En los últimos años, el gusto por los ‘cozy drama’ ha ido en auge tanto entre aficionados a las series como entre quienes buscan una experiencia televisiva que combine emoción, cercanía y cierto confort. Este término, aunque pueda sonar novedoso, define una tendencia reconocible: ficciones que, sin dejar de abordar conflictos y dilemas relevantes, lo hacen en escenarios cálidos, con personajes entrañables y atmósferas que invitan a la evasión. Si lo tuyo es desconectar tras un largo día o buscas historias donde las emociones dominen sin caer en el sufrimiento puro, probablemente ya seas fan —aunque no lo supieras— del cozy drama.
Este 2025, el género ha vivido un momento especialmente brillante de la mano de ‘El verano en que me enamoré’, serie que no solo ha sido un éxito rotundo en Prime Video sino que, además, ha logrado sumar adeptos fuera del público adolescente habitual. Su acogida confirma lo que muchos ya intuían: la necesidad de propuestas que, aun mostrando los problemas y retos de la vida, lo hagan desde la empatía, la complicidad y, por qué no decirlo, con cierto toque optimista incluso en medio del drama.
¿Qué es un ‘cozy drama’ y por qué arrasa?

El subgénero cozy drama ha encontrado su hueco tanto en literatura como en televisión. Su principal seña de identidad es su capacidad para contar historias dramáticas en entornos donde parece que todo puede resolverse, o al menos, donde el viaje emocional está suavizado por una atmósfera acogedora. Los espectadores encuentran en estas series un refugio emocional: la amistad, la familia, el amor y el crecimiento personal son los motores de la trama, pero nunca faltan los pequeños momentos de humor o ternura. Así, el cozy drama permite explorar los conflictos del día a día sin caer ni en el exceso de dramatismo ni en la banalidad.
Jenny Han se ha convertido en la reina del género, logrando trasladar a la pantalla la esencia de sus exitosas novelas. Tanto en ‘El verano en que me enamoré’ como en otros títulos (‘A todos los chicos de los que me enamoré’, ‘XO, Kitty’), su sello está ligado a historias de madurez, triángulos amorosos y ese punto de nostalgia que conecta con público de cualquier edad. Además, otras series como ‘Las chicas Gilmore’, ‘Ted Lasso’ o ‘Virgin River’ han demostrado que el cozy drama es versátil y puede tocar desde la comedia hasta la telenovela ligera, pasando por el drama adolescente puro.
‘El verano en que me enamoré’: la serie cozy drama del momento

Entre las propuestas recientes, ‘El verano en que me enamoré’ destaca como fenómeno global por varias razones. La serie adapta la saga literaria de Jenny Han y en su tercera temporada se consolida como referente. La historia parte de una rutina de veranos aparentemente perfectos en el pueblo ficticio de Cousins que se rompe cuando Belly, su protagonista, madura y sus sentimientos hacia Conrad (uno de los hermanos con los que comparte vacaciones) se hacen difíciles de ocultar.
A partir de ahí, la serie despliega dilemas adolescentes, triángulos sentimentales y la entrada de personajes secundarios que enriquecen el universo narrativo. La ambientación —sol, mar y una mansión con piscina— es fundamental para crear esa sensación de hogar donde, pese a los conflictos, el espectador puede dejarse llevar por la historia. La evolución de la madurez, el paso a la universidad y la toma de decisiones adultas están presentes, siempre bajo un prisma de ficción amable y reconfortante.
Por qué engancha tanto un cozy drama
El éxito de estos programas reside en varios factores reconocibles: por un lado, los personajes suelen ser carismáticos y cercanos, con conflictos que, aunque cotidianos, se narran con un ritmo y una sensibilidad especial. Asimismo, el entorno —una pequeña ciudad, un pueblo costero o una casa familiar— ayuda a crear esa sensación de “lugar al que volver”, haciendo que el espectador sienta que forma parte de la historia.
El reparto también juega un papel importante: en ‘El verano en que me enamoré’, la actriz Lola Tung como Belly, Gavin Casalegno (Jeremiah) y Christopher Briney (Conrad) se han convertido en revelaciones internacionales. La química y autenticidad de sus interpretaciones transmiten ese equilibrio entre drama, inocencia y emoción que buscan los seguidores del cozy drama.
Lo último de ‘El verano en que me enamoré’: una despedida por todo lo alto
Con la estreno de su tercera y última temporada, la serie ha avivado el debate entre quienes se identifican con uno u otro de los protagonistas masculinos. La división de equipos (#teamConrad y #teamJeremiah) ha llenado redes sociales, demostrando la capacidad de la historia para generar conversación y comunidad entre los espectadores.
Prime Video ha optado por un lanzamiento semanal de episodios, lo que prolonga el suspense y permite que la serie acompañe a los fans durante todo el verano. Con un total de 11 episodios en la temporada final, la incógnita sobre el destino sentimental de Belly se mantiene hasta el desenlace. La serie ha logrado captar a un público de todas las edades, más allá de su target adolescente habitual.
Este fenómeno confirma que la forma de contar historias puede ser distinta, con una televisión que se centra en emociones, vínculos y escenarios reconocibles, donde, incluso en momentos de lágrimas o desencuentros, siempre hay espacio para el consuelo y la esperanza.