Rubén Amón se ha convertido en el centro de atención literaria y social tras la reciente presentación de su libro ‘Tenemos que hablar’ en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia en El Puerto de Santa María. La velada, marcada por el respaldo de numerosas personalidades del ámbito cultural, ha servido para poner sobre la mesa la importancia del diálogo en tiempos en los que la comunicación parece haber perdido profundidad, precisamente en una era hiperconectada.
El acto contó con la intervención del periodista Paco Reyero, quien ofreció un repaso a la prolífica carrera de Amón, destacando su experiencia como corresponsal en ciudades tan relevantes como Roma y París. La cita cultural coincidió con la celebración del 125 aniversario de la Academia, un evento respaldado tanto por la Concejalía de Cultura como por la Diputación, según subrayó el teniente de alcalde del área, Enrique Iglesias.
El valor terapéutico de la conversación frente al ruido digital

Amón, conocido por su análisis crítico de la actualidad, ha utilizado su nueva obra para reflexionar sobre las consecuencias de la hipercomunicación digital y la autocensura. Según sus palabras, la sociedad está perdiendo la costumbre de conversar, viéndose arrastrada por la inmediatez y superficialidad de los mensajes digitales y la polarización de opiniones. Para profundizar en cómo las palabras pueden transformar nuestra realidad, puedes consultar el poder de las palabras.
Durante la presentación, el autor remarcó que “vivimos rodeados de una conectividad constante, pero paradójicamente, cada vez nos sentimos más aislados”. Esta soledad creciente, afirmó, propicia la aparición del miedo, la vulnerabilidad y la tendencia a ser manipulados, algo que preocupa tanto a él como a numerosos expertos en comunicación.
La dependencia de los móviles fue uno de los puntos centrales de su discurso. Amón ironizó sobre el hecho de que “parece que perdemos el alma cuando nos quedamos sin batería”, ilustrando así cómo la tecnología ocupa un lugar desproporcionado en el día a día de las personas y contribuye a la brecha generacional, especialmente para los mayores.
Asimismo, el escritor se mostró muy crítico con las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp o Twitter. Según él, estas herramientas han reducido la calidad del diálogo, fomentando una comunicación superficial y contribuyendo a que ni hablemos como escribimos, ni escribamos lo que realmente pensamos.
Escuchar, debatir y comprender: claves del diálogo auténtico
Para Amón, la conversación no es un simple intercambio de monólogos, sino una oportunidad para construir entendimiento y aprender incluso de quienes mantienen posiciones contrarias a las propias. Reivindica la escucha activa y la disposición a replantearse opiniones como herramientas esenciales en la era de la desinformación y el exceso de mensajes. Puedes ampliar tu visión en el poder de las palabras 2.
En sus intervenciones, el autor incidió en que el acto de conversar implica, sobre todo, la capacidad de detenerse, escuchar y dejarse convencer si el otro aporta argumentos sólidos. “Conversar es crear un espacio común en el que todos podemos enriquecernos, más allá de las diferencias”, explicó a los asistentes.
El evento fue presentado en el patio de la Academia, un enclave con encanto que permitió a los asistentes disfrutar de un ambiente propicio para el diálogo, integrado en una programación cultural de calidad y abierto al público general hasta completar aforo. La obra de Amón fue destacada como un ensayo necesario, especialmente en el contexto actual, donde la censura y la autocensura han ganado terreno y la comunicación auténtica parece vivir horas bajas.
La importancia de promover el diálogo y la cultura
La presentación del libro fue el eje central dentro de un programa cultural más amplio, coincidiendo con actividades paralelas como conferencias históricas y literarias en la propia Academia. La ocasión convirtió al espacio en un punto de encuentro para quienes defienden la importancia de la palabra y el pensamiento crítico en la sociedad actual. Para entender cómo las palabras pueden influir en la cultura, te recomendamos explorar las 48 leyes del poder.
El respaldo institucional y el interés del público reflejan la preocupación por los efectos de la dependencia tecnológica y la polarización, así como el deseo de recuperar el arte de conversar como herramienta para fomentar la empatía y el entendimiento. Para ampliar sobre la importancia del diálogo en la cultura, puedes visitar .
La obra de Rubén Amón, editada por Espasa, recoge estas inquietudes y propone reivindicar el diálogo honesto como antídoto frente al ruido mediático y la soledad que genera la vida digital.