
La Diputación de Segovia ha hecho públicos los nombres de los ganadores del V Concurso de Relatos Cortos “Historias que alimentan”, un certamen literario que une creatividad y gastronomía para acercar al público la realidad del medio rural segoviano y sus productos. La iniciativa se desarrolla en el marco de la Estrategia de Alimentación Sostenible y Saludable de la institución provincial.
Impulsado mediante la marca Alimentos de Segovia, el concurso se ha consolidado como una cita anual en la que literatura, sostenibilidad y producto local se dan la mano. A través de relatos breves, los participantes reflexionan sobre el papel de la alimentación en la vida cotidiana, la importancia del consumo de proximidad y el cuidado del entorno.
Propuesta literaria para pensar la alimentación y el territorio
El jurado ha tenido en cuenta la calidad literaria, la originalidad de las tramas y la adecuación de los relatos a los valores del certamen, especialmente la defensa del producto local y de cercanía. También se ha valorado la capacidad de las obras para generar una reflexión crítica en torno al modo en que consumimos y nos relacionamos con los alimentos.
En total se han presentado dieciocho relatos, una cifra que, según la organización, confirma el interés que despierta la iniciativa entre aficionados a la escritura de la provincia y de su entorno. Lejos de ser una mera convocatoria literaria, el concurso funciona además como herramienta de sensibilización en torno a la alimentación responsable.
La diputada responsable del área de Promoción Provincial y Desarrollo Rural Sostenible, Magdalena Rodríguez, ha subrayado que cada edición pone de manifiesto cómo la literatura puede servir para acercar debates sobre sostenibilidad, consumo y territorio a un público amplio, de una forma cercana y accesible.
Desde la Diputación se recuerda que el certamen forma parte de una línea de trabajo más amplia, con la que se pretende apoyar al sector agroalimentario, reforzar la identidad gastronómica segoviana y fomentar la participación ciudadana a través de la creación cultural.
Relato ganador: «Endrino, de feria en feria»
Se trata de una historia plagada de humor y cercanía, que retrata el ambiente de las ferias segovianas y la relación que la población mantiene con sus productos tradicionales. A lo largo del relato, el personaje central va descubriendo sabores, costumbres y vínculos comunitarios, hasta desembocar en una sorpresa final ligada a la Feria de la Matanza.
Según destacó Magdalena Rodríguez durante el acto de entrega, esta obra encarna especialmente bien el espíritu del certamen, al combinar una voz narrativa fresca con una conexión muy directa con los productores, las ferias y la identidad gastronómica provincial. La manera en que el relato utiliza la ironía y la ternura refuerza la sensación de cercanía con el lector.
El reconocimiento al ganador incluye una dotación económica de 300 euros, además de un lote de productos de Alimentos de Segovia. De esta forma, el premio no solo distingue el trabajo literario, sino que también mantiene el vínculo con la promoción y difusión de la oferta agroalimentaria segoviana.
Durante el anuncio del fallo, la Diputación puso de relieve que propuestas como la firmada por Quirce ayudan a visibilizar la labor de quienes están detrás de los alimentos que llegan a la mesa, y a transmitirla mediante historias que resultan cercanas, reconocibles y, en muchos casos, emotivas para el público local.
Segundo premio: «El escaparate de la memoria»
La obra entrelaza temas como la memoria familiar, el legado intergeneracional y la importancia de reconocer el trabajo de quienes cultivan, elaboran y cuidan los productos del territorio. A través del diálogo, la autora invita a reflexionar sobre cómo los alimentos están cargados de historias, afectos y aprendizajes que se transmiten de una generación a otra.
El jurado ha valorado la sensibilidad con la que se aborda la relación entre tierra, personas y alimentos, así como la manera en que el relato pone en el centro la figura de los productores y el valor simbólico de los productos locales. El texto equilibra una mirada nostálgica con una llamada a apreciar y proteger el entorno rural.
Como en el caso del primer premio, este segundo galardón está dotado con 200 euros y un lote de productos agroalimentarios adscritos a la marca Alimentos de Segovia. La organización subraya que, de esta forma, se refuerza el vínculo entre creación literaria y promoción del producto de proximidad.
Además, la diputada responsable del área ha querido destacar que relatos como el de Esteban muestran cómo la escritura puede ser una herramienta eficaz para poner en valor la dignidad del trabajo en el campo y la relevancia del consumo responsable en el mantenimiento de la vida en los pueblos.
Un certamen para reforzar la alimentación responsable
Más allá de los premios, el V Concurso de Relatos Cortos “Historias que alimentan” se concibe como un instrumento para difundir los principios de una alimentación sostenible y saludable, alineado con las políticas provinciales en esta materia. La Diputación de Segovia pretende con ello encajar la creación cultural dentro de una estrategia más amplia de sensibilización.
El jurado ha resaltado que muchos de los dieciocho relatos presentados abordan de forma directa el impacto que tienen nuestras decisiones de consumo en el paisaje, la economía local y la calidad de vida en el medio rural. Esta mirada crítica y a la vez constructiva es uno de los ejes que se quieren fortalecer en futuras convocatorias.
La marca Alimentos de Segovia actúa como hilo conductor del certamen, al poner a disposición de los ganadores lotes de productos y al servir de escaparate de la diversidad agroalimentaria de la provincia. Esta colaboración permite que la literatura se convierta también en una vía de promoción y conocimiento del catálogo de alimentos de cercanía.
Desde la organización se insiste en que la iniciativa no se limita al ámbito estrictamente literario, sino que persigue un efecto más amplio: acercar la realidad de los productores a la ciudadanía urbana, sensibilizar sobre la necesidad de apostar por circuitos cortos de comercialización y fomentar un consumo que tenga en cuenta tanto la salud como la sostenibilidad.
En palabras de la diputada Magdalena Rodríguez, proyectos como este contribuyen a que la población conecte mejor con las raíces gastronómicas y culturales de la provincia, al tiempo que abren un espacio para que nuevos autores den a conocer sus textos y se animen a seguir escribiendo sobre el territorio y sus gentes.
Difusión de los relatos y continuidad del proyecto
Los relatos ganadores de esta quinta edición serán difundidos a través de los canales oficiales de la Diputación de Segovia y estarán disponibles en la página web de Alimentos de Segovia. Con ello se persigue que el alcance del certamen vaya más allá del momento del fallo y llegue a un público lo más amplio posible.
La intención de la institución provincial es seguir reforzando este tipo de convocatorias, de manera que el concurso continúe creciendo tanto en participación como en calidad de las obras presentadas. La trayectoria de estas cinco ediciones ha servido para constatar que existe un interés sostenido por escribir sobre alimentación, territorio y vida rural.
El grado de respuesta obtenido se interpreta también como una señal del compromiso ciudadano con la sostenibilidad y la alimentación responsable. A juicio de la Diputación, convertir estas preocupaciones en historias y personajes contribuye a que el mensaje cale de una forma más natural y duradera.
En este contexto, el V Concurso de Relatos Cortos “Historias que alimentan” se afianza como una herramienta doble: por un lado, dinamiza la creación literaria en la provincia; por otro, refuerza la promoción del sector agroalimentario local y de todos aquellos proyectos que giran en torno a la marca Alimentos de Segovia.
La continuidad del certamen y el reconocimiento a obras como “Endrino, de feria en feria” y “El escaparate de la memoria” apuntalan la idea de que la cultura puede jugar un papel relevante en la construcción de modelos de consumo más conscientes, en la defensa del producto de proximidad y en la preservación de las tradiciones gastronómicas que forman parte del día a día en Segovia y su entorno.
