
La Plaza Mayor de Castellón vuelve a transformarse durante un fin de semana en un gran punto de encuentro para lectores, familias y aficionados a la cultura pop gracias a una nueva edición del Salón del Cómic y el Libro Infantil y Juvenil. La cita, ya consolidada, convierte el corazón de la ciudad en un espacio abierto donde conviven viñetas, literatura, talleres y actividades para todas las edades.
Este VIII Salón del Cómic de Castellón nace con la intención de seguir creciendo como referencia cultural y de ocio, mezclando propuestas lúdicas y programación literaria en un formato accesible. El enfoque municipal pasa por aprovechar el tirón del cómic y la literatura juvenil para dinamizar el centro urbano y el comercio local, al tiempo que se fomenta la lectura y la creatividad entre el público más joven.
Fechas, ubicación y formato de la cita
El evento se celebra del viernes 27 al domingo 29 de marzo en plena Plaza Mayor de Castellón, un emplazamiento que permite disfrutar de todas las propuestas a pie de calle. Este formato abierto facilita tanto la visita planificada como la llegada espontánea de quienes pasean por el centro y se encuentran con el salón casi sin buscarlo.
La organización insiste en ese carácter de espacio intergeneracional, en el que coinciden familias con niños, jóvenes seguidores de la cultura pop asiática, lectores habituales de cómic y curiosos que simplemente quieren un plan distinto de fin de semana. La Plaza Mayor se convierte así en un recorrido continuo de casetas, zonas de actividades y áreas de animación.
El concejal de Comercio y Consumo, Alberto Vidal, ha subrayado que la cita “apuesta por una programación de primer nivel, donde conviven el universo de la animación, la literatura y el cómic” en línea con la estrategia municipal de apoyar al tejido comercial del centro. La idea es que cada visita al salón pueda enlazarse con compras, restauración y otros servicios del entorno.
Ese planteamiento hace que el Salón del Cómic y el Libro Infantil y Juvenil no se limite a un simple encuentro sectorial, sino que funcione como herramienta de dinamización urbana. Las actividades se reparten a lo largo de las tres jornadas con horarios pensados para que haya vida en la plaza desde la mañana hasta la tarde.
La propia elección de la Plaza Mayor evita el aislamiento típico de los recintos feriales: la programación se integra en el día a día de la ciudad y facilita que cualquier persona pueda acercarse, incluso aunque no sea lectora habitual de cómic o literatura juvenil.
Personajes de animación, photocalls y gran tirón familiar
Uno de los ganchos más visibles del salón es la presencia constante de personajes de animación a lo largo del recinto. Durante todo el fin de semana, superhéroes, princesas y guerreras K-pop recorren la Plaza Mayor, protagonizando photocalls y actividades interactivas que llenan de color el centro de Castellón.
Estas propuestas están pensadas para que los niños puedan interactuar con sus personajes favoritos, hacerse fotos, participar en pequeñas dinámicas de juego y vivir la visita como una experiencia inmersiva. Esa combinación de ocio visual y participación se ha convertido en uno de los elementos más valorados por el público familiar.
Los photocalls temáticos, ambientados en mundos de superhéroes, cuentos y estética K-pop, generan un flujo constante de imágenes que acaban en redes sociales y que contribuyen a dar visibilidad al evento más allá de la propia ciudad. La organización busca precisamente ese efecto: que el salón sea tan fotogénico como participativo.
En esta edición se mantiene la apuesta por actividades presenciales y cercanas, en las que pequeños y mayores pueden hablar con los animadores, participar en juegos y recorrer la plaza sin necesidad de una planificación estricta. El enfoque es flexible, para que el salón funcione tanto como destino en sí mismo como complemento a un paseo por el centro.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que este tipo de propuestas no solo entretienen, sino que también ayudan a vincular la lectura y el cómic con la diversión, algo clave si se quiere acercar los libros a quienes todavía no los han incorporado a su día a día.
Autores premiados y programación cultural de peso
Más allá de la parte lúdica, el Salón del Cómic y el Libro Infantil y Juvenil de Castellón refuerza su dimensión cultural con la presencia de autores e ilustradores reconocidos en el ámbito nacional. Entre los nombres confirmados destaca el Premio Nacional de Cómic Miguel Ángel Giner Bou, que encabeza un plantel de invitados habituales en circuitos especializados.
Junto a él participan creadoras y creadores como María Badia, Kiko Sánchez, Pablo R. Roca (Occimorons), Agustín Ferrer Casas y Pedro Cifuentes, que se reparten a lo largo de las tres jornadas en distintas actividades. La idea es que el público pueda acercarse a sus obras, conocerlos en persona y charlar con ellos en un ambiente distendido.
El programa prevé presentaciones editoriales, charlas, talleres para distintos niveles y firmas de ejemplares. Estas propuestas permiten profundizar en el proceso creativo, hablar de tendencias del cómic y la ilustración en España y ofrecer claves a quienes se plantean dedicarse profesionalmente al sector.
Las sesiones de firmas están teniendo una gran acogida, con colas de lectores que llevan sus cómics y álbumes infantiles para conseguir dedicatorias personalizadas. Para muchos niños, ese momento de conocer en persona a quien ha dibujado o escrito sus historias favoritas se convierte en uno de los recuerdos más especiales del fin de semana.
Este enfoque contribuye a que el salón no se quede en un mero escaparate de ocio, sino que adquiera el papel de punto de encuentro entre creadores, editoriales y público. La presencia de autores de primer nivel es uno de los factores que explican la madurez que ha alcanzado la cita en su octava edición.
Baile K-pop, cuentacuentos, concursos y dibujo en vivo
La programación general está pensada para que siempre haya algo en marcha, con propuestas diferenciadas según la franja de edad y el tipo de público. Una de las actividades con mayor tirón entre adolescentes y jóvenes es la clase gratuita y exhibición de baile K-pop, que conecta el salón con la cultura pop asiática y el universo fan.
Para los más pequeños, el calendario incluye cuentacuentos, talleres y juegos infantiles repartidos a lo largo del día. Estas sesiones se centran en animar a la lectura de forma cercana, con historias contadas en directo, dinámicas creativas y actividades plásticas vinculadas a los personajes de los libros y los cómics.
Uno de los momentos más llamativos es el dibujo en vivo sobre un vehículo Mitsubishi, una propuesta en la que ilustradores intervienen un coche en directo, convirtiéndolo en un lienzo rodante. Esta actividad sirve tanto de espectáculo visual como de ejemplo práctico del trabajo de los artistas invitados.
También regresa el concurso infantil de disfraces, centrado en superhéroes y personajes de cine y animación. Niñas y niños desfilan por la Plaza Mayor convertidos en sus referentes de ficción, en una cita que suele concentrar un importante número de espectadores y cámaras de fotos.
La combinación de baile, narrativa oral, talleres y concursos hace que el salón pueda adaptarse a distintos ritmos de visita: desde familias que pasan el día completo participando en varias actividades hasta quienes se acercan solo un rato para disfrutar de un espectáculo concreto.
Poetry Cómic Slam y apoyo al talento emergente
Entre las propuestas más originales de esta edición se encuentra el Poetry Cómic Slam, una actividad que mezcla poesía, viñeta y puesta en escena, y que en esta ocasión se centra en la Generación del 27. La iniciativa se desarrolla en colaboración con la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD).
Este espacio permite explorar nuevas formas de contar historias, en las que texto e imagen se combinan en directo. Para el público, supone una manera distinta de acercarse tanto a la poesía como al cómic, alejándose de formatos más tradicionales y apostando por una experiencia más performativa.
La colaboración con la EASD incluye además la organización de “speed dates” entre alumnado y editores, breves encuentros en los que jóvenes ilustradores y diseñadores pueden mostrar su trabajo a profesionales del sector. Para muchos de ellos, es una oportunidad de recibir feedback especializado y, en algunos casos, de iniciar contactos de cara a posibles proyectos futuros.
Otra de las iniciativas destacadas es la creación de un cómic colaborativo, en el que estudiantes y otros participantes aportan páginas, viñetas o ilustraciones bajo una misma temática. Esta actividad subraya la idea de que el salón no solo es un lugar donde consumir cultura, sino también donde producirla.
Con este tipo de propuestas, el Salón del Cómic de Castellón refuerza su papel como plataforma para el talento emergente, más allá de la presencia de nombres consagrados. El resultado es un ecosistema en el que conviven autores veteranos, nuevas voces y público general en un mismo entorno.
Más de 25 expositores: editoriales, librerías y tiendas especializadas
En el ámbito profesional y comercial, la cita reúne a más de 25 expositores entre editoriales, librerías y establecimientos especializados. El apartado de cómic incluye sellos como GP Ediciones, Grafito, Unrated Comics, Sargantana, Akiba, ¡Blue! Cómics, Norma-Astronave, El Anillo de Sirio y Serendipia, que acercan a la Plaza Mayor sus novedades y catálogos consolidados.
La oferta se completa con editoriales centradas en literatura infantil y juvenil, entre las que figuran Malian, Unaria, Hola Monstruo, Tinturas, Cosquillas y La Batidora. Sus propuestas abarcan desde álbum ilustrado para primeras edades hasta novelas juveniles, pasando por proyectos educativos y títulos híbridos entre texto e imagen.
Junto a las editoriales participan tiendas especializadas como Jupiter, Surineki, Todojuguete, Comics de colección, Rincón de Duendes, Warp Zone, Gomu Gomu y Friki of Legend. Estas firmas aportan cómic de importación, merchandising, juegos de mesa, figuras y todo tipo de productos relacionados con el universo friki.
No faltan tampoco las librerías generales de la ciudad, representadas por espacios como Argot, Babel y Plácido Gómez, que refuerzan la conexión entre el salón y el tejido cultural permanente de Castellón. Su presencia contribuye a que la cita no se perciba como un evento aislado, sino como una prolongación de la oferta lectora disponible todo el año.
Este equilibrio entre grandes y pequeñas editoriales, comercio especializado y librerías de proximidad permite al visitante encontrar desde ediciones de autor hasta títulos para primeros lectores, pasando por cómic europeo, manga, superhéroes y grandes tebeos y narrativa juvenil de distintos estilos.
Impacto en la ciudad y respuesta del público
A medida que avanza el fin de semana, la afluencia de familias y aficionados confirma el peso que ha adquirido el salón en la agenda cultural de Castellón. Durante la segunda jornada se han visto talleres llenos, colas en las firmas de autores, grupos siguiendo las exhibiciones de K-pop y niños moviéndose de un photocall a otro con sus disfraces y compras bajo el brazo.
El concejal Alberto Vidal ha señalado que la respuesta ciudadana demuestra cómo el salón se ha consolidado como una cita “imprescindible” en la ciudad. Desde el consistorio se recalca que la Plaza Mayor se convierte estos días en un espacio de encuentro intergeneracional, donde confluyen cultura, ocio y actividad económica.
Las valoraciones municipales insisten en que este tipo de eventos fomenta la lectura y la creatividad entre los más jóvenes, al tiempo que ayuda a mantener vivo el centro urbano. Para los comercios de la zona, la llegada de visitantes supone un impulso adicional, con mayor movimiento en terrazas, tiendas y servicios cercanos.
De cara a la última jornada, la organización anima a la ciudadanía a acercarse a las actividades que quedan por celebrarse, con nuevos talleres, encuentros con autores y propuestas pensadas para que incluso quienes visiten el salón por primera vez puedan disfrutar de una programación completa.
Con esta edición, el Salón del Cómic y el Libro Infantil y Juvenil de Castellón se reafirma como una propuesta que combina cultura, ocio familiar y apoyo al comercio local en un formato abierto y participativo. La mezcla de personajes de animación, autores reconocidos, actividades para todas las edades y un amplio abanico de expositores confirma que la cita ha encontrado su propio modelo, capaz de atraer público diverso y de situar la Plaza Mayor como escenario central de la vida cultural de la ciudad.