
La novela negra en EspaƱa vive un momento especialmente fĆ©rtil, en el que los premios literarios, los festivales especializados y la aparición de nuevos tĆtulos se entrecruzan para dibujar un mapa cada vez mĆ”s sólido del gĆ©nero. Desde Canarias hasta AndalucĆa y pasando por Madrid, el noir se confirma como una herramienta privilegiada para leer la realidad social, polĆtica y económica del paĆs.
En apenas unas semanas coinciden la entrega de uno de los galardones de mayor prestigio del gĆ©nero policiaco en espaƱol, la consolidación de un festival que ha convertido a Tenerife en un epicentro del noir y la publicación de una novela que se adentra en las cloacas del narcotrĆ”fico en el Estrecho de Gibraltar. Un trĆo de noticias que demuestra que el crimen literario, lejos de agotarse, sigue ampliando horizontes y pĆŗblicos.
Rosa Huertas, Premio Wilkie Collins de Novela Negra por «Los perros huelen el miedo»
La escritora Rosa Huertas se ha alzado con el XV Premio Wilkie Collins de Novela Negra gracias a su obra Ā«Los perros huelen el miedoĀ», un thriller que sitĆŗa su trama en un Madrid contemporĆ”neo atravesado por desigualdades y tensiones sociales. El galardón, convocado por M.A.R. Editor, se entregarĆ” en la librerĆa Barco de Papel, en el municipio tinerfeƱo de El Sauzal, con acceso libre hasta completar aforo.
La novela parte de dos muertes que, en apariencia, no guardan relación alguna: por un lado, el suicidio de un hombre mayor marcado por el alcoholismo; por otro, el asesinato de una mujer perteneciente a la alta sociedad madrileƱa. A travĆ©s de ese contraste entre vĆctimas y entornos, Huertas construye un retrato crĆtico del Madrid subterrĆ”neo, donde asoman temas como la especulación inmobiliaria, la violencia machista o el peso del juicio social sobre quienes quedan fuera de los mĆ”rgenes del Ć©xito.
La concesión del Wilkie Collins refuerza el posicionamiento de este premio como referencia del noir en espaƱol. No solo por la dotación y la visibilidad que ofrece, sino por el nivel de competencia: en esta edición se han recibido 412 manuscritos procedentes de 28 paĆses, una cifra que confirma la proyección internacional del certamen y la buena salud del gĆ©nero en el Ć”mbito hispanohablante.
El palmarĆ©s reciente del premio incluye nombres como JesĆŗs Salviejo (ganador en 2025 con Ā«La Ćŗltima canción de Alice WrenĀ»), Eduardo Bastos (2024, con Ā«Nadie deberĆa morir en martesĀ») o Vic Echegoyen (2023, con Ā«SacamantecasĀ»), autores que han sabido moverse con soltura entre el policiaco clĆ”sico y las formas mĆ”s contemporĆ”neas del thriller. La incorporación de Huertas a esta lista confirma la voluntad del jurado de seguir apostando por propuestas que combinen intriga con una mirada socialmente incómoda.
MĆ”s allĆ” de este reconocimiento, la trayectoria de Rosa Huertas se habĆa consolidado ya en otros terrenos. Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y licenciada en FilologĆa HispĆ”nica, la autora ha destacado sobre todo en literatura juvenil y novela histórica, campos en los que suma premios como el Azagal, el Anaya, el Fundación Cuatrogatos o el Ciudad de Cartagena de Novela Histórica. Con Ā«Los perros huelen el miedoĀ», se adentra de lleno en la novela negra para utilizar el crimen como lente a travĆ©s de la cual observar las grietas de la sociedad actual.
Tenerife Noir, un festival que convierte el gƩnero negro en movimiento cultural
La entrega del Premio Wilkie Collins tiene lugar en el contexto de la undĆ©cima edición de Tenerife Noir, un festival que ha logrado consolidarse como una de las grandes citas del gĆ©nero negro en el mundo hispano. Lejos de limitarse a la presentación de novelas o mesas de debate literarias, el evento defiende una concepción amplia del noir como corriente capaz de dialogar con el cómic, el cine, las series, los videojuegos y otras disciplinas artĆsticas.
El programa de este aƱo se articula alrededor de la idea de que la novela negra y sus derivados visuales son un vehĆculo idóneo para cuestionar el poder, la moral y los discursos dominantes. Buena prueba de ello son los dos aniversarios que el festival ha decidido destacar: los 40 aƱos de Ā«WatchmenĀ», la obra de Alan Moore, Dave Gibbons y John Higgins que revolucionó el cómic de superhĆ©roes desde una perspectiva oscura y profundamente crĆtica, y la conmemoración de Ā«Shadow: Blood & JudgmentĀ», la miniserie de Howard Chaykin que tambiĆ©n exploró las sombras del vigilantismo y la justicia por cuenta propia.
Estos guiƱos al cómic no son anecdóticos: encajan con la apuesta de Tenerife Noir por entender el gĆ©nero negro como un entramado transversal, donde detectives, espĆas, criminales y vĆctimas transitan de las pĆ”ginas de las novelas a las viƱetas y a las pantallas, sin perder su capacidad para interpelar al lector o al espectador sobre el estado de la sociedad. El festival, de este modo, funciona como un espacio de reflexión compartida entre autores, crĆticos, creadores de distintos medios y pĆŗblico general.
En el plano institucional, Tenerife Noir se sostiene sobre una red de apoyos que ha contribuido a su consolidación. Cuenta con el respaldo del Ministerio de Cultura, el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife, Turismo de Tenerife y los ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de La Laguna, ademÔs de la colaboración de la empresa pública GMR Canarias (a través del programa Volcanic Xperience) y del tejido cultural y académico de la isla, con entidades como la Universidad de La Laguna, la Fundación CajaCanarias o la Fundación DISA.
El festival, que este aƱo tambiĆ©n cuenta con la participación de la marca DS Automobiles como vehĆculo oficial, cierra su edición con la sección Ā«Balas en la RecĆ”maraĀ», espacio en el que se inscribe la entrega del Wilkie Collins a Rosa Huertas. De este modo, el reconocimiento a Ā«Los perros huelen el miedoĀ» se integra en una programación que, durante varios dĆas, ha reunido a lectores y especialistas en torno a charlas, encuentros, presentaciones y actividades orientadas a explorar las mĆŗltiples caras del noir.
«El Sótano»: narcotrÔfico y crimen organizado en el Estrecho de Gibraltar
Mientras Tenerife consolida su condición de isla negra, el sur peninsular suma una nueva pieza al mapa del noir español con la presentación de «El Sótano», la última novela de Julio Verdú Baeza. El acto tendrÔ lugar en la biblioteca Cronista de la Villa de Los Barrios, en la provincia de CÔdiz, en una cita organizada por la delegación de Cultura con la colaboración de la Asociación Cultural de Mujeres Telethusa.
La obra se adentra en el entramado del crimen organizado en el Campo de Gibraltar, una zona donde la franja que separa la ficción de la crónica de sucesos es especialmente fina. El punto de partida del argumento es la histórica incautación de 13 toneladas de cocaĆna en el Puerto de Algeciras, un golpe policial que VerdĆŗ Baeza utiliza como detonante narrativo para poner en marcha un relato de alta tensión.
El protagonista es un detective suspendido de sus funciones al que contrata el lĆder de un poderoso cartel para rescatar a su hijo, secuestrado en medio de una guerra soterrada entre organizaciones. Esa misión, aparentemente acotada, lo empuja a internarse en un laberinto de traiciones, asesinatos y violencia extrema que mantiene en vilo a toda la comarca del Estrecho. A medida que la investigación avanza, el personaje se ve obligado a moverse en una zona gris donde la frontera entre la ley y el delito se difumina.
Uno de los rasgos mĆ”s valorados de Ā«El SótanoĀ» es su realismo crudo y minucioso. No se trata solo de un ritmo trepidante o de escenas impactantes, sino de la forma en que el autor reproduce ambientes policiales, marĆtimos y fronterizos con un nivel de detalle poco habitual. El hecho de que VerdĆŗ Baeza compagine la escritura con su labor como inspector jefe del Servicio de Vigilancia Aduanera aporta una dosis de verosimilitud difĆcil de impostar: conoce de primera mano los procedimientos, las rutas, las tensiones y el lenguaje que manejan tanto quienes luchan contra el narcotrĆ”fico como quienes viven de Ć©l.
Publicado por la Editorial El BoletĆn, el libro recurre a un lenguaje directo, cargado de terminologĆa tĆ©cnica y escenarios reconocibles, desde los muelles de Algeciras hasta los enclaves menos amables del Campo de Gibraltar. Esa apuesta por la autenticidad no se queda en lo ambiental: la novela propone tambiĆ©n una lectura crĆtica de la realidad social y económica de la zona, donde la falta de oportunidades, la precariedad y la corrupción conviven con la presencia constante de las redes de narco.
Julio VerdĆŗ Baeza, hijo y nieto de aduaneros, nació en ValdepeƱas en 1962 y vive en Algeciras desde 1970, ciudad a la que estĆ” ligado tanto por biografĆa como por trabajo. Desde el liderazgo del grupo de Información MarĆtima del Estrecho, ha sido testigo directo de la evolución del narcotrĆ”fico y de las estrategias para combatirlo. Esa experiencia se filtra en su narrativa y ha convertido su obra en una de las voces mĆ”s reconocidas del thriller espaƱol centrado en la frontera sur.
Ā«El SótanoĀ» supone su cuarta incursión en la novela negra y refuerza un estilo propio que combina el suspense con un subtexto sociopolĆtico claro: hay entretenimiento y humor negro, sĆ, pero tambiĆ©n una reflexión sobre las estructuras del crimen organizado, el papel de las fuerzas de seguridad y la fragilidad de quienes viven en territorios marcados por el contrabando. El acto en Los Barrios se plantea asĆ como una oportunidad para que lectores y lectoras se acerquen a un autor que no se limita a imaginar el delito, sino que lo ha visto y combatido en primera lĆnea.
Entre el reconocimiento a Ā«Los perros huelen el miedoĀ», la proyección cultural de Tenerife Noir y la irrupción de Ā«El SótanoĀ» como retrato del narcotrĆ”fico en el Estrecho, la novela negra escrita en espaƱol confirma que sigue siendo uno de los gĆ©neros mĆ”s vivos y permeables a la realidad que nos rodea: desde los despachos donde se deciden recalificaciones urbanĆsticas hasta los muelles donde se descargan contenedores, pasando por los festivales que convierten el miedo y la sospecha en conversación pĆŗblica.
