Premio Nacional del Misterio en Guadix: una cita clave para los enamorados de lo insólito

  • Guadix estrena el Premio Nacional del Misterio en el Teatro Mira de Amescua, con más de 400 asistentes.
  • Enrique de Vicente recibe el galardón principal por su larga trayectoria en el periodismo de lo insólito.
  • El Premio a la Investigación recae en Enrique Echazarra y el de Divulgación en la revista Más Allá de la Ciencia.
  • La Asociación Amigos del Misterio de Guadix consolida la ciudad como referencia nacional en la cultura del misterio.

Premio Nacional del Misterio en Guadix

La ciudad granadina de Guadix se ha convertido en epicentro nacional del misterio con la celebración de la gala inaugural del Premio Nacional del Misterio, una cita que ha reunido a algunas de las voces más reconocidas del sector. El Teatro Mira de Amescua colgó el cartel de completo para acoger un evento que, según sus impulsores, marca un antes y un después en el reconocimiento público a quienes investigan y divulgan lo insólito.

Con más de 400 asistentes procedentes de distintos puntos de España, la velada dejó claro que el interés por los enigmas, la historia oculta y los fenómenos extraños sigue muy vivo entre el gran público. La gala, organizada por la Asociación Amigos del Misterio de Guadix, se desarrolló en un ambiente de respeto, curiosidad y emoción contenida, combinando momentos solemnes con otros más cercanos y personales.

Un premio que nace con vocación de continuidad

Gala del Premio Nacional del Misterio

El I Premio Nacional del Misterio surge como iniciativa de la Asociación Amigos del Misterio de Guadix, con el objetivo de reconocer tres ejes fundamentales de este ámbito: la trayectoria de vida, la investigación y la divulgación. Lejos de plantearse como un gesto puntual, los organizadores recalcan que los premios nacen con la idea de repetirse cada año y consolidarse dentro del calendario cultural español.

La ceremonia se enmarcó dentro del V Congreso de Misterio Ciudad de Guadix, un encuentro que ya venía atrayendo a especialistas y aficionados, y que ahora da un salto cualitativo al incorporar estos galardones nacionales. De este modo, la localidad accitana refuerza su papel como lugar de encuentro para quienes dedican tiempo y esfuerzo a estudiar ese territorio difuso entre la historia, la ciencia heterodoxa y lo inexplicable.

Durante la gala se recordó que, durante décadas, numerosos investigadores, periodistas y divulgadores han trabajado prácticamente en la sombra, sin premios institucionales que reconocieran su dedicación. Este nuevo certamen pretende precisamente cubrir ese vacío, subrayando que el estudio del misterio también forma parte de la cultura contemporánea.

El presidente de la asociación organizadora, Samu del Águila, insistió en el carácter histórico de la fecha, señalando el 7 de marzo de 2026 como el día en que nació el primer Premio Nacional del Misterio en España. En sus palabras, se trata de una apuesta por dignificar una labor que, pese al prejuicio que a veces la rodea, requiere rigor, constancia y espíritu crítico.

Del Águila recalcó además que estos reconocimientos son necesarios porque “el misterio es también cultura” y porque buena parte de ese trabajo se ha realizado sin el eco mediático que suelen tener otras disciplinas. Con esta cita, la asociación aspira a que Guadix quede definitivamente asociada a la investigación y divulgación de lo desconocido dentro del panorama europeo de lo insólito.

El Teatro Mira de Amescua, escenario de una gala con lleno absoluto

El Teatro Mira de Amescua se convirtió, por una noche, en punto neurálgico de la llamada “ocultura”, ese término que algunos pensadores utilizan para describir la creciente presencia del misterio en la cultura popular y académica. Con las butacas completamente ocupadas y un ambiente de expectación, el espacio escénico ofreció un marco solemne pero cercano para la entrega de los premios.

La gala estuvo conducida por la divulgadora Zulheika López, quien ejerció de maestra de ceremonias a lo largo de toda la velada. Su tono distendido, combinado con un enfoque respetuoso hacia los contenidos tratados, ayudó a mantener el ritmo del acto y a conectar con un público diverso, formado tanto por especialistas como por aficionados que se acercan a estos temas desde la curiosidad.

A lo largo del evento, se fueron alternando discursos de agradecimiento, intervenciones personales y referencias a la historia del misterio en España. Lejos de caer en un tono excesivamente solemne, la gala encontró un equilibrio entre el reconocimiento a trayectorias consolidadas y los momentos más humanos, en los que los premiados compartieron sus emociones y vivencias.

La presencia de representantes institucionales, como el alcalde de Guadix, Jesús Lorente, subrayó el apoyo municipal a una iniciativa que, además de su dimensión cultural, tiene un impacto evidente en la proyección de la ciudad. Lorente fue el encargado de entregar uno de los galardones y destacó la importancia de que Guadix se asocie a un ámbito tan singular dentro de la oferta cultural española.

El público, procedente de muy distintos puntos del país, respondió con aplausos prolongados y un seguimiento atento de cada intervención. Para muchos asistentes, acostumbrados a consumir estos contenidos en radio, televisión o revistas, poder coincidir en un mismo espacio con algunos de los nombres que llevan años siguiendo fue uno de los grandes alicientes de la noche.

Enrique de Vicente, primer Premio Nacional del Misterio

El galardón principal, el Premio Nacional del Misterio a la Trayectoria, recayó en el periodista y escritor Enrique de Vicente, considerado una de las figuras más influyentes del periodismo especializado en enigmas y fenómenos insólitos en España. Su nombre ha estado ligado durante décadas a la difusión de este tipo de contenidos, tanto en papel como en medios audiovisuales.

De Vicente fue fundador y director durante años de la revista Año/Cero, una de las cabeceras que más han contribuido a popularizar el estudio de los grandes enigmas de la historia, la conciencia y la realidad contemporánea. Además, su presencia como colaborador habitual en programas como Cuarto Milenio y Horizonte le ha convertido en rostro conocido para el gran público.

El premio le fue entregado por el escritor Antonio Enrique, quien subrayó la constancia y versatilidad de su trayectoria, así como su capacidad para combinar la divulgación con la reflexión crítica. El momento de la entrega se vivió con especial emoción, tanto por la reacción del público como por las palabras que el propio periodista dirigió al auditorio.

En su intervención, Enrique de Vicente destacó el carácter pionero de estos galardones y valoró muy positivamente que exista un reconocimiento específico para quienes se dedican profesionalmente al misterio. A su juicio, este premio representa un hito dentro de una corriente cultural cada vez más visible, en la que temas antes marginales han pasado a ocupar un lugar relevante en el debate público.

También quiso agradecer el respaldo institucional recibido por parte del Ayuntamiento de Guadix y el esfuerzo de la Asociación Amigos del Misterio, subrayando que sin ese apoyo sería muy difícil sacar adelante una iniciativa de estas características. Sus palabras culminaron con un llamamiento a seguir fomentando espacios de debate, investigación y difusión que traten lo insólito con seriedad y apertura de mente.

El reconocimiento a la investigación: el caso de Enrique Echazarra

El Premio Nacional del Misterio a la Investigación fue para Enrique Echazarra, investigador veterano especializado en fenómenos extraños que lleva años colaborando en programas radiofónicos y televisivos de referencia. Su nombre resulta familiar para los seguidores de espacios como Milenio 3 y Cuarto Milenio, donde ha aportado casos, trabajos de campo y análisis sobre distintas temáticas relacionadas con lo inexplicado.

El galardón fue entregado por María del Mar Vera, secretaria de la Asociación Amigos del Misterio de Guadix. En el momento de recibirlo, Echazarra confesó sentir una mezcla de sorpresa y alegría, asegurando que nunca había pensado que pudiera ser destinatario de un reconocimiento de este tipo, y menos aún en una primera edición tan simbólica.

En su discurso, calificó la creación del Premio Nacional del Misterio como una iniciativa “fantástica y pionera”, que viene a respaldar el trabajo de los investigadores que, muchas veces de forma discreta y sin grandes medios, profundizan en historias y casos que raramente encajan en los canales académicos tradicionales.

Echazarra aprovechó también para compartir el premio con otros muchos investigadores repartidos por toda España, recordando que existe una red amplia de personas que se dedica a documentar, contrastar y estudiar fenómenos insólitos con rigor y paciencia. A su juicio, este tipo de galardones contribuye a darles visibilidad y a normalizar una actividad que todavía se mira con recelo en ciertos entornos.

El investigador quiso mencionar de forma especial la influencia que tuvieron en sus inicios tanto Enrique de Vicente como la revista Más Allá. Recordó que, cuando él empezaba a interesarse por estos temas en los años ochenta, ya seguía sus trabajos, y que para él siempre han sido referentes, no solo por los contenidos, sino por la actitud de apertura y curiosidad que transmitían.

La revista Más Allá de la Ciencia, premio a la divulgación

El tercer gran reconocimiento de la noche, el Premio Nacional del Misterio a la Divulgación, fue para la revista Más Allá de la Ciencia, una de las cabeceras más emblemáticas dedicadas al misterio en el ámbito hispano. Fundada en 1989 por el recordado doctor Fernando Jiménez del Oso, la publicación sigue siendo hoy una referencia para quienes se interesan por estas cuestiones.

En un contexto en el que muchas revistas especializadas han desaparecido, Más Allá se mantiene como la única publicación en papel dedicada íntegramente al misterio que continúa editándose en España. Su trayectoria, que suma décadas de artículos, investigaciones y entrevistas, fue uno de los argumentos de peso para que el jurado se decantara por otorgarle este reconocimiento.

El premio fue recogido por Marina Georgieva, colaboradora de la revista, quien subió al escenario en representación de todo el equipo editorial. En sus palabras de agradecimiento, quiso dejar claro que se consideraba tan solo la “cara visible” de un grupo mucho más amplio de redactores, investigadores y colaboradores que sostienen el proyecto día a día.

Georgieva subrayó el componente emocional del galardón, recordando el legado de Jiménez del Oso y explicando que la revista ha recuperado buena parte del espíritu original que impulsó su fundador: dar espacio a quienes investigan con seriedad, evitar el sensacionalismo fácil y apostar por un tratamiento respetuoso y documentado de los temas tratados.

En una parte más personal de su intervención, explicó cómo compagina su trabajo como madre soltera con la escritura y la investigación, describiendo cada artículo como una pequeña victoria obtenida a base de esfuerzo y organización. Para ella, este premio es la prueba de que, incluso en situaciones complicadas, el trabajo constante y la pasión por lo que se hace pueden abrir caminos inesperados.

Guadix se consolida como referente de la cultura del misterio

Más allá de los premios individuales, la gala sirvió para reforzar la imagen de Guadix como lugar de referencia en el mapa del misterio en España y, por extensión, en el contexto europeo. La combinación del congreso, la entrega de galardones y la presencia de figuras destacadas ha situado a la ciudad en el radar de aficionados y profesionales del sector.

La Asociación Amigos del Misterio de Guadix, organizadora del evento, lleva tiempo trabajando para convertir la ciudad en un punto de encuentro estable para investigadores, divulgadores y público interesado. La creación del Premio Nacional del Misterio supone un paso más en ese camino, al dotar al proyecto de un elemento distintivo que trasciende el ámbito local.

La implicación del consistorio, a través del apoyo del Ayuntamiento y de la presencia activa del alcalde, ha sido otro de los factores que han contribuido a dar solidez a la iniciativa. El respaldo institucional facilita que el evento no se quede solo en una reunión entre especialistas, sino que se integre en la oferta cultural de la ciudad y tenga continuidad en el tiempo.

Entre el público, muchos asistentes coincidían en señalar que la atmósfera de la gala combinó emoción y reconocimiento de una forma poco habitual en este tipo de actos. El hecho de que se tratara de la primera edición añadía un plus de simbolismo: quienes acudieron fueron partícipes de un estreno que, si se consolida, podría convertirse en cita ineludible para los interesados en estas materias.

Con la entrega de estos primeros galardones, Guadix se proyecta como nuevo punto de referencia para la “cultura del misterio”, un ámbito que no deja de crecer en medios de comunicación, redes sociales y eventos especializados. La ciudad granadina aspira así a ocupar un lugar destacado dentro de la red de encuentros y congresos sobre lo insólito que se celebran en España y en otras partes de Europa.

El conjunto de la gala, el nivel de los premiados y el respaldo del público apuntan a que el Premio Nacional del Misterio en Guadix ha arrancado con fuerza y con una base sólida para su continuidad. Si la asociación organizadora logra mantener el equilibrio entre rigor, apertura y reconocimiento a nuevas voces, todo indica que este certamen puede consolidarse como una cita fija para quienes, desde nuestro país y su entorno europeo, siguen de cerca el universo de lo inexplicable.