Ante la cubierta de Raimon. Este yo que soy yo, el propio Raimon no puede evitar un gesto de sorpresa entre la emociĂłn y la ironĂa. A sus más de ochenta años, observa la imagen de aquel joven de 25 que cantaba en el Olympia de ParĂs en 1966 y constata que han pasado seis dĂ©cadas desde aquella estampa que lo convirtiĂł en sĂmbolo generacional. Entre risas y algĂşn comentario socarrĂłn, reconoce que el libro que firma el periodista valenciano Miquel Alberola le refleja con una fidelidad poco habitual en este tipo de retratos.
El volumen, publicado por Ara Llibres y presentado en la sede de Abacus en Barcelona en un acto abarrotado, llega con la ambiciĂłn de ir mucho más allá del tĂłpico del cantautor de blanco y negro. SegĂşn coinciden autor y protagonista, se trata de una obra que, desde la cercanĂa y el conocimiento acumulado durante años, intenta dar cuenta de un personaje complejo, incĂłmodo para la dictadura y tambiĂ©n para la democracia, que ha hecho de la coherencia y de la independencia personal su manera de estar en el mundo.
Una biografĂa total de un clásico europeo
Alberola describe a Raimon como “un carácter indomable” y “un cantante absolutamente disruptivo”, a la altura de los grandes clásicos que han construido su obra en lenguas con tradiciĂłn literaria sĂłlida: nombres como LĂ©o FerrĂ©, Georges Brassens, Jacques Brel, Bob Dylan, Joan Baez, Leonard Cohen o Violeta Parra aparecen como referencias naturales para situar al creador valenciano en un mapa cultural más amplio. No es solo un trovador de una Ă©poca, subraya el biĂłgrafo, sino un artista que ha atravesado contextos polĂticos y estĂ©ticos muy distintos sin renunciar a su voz propia.
La obra se presenta como la primera biografĂa que recorre de cabo a rabo la trayectoria del autor de Al vent, desde los primeros recitales hasta los conciertos de despedida que ofreciĂł en 2017 en el Palau de la MĂşsica. Lejos de ser un mero repaso cronolĂłgico, el libro propone una mezcla de periodismo narrativo y ensayo, con libertad estilĂstica y analĂtica, apoyada en un trabajo de documentaciĂłn exhaustivo en el que ha sido clave la labor de Annalisa Corti, compañera de vida de Raimon y guardiana de un archivo personal de enorme valor.
En la presentaciĂłn, el propio Raimon no ahorra elogios: asegura que, al leerse en estas páginas, se reconoce sin matices, algo nada sencillo en personajes sobre los que se ha escrito tanto y tan sesgado. Lo resume con una frase contundente: si alguien quiere saber quiĂ©n ha sido Ă©l hasta ahora, en este libro encontrará un retrato “perfecto y clarĂsimo”, elaborado desde la honestidad y no desde la complacencia.
El texto se apoya tambiĂ©n en una bibliografĂa previa que funciona como sustrato intelectual. Alberola cita como pilares el retrato que Joan Fuster publicĂł en 1964, simplemente titulado Raimon, cuando el cantante apenas tenĂa 23 años, y el volumen de Antoni Batista La construcciĂł d’un cant (2005), un trabajo de corte más acadĂ©mico que le ha proporcionado claves musicolĂłgicas y contextuales para interpretar la obra del de XĂ tiva desde nuevas perspectivas.
Romper la foto en blanco y negro
Uno de los objetivos centrales del libro es desmontar la imagen fija de Raimon como cantor exclusivamente asociado a un tiempo de represiĂłn y protesta. Alberola se propone “romper aquella foto en blanco y negro de Raimon como cantante de una Ă©poca”, una instantánea que tenĂa sentido en su momento, pero que no hace justicia a la evoluciĂłn posterior del artista. El relato arranca incluso antes del primer recital y se prolonga más allá del Ăşltimo concierto, trenzando la biografĂa personal con los vaivenes de la historia contemporánea.
En ese recorrido se detalla la metamorfosis de su lenguaje musical: desde el canto casi desnudo y existencial de los inicios hasta una paleta sonora mucho más sofisticada, donde caben el rhythm’n’blues, el contrapunto melĂłdico, el free jazz, el minimalismo contemporáneo, el pop y el rock. La imagen del trovador austero se matiza con ejemplos de arriesgadas bĂşsquedas formales que lo alejan del clichĂ© del cantautor monolĂtico.
El autor trabaja con un doble enfoque: por un lado, se centra en las contradicciones del personaje, en cĂłmo conviven en Ă©l el compromiso colectivo y la defensa fĂ©rrea de su autonomĂa; por otro, abre el zoom para analizar el contexto sociopolĂtico que condiciona cada etapa de su carrera. Desde la dictadura franquista hasta la democracia, pasando por la TransiciĂłn, cada fase histĂłrica impacta en las decisiones artĂsticas y vitales del mĂşsico, algo que el libro desgrana con abundantes ejemplos.
Es precisamente en ese cruce entre biografĂa e historia donde se refuerza la idea de Raimon como “fenĂłmeno complejĂsimo”, en palabras de Salvador Espriu: no solo cantante, no solo compositor, no solo poeta, sino figura que incide en la lengua, la literatura, la mĂşsica y los movimientos cĂvicos y polĂticos de su tiempo. La obra insiste en que su influencia va mucho más allá del repertorio de canciones que todos reconocen.
En este retrato amplio aparece con nitidez un rasgo constante: la incomodidad que genera allĂ donde se mueve. Para la dictadura fue un elemento molesto que convenĂa neutralizar; en democracia, su negativa a plegarse a agendas partidistas lo convirtiĂł en una presencia difĂcil de encasillar. Esa vocaciĂłn de ir a contracorriente, tanto en lo artĂstico como en lo pĂşblico, es uno de los hilos narrativos que atraviesa todo el libro.
Compromiso con la lengua y proyecciĂłn internacional
Otro de los ejes esenciales de la biografĂa es el compromiso de Raimon con la lengua catalana y con el valenciano de su XĂ tiva natal. Alberola subraya que desarrollĂł su obra en un idioma “desacreditado, cuando no perseguido, y siempre incĂłmodo” en el contexto de la dictadura franquista, lo que daba a cada recital y a cada disco una carga simbĂłlica que iba mucho más allá de lo estrictamente artĂstico.
Raimon mismo reivindica en el prĂłlogo de la obra la satisfacciĂłn de haber cumplido su misiĂłn “en la lengua de XĂ tiva, tanto en Tokio como en Nueva York o ParĂs”. Esa internacionalizaciĂłn no es un detalle menor: el libro repasa una trayectoria de giras que lo llevĂł a JapĂłn, Canadá, Reino Unido, Estados Unidos, Centroeuropa y varios paĂses de CentroamĂ©rica y SudamĂ©rica, situándolo como el cantante en catalán con mayor proyecciĂłn exterior de su generaciĂłn.
Esa dimensiĂłn internacional se combina con un papel pionero en la relaciĂłn entre mĂşsica y poesĂa. El volumen recuerda que Raimon fue el primero en grabar un disco Ăntegramente dedicado a los versos de un autor concreto, Salvador Espriu, con Cançons de la roda del temps (1966). Aquel gesto, que unĂa vanguardia musical y alta literatura, abriĂł camino a otros proyectos posteriores de la canciĂłn de autor en España, como los trabajos de Joan Manuel Serrat sobre Antonio Machado y Miguel Hernández.
Más allá de los escenarios, el libro articula la biografĂa como el relato de una trayectoria de compromiso, integridad, coherencia y fidelidad tanto consigo mismo como con una colectividad cultural que abarca PaĂs Valenciano, Cataluña y Baleares. La defensa de esa comunidad lingĂĽĂstica y cultural, tantas veces fragmentada por inercias centralistas, aparece como uno de los motores profundos de su actividad artĂstica.
El propio Alberola habla tambiĂ©n desde la experiencia personal cuando recuerda cĂłmo, en su juventud, se enseñaba en las aulas que el valenciano debĂa quedar relegado al ámbito domĂ©stico, como unas “zapatillas de ir por casa”, mientras que el castellano representaba los “zapatos” con los que salir al mundo. La obra contrapone esta visiĂłn reduccionista con la determinaciĂłn de Raimon de llevar su idioma a los grandes escenarios internacionales, invirtiendo por completo esa metáfora.
Choques con el poder y relación con las élites
El libro dedica un amplio espacio a las fricciones de Raimon con los distintos poderes, desde el aparato franquista hasta los partidos e instituciones de la etapa democrática. Durante la dictadura, el rĂ©gimen tratĂł de dificultar al máximo su carrera, generando una situaciĂłn de vigilancia y hostilidad que Alberola llega a comparar, por su intensidad, con el acoso que sufriĂł John Lennon por parte del FBI. Entre vetos, expedientes y presiones, la perseverancia del cantautor frente a los intentos de silenciarlo aparece como uno de los capĂtulos más tensos de su biografĂa.
Barcelona desempeña en este terreno un papel decisivo. El autor sostiene que, de haberse quedado en Valencia, Raimon probablemente habrĂa acabado ejerciendo como profesor universitario sin demasiada proyecciĂłn pĂşblica. Fue la capital catalana, con una burguesĂa cultural más abierta y unas Ă©lites dispuestas a acogerlo en sus salones, la que permitiĂł que su propuesta artĂstica encontrara un clima propicio para prosperar en plena dictadura.
En contraste, se describe una València de los años cincuenta, sesenta e incluso setenta marcada por una fuerte castellanizaciĂłn, donde hablar en valenciano podĂa implicar una exclusiĂłn automática de determinados cĂrculos. Esta “complicada relaciĂłn con València y con su clase dirigente” no se limita a la etapa franquista: segĂşn Alberola, el desencuentro con el poder autonĂłmico, especialmente durante los años de hegemonĂa del Partido Popular, ha mantenido un carácter “marciano” y radical incluso en democracia.
La incomodidad mutua con los partidos se refleja con claridad en un episodio que el libro rescata de 1980, cuando Raimon rechaza las invitaciones de formaciones como el PSOE, el PSUC o Convergència DemocrĂ tica para cantar en sus mĂtines. Fiel a su idea de independencia, les reprocha que solo se acuerden de los referentes culturales cuando llega la campaña electoral. Este tipo de decisiones refuerzan su imagen de figura que huye del encasillamiento partidista.
Otra polémica significativa es la que rodeó la concesión de la Creu de Sant Jordi en 1982. Raimon se muestra reticente a aceptar el galardón, temiendo que pueda leerse como una especie de liquidación simbólica de la Nova Cançó, como si el nuevo poder quisiera archivar a los viejos referentes antifranquistas en un museo de la resistencia. En declaraciones de la época, reconoce haber pasado de la lucha contra la dictadura a una “prevención frente a la administración y una cierta decepción”, un sentimiento que el libro analiza con detalle.
Un guion vital imprevisible
A lo largo de sus páginas, la biografĂa insiste en el carácter imprevisible de las decisiones de Raimon, que rara vez coinciden con lo que se espera de Ă©l. En plena ebulliciĂłn polĂtica, cuando todo el mundo aguarda himnos cĂvicos, publica un disco de canciones de amor. Cuando se celebran las primeras elecciones democráticas, en lugar de sumarse a los escenarios de campaña, se marcha de gira a JapĂłn. Esa manera de descolocar a propios y extraños tiene mucho que ver con su negativa a ser instrumentalizado.
Alberola lo define como alguien que “ha luchado por lo colectivo, pero tambiĂ©n para ser Ă©l mismo”, una tensiĂłn constante que atraviesa tanto su discurso pĂşblico como su obra. La independencia, lejos de ser una pose, le ha acarreado conflictos y malentendidos, pero tambiĂ©n le ha permitido construir una trayectoria singular, sin someterse a consignas ajenas, ni siquiera cuando esas consignas procedĂan de ámbitos afines ideolĂłgicamente.
El libro detalla cĂłmo, incluso tras la llegada de la democracia, Raimon siguiĂł siendo una figura incĂłmoda. Su negativa a alinearse con un partido concreto y su insistencia en mantener la autonomĂa creativa chocaban con unas instituciones que, en muchos casos, preferĂan referentes culturales más previsibles. Esa incomodidad en democracia se suma a la que ya habĂa provocado en tiempos de censura, configurando un perfil difĂcil de domesticar.
En el plano personal, la obra también deja espacio para momentos de humor y cierta distancia irónica. Durante la presentación, cuando se le pregunta si contempla regresar a los escenarios, responde con una sonrisa traviesa y una excusa medio en broma, alegando que está afónico. Este tipo de guiños muestran a un Raimon que, sin renunciar al peso de su trayectoria, conserva una vitalidad que desmiente la imagen solemne que a veces se le atribuye.
La colaboración con Alberola se describe como un proceso en el que tanto el cantante como Annalisa Corti han estado disponibles para resolver dudas y aportar documentación, pero sin interferir en el enfoque. Según el propio Raimon, el autor “ha hecho el libro que le ha pasado por la cabeza”, expresión que, más allá de la broma, indica que ha tenido libertad plena para interpretar y narrar la historia sin peajes ni vetos.
Mirada al presente desde una vida de coherencia
En sus páginas finales, la biografĂa no elude la mirada de Raimon sobre la actualidad polĂtica. Cuando se le pregunta cĂłmo ve el momento presente, responde que la situaciĂłn le parece “bastante jodida”, con problemas graves en mĂşltiples frentes. Considera que estamos gobernados por personas que no deberĂan ocupar esos cargos, aunque al mismo tiempo reconoce la dificultad de revertirlo cuando el resultado surge de las urnas. Esa mezcla de escepticismo y respeto por la voluntad popular revela a alguien que, pese a la decepciĂłn, no reniega del marco democrático.
Esa visiĂłn crĂtica entronca con la coherencia que ha guiado su trayectoria desde los primeros compases de la Nova Cançó. El libro insiste en que no hay un antes y un despuĂ©s radical entre dictadura y democracia en lo que se refiere a su manera de relacionarse con el poder: en ambos contextos, Raimon se mantiene alerta frente a cualquier tentaciĂłn de cooptaciĂłn, proceda de donde proceda. El hilo conductor es una desconfianza saludable hacia quienes mandan, combinada con un compromiso firme con la colectividad.
En el plano cultural, la obra funciona tambiĂ©n como reivindicaciĂłn del patrimonio que representa su figura. Alberola sostiene que el legado de Raimon merece un reconocimiento proporcional a su impacto: su aportaciĂłn a la modernizaciĂłn de la canciĂłn en catalán, su papel de puente entre poesĂa culta y mĂşsica popular, y su condiciĂłn de referente cĂvico configuran un conjunto difĂcil de igualar. La biografĂa se propone precisamente consolidar esa conciencia, no desde el panegĂrico, sino desde el análisis riguroso.
A travĂ©s de anĂ©cdotas, contextos histĂłricos y una lectura atenta de sus discos y recitales, Raimon. Este yo que soy yo compone el retrato de un artista que ha sabido convertir una biografĂa individual en espejo de las tensiones de todo un paĂs. De la censura a la libertad vigilada, del exilio interior a los grandes escenarios del mundo, de la lengua arrinconada en casa al catalán que suena en Tokio o Nueva York, el libro muestra cĂłmo la vida y la obra de Raimon condensan muchas de las batallas culturales y polĂticas de la España y la Europa contemporáneas, y por quĂ© su voz, lejos de ser un eco del pasado, sigue interpelando al presente.