El cómic español vuelve a ser el centro de atención. Entre finales del verano y el comienzo del otoño, varias ciudades del país se convierten en punto de encuentro para lectores y creadores. Dos de las citas más esperadas, las Jornadas del Cómic de Avilés y la Salita del Cómic y la Ilustración de Extremadura, reúnen a nombres consolidados y a nuevas voces del sector.
En el norte, Avilés se prepara para acoger una nueva edición de sus jornadas. El evento, que ya es un clásico del calendario comiquero en España, destaca por su ambiente cercano y por la oportunidad de charlar directamente con los autores y descubrir de primera mano sus procesos de trabajo.
Avilés, un referente del noveno arte
Las jornadas han consolidado un formato que combina charlas, coloquios y firmas como principales atractivos del programa. La convocatoria reúne a una nutrida representación de autores tanto nacionales como de otros países. Entre los profesionales que se acercan a la ciudad asturiana están invitados como Juni Ba, Declan Shalvey o Dan Watters, que comparten cartel y espacio con creadores locales de gran proyección.
La organización suele cuidar al detalle los encuentros con el público. Las sesiones de firmas se convierten así en el momento perfecto para que lectores y dibujantes compartan impresiones sobre sus obras y sobre la actualidad del cómic y del tebeo en España y el sector. El cartel anunciador y la lámina de regalo para los asistentes también son elementos muy esperados por los aficionados.
El buen ambiente y la cercanía entre profesionales y asistentes siguen siendo la seña de identidad de esta cita, que se ha ganado por méritos propios un lugar en la agenda de quienes siguen la actualidad de las viñetas en España.
Además de las actividades profesionales, el evento sirve para impulsar la presencia del cómic en la vida cultural de la ciudad. En esta edición, además de las actividades propias de las jornadas, se ha integrado una colaboración con la lírica. La Asociación de Amigos de la Ópera de A Coruña ha utilizado el festival Viñetas desde o Atlántico para presentar una adaptación al cómic de Jenufa, la ópera de Leos Janácek, con una muestra abierta al público y un adelanto interpretado por los cantantes del montaje.
La memoria, la historia y el arte secuencial
Mientras tanto, en el sur, la Salita del Cómic de Badajoz ha vuelto a demostrar que las viñetas también pueden servir para preservar la cultura y el patrimonio. La jornada central del encuentro extremeño tuvo lugar al aire libre, en pleno paseo de San Francisco, con una iniciativa que buscaba unir el arte secuencial con las tradiciones locales.
Una veintena de ilustradores y dibujantes se dieron cita para crear en directo un diccionario extremeño ilustrado. La propuesta, impulsada por la asociación Extrebeo y el Ayuntamiento de Badajoz, invitaba a cada artista a elegir una palabra o expresión popular de la región y representarla visualmente con total libertad creativa.
Términos como ‘pitera’, ‘escuchuflarse’ o ‘cañafote’ fueron algunos de los protagonistas de la jornada, reflejo del rico vocabulario de la zona. Los autores participantes, venidos de distintos puntos de Extremadura, se mostraron muy satisfechos con una actividad que mezcla diversión y sentido identitario.
La implicación institucional también se dejó notar, con la participación de representantes municipales en la actividad. Por la tarde, el encuentro se trasladó al interior con un programa de conferencias y mesas redondas para abordar el panorama actual de la ilustración y la narrativa gráfica en España.

Entre la no ficción y el coleccionismo
El cómic de no ficción no deja de crecer. En este ámbito, la obra de autores que abordan temas sociales y comprometidos desde la viñeta sigue sumando lectores. Un ejemplo claro es el trabajo de la creadora valenciana que, partiendo de una experiencia personal, ha terminado por construir un corpus de obras que reivindica la visibilidad de la discapacidad o la dignidad del colectivo.
La autora, que ha presentado recientemente una obra sobre la figura de una de las últimas mujeres fusiladas por el franquismo, insiste en la potencia del cómic como altavoz y como herramienta para hablar de temas difíciles. El proceso de convertir una vivencia dura en una obra artística puede ser también un camino de sanación y de apoyo para otros, tal como se analiza al estudiar la historia de los cómics en España desde la censura franquista, tal y como ella misma ha explicado en diversos foros.
En paralelo, el coleccionismo vive una nueva época dorada. La coincidencia en librerías de dos obras clave del tándem formado por un célebre guionista de televisión y un prestigioso dibujante británico ha sido celebrada por los seguidores más fieles. La primera, una propuesta adulta y deconstructiva en torno a la figura del superhéroe y su relación con el poder, llega en un formato de lujo que reúne todas sus historias. La segunda es un relato más íntimo y existencialista, que reflexiona sobre la invisibilidad social y la esperanza, y que también ha sido recopilada en un único volumen.
Estas reediciones permiten recuperar dos obras que marcaron un momento muy especial en la carrera de sus autores y que demuestran la vigencia de un tipo de cómic adulto, reflexivo y complejo.

Una nueva mirada académica
La presencia del cómic en los museos es uno de los debates que más interés genera entre los especialistas. Un reciente estudio universitario ha puesto el foco en la relación de la historieta con la pintura en los espacios expositivos, analizando varios de los proyectos desarrollados en España en las últimas décadas.
La obra, publicada por el servicio de publicaciones de una universidad del noroeste peninsular, revisa desde una perspectiva académica cómo el noveno arte ha entrado en diálogo con otras disciplinas artísticas dentro las instituciones culturales, similar a lo visto en la gran exposición que repasa la historia de la narrativa gráfica. El trabajo destaca que nos encontramos en un punto de inflexión para la historieta, que va abandonando su posición periférica para ser estudiada y presentada con nuevas herramientas.
Esta nueva aproximación se suma a otras iniciativas que demuestran la vitalidad y la madurez del cómic en España. Tanto los festivales como el coleccionismo o los estudios teóricos reflejan una comunidad artística activa y con un gran futuro por delante.
Así, entre el norte y el sur, la historieta demuestra que sigue en plena forma, capaz de llenar una tarde de firmas, un paseo lleno de arte o incluso una sala de ópera, con un único hilo conductor: las viñetas son un medio con infinitas posibilidades para conectar con el público.