Qué es un epílogo, tipos, consejos y ejemplos famosos

qué es un epílogo

Ya sea que estés escribiendo un libro, o que te interesen todas las partes de este, has de tener en cuenta qué es un epílogo. Espera, ¿no lo sabes?

A continuación no solo te vamos a contar qué es un epílogo sino que te vamos a decir cuántos tipos hay, dónde se coloca, cuál es su función y algunos ejemplos que conviene que tengas presente. ¿Vamos a ello?

Qué es un epílogo

ilustracion de libro con taza de chocolate y corazones

Podemos conceptualizar un epílogo como una sección que está al final de una obra (entiéndase por esta libro, obra de teatro, cine…) que proporcionará algo más de información sobre el destino final de los personajes. Dicho de otro modo, podemos decir que es algo así como un desenlace del final de la historia, un avance más sobre cómo acaban o viven esos personajes más allá del final que se tiene.

A veces, ese epílogo no solo se utiliza para dar información de ese destino final de los personajes sino que sirve como explicación o reflexión de la historia que se ha llevado a cabo en esa obra. Podríamos decir que actúa como si ofreciera una perspectiva o visión más amplia de todo lo que ha ocurrido en esa obra.

Ahora bien, hablamos de un elemento opcional. Es decir, puede estar o no, eso depende mucho del autor. Además, no tiene una extensión ni mínima ni máxima. A veces pueden ser apenas unas letras, y otras tan largo como un capítulo o más.

Tipos de epílogo

mujer leyendo cerca del mar

Ahora que sabes qué es un epílogo, lo siguiente que debes saber es que existen varios tipos. Es algo que no muchos conocen, pero si eres escritor, te conviene distinguirlos para saber, en cada obra, cuál es el mejor a utilizar.

Estos son:

  • Epílogo narrativo: La característica principal de este es el de proporcionar información acerca del desenlace de la historia o bien de lo que les pasa a los personajes de esa obra.
  • Epílogo reflexivo: En este caso ofrece una reflexión o interpretación (a veces incluso reinterpretación) de la historia en general, o bien de los temas más importantes que se han narrado en ella.
  • De transición: ¿Recuerdas esos libros que acaban y al pasar la hoja te ponen “x años después”? Pues eso es un epílogo de transición, uno que marca un cambio, que avanza en el tiempo, en un cambio de lugar, etc. para poner el broche final a la historia (ahora bien, también puede significar que hay un nuevo comienzo (en un siguiente libro)).
  • Epílogo onírico: Se centra sobre todo en uno de los personajes, normalmente el principal, de tal forma que muestra, bien una fantasía, bien un sueño, que revela más cosas sobre los deseos de este. A veces también se puede usar como antesala para el siguiente libro. Y puede ser del personaje principal o de otro que tome el testigo en el siguiente.
  • Epílogo paródico: Como su nombre indica, sirve para parodiar o bien buscar el humor o la ironía en el punto final de la obra.
  • Testimonial: En este caso se busca dar a conocer testimonios o declaraciones de expertos o de personajes. No es muy utilizado en la literatura de ficción, pero sí tiene cabida en los de no ficción.

Esta es la función de un epílogo

A estas alturas, la función de un epílogo es posible que te quede claro. No sirve para otra cosa que para:

  • Dar información adicional sobre los personajes o sobre el desenlace que tiene lugar en la historia.
  • Ofrecer una explicación o reflexión sobre lo que se ha leído.
  • Dar una perspectiva más general de lo que se ha leído.
  • Cerrar y resolver tramas que se hubieran quedado abiertas en la obra.

Realmente, la función de un epílogo no es otra que dar el punto final a la obra de forma que el lector o espectador queden satisfechos y con todos los flecos unidos en ella.

Dónde va el epílogo en un libro

Dicho todo lo anterior, no hay duda de que el lugar donde debe ir este epílogo ha de ser siempre al final del libro. Pero, no necesariamente. Y es que, cuando hay bilogías, trilogías… cada una de ellas puede tener un epílogo que al mismo tiempo sirve de inicio para el siguiente libro.

Otra opción es que el epílogo sirva para separar una parte del libro de otra. Por ejemplo porque se hace una reflexión y a continuación se pasan varios años con otros personajes pero en el mismo libro y sobre el mismo tema.

Consejos para escribir un epílogo

mujer leyendo en el campo

¿Quieres escribir un epílogo que de verdad cumpla con su función? Recuerda que no es algo obligatorio en una obra, puede haber o no. En caso de que sí lo necesite, lo que te recomendamos es lo siguiente:

  • Mantén la coherencia con la obra. Es decir, que siga el mismo lenguaje, que no haya conflictos ni contradicciones en la obra, o en los personajes.
  • No hagas suposiciones o predicciones. El objetivo es cerrar la obra, no dejar abierto algo que pueda implicar dejar al lector o espectador con otro misterio (salvo que haya otra obra después).
  • No hagas un resumen de la obra. Si quieres hacer una reflexión, bien, pero eso no significa que tengas que resumirla.
  • Intenta llevar el mismo tono de voz que tenías en la obra para que no sea un cambio muy drástico.
  • No prolongues el epílogo. Lo mejor es que este vaya al grano y sea escueto.

Ten en cuenta que vas a “cerrar” la historia y tienes que hacer que el lector o espectador sienta que esta ya tiene un punto final y no hay más (salvo que sí lo haya, por supuesto).

Ejemplos de epílogos en libros

Para terminar, nos gustaría dejarte algunos ejemplos de epílogos que puedes encontrar en algunos libros.

  • «El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey» de J.R.R. Tolkien: Si lo tienes a mano puedes echarle un vistazo y verás que tiene un epílogo en el que da más información sobre lo que pasa con los personajes tras la Batalla de los Campos del Pelennor.
  • «Matar a un ruiseñor» de Harper Lee: En este caso el epílogo da un salto de 20 años sobre la historia para dar información sobre los personajes.
  • «1984« de George Orwell: El epílogo en este libro, al contrario de los otros, es una reflexión sobre el propio tema y cómo afecta a la actualidad (de cuando se escribió).
  • «El gran Gatsby» de F. Scott Fitzgerald: En él puedes encontrar tanto información del destino de los personajes como también una reflexión.

¿Te ha quedado claro qué es un epílogo?


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  1.   Janet dijo

    Gracias por la informacion, no te idea de lo que trataba, aunque no soy escritora si me llamaba la atención.