El cine español suma un nuevo proyecto que ya está en marcha. Se trata de ‘Libre’, una película que mezcla el género romántico con la música de uno de los artistas más queridos del país. La cinta, que se rueda estos días entre Valencia, Madrid y Málaga, propone un enfoque novedoso: usar las canciones de Nino Bravo como hilo conductor de una historia contemporánea. Nada de biografías al uso ni musicales clásicos, sino un relato pensado para llegar al público de hoy.
La producción corre a cargo de La Terraza Films y Nadie es Perfecto, con un guion firmado por el experimentado Joaquín Oristrell. David Serrano, conocido por ‘Días de fútbol’ o ‘Voy a pasármelo bien’, se sienta detrás de las cámaras. El reparto está encabezado por un grupo de actores que combina experiencia y frescura, liderados por Alberto San Juan en el papel de la estrella musical valenciana, y acompañado por Jan Serra, Lina de Sol, Secun de la Rosa, Ricardo Gómez, Lorena Calero, Nuria Herrero y Óscar Lasarte.
Una historia sobre segundas oportunidades y amor improbable

El argumento no trata de reproducir la vida del mito de la canción española, sino que se sirve de su legado para construir otra cosa. La trama gira alrededor de Nino Torrent, un joven de 25 años que no termina de encontrarse a sí mismo. Sigue viviendo en casa de sus padres y cargando con sus miedos. La única salida para evadirse es a través de las canciones de Nino Bravo, que le sirven para olvidarse de sus problemas, aunque sea por un momento.
En su camino se cruza Clemen, una joven en una situación parecida de naufragio personal. Juntos y entre torpezas, charlas interminables y mucha música, irán descubriendo que no están tan solos como creían. Esta premisa sirve para que Serrano desarrolle la que considera una comedia romántica muy personal, lejos de los códigos más típicos del género. El propio director la define como una pieza más frágil, humana y, al mismo tiempo, con una luz propia bastante notable.
La memoria de Nino Bravo se abre paso en el cine actual
Para las productoras, la figura del cantante de Aielo de Malferit no se queda en un simple homenaje. La intención es que su música se convierta en una herramienta narrativa que une pasado y presente. De esta forma, sus canciones, que siguen estando bastante vigentes, acercan la historia a públicos que quizá no habían escuchado hablar de él, reforzando que el legado del artista sigue la fuerza para conectar con gente joven. La película también quiere ser un recordatorio de que la vulnerabilidad no es un defecto, sino un punto de apoyo.
Además, ‘Libre’ no llega sola a los cines. Detrás tiene un respaldo potente, con la participación de Atresmedia, HBO Max y À Punt, así como la financiación del ICAA y la Generalitat Valenciana. Esto permite una producción con garantías y un rodaje en localizaciones valencianas que aportan su granito de arena para reforzar el vínculo del proyecto con la tierra natal de Nino Bravo. Para la distribución en salas, la película llega a través de Buena Vista International, mientras que las ventas a nivel internacional las gestiona Film Factory.
¿Qué nos espera con la película ‘Libre’?

A falta de más noticias, el horizonte del estreno se marca en 2027. Si todo va según lo previsto, para entonces se podrá ver en cines el resultado de un film que no ha querido dar pistas de si el propio David Serrano se lanza a cantar. Lo que se sabe de la cinta es que va a recuperar el espíritu de las ‘feel-good movies’, con un equilibrio entre humor y momentos que buscan tocar la fibra sensible.
Hay una idea que el director ha dejado caer en su explicación del proyecto: la película quiere «reconciliarnos con la vida». Es una propuesta que pone el acento en que incluso los que lo tienen más complicado siempre pueden encontrar un resquicio de luz. Un mensaje que en tiempos convulsos se agradece y que a la vez refuerza la necesidad de mirar con ternura hacia nosotros mismos y hacia los demás. La música de Nino Bravo actúa de puente, uniendo generaciones que no habían compartido aquella misma banda sonora.
Para terminar, ‘Libre’ aspira a ser la prueba de que un icono pop como Nino Bravo puede dar el salto al siglo XXI sin perder su esencia. Serrano se aleja de la nostalgia más trillada para tocar algo más profundo, una idea de la felicidad sencilla y compartida que suena al mismo tiempo honesta y optimista.