Todo lo que traerá Pamplona Negra, el gran festival noir de Navarra

  • La duodécima edición del festival se celebra en Pamplona con el lema "El rostro del noir" y Baluarte como sede central.
  • El programa combina mesas redondas, cine, talleres, rutas teatralizadas y la sección "El crimen a escena" con siete casos reales y nuevas temáticas.
  • Participan figuras destacadas de la novela negra española e internacional como Santiago Díaz, Jon Arretxe, Mikel Santiago, Nicolás Obregón y Arantxa Rufo.
  • Muchas actividades ya han agotado plazas, consolidando al certamen como referencia del género negro en España.

festival de novela negra en Pamplona

El festival Pamplona Negra afronta su duodécima edición con una programación más amplia que nunca y una idea muy clara: mirar de frente a los estereotipos, las apariencias engañosas y las certezas que condicionan cómo entendemos el crimen y a quienes lo cometen. Durante casi una semana, la capital navarra se transforma en un gran punto de encuentro para aficionados al género negro, profesionales de la criminología y lectores curiosos, como recogen los festivales de novela negra en España.

Bajo el lema «El rostro del noir», el certamen reunirá en Pamplona a escritoras, escritores, cuerpos policiales y especialistas para demostrar, con un enfoque crítico pero accesible, cómo cualquier persona puede llegar a ser percibida como culpable o inocente dependiendo de lo que asumimos sobre su aspecto, su origen o su manera de comportarse. La propuesta combina literatura, análisis criminológico y cine, como ocurre en Otoño de Novela Negra, sin perder de vista al gran público.

Fechas, lema y sedes del festival

La nueva edición de Pamplona Negra se celebrará en enero, a lo largo de seis jornadas consecutivas que irán de lunes a sábado. El festival vuelve a tener en el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra Baluarte su sede principal, aunque buena parte de la actividad se extenderá a otros rincones de la ciudad y su comarca.

El lema escogido, «El rostro del noir», sirve de hilo conductor para analizar cómo los prejuicios y la imagen externa influyen en la percepción del delito: desde el color de la piel hasta el género, la condición social o el entorno en que se vive. Esta mirada atraviesa tanto las mesas redondas como las sesiones de El crimen a escena, las proyecciones de cine y los encuentros con autores.

El festival está promovido por la Dirección General de Cultura del Gobierno de Navarra y NICDO, y organizado por Baluarte y la Filmoteca de Navarra. La red de colaboradores incluye al Ayuntamiento de Pamplona, el Hotel Tres Reyes, el Teatro Gayarre, el Teatro UPNA, Gran Feudo, las Bibliotecas Públicas de Navarra, Casa Salinas, EOIP, El Corte Inglés y diversas entidades culturales y educativas de la ciudad.

Al frente del proyecto vuelve a situarse su directora, la escritora y periodista Susana Rodríguez Lezaun, que lleva ya ocho años al timón del festival y reivindica la voluntad de «crecer un poco cada edición», tanto en contenidos como en formatos y público.

Una programación más ambiciosa: de las mesas al crimen en directo

La estructura del programa combina literatura, divulgación criminológica y artes escénicas en un mismo recorrido. Durante los seis días habrá 8 mesas redondas —dos de ellas concebidas como entrevistas en profundidad—, 7 sesiones de «El crimen a escena», 3 proyecciones de cine negro, talleres de escritura, propuestas teatrales, rutas urbanas dramatizadas y actividades paralelas en bibliotecas y otros espacios, como sucede en Bracamonte en Negro.

Una de las grandes apuestas de esta edición es precisamente el crecimiento de «El crimen a escena», la sección más identificable del festival, que pasa de cinco a siete sesiones. Habrá doble entrega el jueves y, por primera vez, se programa una sesión en sábado, con el objetivo de facilitar la asistencia de quienes no pueden acudir entre semana y de prolongar la estancia del público en Baluarte varias horas seguidas.

Estas sesiones combinan la explicación detallada de investigaciones reales con material audiovisual, testimonios de profesionales y un enfoque didáctico. Se hablará de homicidios cometidos en Navarra, de casos de desaparecidos, de estafas sentimentales en internet (love scamming), de asesinos improbables y de robos y falsificaciones de arte, entre otros asuntos que suelen aparecer en las crónicas de sucesos y en la novela negra.

Junto a esta sección, el festival mantiene su apuesta por las charlas en bibliotecas, los encuentros con clubs de lectura y las actividades gratuitas pensadas para acercar el noir a la ciudadanía, con una mezcla de ficción y análisis de la realidad que busca no perder nunca de vista el impacto social de los delitos.

Jornada inaugural: taller, mesa redonda y un crimen real sobre el escenario

El lunes, primer día oficial del festival, arranca con la primera sesión del Taller de Novela Negra, que se celebra en la Sala Gola de Baluarte bajo el título Cómo escribir un thriller. El curso corre a cargo del escritor y guionista Javier Holgado, que compartirá con el alumnado claves prácticas para construir relatos trepidantes: cómo mantener el ritmo, dosificar la información, crear giros efectivos y perfilar personajes con doble cara.

Tras este arranque formativo tiene lugar la apertura oficial del festival, conducida por su directora, y, apenas unos minutos después, se celebra la mesa redonda inaugural titulada Verdades y mentiras. Sobre el escenario de la Sala de Cámara se reúnen los escritores Arturo del Burgo, Arantxa Rufo y Laura Balagué, moderados por el periodista Julen Uterga, para debatir sobre el peso de la mentira y el riesgo de decir la verdad tanto en la vida real como en la ficción criminal.

En esta conversación se abordan cuestiones muy ligadas al espíritu de «El rostro del noir»: cuándo resulta lícito ocultar información, cómo juegan los engaños en las tramas policiales y qué sucede cuando, en una investigación, se confía ciegamente en la palabra de alguien por su apariencia o por los prejuicios de quienes juzgan.

La tarde continúa con la primera entrega de «El crimen a escena», bajo el título En un lugar de Navarra, en la que agentes de la Policía Foral reconstruyen paso a paso una investigación real por homicidio. El público asiste al análisis de la escena del crimen, la identificación de sospechosos, las técnicas de interrogatorio y el desenlace del caso, apoyado en imágenes y documentos que se proyectan en la sala.

Tanto la mesa redonda inaugural como esta primera sesión de El crimen a escena son de acceso libre hasta completar aforo, un formato que refuerza el carácter divulgativo del festival y su intención de llegar a públicos diversos más allá del lector habitual de novela negra.

El crimen a escena: homicidios, desaparecidos, fraudes amorosos y arte robado

La sección «El crimen a escena» se consolida como el buque insignia del festival, donde la realidad criminal se muestra sin disfraces literarios, pero con un lenguaje comprensible para el gran público, similar a ciclos de otros festivales como Cartagena Negra. Las siete citas previstas contarán con especialistas de distintos cuerpos policiales y disciplinas que explicarán cómo se trabaja detrás de un expediente.

Además de la investigación de un homicidio ocurrido en Navarra a cargo de la Policía Foral, el programa incluye una sesión dedicada al love scamming o estafas del amor, un delito que se extiende a través de redes sociales y aplicaciones de citas, aprovechando el anonimato digital para manipular a las víctimas y vaciarlas económicamente. La policía explicará patrones, señales de alarma y mecanismos de fraude que pueden ayudar a la prevención.

Otra de las sesiones se centra en los casos de personas desaparecidas, con la participación del jefe de la Sección de Desaparecidos de la Policía Nacional, que detallará cómo se organizan los dispositivos de búsqueda, qué protocolos se siguen en las primeras horas y cómo se trabaja con las familias en situaciones de enorme carga emocional.

Por primera vez, un miembro de la Ertzaintza se suma a esta sección: el jefe de la Sección de Inspecciones Oculares de la Policía Científica mostrará cómo se interpretan las manchas de sangre en una escena del crimen para reconstruir la secuencia de los hechos, determinar posiciones de víctima y agresor y orientar las hipótesis de la investigación.

El programa se completa con ponencias de especialistas como el criminólogo Jorge Jiménez, que abordará la figura de los asesinos improbables —menores, mujeres o perfiles que socialmente se consideran «incapaces» de matar—, y con la intervención del jefe de la Sección de Patrimonio Histórico de la UCO de la Guardia Civil, que analizará el fenómeno de los robos y falsificaciones de obras de arte, un ámbito de delincuencia de guante blanco muy ligado a grandes museos y colecciones privadas.

Estereotipos, escenarios rurales y personajes al margen

Uno de los bloques temáticos más potentes de Pamplona Negra gira en torno a los estereotipos que atraviesan tanto la criminología como el imaginario del género negro. A través de distintas mesas y charlas, se explora cómo asociamos de forma casi automática la violencia a ciertos perfiles, mientras damos por inocentes a otros sin cuestionarlo demasiado.

La propia directora del festival subraya que no existe «marca en la cara» que identifique a un asesino, y recuerda ejemplos recientes en los que la apariencia física —la juventud, la belleza, el aspecto inofensivo— ha generado incredulidad frente a delitos gravísimos. Estas reflexiones se conectan con la construcción de personajes en la novela negra y con la responsabilidad de la ficción a la hora de reforzar o desmontar prejuicios.

También se dedica espacio a los llamados pueblos pequeños convertidos en infiernos literarios, enclaves rurales donde rencillas antiguas, odios enquistados y secretos familiares se mezclan con un paisaje aparentemente idílico. Autores que ambientan sus tramas en localidades pequeñas explican cómo ese entorno cerrado multiplica la tensión y crea un caldo de cultivo perfecto para crímenes marcados por la memoria y la venganza.

En varias sesiones se abordan además personajes que raramente han sido protagonistas en la novela negra clásica, como niños, mujeres o minorías, tanto en el papel de víctimas como de victimarios. La idea de los «asesinos improbables» se enlaza con casos reales y con figuras de ficción que desafían la imagen tradicional del criminal prototípico.

Este enfoque se amplía al análisis de la representación racial y social en el cine y la literatura, donde durante décadas los villanos han sido identificados con determinados rasgos físicos o de clase, mientras que los héroes respondían casi siempre al mismo patrón. El festival intenta situar este debate en el centro del género noir contemporáneo.

Autores invitados: voces del noir en España y más allá

La duodécima edición de Pamplona Negra reúne a una amplia nómina de autores y autoras de relevancia estatal e internacional, que participan en mesas, entrevistas y encuentros con lectores, al igual que Getafe Negro, para abordar diferentes vertientes del género negro actual.

Entre los nombres destacados se encuentran Santiago Díaz, Jon Arretxe, Mikel Santiago y el británico Nicolás Obregón, que comparte con el público su serie de novelas policíacas ambientadas en Japón y su salto posterior al mercado estadounidense con obras marcadas por las falsas apariencias y los secretos ocultos.

Junto a ellos se suman autoras como Marina San Martín, Arantxa Rufo y Leticia Sánchez Ruiz, además de nombres como Laura Balagué, Arturo del Burgo, Susana López Rubio, Pedro Martí o Teresa Cardona. En muchas de estas mesas se combinan trayectorias consolidadas con voces emergentes procedentes tanto de Navarra como de otros puntos de España.

Autores como Santiago Díaz y Jon Arretxe compartirán escenario para hablar del peso de los estereotipos en la construcción de personajes tan singulares como Jotadé, un policía gitano, o Touré, un inmigrante subsahariano en situación irregular reconvertido en detective, dos figuras que rompen con la imagen más convencional del protagonista de novela negra.

La presencia de Mikel Santiago, uno de los nombres más reconocibles del thriller en castellano, servirá para comentar su obra más reciente, La chica del lago, y su manera de conjugar ambientes cerrados, intriga psicológica y tensión sostenida en escenarios del norte peninsular.

Arantxa Rufo y la mesa «Verdades y mentiras»

Una de las invitadas que concentra mayor atención en esta edición es la escritora canaria Arantxa Rufo, que participa el día inaugural en la mesa «Verdades y mentiras» junto a Arturo del Burgo y Laura Balagué. El coloquio pretende profundizar en los límites éticos de la mentira y en cómo el manejo de la verdad se convierte en motor de las tramas criminales.

Rufo llega a Pamplona tras el eco obtenido por «Las tres muertes de Sarah Colbert», novela publicada por Duomo Ediciones en la que explora el peso de la culpa y del pasado en la vida de su protagonista, una sheriff marcada por varios episodios traumáticos. Su obra combina investigación policial con un tono más intimista de lo habitual en el thriller, algo que encaja de lleno con el espíritu de este Pamplona Negra centrado en rostros, biografías y decisiones morales.

La autora canaria se ha consolidado como una de las voces que mejor conectan emociones, memoria y crimen dentro del noir en español, y su participación sirve también para subrayar el creciente peso de las escritoras en un género que tradicionalmente había estado más vinculado a firmas masculinas.

Navarra, cantera de autores y paisaje perfecto para el noir

El festival pone también en valor la fuerte escena local de novela negra en Navarra, como ocurre en Santa Marta de Tormes, con una «cosecha» de escritores que ha ido creciendo al calor de clubes de lectura, redes de bibliotecas y un clima poco dado a pasar el día en la calle. Para muchos de ellos, la afición a la lectura comenzó precisamente en las bibliotecas públicas que hoy colaboran con Pamplona Negra.

En distintas conversaciones se alude a cómo el paisaje navarro y su historia criminal han nutrido el imaginario de estas autoras y autores: inviernos largos, ambientes nubosos, niebla, lluvia y una tradición de violencia rural que aflora en refranes y crónicas de otras épocas. Todo ello se filtra en novelas donde el entorno no es solo un decorado, sino un personaje más.

Entre los nombres locales que ganan visibilidad está Arturo del Burgo, cuya primera incursión en la novela negra, No mientas, ha tenido una buena acogida y confirma que Navarra seguirá aportando voces al panorama noir estatal.

Esta presencia foral se articula no solo en las mesas de Baluarte, sino también en actividades repartidas por bibliotecas de Pamplona y su comarca, donde el público puede conocer de cerca a quienes escriben historias de crímenes ambientadas a pocos kilómetros de su casa.

El papel del cine: tres clásicos de las falsas apariencias

El cine tiene, un año más, un lugar destacado en la programación de Pamplona Negra. En colaboración con la Filmoteca de Navarra, se proyectan tres títulos emblemáticos que han dejado huella en la historia del noir y el thriller, todos ellos ligados al tema de las apariencias engañosas, los culpables improbables y las mentiras sostenidas en el tiempo.

El lunes se exhibe Arsénico por compasión (Frank Capra, 1944), comedia negra protagonizada por Cary Grant en la que la normalidad aparente de un hogar se ve trastocada por una cadena de crímenes «amables». La presentación corre a cargo de Alberto Cañada, responsable de la Filmoteca de Navarra, y la proyección se ofrece en versión original subtitulada en español, con un precio de entrada muy asequible.

El ciclo se completa con Falso culpable (Alfred Hitchcock, 1956), donde la identidad errónea y la confianza ciega en determinadas pruebas ponen contra las cuerdas al protagonista, y con Sospechosos habituales (Bryan Singer, 1995), célebre por su trama de engaños, giros finales y narradores dudosos que han marcado a generaciones de espectadores.

Estas sesiones cinematográficas refuerzan el objetivo del festival de mostrar cómo el noir se despliega en distintos formatos, y sirven también para situar en contexto muchas de las referencias que aparecen en las charlas literarias y criminológicas.

Público, entradas y actividades con plazas agotadas

Los días previos al arranque del festival han confirmado una demanda de público muy alta. Varias actividades colgaron el cartel de «completo» con antelación, especialmente aquellas que combinan experiencia inmersiva y participación directa de la audiencia, un fenómeno que se ha visto también en Mazapanoir.

Es el caso de las Rutas Teatralizadas organizadas en el Palacio del Condestable por el grupo de teatro de la UPNA, dirigido por Óscar Orzaiz. Bajo el título ¿Quién mató a Álex?, estas sesiones proponen un juego de detectives en vivo en el que el público debe encajar las piezas de un crimen ficcionado. Los pases en castellano agotaron sus plazas con rapidez, mientras que en euskera aún quedaron algunas vacantes durante los últimos días.

También se han quedado sin entradas la cita de Gastronomía Noir en el Hotel Tres Reyes y la representación teatral de Testigo de cargo en el Teatro Gayarre, adaptación de la obra de Agatha Christie que contará, tras la función, con una entrevista en escena al escritor y guionista Roberto Santiago, autor de la exitosa saga juvenil Los Futbolísimos y de varias novelas para adultos.

El Taller de Novela Negra de Javier Holgado ha tenido que ampliar su aforo ante el aluvión de solicitudes, otro dato que la organización interpreta como señal del creciente interés por escribir y leer género negro. Pese a ello, desde la dirección del festival se insiste en mantener precios contenidos y actividades gratuitas siempre que sea posible.

La mayoría de mesas redondas, sesiones de «El crimen a escena» y encuentros en bibliotecas siguen siendo de entrada libre, aunque con plazas limitadas. Sí se requiere compra de entrada para las proyecciones de cine en Baluarte, con tarifas cercanas a los 4 euros y venta disponible a través de la web de Baluarte, la página oficial del festival, las taquillas físicas y puntos de información como el del centro comercial La Morea.

Antesala y propuestas para públicos diversos

Antes del inicio oficial de la semana noir, el festival organiza una serie de actividades de calentamiento pensadas para ir generando ambiente entre lectores y curiosos. Una de ellas es el encuentro con el escritor Jorge Díaz en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés, donde el autor —integrante del seudónimo colectivo Carmen Mola— presenta su novela El espía en una conversación conducida por la propia directora del certamen.

Esta «antesala» demuestra la voluntad de sacar Pamplona Negra más allá de Baluarte y convertir distintas sedes culturales de la ciudad en puntos de entrada al género negro, como sucede en iniciativas similares a Los Crímenes Literarios de Madrid. Se busca así llegar tanto al lector habitual como a quienes se acercan por primera vez al noir a través de autores mediáticos o propuestas más híbridas.

Otra de las líneas fuertes de esta edición es el trabajo con públicos jóvenes. Más de 400 estudiantes de 5.º y 6.º de Primaria acudirán a Baluarte para conocer a Roberto Santiago, creador de Los Futbolísimos, en un encuentro que aprovecha el tirón de la literatura infantil y juvenil para fomentar el hábito lector y, de paso, sembrar la curiosidad por el género negro.

El festival también reserva espacio para actividades en idiomas extranjeros, con autores como Nicolás Obregón y Teresa Cardona manteniendo encuentros con estudiantes de la Escuela Oficial de Idiomas, una manera de vincular la práctica lingüística con el interés por la novela criminal de otros países.

De este modo, Pamplona Negra se articula como un proyecto transversal que va más allá del lector especializado y ofrece propuestas a alumnado de colegios, institutos, universidad, escuelas de idiomas y público general de distintas franjas de edad.

Con una combinación de casos reales, ficción literaria, cine clásico, talleres y experiencias inmersivas, la duodécima edición de Pamplona Negra se consolida como uno de los grandes referentes del noir en España, al tiempo que abre nuevas vías para debatir sobre estereotipos, justicia, memoria y los mecanismos —a menudo invisibles— que nos llevan a decidir quién parece peligroso y quién nos inspira confianza.

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