El futuro del llamado universo Spider-Man de Sony entra en una nueva fase. Después de años intentando exprimir la licencia del trepamuros y de sus villanos en la gran pantalla, el estudio ha decidido dar un golpe de timón y arrancar desde cero con un reinicio completo de su franquicia de personajes vinculados al héroe arácnido.
La decisión llega tras una cadena de estrenos que han generado más ruido por sus malos resultados de crítica y taquilla que por su impacto real en el público. Títulos como Morbius, Madame Web o Kraven el Cazador no han logrado consolidar un universo comparable al del UCM de Marvel, y en Europa y España su paso por los cines ha sido más discreto de lo que Sony esperaba.
Un reinicio total con nuevas caras y nueva dirección

El encargado de poner voz al nuevo rumbo ha sido Tom Rothman, CEO de Sony Pictures, que ha participado recientemente en el podcast The Town con Matthew Belloni. Allí, al ser preguntado directamente por si el llamado Sony’s Spider-Man Universe o Spider-Man Universe (SSU) iba a reiniciarse, su respuesta fue un escueto pero contundente «sí», matizando después que será “con nueva gente”.
Ese comentario implica que el estudio planea prescindir de los repartos que encabezaron los intentos previos de este universo compartido. Tom Hardy, Dakota Johnson, Jared Leto o Aaron Taylor-Johnson parecen quedar fuera de los planes a medio plazo. Incluso en el caso de Hardy, cuya trilogía de Venom sí funcionó en taquilla, desde Sony se asume que Venom: El último baile ha servido como cierre natural de esa etapa.
Rothman también ha admitido que el SSU, nacido en 2018 con la primera Venom, nunca llegó a encontrar un rumbo sólido. Aunque las películas del simbionte recaudaron cifras importantes, las tres entregas fueron recibidas con críticas muy tibias por parte de la prensa y del público. El resto de producciones derivadas directamente de los villanos de Spider-Man se movió incluso en un terreno más delicado.
El ejecutivo ha evitado concretar plazos o títulos sobre lo que vendrá, pero sí ha dejado claro que este reinicio no será inmediato: montar un nuevo universo compartido requiere tiempo, coordinación creativa y una estrategia global que evite los tropiezos del pasado, algo especialmente relevante en mercados exigentes como el europeo.
Los fracasos de Morbius, Madame Web y Kraven como punto de inflexión
El punto de no retorno llegó con la sucesión de batacazos comerciales y de reputación que han supuesto Morbius, Madame Web y Kraven el Cazador. Morbius (2022) se convirtió en un fenómeno en redes por los memes, más que por las virtudes de la película, hasta el punto de que Sony llegó a reestrenarla intentando aprovechar esa notoriedad, sin que la taquilla acompañara en segunda vuelta.
Algo similar ocurrió con Madame Web y Kraven el Cazador, ambas estrenadas en 2024. Con presupuestos estimados entre los 80 y los 120 millones de dólares, apenas lograron superar las cifras mínimas para no considerarse desastres mayores. Madame Web, por ejemplo, rondó los 100 millones recaudados globalmente, mientras que Kraven apenas sobrepasó los 145 millones, lejos de las expectativas de una gran franquicia asociada al universo de Spider-Man.
El anterior director ejecutivo de Sony Pictures, Tony Vinciquerra, llegó a describir Kraven the Hunter como “probablemente el peor lanzamiento” de su etapa al frente del estudio, y en su momento acusó a la prensa especializada de haber hundido el rendimiento del SSU por sus críticas negativas. Desde entonces, la percepción general en Europa y en España ha sido la de un experimento que no terminaba de encontrar su público.
Con este contexto, el nuevo reinicio se plantea como una manera de dejar atrás una continuidad que el propio estudio parece considerar un lastre. La idea ahora es empezar en blanco, con una visión distinta y sin la carga de las tramas previas, algo que podría facilitar que el público vuelva a acercarse a estas producciones sin prejuicios.
Relación con Marvel Studios y el papel de Spider-Man en el MCU
Uno de los puntos clave para entender la estrategia de Sony es su acuerdo de colaboración con Marvel Studios. Rothman lo ha vuelto a calificar de “uno de los mejores acuerdos de la historia para ambas compañías”, subrayando que el pacto ha sido beneficioso tanto para Sony como para Disney, y que la intención es mantener esa alianza.
El ejemplo más visible de este entendimiento es la continuidad del Spider-Man interpretado por Tom Holland dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. Este 2026 está previsto el lanzamiento de Spider-Man: Brand New Day, una nueva entrega que forma parte de la fase seis del UCM y que volverá a situar a Peter Parker en el centro de la acción, compartiendo pantalla con personajes como Hulk (Mark Ruffalo) o Punisher (Jon Bernthal).
Rothman ha aprovechado también para recordar el impacto de Spider-Man: No Way Home y las circunstancias que, según él, limitaron su techo de recaudación. El ejecutivo asegura que la película podría haber superado cómodamente la barrera de los 2.000 millones de dólares de no haber sido por las exigencias de la censura china, que pedía eliminar la Estatua de la Libertad de la batalla final. Sony rechazó ese cambio, asumiendo el coste que podía tener en la taquilla asiática.
En paralelo al cine, Sony ha consolidado también una fuerte presencia del personaje en el terreno de los videojuegos, especialmente a través de la saga Marvel’s Spider-Man en PlayStation, muy bien recibida tanto en España como en el resto de Europa por su enfoque narrativo y jugable. Aunque el reinicio cinematográfico no se ha vinculado oficialmente a futuros juegos, es evidente que la compañía podría coordinar mejor sus marcas para ofrecer una experiencia más coherente entre cine y entretenimiento interactivo.
El directivo ha dejado caer, además, una idea que resume su filosofía respecto a la sobreexplotación del personaje: “La escasez tiene valor. Tienes que hacer que el público te eche de menos”. Un mensaje que, en un contexto de cierta fatiga del género de superhéroes, cobra especial relevancia para el mercado europeo, donde los espectadores parecen cada vez más selectivos con este tipo de producciones.
Series, proyectos cancelados y el nuevo mapa de personajes
El reinicio del universo Spider-Man de Sony no afecta solo a las películas. En los últimos años, el estudio había cerrado acuerdos con plataformas como Amazon para desarrollar series de acción real basadas en personajes secundarios del entorno de Spider-Man, con intención de competir de tú a tú con el despliegue televisivo de Marvel Studios y DC.
Entre esos proyectos destacó durante mucho tiempo Silk: Spider-Society, una serie que llegó a contar con equipos de guion consolidados y que se veía como una de las grandes apuestas del estudio. Sin embargo, acabó cancelada de forma repentina al no encajar en la nueva hoja de ruta financiera y creativa de Sony, una muestra de que el replanteamiento del SSU va mucho más allá del cine.
En paralelo, Sony sigue adelante con una serie en imagen real protagonizada por Nicolas Cage, que dará vida a una versión alternativa del héroe arácnido ambientada en los años treinta. El actor ya había prestado su voz a una encarnación similar en la película de animación de 2018, y ahora se espera que este proyecto sirva como laboratorio para experimentar con tonos y estilos distintos dentro del entorno Spider-Man.
La reestructuración implica también revisar qué papel jugarán personajes como Venom o Kraven en la nueva etapa. Rothman se limitó a reconocer que habrá “nuevos enfoques” y “nuevas personas” al frente de estas propiedades, lo que deja la puerta abierta a cambios de reparto, de tono y de conexión con el propio Spider-Man, un elemento cuya ausencia fue muy criticada en las películas anteriores.
En mercados como el español, donde el público está acostumbrado a seguir la cronología completa del Universo Marvel y otras franquicias de superhéroes, la sensación era que el SSU se quedaba a medio camino: ni estaba plenamente integrado en el UCM ni ofrecía un universo propio con personalidad clara. El reinicio pretende corregir justamente esa indefinición.
Un futuro abierto para el universo arácnido de Sony
A día de hoy, Sony no ha puesto fechas sobre la mesa para las nuevas películas de este renovado universo Spider-Man, ni ha anunciado directores, guionistas o protagonistas concretos. Lo que sí ha quedado cristalino es la intención de “hacer borrón y cuenta nueva” con los spin-offs previos y plantear un ecosistema de historias que se sienta más cohesionado, atractivo y sostenible en el tiempo.
Mientras tanto, el estudio centra sus esfuerzos inmediatos en Spider-Man: Brand New Day y en sacar partido de su alianza con Marvel Studios, al tiempo que intenta recomponer la confianza del público en la marca tras años de altibajos. Para los espectadores de España y del resto de Europa, acostumbrados a estrenos casi simultáneos y a seguir de cerca los movimientos de las grandes franquicias, este reinicio será una prueba clara de si Sony ha aprendido de los tropiezos de Morbius, Madame Web y Kraven.
Queda por ver si la combinación de nuevos equipos creativos, reparto renovado y una estrategia más coordinada con Marvel será suficiente para que el universo Spider-Man de Sony deje de ser sinónimo de promesas incumplidas y se convierta, por fin, en la gran franquicia que el estudio lleva años persiguiendo.