El universo de villanos y secundarios de Sony ligado a Spider-Man encara una nueva sacudida: el estudio ha decidido pasar página y arrancar de cero con un reboot completo de su saga de spin-offs. Después de varios tropiezos en taquilla y una recepción muy fría entre crítica y público, la compañía asume que la fórmula actual está agotada.
Este movimiento no afecta al acuerdo existente con Marvel Studios ni al Spider-Man encarnado por Tom Holland, que seguirá su camino dentro del UCM. El reinicio se centra en el llamado universo de personajes vinculados al trepamuros (el SSU o Spiderverso de Sony), con el objetivo de darle una nueva dirección creativa y nuevos rostros a figuras como Venom, Morbius, Kraven o Madame Web.
Un reinicio forzado por los fracasos del SSU
El responsable máximo de este giro es Tom Rothman, CEO de Sony Pictures, que ha confirmado en el podcast estadounidense The Town que el estudio ya trabaja en un reinicio total del universo Spider-Man de Sony. Preguntado de forma directa sobre si el proyecto seguía vivo tras los últimos batacazos, su respuesta fue breve pero contundente: sí, aunque “con nueva gente”.
El llamado Universo Spider-Man de Sony echó a andar oficialmente con Venom (2018). La película y sus secuelas, Habrá matanza y El último baile, funcionaron razonablemente bien en taquilla, también en Europa, pero se llevaron críticas bastante duras y dejaron sensaciones encontradas entre los espectadores.
El auténtico problema llegó con el resto de producciones. Morbius se convirtió en un meme global más que en un éxito de cartelera, mientras que Madame Web y Kraven el Cazador apenas lograron cubrir costes. La propia cúpula de Sony reconoció internamente que Kraven fue uno de los peores estrenos del estudio en años, algo que se notó tanto en el mercado norteamericano como en países europeos clave, entre ellos España, Francia o Alemania.
Durante esta etapa, ejecutivos como el saliente Tony Vinciquerra llegaron incluso a señalar a la prensa como culpable del mal rendimiento de estas películas, al considerar que las críticas negativas habían hundido la imagen del SSU. Sin embargo, el desgaste acumulado y la desconexión con el público han terminado empujando a la compañía a un replanteamiento profundo.
Nuevos actores, nuevas historias y adiós a la continuidad actual
Uno de los mensajes más claros de Rothman es que este reinicio implicará un cambio completo de reparto. Eso significa que nombres como Tom Hardy, Jared Leto, Dakota Johnson o Aaron Taylor-Johnson no encajan en los planes actuales del universo compartido de Sony, al menos en la forma en que se había planteado hasta ahora.
En el caso de Hardy, el estudio reconoce que la trilogía de Venom cierra de forma razonablemente redonda la historia del personaje, por lo que, de cara al público, tiene cierto sentido dejarla como una etapa concluida. El nuevo SSU partiría así de una hoja prácticamente en blanco, sin arrastrar tramas ni decisiones creativas de las producciones previas.
Más allá de la confirmación de que habrá «nuevas personas» delante y detrás de las cámaras, Sony mantiene bajo llave los detalles concretos: no hay todavía directores anunciados, ni guionistas confirmados, ni un calendario oficial de rodajes o estrenos. El propio Rothman ha admitido que este proceso llevará tiempo y que el foco inmediato del estudio está en otros proyectos ya avanzados.
Uno de los objetivos del reinicio pasa por lograr una mayor coherencia interna entre las películas de villanos y secundarios, algo que hasta ahora había resultado confuso para buena parte de los espectadores europeos, acostumbrados a la narrativa más cohesionada del Universo Cinematográfico de Marvel.
El papel del acuerdo con Marvel Studios y el futuro de Spider-Man
Rothman ha aprovechado sus apariciones públicas para reivindicar el acuerdo de colaboración con Marvel Studios, que permite a Sony seguir explotando al Spider-Man de Tom Holland dentro del UCM mientras conserva los derechos cinematográficos del personaje. El directivo ha llegado a describirlo como “uno de los mejores acuerdos de la historia para ambas compañías”, subrayando que es un pacto altamente beneficioso para las dos partes.
Ese entendimiento ha dado lugar a éxitos como Spider-Man: No Way Home, que rozó cifras históricas en taquilla a pesar de ciertas tensiones con el mercado chino. Rothman ha revelado que el gobierno de Pekín pidió eliminar la Estatua de la Libertad del clímax final para poder estrenar la película en el país asiático, algo que el estudio rechazó por considerarlo inasumible desde el punto de vista simbólico.
De cara a los próximos años, Sony mantiene en marcha nuevos proyectos con Peter Parker como protagonista. En el terreno cinematográfico, el estudio prepara una nueva entrega del Spider-Man de Holland, integrada en las futuras fases del UCM, que volverá a llegar a salas de cine europeas con un fuerte despliegue promocional.
En paralelo, la compañía también ha explorado alianzas en el ámbito de las series, como la colaboración con Amazon para desarrollar producciones de acción real basadas en personajes secundarios del entorno arácnido. Entre ellas destacaba una serie centrada en Silk: Spider-Society, que llegó a tener varios guiones en desarrollo antes de ser cancelada al no ajustarse a la nueva estrategia financiera y creativa del estudio.
Del desgaste del género a la búsqueda de una nueva estrategia
En su conversación con el periodista Matt Belloni, Rothman también se refirió al debate sobre la fatiga del cine de superhéroes. El ejecutivo apuntó que la simple sobreexposición no explica por sí sola el desgaste del público y que el auténtico reto está en ofrecer historias capaces de destacar en un mercado saturado, algo que el SSU no ha logrado hasta ahora.
Una de sus frases más comentadas fue su reflexión sobre la «escasez» aplicada a Spider-Man: “La ausencia enamora más”, comentó, sugiriendo que no necesariamente hay que inundar los cines con estrenos constantes del personaje y su entorno. La idea de dosificar mejor la presencia del héroe y de sus villanos parece formar parte de la nueva filosofía que Sony quiere implantar.
Este cambio de rumbo se produce en un momento en el que otros proyectos de superhéroes, tanto de Marvel como de DC, han demostrado que el género sigue teniendo tirón cuando se combina una buena campaña de marketing con propuestas sólidas a nivel creativo. Para Sony, el mensaje es evidente: no basta con tener los derechos de Spider-Man y sus secundarios, hace falta una planificación a largo plazo convincente.
En Europa, donde la marca Spider-Man mantiene una presencia muy fuerte entre el público joven y las familias, el estudio es especialmente consciente de que no puede limitarse a vivir de la inercia de la nostalgia. Las cifras de películas como Madame Web o Morbius en territorios como España dejaron claro que el interés por el logo de Marvel en los carteles ya no es garantía de salas llenas.
Qué puede esperar el público europeo del nuevo universo Spider-Man de Sony
Por ahora, los espectadores en España y el resto de Europa saben poco más que lo que ha decidido compartir Rothman: habrá reinicio, habrá nuevos actores y habrá un replanteamiento global de los personajes asociados al trepamuros. No hay confirmación de qué villano o antihéroe encabezará esta nueva etapa, ni si Sony apostará otra vez por películas individuales o por una construcción más gradual de su universo compartido.
Lo que sí parece claro es que la compañía quiere evitar repetir los errores de la última década, en la que se confiaba en que el simple vínculo con Spider-Man fuese suficiente reclamo para sacar adelante franquicias en solitario. La falta de conexiones orgánicas con el propio Peter Parker y la sensación de universos desconectados han sido dos de las críticas que más se han repetido entre los aficionados.
En este contexto, la continuidad del Spider-Man de Tom Holland dentro del UCM ofrece a Sony una base sólida sobre la que apoyar su marca, tanto en cine como en posibles productos derivados. El reto será encontrar la forma de que el renovado SSU no parezca una línea paralela prescindible, sino un complemento atractivo y coherente con la imagen global del personaje.
Mientras tanto, los planes del estudio con otros medios —como series de acción real o proyectos animados vinculados a personajes del entorno arácnido— se encuentran en una fase de revisión y filtrado. Algunos títulos que llevaban años en desarrollo se han quedado por el camino, lo que indica que Sony prefiere recortar catálogo antes que seguir adelante con propuestas que no encajen con su nueva hoja de ruta.
Con todo este movimiento estratégico, Sony intenta dejar atrás una etapa marcada por películas que, salvo contadas excepciones, no lograron conectar con el público ni consolidar un universo propio competitivo. El estudio confía en que un reinicio profundo, con equipos renovados y una mejor coordinación con el Spider-Man del UCM, le permita reconstruir la confianza de los espectadores europeos y globales en su particular Spiderverso.