La escritora Rosa Montero regresa a las librerÃas con Un dÃa en la vida de Clarita, una novela publicada por Alfaguara que vuelve a poner en el centro a una mujer corriente enfrentada a una situación lÃmite. La autora madrileña, una de las voces más reconocidas de la literatura española actual y galardonada con el Premio Nacional de las Letras Españolas, elige aquà una historia breve y muy concentrada para hablar de dignidad, miedo y reinvención.
El libro se presenta como una fábula contemporánea con toques de humor, intriga y crÃtica social. No se queda en la anécdota de una jubilación: utiliza ese marco para asomarse al modo en que el poder, la costumbre y la indiferencia pueden aplastar a quien no encaja en el molde.
Clarita, una heroÃna improbable en su último dÃa de oficina

La protagonista es Clarita, una empleada de banca de sesenta y cinco años que ha trabajado durante tres décadas en un entorno donde apenas ha sido valorada. Su vida ha sido discreta, rutinaria y silenciosa; tanto, que ha aprendido a ocupar el menor espacio posible y a convivir con las burlas y desplantes de sus compañeros.
La novela arranca en su último dÃa antes de la jubilación. Lo que deberÃa ser una jornada administrativa más se convierte en un punto de giro: un suceso inesperado la obliga a salir de la inercia y a mirarse de otra manera. Es entonces cuando aparece una Clarita distinta, más despierta y menos dispuesta a aceptar el papel que otros le han asignado.
Montero ha descrito esa transformación con una imagen muy gráfica: no es exactamente un patito feo que se convierte en cisne, sino una criatura pequeña que pasa de rana a dinosaurio. La comparación resume el tono del libro, donde la ternura convive con la rabia y donde la venganza no es sangrienta, sino más bien una reparación elegante y personal.
Una novela nacida de un encargo y escrita a contrarreloj

El origen de Un dÃa en la vida de Clarita no siguió el método habitual de la autora. Según ha contado, el personaje apareció mientras preparaba un texto para un proyecto literario francés. Iba a ser un falso primer capÃtulo, pero Clarita se impuso y Montero decidió quedarse con la historia para desarrollarla como novela propia.
El resultado es un relato compacto, breve y muy concentrado, que transcurre a lo largo de unas catorce horas. La escritura fue tan rápida y absorbente que la propia autora ha hablado de fiebre, de incertidumbre y de no saber muy bien hacia dónde iba mientras avanzaba.
Esa urgencia se nota en el ritmo. La novela combina un retrato psicológico muy Ãntimo con una acción trepidante, casi cinematográfica, y mantiene al lector pegado a la página. Montero querÃa que fuera sólida y redonda, como una pieza compacta, pero también querÃa que la historia respirara como un sueño escrito con los ojos abiertos.
Humillación, poder y mobbing: el sustrato de la historia

Uno de los ejes del libro es la humillación. La autora sostiene que se trata de una de las formas más destructivas de violencia, porque puede romper la autoestima de una persona y acompañarla durante años. En la novela, Clarita acumula desprecios pequeños y grandes hasta que una última gota hace saltar todo.
Montero también retrata el poder cotidiano: no solo el de los jefes, sino el que se filtra en las relaciones entre compañeros, amigos o familiares. En el banco donde trabaja Clarita, los gestos, los espacios y los saludos están jerarquizados, y esa coreografÃa sirve para recordar quién manda y quién debe aguantar.
- Acoso laboral: la autora insiste en que el mobbing no siempre viene de arriba; muchas veces lo ejercen los propios compañeros.
- Microhumillaciones: las bromas disfrazadas, los silencios y las exclusiones dejan una marca profunda aunque parezcan pequeñas.
- Silencio de los demás: Montero subraya que el mal avanza cuando quienes podrÃan frenarlo miran hacia otro lado.
La escritora habla de este asunto con conocimiento directo. Ha contado que sufrió acoso por parte de una compañera de redacción y que llegó a llorar todos los dÃas durante una temporada. Por eso insiste en que el mobbing es un asunto del que conviene hablar mucho más, tanto en las empresas como en los colegios.
Normalidad, divergencia y jubilación

Clarita no encaja en lo que la sociedad considera normal. Y ahà está una de las ideas que Montero repite: la normalidad no existe como algo natural; es más bien un molde normativo que cambia según la época y la cultura. Lo verdaderamente habitual, defiende, es ser raro, distinto, divergente.
El problema, añade, es que a quien se le nota demasiado la diferencia se le castiga desde pequeño. En la escuela, en el trabajo y en la vida adulta, muchas personas aprenden a disimular sus rarezas para no ser señaladas. Clarita encarna ese esfuerzo agotador por pasar desapercibida.
La novela también mira de reojo la vejez y la jubilación, un terreno que Montero aborda con humor y sin condescendencia. Su protagonista demuestra que aún queda tiempo para cambiar, equivocarse y empezar de nuevo, incluso cuando la vida parece haberle asignado un papel pequeño y silencioso.
El oficio de escribir, la IA y las lecturas que recomienda

Con una trayectoria que arrancó con Crónica del desamor y que incluye novela, ensayo y periodismo, Montero ha recibido reconocimientos como el Premio Nacional de las Letras Españolas. Su obra ha transitado por géneros muy distintos, desde la ciencia ficción de Bruna Husky hasta la autoficción o la novela histórica.
Montero asegura que no piensa jubilarse y que quiere seguir escribiendo porque esa es su manera de estar en el mundo. También repite que lee con la misma curiosidad que cuando era joven y que la literatura le sirve para orientarse en el caos, no para dar respuestas cerradas.
En sus entrevistas ha mostrado una preocupación creciente por la inteligencia artificial. Cree que el riesgo no se limita a los medios o a las profesiones creativas: teme que la dependencia tecnológica acabe atrofiando capacidades humanas y que la falta de control conduzca a un escenario muy negativo. Ya abordó estas cuestiones en Animales difÃciles, su novela protagonizada por Bruna Husky.
Entre sus recomendaciones literarias recientes aparece Koljós, de Emmanuel Carrère, una obra que entrelaza memoria familiar e historia europea. Montero la ha citado como ejemplo de libro que va de lo Ãntimo a lo colectivo y que consigue que el lector se reconozca en un relato mucho más grande.
La publicación de Un dÃa en la vida de Clarita confirma que Rosa Montero sigue explorando los mismos territorios que han marcado su carrera: la identidad, el poder, la humillación, la diferencia y la capacidad de sobreponerse. A través de una mujer invisible durante demasiado tiempo, la autora construye una historia con humor y tensión que reivindica la posibilidad de reinventarse, incluso cuando todo parece indicar que ya no queda margen. No es una lección moral ni un final edulcorado, sino una invitación a mirar de frente esas vidas pequeñas que, por dentro, contienen un mundo entero.