Las fachadas medianeras de València van a dejar de ser simples paredes en blanco para convertirse en soportes de grandes murales dedicados al cómic español y valenciano. El Ayuntamiento ha puesto en marcha una ruta permanente de arte urbano que llevará a las calles algunos de los personajes más reconocibles de la historieta, reinterpretados por ilustradores actuales.
Esta apuesta cultural quiere reforzar la identidad de València como ciudad de referencia del noveno arte, aprovechar su larga tradición historietística y ofrecer al vecindario, a quienes visitan la ciudad y al turismo cultural un recorrido que sea a la vez estético, didáctico y accesible para todos los públicos.
Una ruta permanente de murales con personajes icónicos
La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, contempla la creación de un recorrido estable de murales en medianeras vistas repartidas por diferentes barrios. Sobre estas superficies se plasmarán figuras clásicas como Pumby, Carpanta, Superlópez, Zipi y Zape, el Capitán Trueno, Mortadelo y Filemón, las hermanas Gilda, la familia Cebolleta, Anacleto o El Guerrero del Antifaz, entre muchos otros.
El objetivo es que estos personajes, que durante décadas han formado parte de la memoria colectiva a través de los tebeos, “salten del papel a la pared” y se integren en el paisaje urbano. La selección combina referentes del cómic español en general con un peso destacado de series y autores vinculados directamente a València.
Según ha explicado el concejal José Luis Moreno, la idea es convertir las calles en recorridos culturales de calidad con el cómic como protagonista, acercando este lenguaje a un público amplio, no necesariamente lector habitual de historietas. La ruta se concibe como un circuito abierto que podrá ampliarse con nuevas intervenciones en función de la disponibilidad de espacios y del presupuesto futuro.
La intervención se ha pensado de manera flexible para que cada barrio pueda acoger itinerarios temáticos diferenciados, generando propuestas específicas que dialoguen con la historia, el carácter y el tejido social de cada zona. Se plantea así un turismo cultural complementario al más convencional, que ponga el foco en la creación gráfica y el patrimonio narrativo.

Diálogo entre clásicos y creadores contemporáneos
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es el diálogo generacional que propone. Personajes creados por autores históricos como José Escobar, José Sanchis o Francisco Ibáñez serán reinterpretados por ilustradores valencianos actuales, que actualizarán su estética para hacerla atractiva a ojos del público contemporáneo.
Esta reinterpretación no se limita a un simple cambio de estilo gráfico: los ilustradores actuales adaptarán las obras a las características concretas de cada medianera, al entorno urbano inmediato y al espíritu del barrio donde se sitúe el mural. Después, artistas urbanos especializados en gran formato serán los encargados de trasladar estas versiones a las fachadas.
De este modo, la ciudad combinará el legado clásico del tebeo con lenguajes visuales actuales, subrayando que el cómic continúa evolucionando y que sigue siendo un medio vivo, capaz de conectar con nuevas generaciones sin perder su vínculo con quienes crecieron leyendo estas historietas.
El concejal Moreno ha definido la iniciativa como un “tributo a una forma universal de contar historias”, que reconoce tanto la creatividad española y valenciana como a todas las generaciones de lectores que han acompañado a estos personajes durante décadas. La propuesta pretende, además, derribar el tópico que reduce el cómic a un producto exclusivamente infantil.

Un museo al aire libre vinculado al Centro del Cómic Micharmut
La ruta de murales se concibe como una extensión urbana del futuro Centro del Cómic Micharmut, que se ubicará en el centro histórico, en el antiguo Centro del Excursionista. La intención municipal es que este equipamiento cultural actúe como punto de partida del recorrido, que se irá desplegando progresivamente por otros barrios.
El barrio del Carme se ha señalado como lugar inicial de la intervención, aprovechando la concentración de medianeras disponibles y su relevancia como área histórica y cultural. Desde allí, el circuito se ampliará gradualmente, conforme se cierren acuerdos con las comunidades de propietarios y se dote de más recursos al programa.
El Ayuntamiento ha identificado ya alrededor de una decena de medianeras vistas en el centro de la ciudad, en su mayoría de titularidad privada. Se han iniciado los contactos con las comunidades para explicar el alcance de la actuación, las condiciones técnicas y organizativas, y para solicitar las autorizaciones necesarias para intervenir en los paramentos.
La iniciativa dispone este año de una partida de 80.000 euros procedente de los presupuestos participativos VLC Participa 2025-2026. Este importe permitirá iniciar las primeras intervenciones y sentar las bases de un proyecto que se concibe sin límite cerrado, condicionado a la financiación que se pueda ir incorporando en ejercicios posteriores.
Para el consistorio, esta red de murales debe funcionar como un “museo al aire libre” que integre el arte de las viñetas en la vida cotidiana, al estilo de referentes europeos como Bruselas o Angulema, donde el cómic forma parte visible del espacio público y de la oferta cultural dirigida tanto a residentes como a visitantes.
Más de cien obras seleccionadas y enfoque pedagógico
El diseño de la ruta se apoya en un estudio encargado en marzo de 2024 a la Cátedra de Estudios del Cómic Fundación SM-Universitat de València, codirigida por Álvaro Pons y Noelia Ibarra. El encargo consistía en analizar las obras y personajes más emblemáticos del cómic español y valenciano para determinar cuáles podían incorporarse a circuitos de arte urbano.
Como resultado, se ha elaborado una selección de más de un centenar de obras y autores que han configurado una iconografía propia y perdurable en la memoria colectiva. La lista abarca tres grandes periodos históricos: 1940-1969, 1970-1999 y 2000-2020, con el fin de ofrecer una visión amplia de la evolución del medio y de su impacto cultural en España.
Entre los títulos elegidos se encuentran “Arrugas”, de Paco Roca; “Estamos todas bien”, de Ana Penyas; o la serie “13, Rue del Percebe”, de Francisco Ibáñez, junto a muchas otras obras que representan distintas sensibilidades, géneros y formatos. La intención es incluir tanto historieta humorística y de aventuras como cómics de memoria, ensayo gráfico, medicina gráfica o periodismo en viñetas.
El estudio ha cuidado especialmente la presencia de autoría valenciana, que supondrá entre un 30% y un 50% de los títulos incorporados al circuito. Asimismo, se ha buscado un equilibrio entre autores y autoras, y una representación diversa de personajes masculinos y femeninos, con atención explícita a la pluralidad de miradas y experiencias.
Cada mural irá acompañado de una ficha técnica accesible mediante código QR. A través de este recurso digital, cualquier persona podrá consultar información sobre el autor o autora, el argumento de la obra, el contexto histórico en que surgió, su impacto sociocultural y una bibliografía recomendada. El recorrido se plantea así como una experiencia divulgativa apta para todo tipo de públicos, desde quienes se acercan al cómic por primera vez hasta aficionados especializados.
València, una ciudad con larga tradición historietística
La propuesta no surge de la nada: València ha sido un centro clave del cómic español durante buena parte del siglo XX y XXI. La presencia de editoriales como Editorial Valenciana o Editorial Maga contribuyó a consolidar la ciudad como una verdadera capital del tebeo en las décadas de 1940 y 1950.
De esos años salieron personajes tan populares como El Guerrero del Antifaz, Pumby, Roberto Alcázar y Pedrín, Purk el hombre piedra o las Historias del FBI, que se convirtieron en iconos de la cultura popular en todo el país. Estas series ayudaron a muchas generaciones a evadirse en un contexto social y político complejo, y han quedado grabadas en el imaginario colectivo.
En los años 80, la llamada Nueva Escuela Valenciana supuso una renovación estética de gran calado en el panorama nacional e internacional. Autores como Miguel Calatayud, Mariscal, Sento, Daniel Torres, Manel Gimeno, Micharmut o Mique Beltrán aportaron un estilo fresco y colorista que impregnó no solo los tebeos, sino también la cartelería, el diseño gráfico y el mobiliario urbano de la ciudad.
Ese impulso se ha prolongado en el siglo XXI con figuras reconocidas como Paco Roca, Ana Penyas, Miguel Ángel Giner o Cristina Durán, cuyas obras han recibido premios importantes y han contribuido a proyectar la imagen de València fuera de nuestras fronteras. Esta continuidad histórica refuerza la idea de la ciudad como uno de los grandes polos creativos del cómic en Europa.
El estudio de Pons e Ibarra recuerda que el cómic, desde las revistas TBO o Pulgarcito hasta las producciones actuales, ha sido un crisol de iconografías que han pasado al imaginario común, acompañando los cambios culturales de la sociedad española y demostrando que las viñetas pueden tratar cualquier temática, más allá del entretenimiento infantil.
Un proyecto transmedia para romper estereotipos
Más allá de la capa puramente decorativa, la ruta de murales se plantea como un proyecto multimodal y transmedia que quiere explorar todas las posibilidades del cómic como lenguaje. La intención es aprovechar el espacio público para generar una auténtica “alfabetización visual” y mostrar que las historietas son capaces de abordar desde la fantasía y la aventura hasta la memoria histórica, el ensayo o la divulgación científica.
Según han subrayado los responsables de la Cátedra de Estudios del Cómic, el proyecto aspira a proyectar la imagen de València como ciudad que valora su creatividad y la utiliza como herramienta educativa y emocional. Este enfoque entronca con una tendencia internacional que vincula el noveno arte con ámbitos como la educación, la medicina gráfica o el periodismo.
La dibujante Julia Cejas, autora del cómic explicativo de la propuesta, ha valorado la iniciativa como una oportunidad para llevar a la calle las obras más destacadas del cómic y hacer que se integren en el día a día de la ciudadanía. A su juicio, estos murales pueden despertar recuerdos, generar curiosidad y subrayar la diversidad y la calidad de las y los ilustradores.
En paralelo, el Ayuntamiento insiste en que la ruta quiere atraer también a un turismo cultural específico, interesado en el arte urbano y el cómic, sumándose a la oferta de otras ciudades europeas que ya explotan este tipo de circuitos. La intención es que las intervenciones vayan articulando un itinerario coherente, donde las diferentes obras mantengan vínculos conceptuales y visuales entre sí.
La iniciativa se ha presentado públicamente en el Centro Cultural Nave 3 Ribes, en un acto en el que, además del concejal Moreno y de los codirectores de la Cátedra, han participado numerosos representantes del mundo del cómic, la ilustración y el diseño gráfico, lo que refleja el interés del sector en vincularse a una propuesta con vocación de continuidad.
Con esta ruta de medianeras dedicadas al cómic, València da un paso más para consolidarse como “ciudad del cómic” a nivel nacional e insertarse en el mapa europeo del muralismo vinculado al noveno arte. El despliegue de los primeros murales, previsto gracias a la dotación inicial de 80.000 euros y a la colaboración de los propietarios de los inmuebles, será la prueba de fuego de un proyecto que aspira a crecer en número de obras, barrios implicados y públicos interesados en descubrir la ciudad a través de sus viñetas hechas muro.