FotografÃa de Rosa Ribas. Perfil de Twitter.
Rosa Ribas es la creadora de Cornelia Weber-Tejedor en Entre dos aguas, la trilogÃa de los años 50 (y a cuatro manos con la escritora Sabine Hoffman) compuesta por Don de lenguas, El gran frÃo y Azul marino, todas de corte negro. Pero también firma Pensión Leonardo, La detective miope, Miss Fifty o La luna en las minas. Y ahora tiene a los Hernández, una familia de detectives que protagonizan Un asunto demasiado familiar y Los buenos hijos, que ha salido este año.
Le agradezco muchÃsimo esta entrevista que me ha dedicado, su amabilidad y atención. En ella nos cuenta sobre todo un poco, desde sus primeras influencias, pasando por sus autores favoritos y los nuevos proyectos que tiene previstos, además de echar un vistazo al panorama editorial en general.
Rosa Ribas — EntrevistaÂ
- ACTUALIDAD LITERATURA: ¿Recuerdas el primer libro que leÃste? ¿Y la primera historia que escribiste?
ROSA RIBAS: El primer libro no lo recuerdo con certeza. Me vienen dos portadas a la memoria: El corsario negro de Emilio Salgari, un libro que todavÃa conservo y guardo como un tesoro. No sé cuántas veces llegué a leer este libro. Y otra de Enid Blyton, Los cinco se ven en apuros, creo que era.
La primera historia que recuerde la debà de escribir con unos diez años. Era una historia terriblemente sentimental y dramática sobre un toro que no querÃa morir en la plaza. Recuerdo que la escribà en clase (el profe me ponÃa a escribir para que me callara un rato) y después tuve que leerla delante de toda la clase. Lo mejor fue ver que el chico que me gustaba (¡Hola, Quique!) se secaba una lagrimilla con disimula al final de la lectura.
- AL: ¿Cuál fue el primer libro que te impactó y por qué?Â
RR: Si no recuerdo mal, un libro de relatos de Poe, que tal vez leà demasiado pronto y me causó muchos terrores nocturnos.
- AL: ¿Un escritor de cabecera? Puedes escoger más de uno y de todas las épocas.Â
RR: John Irving. Uno de mis escritores favoritos. No me gustan las novelas muy largas, pero con Irving podrÃa seguir cien o doscientas páginas más.
- AL: ¿Qué personaje de un libro te hubiera gustado conocer y crear?Â
RR: Me habrÃa gustado conocer al valeroso soldado Schwejk, de Jaroslav Hasek y tomarme unas cervezas con él. Y crear, a Ripley, de Highsmith.
- AL: ¿Alguna manÃa o costumbre especial a la hora de escribir o leer?Â
RR: Escribo a mano y a lápiz. Después lo paso al ordenador
- AL: ¿Y tu sitio y momento preferido para hacerlo?Â
RR: Antes de la pandemia empezaba a escribir en algún café. Ahora he aprendido a arrancar el trabajo en mi escritorio.
- AL: ¿Otros géneros que te gusten?Â
RR: No tengo preferencias. Soy una lectora bastante caótica y abierta a todo tipo de lecturas.
- AL: ¿Qué estás leyendo ahora? ¿Y escribiendo?
RR: Siempre tengo varios libros a la vez. Estoy leyendo El boxeador polaco de Eduardo Halfon, Naturaleza muerta, de Louise Penny y Aberteurliche Reise durch mein Zimmer, de Karl-Markus Gauß. En estos momentos estoy revisando una novela corta. Pero más no puedo contar.
- AL: ¿Cómo crees que está el panorama editorial para tantos autores como hay o quieren publicar?
RR: Complicado, aunque tal vez no es que haya más autores, sino más gente que hace publico su interés por publicar. Lo que, por otro lado, se corresponde con que también hay más opciones para la publicación.Â
- AL: ¿Te está siendo difÃcil el momento de crisis que estamos viviendo o podrás quedarte con algo positivo para futuras novelas?
RR: Bueno, por mi profesión, estoy acostumbrada al aislamiento, a pasar muchas horas metida en una habitación trabajando. Pero siempre ha sido un encierro voluntario. Ahora, tras tantos meses de pandemia, noto el cansancio que todos compartimos. Para saber si de esto sacaré algo positivo, todavÃa me falta la perspectiva.