Vuelven las historias más emblemáticas de Hulk gracias al lanzamiento del cuarto volumen de la colección Marvel Gold El Increíble Hulk. Panini, fiel a la tradición de recopilar las etapas esenciales del gigante esmeralda, trae este tomo en formato Omnigold que abarca desde los orígenes hasta el número 170 de la serie original. Se mantiene la convivencia entre las ediciones en tapa dura y la renovada Biblioteca Marvel en formato más compacto, algo que los coleccionistas agradecerán. Mientras la edición Gold llega al 170, su versión en rústica sólo alcanza el 107.
Los años setenta de Marvel tenían un ritmo implacable: cada mes había un nuevo número asegurado, aunque eso implicase la participación de equipos creativos variados. Lo importante era que los cómics estuvieran siempre presentes en los quioscos, algo que contrasta con la tendencia actual, donde las colecciones rara vez superan los 25 números, aunque excepciones como The Immortal Hulk hayan llegado hasta el 50.
Este Marvel Gold El Increíble Hulk 4 recopila 25 números que muestran distintas aproximaciones al personaje bajo la batuta de varios guionistas. Sin embargo, la cohesión la aporta Herb Trimpe, quien se encarga de plasmar gráficamente cada historia, dando al volumen una identidad visual muy marcada.
Las historias incluidas en este tomo destacan por su frescura, dinamismo y cierto tono surrealista que caracteriza el espíritu experimental de Marvel en sus primeras décadas. Los relatos están llenos de sorpresas y situaciones inesperadas, reflejando una época en la que todo era posible en los cómics.
Guionistas y etapas representadas
Abre el tomo Roy Thomas, conocido por su versatilidad en la editorial, enfrentando a Hulk a una nueva raza extraterrestre inspirada en deidades egipcias. Además, introduce una subtrama protagonizada por el general Trueno Ross y su peculiar plan para curar a Bruce Banner, que será retomada por otros guionistas a lo largo del volumen.
El testigo pasa a Gerry Conway, quien en una breve pero intensa intervención recupera al villano Líder. Después, Archie Goodwin lleva a Hulk a territorios más cercanos a la ciencia ficción, con guiños a series como The Twilight Zone, permitiendo que el coloso se mida con versiones alternativas de varios héroes del Universo Marvel en un enfrentamiento memorable en la Contratierra.
En la recta final, Steve Englehart aporta sus primeras historias para el personaje, inicialmente con enfrentamientos clásicos contra enemigos como Tiburón Tigre, Rino o el Wendigo, para luego virar hacia la fantasía y enriquecer la narrativa.
Las historias se ven reforzadas por el trabajo gráfico de Herb Trimpe. Su interpretación de Hulk es poderosa y salvaje, con composiciones de página muy efectivas que capturan la furia y el dramatismo del personaje. Además, aporta una continuidad visual que se agradece en un volumen que recopila etapas de varios escritores.
El tomo también incorpora unos extras pensados para el aficionado más exigente: páginas con la reproducción de bocetos y lápices originales utilizados en algunas de las planchas, junto a un pequeño artículo explicativo. Estos materiales aportan valor añadido y permiten adentrarse en el proceso creativo del cómic clásico, aunque se echa de menos una sección de extras más amplia, como la que suele ofrecer la línea Omnigold.
La serie Marvel Gold dedicada a Hulk demuestra seguir gozando de buena salud y, según evolucione su éxito comercial, podría llegar a conectar con los volúmenes de la etapa de Peter David dentro de la colección Marvel Héroes. Esto sería muy esperado por los fans del gigante verde.
Este Marvel Gold El Increíble Hulk 4 se consolida como una edición imprescindible para quienes quieran tener una visión completa y cuidada de las aventuras clásicas de uno de los personajes más icónicos del Universo Marvel, reuniendo tanto calidad artística como narrativa y extras de interés histórico para el lector actual.