Miguel de Cervantes y sus primeros versos

miguel-de-cervantes-juan-lopez-de-hoyos

De Miguel de Cervantes conocemos muchos episodios de su vida, sin embargo no le dedicamos en ocasiones todo el reconocimiento que se merece, pudiendo escribir mucho más sobre él y su “truculenta” vida.

Muy a pesar de lo que se cree, Miguel de Cervantes no tuvo una niñez idílica y super feliz. Su familia se trasladaba frecuentemente debido a las numerosas deudas que tenían aquí y allá por la mala gestión del padre de familia, Rodrigo. Su madre, Leonor, era algo más “ingeniosa” y flexible, y fue la que sacó a la familia adelante en más de una ocasión de penuria. Podríamos seguir hablando de la infancia y adolescencia que le tocó vivir al escritor pero en este artículo vamos a tratar sobre todo lo que fueron los primeros versos de Cervantes y a quién le debemos, posiblemente, conocer tanto al autor hoy.

En una de esas andanzas…

En uno de esas andanzas de joven, contando ya Cervantes con 20 años, es donde conoció a Juan López de Hoyos, maestro madrileño, de formación humanista, que había dirigido el Estudio de la Villa el año anterior. Aunque Miguel no fue alumno regular de aquella institución, ya que sus cursos eran impartidos sobre todo a jóvenes de 17 o 18 años (Cervantes estaba a punto de cumplir 21), a través de su relación con el profesor López de Hoyos, perfeccionó sus conocimientos de latín y de literatura latina (Séneca, Ovidio, Cicerón, etc.) y además se adentró en el pensamiento de Erasmo, una de las claves de la renovación europea de la época.

miguel-de-cervantes

El erasmismo, se encuentra en la fuente misma de la gran corriente satírica que surge en España a mediados del siglo XVI, y la Universidad de Alcalá de Henares era uno de sus centros más activos de su difusión. Es por esto, la importancia del maestro López de Hoyos en la vida del escritor. Fue gracias al mismo maestro también, por lo que hoy subsiste el soneto que contiene los primeros versos de Cervantes, de los cuáles hay constancia escrita.

No eran unos versos genuinos y altamente brillantes, literariamente hablando, pero recibían los “elogios” del maestro, quien por aquella época representaba en Madrid al humanismo más ilustrado. Gracias a López de Hoyos, Cervantes pudo ver publicados sus versos a los 22 años. No volvería a ver nada más publicado suyo gasta 20 años después,

Entonces, ¿podríamos decir que gracias al maestro López de Hoyos, Cervantes nos brindó la posibilidad de leer “Don Quijote de la Mancha”? Pues posiblemente…


Escribe un comentario