El Premi Vila d’Ascó se ha consolidado en esta nueva edición como una de las citas literarias y culturales más singulares del calendario en Cataluña, reuniendo narrativa, poesía, fotografía y microrrelato bajo un mismo paraguas. La gala, celebrada en la conocida Nit de la Cultura de Ascó, ha puesto el foco en nuevas voces y miradas contemporáneas que se acercan sin tapujos a temas incómodos, cotidianos y, a menudo, poco amables.
En este contexto, el gran protagonista de la noche ha sido el escritor mallorquín Pere Carbonell, que se ha alzado con el Premi Literari Vila d’Ascó gracias a una novela tan provocadora como incisiva. Junto a él, otros autores han visto reconocidas sus obras en los distintos apartados del certamen, demostrando que el proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Ascó mantiene un alto nivel de participación y diversidad creativa año tras año.
El Premi Literari Vila d’Ascó para Pere Carbonell
El jurado del XXXVIII Premi Literari Vila d’Ascó ha distinguido la novela Bombolles de xampany, de Pere Carbonell, una obra que combina sátira mordaz, humor ácido y crítica social en un relato que se mueve entre el exceso y la intimidad. El galardón, dotado con 3.600 euros y la publicación del libro a través de Grup 9 Editorial, supone un importante impulso para la trayectoria del autor dentro del circuito literario en catalán.
La historia se sitúa en una Mallorca nocturna y desatada, lejos de la postal turística idílica. Tres amigos recién graduados deciden celebrar el fin de la carrera con una salida de fiesta que comienza como un simple desahogo y termina convirtiéndose en una noche de excesos en Magaluf, donde el alcohol, la presión del grupo y las decisiones impulsivas desencadenan una cadena de acontecimientos difíciles de controlar.
Según ha valorado el jurado, la novela se levanta sobre una sátira provocadora y políticamente incorrecta que no tiene reparos en mostrar personajes decadentes, situaciones límite y la cara menos amable de la juventud de fiesta. A partir de esa madrugada desbocada, las apariencias se resquebrajan y afloran tensiones soterradas, secretos inesperados y traiciones que ponen en jaque la supuesta solidez de la amistad entre los protagonistas.
Uno de los puntos que más se ha destacado es la capacidad de Carbonell para retratar la fragilidad de los vínculos humanos y cómo una sola noche puede alterar de arriba abajo la percepción que cada personaje tiene de sí mismo y de quienes le rodean. La obra mezcla momentos de crudeza, escenas grotescas y pasajes más íntimos, en los que el foco se desplaza de la juerga colectiva a las consecuencias emocionales y morales de lo vivido.
En el plano estilístico, la novela está narrada en tercera persona y en tiempo presente, un recurso que, según el jurado, refuerza la sensación de inmediatez y de estar asistiendo en directo a aquello que sucede. El texto combina con fluidez diálogo, descripción y narración, con un lenguaje actual y un tono muy pegado a la realidad de los jóvenes, algo que ha sido especialmente valorado en el fallo.
Otro rasgo remarcado es el uso del catalán con expresiones propias de Mallorca, un guiño a la procedencia del autor que dota al relato de un color local reconocible y lo diferencia de otras propuestas. Carbonell, nacido en Palma en 1999 y graduado en Educación Primaria y Filología Catalana, ya había publicado anteriormente las novelas El despertador de la vida y Les ombres del despertador, además de diversos artículos sobre sociolingüística e identidad mallorquina, y ahora ve cómo esta tercera obra encuentra proyección a través del premio.
Una noche de cultura con múltiples premios Vila d’Ascó
Más allá del principal premio de narrativa, la Nit de la Cultura de Ascó ha sido el escenario en el que se han anunciado y entregado el resto de galardones que acompañan al Premi Vila d’Ascó, configurando un pequeño mapa de la creación actual en los Països Catalans. La combinación de poesía, narrativa juvenil, fotografía y microrrelato ofrece una panorámica diversa y a la vez coherente, donde se cruzan generaciones, géneros y formatos.
En poesía, el XXXI Premi de Poesia Joan Perucho Vila d’Ascó ha sido para Joan Carles González, de Mataró, por la obra Els anells de Saturn. Se trata de un reconocimiento dotado con 2.400 euros y la publicación en la colección Poemes de Edicions Saldonar, lo que garantiza que el poemario llegue al circuito lector especializado y a bibliotecas interesadas en la poesía contemporánea en catalán.
El ámbito juvenil también ha tenido su espacio con el XXXVI Premi de Narrativa Breu per a Joves Sant Jordi, donde se premian relatos breves de autores que todavía están dando sus primeros pasos en la escritura. En la categoría de 14 a 17 años, la ganadora ha sido Mariona Blanch Pedrola, de Móra d’Ebre, con el texto Memòries d’una amant; en la franja de 18 a 20 años, el premio ha recaído en Nerea Ortiz Domènech, de Ascó, por el relato Una carta cap al cel, evidenciando así el apoyo del certamen al talento emergente de la propia localidad y su entorno.
La fotografía también tiene un peso específico dentro del conjunto. El XXXVIII Premi de Fotografia Vila d’Ascó ha distinguido a varios autores, con un protagonismo especial para Ramon Serra Sans, de Terrassa, que ha sido doblemente premiado. Junto a él, han sido reconocidas las obras de Teresa Martorell Rull y Mariona Batiste López, ambas de Ascó, así como las de Jordi Castellví Segarra, de Flix, y Abel Borràs Garcia, de L’Ametlla de Mar, conformando un listado que combina miradas locales y comarcales sobre el entorno.
En el terreno del microrrelato, el VII Premi de Microrelats Sant Jordi Vila d’Ascó, dedicado en esta edición a los héroes y heroínas cotidianos, ha recaído en Àngel Fabregat Morera, de Belianes (Lleida), por el texto Castells de sorra. El relato se aproxima a la figura de un niño con discapacidad que pasa los domingos de verano bajo la protección de su madre, atrapado entre el deseo de formar parte del grupo y la sensación de exclusión, una historia breve pero cargada de simbolismo sobre la vulnerabilidad y la resistencia diaria.
Todos estos premios están impulsados por el Ayuntamiento de Ascó, que lleva años sosteniendo la iniciativa y ampliando su alcance. En esta edición se han recibido más de 350 obras procedentes de diferentes puntos de los Països Catalans, una cifra que confirma el interés que despierta el certamen entre autores consolidados y nuevos creadores, tanto en el ámbito literario como en otras disciplinas artísticas.
La Nit de la Cultura y los Premi Vila d’Ascó funcionan así como un escaparate de lo que se está escribiendo y creando en lengua catalana en el ámbito de España y, en particular, en el eje formado por las comarcas de Tarragona y el resto del territorio catalán. La presencia de propuestas que oscilan entre la sátira urbana, la introspección poética, la mirada juvenil y la sensibilidad fotográfica confirma que el certamen se ha convertido en una cita de referencia cultural en el calendario cultural de la zona.
En conjunto, esta edición del Premi Vila d’Ascó deja una fotografía bastante nítida del momento creativo actual: una narrativa que no rehúye temas incómodos, una poesía atenta a las resonancias simbólicas, jóvenes autores que se atreven con historias intensas y una serie de miradas visuales y microrrelatos que ponen el acento en las experiencias cotidianas. Todo ello, arropado por una organización que continúa apostando por la difusión y el reconocimiento de la cultura en catalán desde un municipio que ha hecho de la literatura y las artes una de sus señas de identidad.
