La ciudad de Moguer se ha convertido estos días en el punto de encuentro de la memoria de Zenobia Camprubí, al reunir por primera vez a numerosos descendientes de su familia y de la de Juan Ramón Jiménez. En una jornada marcada por los afectos y la reivindicación cultural, el municipio onubense ha acogido a hasta 14 familiares directos de la escritora, lingüista y traductora, que han participado en varios actos dedicados a recuperar y difundir su figura.
El ambiente ha sido el de una reunión familiar envuelta en literatura e historia: visitas a lugares emblemáticos de la vida del Nobel moguereño, presentaciones de libros centrados en Zenobia y un reconocimiento institucional que subraya el papel decisivo de esta mujer en la Edad de Plata y en la trayectoria creativa de su marido.
Un encuentro histórico de las familias Camprubí y Jiménez en Moguer
En palabras de quienes lo han vivido de cerca, ha sido un reencuentro histórico. Hasta 14 familiares de Zenobia, procedentes de distintas ramas de los Camprubí, se han dado cita en Moguer, donde también han coincidido con Carmen Hernández-Pinzón, sobrina-nieta de Juan Ramón Jiménez, y otros miembros de la familia del poeta.
El acto central comenzó con una recepción oficial en el Ayuntamiento de Moguer, presidida por el alcalde Gustavo Cuéllar, que además encabeza la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez. El salón de plenos se llenó de familiares, estudiosos y vecinos, muchos de ellos vinculados a la comunidad juanramoniana, que quisieron acompañar esta cita tan señalada.
Durante la recepción, el alcalde dirigió unas palabras de bienvenida a la familia Camprubí, recordando la “deuda de gratitud” que Moguer mantiene con Zenobia, a la que definió como apoyo imprescindible para que Juan Ramón pudiera desarrollar su vasta obra poética. La intervención del director de la Casa Museo y de la Fundación, Antonio Ramírez, ayudó a contextualizar el sentido de la jornada y de las publicaciones que se presentaban.
Uno de los momentos más emotivos fue el encuentro directo entre los parientes de Zenobia y los descendientes de Juan Ramón. Ambas familias recibieron un detalle simbólico: un fragmento del Pino de Fuentepiña, árbol legendario ligado al universo de Platero y yo y ya desaparecido, cuidadosamente montado sobre un soporte para conservarlo como recuerdo compartido.
La jornada se completó con un recorrido por varios espacios clave de Moguer: el monasterio de Santa Clara, la casa natal de Juan Ramón Jiménez y el claustro de San Francisco, lugares muy vinculados a la biografía y a la obra del Nobel y que ayudaron a los visitantes a situar la presencia de Zenobia en la vida cotidiana del poeta.
La Casa Museo y el esfuerzo por rescatar la figura de Zenobia
En los últimos años, la Casa Museo Zenobia-Juan Ramón Jiménez ha insistido en un objetivo claro: dar a Zenobia la visibilidad que merece más allá del papel de “esposa del Nobel”. Este encuentro familiar y las actividades que lo han acompañado encajan en esa línea de trabajo, al reforzar el interés por su trayectoria como escritora, traductora, empresaria, profesora y activista cultural.
Durante la visita, los familiares pudieron conocer más de cerca objetos personales, fotografías, manuscritos y documentos que ilustran la vida cotidiana y el compromiso intelectual de la pareja. Para muchos de ellos, ha supuesto una oportunidad de acercarse de manera directa a la figura de su antepasada, más allá de los recuerdos fragmentarios o las referencias familiares.
El director de la Casa Museo, Antonio Ramírez, subrayó la relevancia de este tipo de actos a la hora de reconstruir la memoria de Zenobia desde diferentes miradas: la académica, la institucional y la familiar. La coincidencia de investigadores, responsables culturales y descendientes en un mismo espacio ha permitido, según explicó, “ensanchar la imagen de Zenobia y situarla en el lugar que le corresponde dentro de la historia cultural española”.
La programación cultural del día incluyó también un componente artístico: la asociación de mujeres de Moguer “Zenobia” ofreció varias interpretaciones musicales como acompañamiento a las presentaciones literarias, reforzando el carácter conmemorativo de la cita y vinculando el legado de Zenobia a la vida asociativa actual del municipio.
Para muchos asistentes, la combinación de homenaje institucional, calor familiar y reflexión académica ha consolidado a Moguer como un auténtico centro de referencia para quienes estudian o admiran la figura de Zenobia Camprubí, no solo en Andalucía, sino en el conjunto de España.
«Zenobia Camprubí y los secretos de Cala Montjoi»: familia y paisaje
Uno de los ejes de la jornada fue la presentación del libro «Zenobia Camprubí y los secretos de Cala Montjoi», del artista y escritor catalán Francesc Galí Bohera, sobrino-nieto de la autora y nieto de Josefina Camprubí, prima hermana y confidente de Zenobia. La obra llega ahora al público en su edición en castellano, tras un recorrido previo en catalán previsto para su publicación.
El acto se desarrolló en el salón de plenos del Ayuntamiento de Moguer y estuvo presidido por el alcalde, acompañado por representantes de la editorial Edicions Cal·ligraf, como Jaume Torrent y Ramon Moreno, así como por Carmen Hernández-Pinzón y el propio Antonio Ramírez. Entre el público, buena parte de los familiares desplazados y numerosos vecinos interesados en conocer más detalles sobre la vida de la escritora.
Galí explicó que el libro está concebido como una crónica coral dividida en dos grandes partes. En la primera, se centra en la figura de Zenobia como protagonista absoluta: una mujer polifacética, involucrada en la docencia, la traducción, la actividad empresarial y el compromiso social, que se situó en primera línea del feminismo y de la renovación cultural de la primera mitad del siglo XX en España.
Esta parte inicial indaga sobre la relación de Zenobia con su familia catalana, especialmente con la rama de los Camprubí vinculada a Cala Montjoi, en Roses (Girona). El libro rescata cartas, recuerdos y testimonios que muestran la intensidad del vínculo entre la escritora y sus parientes de Cataluña, con figuras como Eugenia Darna Grau, tía y bisabuela del autor, en un papel central.
La segunda parte del volumen se desplaza hacia el propio escenario de la Cala Montjoi. Allí, Galí reconstruye la historia íntima y cultural de este enclave de la Costa Brava, desde sus orígenes como lugar asociado a uno de los primeros monasterios visigodos hasta su transformación en espacio ligado al contrabando, a la vida familiar de Zenobia -copropietaria de la Casa Camprubí– y, más tarde, a la alta gastronomía internacional.
Por las páginas del libro desfilan personajes muy diferentes pero igualmente significativos: desde el propio Juan Ramón Jiménez hasta el cocinero Ferran Adrià, el arquitecto Oriol Bohigas, el artista Francesc d’Assís Galí o la escultora Marga Gil Roësset, junto a vecinos de la zona como Quimet Corcoll, Felip Berta o José Lozano, entre otros. Todos ellos contribuyen a crear lo que el autor define como un “pequeño universo montjoyano”, donde se entrecruzan memoria familiar, paisaje y cultura.
«Zenobia & CO»: redes femeninas y una visión renovada de su legado
La jornada literaria en Moguer se completó con la presentación del estudio «Zenobia & CO. Escritoras, artistas e intelectuales en la órbita de Zenobia Camprubí», de la investigadora Mariluz (o María Luz) Bort, vinculada a la Cátedra Juan Ramón Jiménez y reconocida especialista en movimientos culturales hispánicos de los siglos XIX y XX desde una perspectiva de género.
Esta obra, editada dentro de la colección Biblioteca de Estudios Juanramonianos de la Universidad de Huelva, propone un cambio de foco: en lugar de presentar a Zenobia únicamente como la compañera del Nobel, la muestra como articuladora de redes de amistad y colaboración entre mujeres del ámbito cultural, artístico e intelectual de su tiempo.
Bort pone de relieve que Zenobia no recorrió su camino en soledad, ni antes ni después de su matrimonio con Juan Ramón. Muy al contrario, tejió una sólida red de relaciones femeninas que funcionó como espacio de apoyo personal, intercambio de ideas y colaboración profesional, algo especialmente significativo en un momento histórico en el que la presencia pública de las mujeres en la cultura estaba plagada de obstáculos.
El libro se adentra en las conexiones de Zenobia con figuras clave de la Edad de Plata y del exilio, como María de Maeztu, Clara Campoamor, Gabriela Mistral o María Teresa León, entre muchas otras. A través de estas relaciones, la autora muestra a una Zenobia moderna y visionaria, que impulsó espacios de paridad y cooperación en el mundo cultural y social, abriendo camino para generaciones posteriores.
En la presentación participaron también representantes institucionales como Carmen Díaz, en nombre de la Diputación de Huelva, la vicerrectora de la Universidad de Huelva, Joaquina Castillo, y la directora de la Cátedra Juan Ramón Jiménez, Rosa García. Sus intervenciones remarcaron la importancia de seguir investigando la figura de Zenobia desde nuevas perspectivas y de integrar su legado en los discursos académicos y educativos actuales.
El tono del acto fue sereno pero cargado de sentido: se puso de manifiesto que releer la historia cultural del siglo XX sin el nombre de Zenobia o limitándola a un papel secundario deja fuera un capítulo fundamental de la experiencia intelectual de las mujeres en España y en el ámbito hispánico.
Música, memoria y Moguer como espacio de referencia
Como colofón a las actividades, la asociación de mujeres “Zenobia” de Moguer ofreció un repertorio de piezas musicales que sirvió de acompañamiento a los discursos y presentaciones. Este componente artístico, sencillo pero cargado de simbolismo, contribuyó a vincular el recuerdo de Zenobia con la vida cultural viva del municipio.
A lo largo del día, los participantes en el encuentro han tenido ocasión de conversar de manera distendida, intercambiar recuerdos, comentar las novedades editoriales y compartir impresiones sobre el papel de Zenobia en la historia literaria española. Muchos subrayaron la satisfacción de poder poner rostro a familiares lejanos y a investigadores que llevan años trabajando sobre la figura de su antepasada.
Para Moguer, esta cita ha supuesto un refuerzo simbólico y práctico de su posición como lugar de referencia en torno al legado de Zenobia y Juan Ramón. La presencia de académicos, representantes institucionales y familiares ha reafirmado la vocación de la ciudad de seguir impulsando proyectos de investigación, actividades divulgativas y propuestas culturales que mantengan vivo ese legado.
En conjunto, la jornada ha dejado una estampa poco habitual: descendientes de ambas familias, estudiosos, responsables públicos y vecinos reunidos en torno a la figura de una mujer que fue esposa, confidente, enfermera, chófer, traductora, gestora y compañera intelectual del Nobel moguereño. Un retrato complejo que desborda cualquier etiqueta simplista.
Así, entre libros, música y conversaciones, Moguer ha reafirmado su voluntad de reconocer a Zenobia Camprubí como pieza clave de la cultura española del siglo XX y no solo como la sombra discreta de un gran poeta. El encuentro de las familias, la presentación de nuevas investigaciones y el apoyo de las instituciones apuntan en una misma dirección: seguir profundizando en una figura que todavía tiene mucho que aportar a la memoria colectiva europea y a la comprensión de la historia literaria y feminista de nuestro entorno.