La figura de Scarlett Johansson vuelve a colocarse en primera línea de la industria con un giro que pocos esperaban: será la protagonista de la nueva película ambientada en el universo de El exorcista. El proyecto, en manos del cineasta Mike Flanagan, pretende darle un lavado de cara profundo a una de las sagas de terror más conocidas de la historia del cine.
Este movimiento llega en un momento en el que los grandes estudios buscan revitalizar franquicias clásicas apoyándose en nombres muy reconocibles. Johansson, que recientemente ha sido clave en el relanzamiento de la saga Jurassic Park con Jurassic World Rebirth, se convierte ahora en la apuesta fuerte para intentar que El exorcista recupere el favor del público y vuelva a ser un referente del terror moderno.
Conoce cómo será la reinvención de la saga
Tras consolidarse como una de las voces más personales del género, con títulos como Oculus o las series La maldición de Hill House y La maldición de Bly Manor, Mike Flanagan afronta ahora el reto de ofrecer una nueva mirada sobre el universo de El exorcista. El director ha adelantado que se tratará de una propuesta muy intensa, diseñada para inquietar al espectador y, al mismo tiempo, respetar el legado de la película original.
Han pasado varios años desde que Flanagan estrenó su última gran incursión en el cine de terror, Doctor Sueño, y este nuevo proyecto se perfila como uno de los más ambiciosos de su carrera. Según ha explicado, llevaba tiempo dándole vueltas a cómo abordar una franquicia tan icónica, y solo decidió dar el paso cuando sintió que tenía una historia distinta que aportar y no una simple repetición de fórmulas conocidas.
La producción se presentó como una especie de “nuevo comienzo” dentro de la saga, para el que el director quería contar con una intérprete capaz de sostener el peso dramático y el tirón comercial al mismo tiempo. De ahí que la elección de Johansson no parezca casual: la actriz se ha convertido en un rostro muy ligado a superproducciones de éxito, pero también ha cosechado reconocimiento en el cine de autor.
El anuncio clave llegó el 24 de noviembre de 2025, cuando se confirmó oficialmente que Scarlett Johansson encabezará el reparto de esta nueva aproximación a El exorcista. El fichaje se comunicó un año después de conocerse que Flanagan había asumido el timón creativo de la franquicia, dejando claro que el estudio quería una combinación de autoría y gran estrella para esta nueva etapa.
En declaraciones recogidas por medios especializados, Flanagan definió a Johansson como “una actriz brillante, con interpretaciones siempre muy terrenales y creíbles”, tanto en películas de género como en grandes estrenos veraniegos. El director subrayó que su incorporación era uno de los elementos que más ilusión le hacía de este proyecto, al considerar que puede aportar matices muy humanos a una historia de terror puro.
Para Johansson, la película supondrá su regreso al terror tras más de una década alejada del género. Su último trabajo en este terreno fue Under the Skin (2013), de Jonathan Glazer, una cinta de culto que se movía en códigos muy diferentes a los del cine de sustos convencional. Este nuevo título de El exorcista la sitúa en un tipo de producción más cercana al gran público, pero con el sello autoral de Flanagan.
Por ahora, el proyecto sigue sin título definitivo y se describe internamente como un “acercamiento radical” al material original. Eso significa que no se plantea como una secuela directa de entregas recientes, sino como una forma de abrir otra vía dentro del mismo universo, buscando sorprender a una audiencia que conoce muy bien los tópicos del género.
Flanagan recoge el testigo para resucitar El exorcista
La nueva etapa de El exorcista llega después de la salida de David Gordon Green de la franquicia, quien había sido el encargado de pilotar el intento más reciente de resurrección con The Exorcist: Believer. A pesar de que la película consiguió superar los 136 millones de dólares de recaudación mundial, la acogida de la crítica y del público fue fría, con un porcentaje de aprobación del 22% en Rotten Tomatoes.
Este contraste entre la taquilla y la percepción general llevó a Universal Pictures y Blumhouse a reconsiderar su estrategia. Después de invertir alrededor de 400 millones de dólares en 2021 para hacerse con los derechos de la obra original, el objetivo del estudio era relanzar una saga capaz de sostener varios títulos, algo que Believer no terminó de asegurar.
En septiembre de 2024 se hizo oficial que Mike Flanagan tomaría el control creativo de la siguiente película de la franquicia. El cambio se interpretó como una apuesta por un director con una trayectoria sólida en el terror contemporáneo, habituado a combinar atmósferas inquietantes con personajes complejos y desarrollados.
Flanagan ha explicado que solo tenía sentido aceptar el encargo si podía ofrecer algo nuevo dentro de una “propiedad tan monolítica”. En una entrevista, confesó que persiguió activamente la oportunidad de trabajar con El exorcista porque estaba convencido de que contaba con una perspectiva propia y diferente, y que no se conformaría con una revisión nostálgica de la película de 1973.
El cineasta ha insistido en que la historia que está construyendo respeta lo que vino antes, pero no se apoya únicamente en homenajes ni en referencias continuas a la cinta original. Su idea pasa por situar la acción en el mismo universo, pero sin depender de tramas o personajes ya conocidos, lo que le garantiza mayor libertad narrativa.
Según los primeros detalles compartidos por el equipo, la película será “una historia completamente nueva” ambientada en el mundo de El exorcista, sin funcionar como una secuela directa de ninguna de las entregas previas. En la práctica, esto la coloca como un punto de entrada independiente para el público que llegue sin haber visto títulos anteriores.
Flanagan ha llegado a afirmar que ve en este proyecto la posibilidad de realizar “la película más terrorífica” de toda su filmografía. Al mismo tiempo, no oculta que se enfrenta a una presión notable, dado el peso del nombre de la franquicia y las expectativas de los fans de la original de William Friedkin, una obra que marcó a varias generaciones de espectadores.
Para los estudios implicados, el fichaje de Johansson refuerza la idea de que esta nueva fase pretende ir con todo. La actriz encarna una apuesta por un terror de gran presupuesto con ambición global, lejos de las producciones de bajo coste que en ocasiones han caracterizado a las secuelas de sagas clásicas.
Un legado enorme y un futuro en construcción
La sombra de la película de 1973 sigue siendo alargada. El filme original de El exorcista se convirtió en un fenómeno cultural con una recaudación que superó los 441 millones de dólares en todo el mundo, además de lograr diez nominaciones a los Premios Oscar. Esa mezcla de éxito comercial y prestigio crítico es lo que ha mantenido vivo el interés por la marca durante décadas.
Con los derechos en manos de Universal desde 2021, la intención del estudio era articular una nueva trilogía o varias entregas conectadas que devolvieran a la franquicia al centro del terror mainstream. El resultado de The Exorcist: Believer dejó claro que el camino no sería tan sencillo, de ahí que se haya optado por un cambio de rumbo con Flanagan al mando.
El director, además de escribir, dirigir y producir esta nueva película, ha compaginado el desarrollo del proyecto con otros trabajos, como una nueva versión de Carrie. Esta acumulación de compromisos ha tenido consecuencias directas en el calendario, obligando a revisar los plazos inicialmente previstos.
La elección de Nueva York como localización principal del rodaje también apunta a una apuesta por una ambientación reconocible y urbana, que pueda conectar con el público actual sin perder la sensación de amenaza constante que caracteriza al cine de posesiones y exorcismos, y la tradición de libros sobre exorcistas. Por el momento no han trascendido detalles concretos de la trama ni del resto del reparto.
Lo que sí se ha conocido es que Johansson llega a este proyecto después de haber contribuido a revivir otra franquicia clave de Universal con Jurassic World Rebirth, estrenada recientemente y con una recaudación global cercana a los 868 millones de dólares. Ese precedente refuerza la percepción de que el estudio confía en su capacidad para atraer al gran público incluso en sagas con muchos años a sus espaldas.
Aunque desde Europa y España todavía no se ha hablado de fechas concretas de estreno o de distribución, se da por hecho que la película tendrá un lanzamiento internacional amplio, en línea con el tratamiento que el estudio ha dado a otras franquicias de terror de alto perfil. Cuando el proyecto avance, será previsible que cadenas y plataformas empiecen a mover ficha para asegurarse los derechos de exhibición en el territorio europeo.
En cuanto a las expectativas del propio Flanagan, el director ha reconocido que no se lo están poniendo fácil con el objetivo de redefinir la saga, pero mantiene la idea de construir una historia que pueda sostenerse por sí misma sin necesidad de apoyarse en la nostalgia o el guiño constante al pasado. El reto es combinar el respeto al clásico con una propuesta que se sienta contemporánea, algo que el público europeo, históricamente muy afín al terror psicológico, seguirá con especial atención y su interés por los mejores libros de terror.
Fechas, cambios de planes y lo que queda por conocer
En un primer momento, los planes del estudio pasaban por estrenar la nueva película de El exorcista el 13 de marzo de 2026. Sin embargo, los ajustes de calendario, los compromisos paralelos de Flanagan y la voluntad de pulir el proyecto han hecho que esa fecha quede descartada. A día de hoy no existe un día concreto marcado en el calendario para su llegada a los cines.
El propio cineasta ha señalado que no quiere comprometerse con un estreno cerrado hasta tener la seguridad de que la película está exactamente en el punto que desea, tanto en guion como en producción. Esta prudencia encaja con la presión añadida de tener que lidiar con una marca que arrastra décadas de historia y un fandom muy exigente.
Por parte de los estudios implicados no se han dado demasiadas pistas oficiales sobre el calendario de rodaje, más allá de confirmar que la producción se desarrollará en Nueva York y que la idea es construir una nueva línea para la franquicia, desligada de los resultados de Believer. Es de esperar que, a medida que avance el desarrollo, empiecen a conocerse más nombres del reparto y detalles sobre el tono visual.
Mientras tanto, el anuncio del fichaje de Johansson ha servido para situar el proyecto en el radar de los medios y del público general. La combinación de una estrella internacional muy reconocible, un director respetado en el terror y una marca histórica como El exorcista conforma un cóctel con potencial para generar mucha conversación tanto en Estados Unidos como en Europa y España.
Para la propia actriz, este papel también supone una manera de diversificar de nuevo su filmografía tras años muy ligados al cine de superhéroes y a grandes franquicias. Volver a un género tan exigente como el terror, con un personaje central dentro de una historia cargada de tensión, puede ofrecerle un nuevo registro interpretativo que probablemente llame la atención de crítica y público.
En ese contexto, la nueva película de El exorcista se presenta como una apuesta arriesgada pero muy calculada: una franquicia legendaria que intenta reconciliarse con sus fans de toda la vida y, al mismo tiempo, seducir a una audiencia joven que quizá solo conozca el título de oídas. El desenlace de esta operación, con Scarlett Johansson al frente y Mike Flanagan detrás de la cámara, será uno de los movimientos más observados en el panorama del terror comercial de los próximos años.