Paloma Fernández Gomá recibe el máximo galardón de la Unión Nacional de Escritores

  • La UNEE entrega por primera vez su máximo galardón, la Medalla de San Isidoro de Sevilla.
  • Paloma Fernández Gomá y Ana Julia Martínez Fariña son reconocidas por su labor en la difusión cultural.
  • El acto, celebrado en la Casa de Melilla en Málaga, subraya la pluralidad lingüística y la diversidad cultural.
  • La Unión refuerza su compromiso con la interculturalidad, los jóvenes autores, la memoria histórica y la accesibilidad.

Galardón Unión Nacional de Escritores

La Unión Nacional de Escritores de España (UNEE) ha otorgado por primera vez desde su creación su máxima distinción institucional, un gesto con el que la entidad literaria refuerza su defensa de la pluralidad lingüística y la diversidad cultural presentes en el país. El reconocimiento ha recaído, de forma compartida, en la historiadora y poeta Paloma Fernández Gomá, así como en la escritora y dramaturga Ana Julia Martínez Fariña, dos figuras muy vinculadas a la divulgación de realidades culturales diversas.

La concesión de la Medalla de San Isidoro de Sevilla, considerada el galardón más relevante de la UNEE, se materializó en un acto celebrado el pasado fin de semana en el salón noble de la Casa de Melilla en Málaga. El presidente de la Unión, el periodista y escritor melillense Juan Carlos Heredia, fue el encargado de imponer las medallas a las dos galardonadas ante una nutrida representación del movimiento cultural malagueño y de autores procedentes de diferentes provincias españolas.

Un acto institucional centrado en la diversidad cultural

La ceremonia se desarrolló en un ambiente marcadamente institucional, con una presencia notable de escritores miembros de la Unión Nacional y de representantes del tejido cultural de la capital de la Costa del Sol. Desde el inicio, el evento tuvo como hilo conductor la defensa del pluralismo lingüístico y el entendimiento entre distintas realidades culturales dentro de España.

La jornada arrancó con las intervenciones de José González Jiménez, presidente de la Casa de Melilla en Málaga, y de Antonio Ruiz Cortés, su secretario, quienes dieron la bienvenida a los asistentes y remarcaron la importancia de acoger en sus instalaciones un reconocimiento de este nivel. Ambos subrayaron la estrecha relación de la entidad melillense con el mundo de la literatura y la creación artística.

A continuación tomó la palabra el delegado provincial de la UNEE José Antonio Fernández, que contextualizó el acto dentro de la actividad habitual de la Unión en Andalucía y en el conjunto del Estado. Posteriormente intervino el escritor Francisco Javier Romero Alanzabes, encargado de presentar a las dos premiadas, poniendo el foco en sus trayectorias, su compromiso con la cultura y su vocación de tender puentes entre comunidades y lenguas.

El presidente de la Unión, Juan Carlos Heredia, abrió su discurso con un saludo en castellano, catalán y gallego, una fórmula con la que quiso evidenciar desde el primer momento el respeto a la diversidad lingüística que la organización reivindica como seña de identidad. Su intervención sirvió para recordar el recorrido histórico de la institución y los objetivos que se ha marcado de cara a los próximos años.

Heredia recordó que, a finales de 2027, la Unión Nacional de Escritores de España celebrará su cincuenta aniversario, una efeméride que coincidirá con el centenario de la llamada Generación del 27, corriente literaria a la que atribuyó una influencia decisiva en los orígenes de la entidad. En este contexto evocó la figura de Rafael Alberti, fundador del Sindicato Nacional de Escritores de España, organismo del que deriva la actual UNEE.

Reconocimiento a una trayectoria de puentes culturales

A lo largo de su intervención, Heredia insistió en que las carreras de Paloma Fernández Gomá y Ana Julia Martínez Fariña encarnan la voluntad de construir puentes que la UNEE considera fundamental para su labor. Según explicó, ambas escritoras han desarrollado una obra centrada en el encuentro intercultural, el respeto a la diversidad lingüística y la apuesta por el conocimiento compartido.

En el caso de Ana Julia Martínez Fariña, el presidente de la Unión hizo suyos los términos empleados por el escritor Manuel Fuentes para definirla como una auténtica “entusiasta de la palabra”. Se destacó su faceta de autora, dramaturga y organizadora de actividades culturales, un trabajo que ha contribuido a dinamizar la escena literaria y a reforzar el diálogo entre creadores y lectores en distintos territorios.

Sobre Paloma Fernández Gomá, Heredia citó al escritor y exalcalde de Algeciras Juan Antonio Palacios para resaltar una trayectoria claramente orientada al acercamiento entre las dos orillas del Estrecho. A través de proyectos universitarios, actividades literarias y numerosos encuentros, Fernández Gomá ha favorecido de manera continuada el contacto entre autores marroquíes y españoles, además de colaborar con escritores del país vecino en iniciativas que fomentan el conocimiento mutuo.

La elección de Fernández Gomá como una de las primeras receptoras de la Medalla de San Isidoro de Sevilla sitúa su figura como un referente dentro del ámbito de las letras en España, especialmente en lo que respecta a la relación cultural entre Europa y el norte de África. Su trabajo ha estado marcado por una perspectiva abierta, empeñada en derribar estereotipos y en reconocer la riqueza cultural de ambas orillas.

En sus intervenciones finales, tanto Paloma Fernández Gomá como Ana Julia Martínez Fariña expresaron su agradecimiento a la Unión Nacional de Escritores de España por un reconocimiento que perciben no solo como un premio personal, sino también como una puesta en valor de la labor de quienes se dedican a difundir y conectar distintas tradiciones culturales. Sus palabras, cargadas de gratitud y sobriedad, encajaron con el tono institucional que presidió toda la ceremonia.

La UNEE refuerza su compromiso con la pluralidad y la memoria

Más allá de la entrega del galardón, el presidente de la UNEE aprovechó el encuentro para repasar algunas de las líneas de actuación que la organización ha desarrollado en el último año con el objetivo de actualizar y reforzar sus principios fundacionales. Un elemento central ha sido la visibilización de la pluralidad lingüística a través de la publicación de obras en distintas lenguas españolas, entre ellas el gallego, en un intento de reflejar de forma real la diversidad del mapa literario del país.

En esta misma línea, Heredia puso de relieve el impulso dado a las relaciones interculturales con otros territorios, destacando la creación de una delegación honorífica en Marruecos para estrechar vínculos con escritores y colectivos culturales del país magrebí. Esta apuesta se conecta especialmente con la trayectoria de Paloma Fernández Gomá, que ha dedicado buena parte de su trabajo a tender lazos entre ambas riberas.

El presidente de la Unión también detalló la creación de nuevas vocalías honorarias dirigidas a ámbitos muy concretos de actuación. Una de ellas se centra en la promoción de autores jóvenes, una respuesta a la bajada en la edad media de las personas que integran la organización y a la necesidad de ofrecer espacios de apoyo y visibilidad a las nuevas voces de la literatura española.

Otra línea de trabajo subrayada fue el refuerzo de la Memoria Histórica, coincidiendo con el noventa aniversario del asesinato del poeta Federico García Lorca. La UNEE quiere contribuir desde el ámbito literario a mantener vivo el recuerdo de figuras clave de la cultura española del siglo XX, entendiendo la memoria como un elemento imprescindible para comprender el presente y construir el futuro.

Igualmente, Heredia hizo hincapié en la sensibilidad de la Unión hacia cuestiones relacionadas con la discapacidad y la accesibilidad en el ámbito cultural. Como ejemplo, mencionó la convocatoria del Certamen Internacional de Poesía María Fonellosa, un concurso que lleva ya diez ediciones y que pone el acento en la inclusión de personas con discapacidad en la vida literaria, fomentando su participación activa y su presencia en el panorama poético.

Un papel destacado de Málaga en la vida cultural de la Unión

El lugar escogido para el acto, la Casa de Melilla en Málaga, no fue en absoluto casual. Heredia quiso expresar de manera explícita su felicitación a las autoridades malagueñas por las iniciativas desarrolladas con motivo del centenario de la Generación del 27, un conjunto de acciones que, en su opinión, han contribuido a recuperar espacios y figuras esenciales de la historia literaria española.

Entre esas iniciativas, el presidente de la Unión puso como ejemplo la rehabilitación del Palacio de Valdeflores, una actuación que, según señaló, conecta el patrimonio histórico con el presente cultural de la ciudad. Esta puesta en valor de los lugares vinculados a la creación literaria fue presentada como un modelo de cómo las instituciones pueden apoyar el mundo de las letras de forma tangible.

Durante su discurso, Heredia también agradeció el respaldo de la Fundación Antonio Gala al acto, un apoyo que llega justo cuando se cumple una década desde que el poeta cordobés recibió precisamente la Medalla de San Isidoro de Sevilla. El presidente transmitió públicamente la felicitación enviada por el director de la Fundación, José María Gala, que recordó aquel reconocimiento y mostró su sintonía con la filosofía de la UNEE.

La presencia de escritores de distintas provincias y de representantes de entidades culturales de Málaga contribuyó a que el evento se convirtiera en un punto de encuentro entre creadoras y creadores de diferentes trayectorias y generaciones. De este modo, la ciudad reforzó su papel como espacio de referencia para la actividad literaria en el ámbito nacional, albergando por primera vez la entrega del máximo galardón de la Unión.

El ambiente que se respiró durante la ceremonia fue el de una celebración serena de la diversidad cultural y lingüística, lejos de los discursos grandilocuentes, pero con un mensaje de fondo muy claro: la literatura sigue siendo una herramienta clave para el diálogo entre territorios, lenguas y sensibilidades distintas dentro de España y más allá de sus fronteras.

El acto concluyó con la imposición formal de la Medalla de San Isidoro de Sevilla a Paloma Fernández Gomá y Ana Julia Martínez Fariña por parte de Juan Carlos Heredia. Tras recibir el galardón, ambas autoras dirigieron unas palabras de agradecimiento al público asistente y a la Unión, poniendo en valor el compromiso de la organización con causas como la pluralidad, la memoria y la cooperación cultural.

Al cierre de la ceremonia, Heredia subrayó que las trayectorias de Fernández Gomá y Martínez Fariña reflejan la realidad actual de una organización que agrupa autores de norte a sur del país, con obras y sensibilidades diversas, pero con un denominador común: entender la literatura como un espacio para el encuentro, la reflexión y el respeto. La distinción otorgada a Paloma Fernández Gomá, en este contexto, se percibe como un reconocimiento a una vida profesional volcada en conectar orillas y en hacer de la palabra un puente sólido entre culturas.

Letras del Mediterráneo 2026
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