Patti Smith, nueva voz del rock y la poesía en el Princesa de Asturias de las Artes

  • Patti Smith recibe el Premio Princesa de Asturias de las Artes por su trayectoria multidisciplinar y su influencia en el rock y la poesía.
  • El jurado destaca su creatividad impetuosa, su espíritu de contracultura y su compromiso con las causas sociales y los derechos civiles.
  • Su obra abarca discos clave como "Horses" y "Easter", poemarios, memorias y proyectos visuales y performativos.
  • El galardón refuerza el peso de la música en los Premios Princesa de Asturias y subraya el vínculo especial de Smith con España.

Patti Smith Premio Princesa de Asturias de las Artes

La artista estadounidense Patricia Lee Patti Smith, figura esencial del rock y de la poesía contemporánea, ha sido distinguida con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026. El anuncio se ha realizado en el Salón Covadonga del Hotel Eurostars de La Reconquista, en Oviedo, en la que es la primera de las ocho categorías que se fallan cada año dentro de estos galardones.

Con esta decisión, el jurado reconoce más de cinco décadas de creación ininterrumpida en las que Smith ha desdibujado fronteras entre música, literatura y arte visual. La llamada “madrina del punk” se suma así a una nómina en la que figuran nombres como Joan Manuel Serrat, Meryl Streep, Carmen Linares, María Pagés, Marina Abramovic, Ennio Morricone o John Williams.

Un fallo que distingue la creatividad impetuosa de una voz de la contracultura

Patti Smith galardonada con premio de artes

El jurado del Premio Princesa de Asturias de las Artes, presidido por la bailaora y coreógrafa María Pagés Madrigal e integrado por reconocidas personalidades del ámbito cultural, ha destacado en su acta la “impetuosa creatividad” de Patti Smith. Según el fallo, su trabajo enlaza el rock con la poesía simbolista y el espíritu de la contracultura, dotando a su obra de una gran fuerza expresiva.

La comisión subraya que la cantante y escritora es una intérprete de estilo vigoroso que ha sabido plasmar la rebeldía del individuo frente a la sociedad en canciones intensas, convertidas ya en iconos de la música popular. Temas como “Because the Night” o “People Have the Power” encarnan ese cruce entre impulso poético, crítica social y energía rockera.

Más allá de su faceta musical, el acta remarca su trayectoria literaria, en la que ha difundido una visión poética de la vida comprometida con ofrecer esperanza ante la injusticia. Para el jurado, Patti Smith encarna una actitud inconformista y transgresora, que la ha convertido en referente para muchas artistas y en una figura capaz de conmover a oyentes y lectores a escala internacional.

La candidatura de Smith fue propuesta por la escritora y periodista Inés Martín Rodrigo, miembro del jurado del Premio Princesa de Asturias de las Letras. La artista se ha impuesto a un total de 55 candidaturas de 30 nacionalidades, en una edición muy concurrida dentro del apartado de las Artes.

Con este reconocimiento, Patti Smith se convierte en la decimocuarta mujer en recibir el Premio Princesa de Asturias de las Artes, relevando a la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide, ganadora en la anterior edición. Para la Fundación, el galardón distingue la labor de creación y perfeccionamiento de las distintas manifestaciones artísticas, desde la arquitectura hasta la música o la performance.

La respuesta de Patti Smith: arte, amor y un fuerte vínculo con España

Patti Smith homenajeada en España

Tras conocer la noticia, Patti Smith ha hecho llegar un mensaje en el que resume lo que este reconocimiento significa para ella en solo dos palabras: “arte y amor”. La artista explica que, al recibir la llamada, se levantó con un profundo sentimiento de gratitud, como si “mil palomas” la hubieran recibido y cargado de energía.

Smith interpreta el premio como un símbolo del cariño mutuo entre ella y España. Asegura que siente un afecto especial por un país del que ha recibido apoyo a lo largo de décadas y varias generaciones, y en el que siempre se ha sentido arropada, tanto por el público como por el entorno artístico y literario.

En sus palabras de agradecimiento ha recordado también a aquellos poetas y pintores españoles y europeos que han sido determinantes en su formación: desde Federico García Lorca hasta Pablo Picasso, pasando por autores de la tradición simbolista y la generación beat que marcaron su imaginario. Para la artista, este premio honra al mismo tiempo a quienes la inspiraron y al público joven que continúa acercándose a su obra.

Además, ha hecho una referencia muy personal a su relación con nuestro país: cuando se celebre la ceremonia de entrega, en el Teatro Campoamor de Oviedo, se cumplirán 50 años de su primera actuación en España. Aquel concierto tuvo lugar el 20 de octubre de 1976 en el pabellón del Club Juventud Badalona, ante unas 5.000 personas, un debut que recuerda como un punto de inflexión en su relación con el público español.

La artista mantiene desde entonces una estrecha amistad con el promotor Gay Mercader, que organizó aquella cita y al que suele invitar al escenario en sus conciertos en España. Ese gesto recurrente es, para muchos, la prueba de un vínculo que va más allá de lo profesional y que se ha reforzado con sus recientes actuaciones, como el concierto en el Teatro Real de Madrid con motivo del 50 aniversario de “Horses”.

De Chicago a Nueva York: los orígenes de una artista total

Patti Smith biografía y trayectoria

Nacida en Chicago el 30 de diciembre de 1946, Patricia Lee “Patti” Smith creció en Filadelfia y en la localidad de Woodbury, en Nueva Jersey, en el seno de una familia de clase media baja. Sus padres, con inquietudes artísticas pese a las dificultades económicas, fomentaron un ambiente creativo en el hogar, aunque la artista tuvo que ponerse a trabajar pronto en una fábrica de juguetes tras terminar la escuela para ayudar en casa.

En su juventud, Smith experimentó una vida marcada por la inestabilidad y los cambios de residencia. Se ha señalado que en sus primeros años llegó a encadenar numerosos hogares en distintas ciudades, una experiencia que ella misma relaciona con su mirada nómada y curiosa sobre el mundo. Muy pronto se interesó por cuestiones existenciales, el papel de la religión y la búsqueda de una identidad propia.

Un momento decisivo fue su acercamiento a la poesía de Arthur Rimbaud y a la obra de Bob Dylan, gracias a un disco que le regaló su madre. A los 19 años afrontó un embarazo no planeado y dio a su hijo en adopción, un episodio duro que la empujó a replantearse su vida y que ha abordado de forma velada en algunos de sus textos autobiográficos.

En 1967, decidida a seguir una vocación artística que abarcaba la poesía, la pintura y el rock, se trasladó a Nueva York. Allí trabajó en librerías, escribió artículos, guiones de teatro y letras de canciones. Fue el dramaturgo y actor Sam Shepard quien la animó a insistir en la escritura dramática; juntos firmaron la obra “Cowboy Mouth” (1971), un texto que refleja el cruce entre teatro, música y contracultura de la época.

Poco después, en un entorno marcado por la bohemia neoyorquina de finales de los sesenta y principios de los setenta, Smith entabló amistad con el fotógrafo Robert Mapplethorpe. Su relación —sentimental y creativa— ha quedado recogida en el libro de memorias “Just Kids”, convertido en un referente contemporáneo. Mapplethorpe sería, además, el autor de algunas de las imágenes más reconocibles de su carrera, incluida la portada de “Horses”.

El estallido de “Horses” y la consolidación de la madrina del punk

Patti Smith música y premio Princesa de Asturias

Antes del gran salto, Patti Smith había ido puliendo una forma de actuación híbrida, a medio camino entre el recital poético y el concierto eléctrico. En 1971 ya ofrecía lecturas de poemas acompañada por guitarra, en espacios como la iglesia de St. Mark, abriendo sus intervenciones con versos provocadores que cuestionaban tanto la moral religiosa como el canon del rock.

En 1974, junto al Patti Smith Group, grabó su primer sencillo, “Hey Joe / Piss Factory”, que anticipaba una mezcla de punk incipiente, spoken word y referencias literarias. Aquella combinación, poco habitual en la escena de entonces, la situó rápidamente como una voz singular dentro del circuito underground neoyorquino.

El punto de inflexión llegó en 1975 con el álbum “Horses”, producido por John Cale. El disco, considerado hoy uno de los trabajos fundamentales del punk rock, fusiona guitarras afiladas con poesía recitada y letras cargadas de imágenes, espiritualidad y rebeldía. Canciones como “Gloria” o “Free Money” marcaron a una generación y abrieron un camino nuevo para las mujeres en el rock.

En la segunda mitad de los setenta, Smith alternó la grabación de discos con la publicación de poemarios. Con el Patti Smith Group editó “Easter” (1978), que incluye la célebre “Because the Night”, coescrita con Bruce Springsteen, y “Wave” (1979). Estos trabajos consolidaron su reputación internacional y demostraron que su propuesta podía conectar tanto con la crítica como con un público más amplio.

Paralelamente, su obra poética crecía con títulos como “Seventh Heaven” (1972), “Witt” (1973), “kodak” (1977) o “Babel” (1978). En ellos revisita y confronta la tradición religiosa en la que fue educada, indaga en la sexualidad y explora la figura de la mujer desde un enfoque radical para su tiempo. Sus versos, a menudo directos y descarnados, desmitifican relatos fundacionales y trasladan al papel el mismo impulso libertario que recorre sus canciones.

Tras un periodo de gran intensidad creativa, la artista se retiró parcialmente de la escena musical en los años ochenta, después de su matrimonio con el guitarrista de MC5 Fred “Sonic” Smith y de mudarse a las afueras de Detroit. Aun así, en 1988 publicó “Dream of Life”, álbum que incluye el tema “People Have the Power”, convertido con el tiempo en un himno oficioso de las marchas por los derechos civiles y contra la guerra a principios de los 2000.

Regreso a los escenarios, compromiso social y giras por Europa

La muerte de su marido en 1994 y la pérdida casi simultánea de su hermano marcaron profundamente a Patti Smith, pero también la empujaron a un regreso decidido a la vida pública. A partir de mediados de los noventa retomó las giras y el trabajo con su banda habitual, alentada por amigos y colegas como Bob Dylan, con quien realizó una gira conjunta en 1995.

En 1996 grabó “Gone Again”, un disco atravesado por el duelo, al que siguieron obras como “Peace and Noise” (1997), “Gung Ho” (2000), el recopilatorio “Land (1975-2002)” (2002) y “Trampin’” (2004). En 2005 volvió a interpretar íntegramente “Horses” en el Festival Meltdown de Londres, grabación que se editó para celebrar el impacto duradero de aquel álbum inaugural.

Su producción más reciente incluye trabajos como “Twelve” (2007), un disco de versiones en el que revisita canciones de otros autores desde su particular mirada, y “Banga” (2012), donde conviven referencias literarias, guiños cinematográficos y reflexiones sobre la memoria y el paso del tiempo. De este modo, su discografía suma ya once álbumes de estudio y varias recopilaciones clave.

En paralelo, su voz se ha convertido en un referente para distintos movimientos sociales. Desde sus primeras intervenciones contra la guerra de Vietnam y la escalada de la Guerra Fría hasta su presencia en protestas contra la guerra de Irak, el movimiento Occupy Wall Street o las movilizaciones frente a determinadas políticas migratorias en Estados Unidos, Smith ha mantenido una línea de compromiso con los derechos civiles y la justicia social.

En los últimos años ha mantenido una intensa agenda de conciertos y recitales que la ha llevado por teatros y festivales de Europa y el resto del mundo. En octubre del año pasado recaló en el Teatro Real de Madrid con un concierto dedicado al 50 aniversario de “Horses”, y continúa con una gira amplia que incluye fechas en Turquía, Irlanda, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido, entre otros destinos europeos.

Poeta, narradora y fotógrafa: la otra cara de Patti Smith

La obra literaria de Patti Smith es, para muchos, tan decisiva como su legado musical. Desde su primer poemario, “Seventh Heaven”, hasta colecciones posteriores como “Woolgathering” (1992), “Early Work” (1994), “The Coral Sea” (1996) o “Auguries of Innocence” (2005), su poesía se nutre de influencias de la generación beat, la lírica francesa del siglo XIX —Rimbaud, Baudelaire, Verlaine— y referencias a autores como García Lorca o el chileno Roberto Bolaño, para quien llegó a componer una canción.

Como narradora, ha alcanzado una enorme repercusión con sus libros de memorias. “Just Kids” (publicado en España como “Éramos unos niños”) obtuvo el National Book Award en 2010 y relata su relación con Mapplethorpe y los años de formación artística en Nueva York. Le siguieron títulos como “M Train”, “Year of the Monkey” (“El año del mono”) y “Tejiendo sueños”, donde mezcla recuerdos, viajes, ensoñaciones y reflexiones sobre la pérdida.

En 2025 vio la luz “Bread of Angels” (“Pan de ángeles”), una obra en la que la autora traza un recorrido amplio por su vida, desde la infancia marcada por sucesivas enfermedades hasta el descubrimiento tardío de la identidad de su padre biológico. Este volumen, recientemente editado en España, vuelve a confirmarla como una cronista lúcida de la cultura estadounidense de la segunda mitad del siglo XX.

Su interés por la imagen se refleja también en su trabajo como fotógrafa. Smith ha celebrado exposiciones y ha publicado el libro de imágenes “A Book of Days” (2022), traducido al castellano como “El libro de los días”, en el que recoge fotografías, recuerdos cotidianos y breves textos que, juntos, componen una suerte de diario visual. La combinación de fotografía y palabra ha reforzado esa imagen suya de artista multidisciplinar.

En el terreno de las artes visuales ha llevado a cabo proyectos de performance y videoinstalación. A finales de 2022 presentó en el Centro Pompidou de París una instalación visual y sonora inspirada en Rimbaud, Artaud y Daumal, una pieza que pone en diálogo sus lecturas de juventud con un lenguaje contemporáneo cercano al arte conceptual y a la experimentación sonora.

“Correspondences” y la mirada hacia la crisis climática

Más allá de la mirada retrospectiva sobre su propia biografía, Patti Smith sigue implicada en proyectos que abordan problemas globales actuales. Uno de los más relevantes en los últimos años es “Correspondences”, creado junto al colectivo Soundwalk Collective, con el que viene colaborando desde hace tiempo en piezas que fusionan arte sonoro, música y poesía.

“Correspondences” se ha presentado en escenarios y centros culturales de todo el mundo durante 2024 como una propuesta que combina proyección visual, composición electrónica y presencia escénica. La obra pone el foco en la crisis climática y en la relación del ser humano con la naturaleza, un asunto que la artista ha abordado en distintas ocasiones, tanto en entrevistas como en intervenciones públicas.

En esta colaboración, la voz de Patti Smith funciona casi como un elemento más del paisaje sonoro, recitando textos, fragmentos poéticos y reflexiones que se entrelazan con las capas musicales del colectivo. El resultado es una experiencia inmersiva que conecta con su tradición de performance, pero adaptada al lenguaje tecnológico y visual del siglo XXI.

Este tipo de trabajos refuerza la idea de Smith como comunicadora multidisciplinar e iconoclasta, capaz de moverse con naturalidad del escenario rock clásico a propuestas de arte contemporáneo. Su inclusión en la programación de museos y centros de referencia en Europa, como el propio Pompidou, confirma además el creciente interés institucional por su vertiente más experimental.

Para el público europeo, estos proyectos han sido una oportunidad de redescubrir a la artista más allá de sus canciones emblemáticas. Muchos espectadores que la conocieron a través de “Horses” o “Because the Night” se han encontrado ahora con una creadora que utiliza nuevas herramientas, pero que mantiene intactas su curiosidad y su voluntad de diálogo con los grandes debates de nuestro tiempo.

Reconocimientos internacionales y peso específico en los Premios Princesa de Asturias

A lo largo de su trayectoria, Patti Smith ha recibido numerosos galardones y distinciones que certifican su influencia en diferentes ámbitos. Fue nombrada Comendadora de la Orden de las Artes y las Letras en Francia (2005), reconocida con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en España (2019) y designada Oficial de la Legión de Honor francesa en 2022. También ostenta un doctorado honoris causa por la Universidad de Columbia en Estados Unidos.

En el terreno estrictamente musical, su ingreso en el Salón de la Fama del Rock en 2007 supuso un hito que la situó de forma oficial entre las figuras clave del género. En 2011 fue distinguida con el Premio Polar de la Música, uno de los reconocimientos internacionales más prestigiosos del sector. Y en 2021, su disco “Horses” entró en la lista del Grammy Hall of Fame, reservada para grabaciones de relevancia histórica.

Su labor humanística y de defensa de los derechos humanos ha sido distinguida, entre otros, con el International Humanities Prize de la Universidad de Washington en St. Louis (2020) y diversas medallas y menciones de ciudades, como la Medalla de la Ciudad de Nueva York en 2021. Estos reconocimientos apuntan a una figura cuya influencia trasciende la música y alcanza ámbitos educativos, sociales y culturales.

El Premio Princesa de Asturias de las Artes se inscribe en esa trayectoria de galardones internacionales, pero con una particularidad: refuerza su relación privilegiada con España y la sitúa en un espacio simbólico compartido con otros creadores que han marcado la cultura europea y global. Para la Fundación, la categoría de Artes premia la creación y el cultivo de disciplinas tan diversas como la danza, la fotografía, la música o el teatro.

En esta edición, el de las Artes es el primer premio de los ocho que se fallan, en una serie que continuará con los de Comunicación y Humanidades, Investigación Científica y Técnica, Cooperación Internacional, Ciencias Sociales, Deportes, Letras y Concordia. Todos ellos celebran este año la cuadragésima sexta edición de los Premios Princesa de Asturias.

La ceremonia de Oviedo y el papel de la música en los premios

La entrega de los Premios Princesa de Asturias se celebra tradicionalmente en el Teatro Campoamor de Oviedo en el mes de octubre, en una ceremonia solemne presidida por Sus Majestades los Reyes de España, acompañados por la Princesa de Asturias y la Infanta doña Sofía. El acto se ha convertido en una cita de referencia en el calendario cultural español y en un escaparate internacional para las figuras galardonadas.

Cada premio incluye una escultura de Joan Miró, que se ha consolidado como símbolo visual de los galardones, además de un diploma acreditativo, una insignia y una dotación económica de cincuenta mil euros. En el caso de las Artes, la presencia de músicos, intérpretes y compositores ha sido creciente en los últimos años.

Con Patti Smith, la música suma ya un número significativo de nombres reconocidos en esta categoría en la última década: el cantautor Joan Manuel Serrat, la cantaora Carmen Linares o los compositores Ennio Morricone y John Williams son algunos de los premiados recientes. Si se amplía la mirada al conjunto del siglo, aparecen figuras como Paco de Lucía, Riccardo Muti o Bob Dylan, lo que confirma el peso específico del ámbito musical en la trayectoria de los galardones.

En el caso de Smith, su elección subraya además la relevancia de una mirada transversal que combina música, literatura y artes visuales. No se premia únicamente una discografía influyente, sino también una forma de concebir la creación como espacio de diálogo entre disciplinas y de intervención crítica en la realidad. Esa combinación encaja con la voluntad de los premios de reconocer trayectorias que hayan tenido impacto cultural, social y humanitario.

Todo ello refuerza la percepción de que el Princesa de Asturias de las Artes 2026 no se limita a coronar una carrera consagrada, sino que reconoce la vigencia de una artista que sigue en activo, de gira, publicando libros y participando en proyectos de arte contemporáneo, con una presencia especialmente visible en España y Europa en los últimos años.

En conjunto, la elección de Patti Smith para el Premio Princesa de Asturias de las Artes pone el foco en una creadora que ha unido rock, poesía y compromiso social en una obra amplia y diversa, muy vinculada al público europeo y español, y que continúa inspirando a nuevas generaciones desde escenarios, páginas y salas de exposiciones de todo el mundo.

Roberto Bolaño
Artículo relacionado:
Roberto Bolaño, Nobel y su universo: reacciones, cine y legado