente la herencia colonial.
La apuesta de Altaïr por un viaje crítico y empático
La elección de El mundo desde abajo como obra ganadora encaja de lleno con la filosofía del Premio Altaïr de Literatura de Viajes. Desde Barcelona, la librería y la editorial impulsoras del galardón insisten en que viajar debería entenderse como un “acto de empatía y reflexión” que invita a mirar el mundo desde perspectivas ajenas a la propia.
La convocatoria del premio se dirige a manuscritos que propongan precisamente esa mirada: crítica, sensible y abierta. No se trata solo de relatar itinerarios o describir paisajes exóticos, sino de interrogarse sobre los efectos de los desplazamientos, tanto en quienes viajan como en las sociedades que los reciben. En este marco, la obra de Carrera aporta una reflexión especialmente pertinente sobre el papel de la Iglesia, los imperios europeos y los misioneros en la configuración de territorios como Australia Occidental.
Además, el hecho de que el premio surja en el entorno europeo tiene una lectura añadida: se anima a los autores del continente a revisar sus propias historias de viaje, colonización y emigración, y a replantear las formas en que se ha contado tradicionalmente esa experiencia. La figura de un gallego en Australia se convierte así en un símbolo de la diáspora europea y de la compleja red de relaciones que se tejieron entre el Viejo Continente y el resto del mundo.
La organización del premio destaca también la importancia de mantener viva la literatura de viajes en un contexto en el que la información circula de manera inmediata a través de pantallas y redes sociales. Frente a la inmediatez, se reivindican los libros que requieren tiempo, investigación y elaboración, y que permiten profundizar en historias menos visibles que, sin embargo, han contribuido a moldear el mundo actual.
Con esta primera edición, Altaïr y Folch&Folch sientan las bases de un certamen que aspira a consolidarse y a atraer a autores de distintas procedencias, siempre con un denominador común: una forma de escribir el viaje que ponga en primer plano el respeto, la escucha y la complejidad de los contextos que se visitan.
El reconocimiento a Valentín Carrera y a su obra El mundo desde abajo marca un primer hito para el Premio Altaïr de Literatura de Viajes y abre la puerta a una línea de títulos en los que el viaje, más que una simple aventura, se convierte en herramienta para comprender el pasado y el presente. A través de la figura de Rosendo Salvado y de la reconstrucción de su odisea australiana, el libro invita a mirar de otra manera las conexiones entre España, Europa y Oceanía, recordando que las grandes historias viajeras también se pueden contar desde abajo, desde los márgenes y desde las voces que durante demasiado tiempo quedaron en segundo plano.