La nueva edición de Letras del Mediterráneo vuelve a situar a la provincia de Castellón en el centro del mapa literario español, con una apuesta clara por la ficción que dialoga directamente con el territorio. En esta convocatoria, el certamen impulsado por la Diputación de Castellón reconoce las trayectorias y los proyectos de Sònia Valiente, Ana Covadonga y Alfonso Mateo-Sagasta, tres nombres que, desde géneros muy distintos, comparten un mismo objetivo: convertir la provincia en escenario narrativo de referencia.
Las obras premiadas, que verán la luz en los próximos meses, se conciben como novelas inspiradas en Castellón, ya sea a través de sus calles y comercios cotidianos, de enclaves costeros muy reconocibles o de momentos clave de su historia política y social. La combinación de novela policíaca, narrativa contemporánea y ficción histórica busca atraer tanto a lectores habituales como a nuevos públicos interesados en descubrir la provincia desde otra perspectiva.
Un galardón que une literatura y territorio
La Diputación Provincial de Castellón ha confirmado que las obras de Sònia Valiente, Ana Covadonga y Alfonso Mateo-Sagasta serán las protagonistas de la Gala Letras del Mediterráneo 2026, consolidando unos premios que desde 2016 utilizan la ficción como herramienta para proyectar la imagen de la provincia más allá de sus fronteras.
El diputado de Cultura, Alejandro Clausell, ha subrayado que se trata de “tres obras inspiradas en Castellón”, en las que se reflejan el patrimonio, los paisajes y las tradiciones del territorio. Según ha explicado, cada autor, desde su propio registro literario, consigue que el lector reconozca en las páginas la esencia de la provincia, tanto en su vertiente urbana y turística como en su memoria histórica.
El certamen, que alcanza ya su octava edición, mantiene como objetivo reforzar a Castellón como “territorio referente cultural”, con novelas que se publican y distribuyen a nivel nacional e internacional. La idea es que la literatura actúe como altavoz de la identidad mediterránea, al tiempo que contribuye a dinamizar el sector editorial y a dar visibilidad a autores con una trayectoria consolidada.
Desde la institución provincial se ha insistido en que estos galardones no solo suponen un reconocimiento a tres carreras literarias muy diferentes, sino que también sirven para impulsar el turismo cultural, invitando a los lectores a visitar los lugares que aparecen en las tramas: desde Castelló de la Plana hasta pequeñas localidades del interior y de la costa.
Un jurado conectado con el mundo del libro
Las obras ganadoras han sido seleccionadas por un jurado estrechamente vinculado al sector editorial y a la promoción de la lectura. Han formado parte del mismo Suso Postigo, Julio César Cano y Mauro Gómez, de la Librería Plácido Gómez, quienes han evaluado las propuestas presentadas en función de su calidad literaria, solidez de la voz narrativa y vinculación con la provincia.
En el proceso también han intervenido Pablo Sebastiá y Maribel García, participantes sin voto en el fallo final, que han contribuido a enriquecer el análisis de las candidaturas. Según se ha detallado desde la Diputación, el jurado ha valorado especialmente la capacidad de los tres autores para tejer historias verosímiles, con personajes complejos y tramas que permitan una lectura ágil sin renunciar a la profundidad temática.
El resultado es una selección que combina rigor histórico, realismo policial y reflexión contemporánea, en la que la provincia de Castellón deja de ser un simple telón de fondo para convertirse en un personaje más: sus calles, su costa, sus pueblos del interior y sus episodios históricos ayudan a definir los conflictos que vivirán los protagonistas.
Estos premios, recuerdan desde la organización, se han convertido en un espacio donde confluyen autores consagrados y voces en pleno despegue. En ediciones anteriores han pasado por el palmarés nombres tan conocidos como Megan Maxwell, Espido Freire, Pere Cervantes, Rosa Ribas o Julio César Cano, lo que ha contribuido a consolidar el prestigio del certamen en el ámbito de la narrativa en español.
Tres autores, tres géneros, una misma provincia
En esta edición, los Letras del Mediterráneo se reparten en tres categorías diferenciadas: Narrativa, Novela Policíaca y Novela Histórica. Cada una de ellas está asociada a un proyecto literario concreto, en el que la provincia de Castellón actúa como nexo común entre relatos y personajes muy distintos.
En la categoría de Narrativa, el premio recae en Sònia Valiente, quien será publicada por Plaza & Janés. La sección de Novela Policíaca distingue el trabajo de Ana Covadonga Castro, cuya obra editará Espasa. Por último, la categoría de Novela Histórica reconoce a Alfonso Mateo-Sagasta, que verá su libro en el catálogo de Reino de Cordelia.
Las tres novelas deberán estar ambientadas total o parcialmente en Castellón y publicarse antes de final de año, de modo que el reconocimiento se enlaza con un compromiso concreto: situar los escenarios castellonenses en el centro de tramas capaces de llegar a lectores tanto de España como del extranjero.
La combinación de sellos editoriales de primer nivel y el enfoque territorial de los proyectos convierten a Letras del Mediterráneo en una plataforma que, más allá del premio económico y del prestigio, ofrece a los autores una proyección notable en librerías y medios, así como una relación directa con los lectores y con la propia provincia.
Sònia Valiente: misterio contemporáneo y personajes heridos
La valenciana Sònia Valiente (València, 1975), periodista y doctora cum laude en Comunicación, se ha consolidado como una de las voces más singulares de la narrativa actual gracias a su habilidad para combinar intriga, costumbrismo y una marcada profundidad psicológica. Autora de ocho libros de narrativa y no ficción, ha publicado títulos en sellos como Plaza & Janés o UOCPress.
Entre sus obras más conocidas se encuentran “El reloj del fin del mundo” (2025, Plaza & Janés), “Veintitrés fotografías” (2023, Plaza & Janés) y “Marcas sonrientes” (2016, UOCPress), además de ensayos y otros trabajos como “Change Marketers” (2015) y “Doce miedos” (2013), publicados con El Viso Media. Su trayectoria se completa con títulos como “Volveré a por ti” (2012, Pantaleimon Books), “Fòbies i dèries” (1999, UPV) y “Tinta fresca” (1993, Tres i Quatre).
El jurado ha destacado de su escritura la capacidad para perfilar personajes “heridos”, vulnerables, que arrastran soledades, deseos y ambiciones desbordadas. Sus novelas se caracterizan por ambientaciones muy envolventes y por un universo narrativo propio, sostenido por un ritmo eficaz que permite mantener la tensión sin renunciar al análisis de las emociones y de las contradicciones de la sociedad contemporánea.
En el acta del fallo se subraya también el acierto de Valiente al abordar problemáticas actuales como la soledad, los límites de la ambición, el impacto de la tecnología o el deseo, siempre desde una mirada lúcida hacia el presente. Esa combinación de calidad literaria y potencial comercial ha sido clave para concederle el premio en la categoría de Narrativa.
La propia autora reconoce que su objetivo es entretener al lector sin renunciar a la reflexión. Considera que la vida ya es bastante compleja de por sí, por lo que defiende una narrativa que atrape y, al mismo tiempo, invite a pensar sobre lo que nos ocurre a todos. Para ella, escribir supone un trabajo solitario y exigente, de ahí que reciba el galardón como un “espaldarazo” a su autoconfianza y una confirmación de que su camino literario va bien encaminado.
“El vuelo de la fortuna”: azar, crimen y Castellón en el mapa
El proyecto con el que Sònia Valiente se ha hecho con el premio Letras del Mediterráneo se articula en torno a una novela de intriga con título provisional “El vuelo de la fortuna”. Aunque todavía se encuentra en proceso de escritura, la autora ha adelantado algunos detalles de la trama y de su protagonista, que muestran claramente el vínculo con la provincia.
La historia sigue los pasos de Maravillas Poquet, una mujer de Castelló que regenta una tienda en la calle Enmedio y que, de repente, cree haber sido tocada por la suerte al ganar un boleto premiado. Ese golpe de fortuna la empuja a embarcarse en un vuelo transoceánico, donde se producirá un asesinato en pleno trayecto, cuando el avión cruza el punto de no retorno sobre el Atlántico.
Valiente explica que le interesa encerrar a los personajes en espacios cerrados, casi claustrofóbicos, y jugar con la tensión del enigma clásico al estilo de Agatha Christie, con referentes como “Asesinato en el Orient Express” o “Diez negritos”. En esta ocasión, el avión se convierte en ese escenario sellado en el que víctimas, sospechosos e inocentes comparten un mismo espacio sin posibilidad de escapar.
Maravillas es descrita como una mujer obsesionada con el éxito, pero sin un talento evidente. Anhela apropiarse de las ideas ajenas y, durante el vuelo, se fija en una pasajera que brilla con luz propia. No se trata de admiración, sino de deseo de suplantación, lo que la lleva a obsesionarse con un posible robo y con la oportunidad de ser otra persona. El misterio criminal se entrelaza con esta reflexión sobre la identidad y la envidia.
La autora reconoce que el germen de la historia surgió durante un paseo por Alcossebre, cerca de Capicorb, una zona a la que está muy unida porque su familia tiene allí una casa y ha pasado muchas vacaciones. Desde esos paisajes costeros, tan ligados al turismo, comenzó a imaginar qué ocurriría si se sortearan unos billetes de avión entre personas corrientes y, una vez en pleno vuelo, se produjera un crimen que les obligara a convivir con la sospecha.
Castellón como escenario emocional y turístico
En la novela de Valiente, la provincia no aparece solo como un listado de lugares reconocibles, sino como un paisaje emocional que conecta con la memoria de los lectores. La protagonista vive y trabaja en Castelló, se mueve por calles y comercios que muchos vecinos identificarán al instante, y la historia incorpora enclaves como la playa de Les Fonts en Alcossebre, muy vinculada a la experiencia personal de la autora.
Valiente señala que, cuando los lectores descubren escenarios que conocen, se genera una complicidad especial: “eso toca la patata”, comenta, porque se reconocen pensando que han estado en esa misma calle o en ese bar. Esa conexión ya la ha vivido en obras anteriores, como “Veintitrés fotografías”, donde algunos aficionados llegaban incluso a visitar locales concretos, pedir los mismos platos que los personajes y enviarle fotos a través de redes sociales.
La escritora ve en estos premios una oportunidad para fomentar el turismo literario. Defiende la idea de que la literatura es también un viaje, capaz de mover a los lectores a desplazarse físicamente a los lugares que han conocido primero en las páginas. Algo parecido ocurrió con una de sus novelas ambientada en un pueblo de Soria, que motivó a numerosos lectores a seguir la ruta descrita en el libro, hasta el punto de que el Ayuntamiento de Sotillo del Rincón la invitó por considerar que su obra ayudaba a promocionar la localidad.
En el caso de Castellón, Valiente confía en que las tres novelas premiadas ayuden a poner el foco no solo en las zonas costeras más conocidas, sino también en los pueblos del interior que sufren despoblación, una realidad compartida con muchas otras comarcas españolas. La literatura, sostiene, puede contribuir a revivir esos paisajes en el imaginario colectivo, aunque sea primero en las páginas y luego, con suerte, en forma de visitas y rutas.
La Diputación, por su parte, insiste en ese doble objetivo: reforzar a Castellón como destino cultural y turístico. Para ello, las obras premiadas se publicarán con editoriales de amplio alcance y se distribuirán dentro y fuera de España, con la intención de que la narrativa mediterránea llegue a nuevos públicos y actúe como carta de presentación de la provincia.
Ana Covadonga: novela negra con sello policial
En la categoría de Novela Policíaca, el premio recae en Ana Covadonga Castro (Oviedo, 1990), una de las voces emergentes más interesantes de la novela negra española. Su perfil resulta especialmente singular: compagina su faceta literaria con su trabajo como inspectora de la Policía Nacional, lo que le permite trasladar a la ficción un conocimiento directo del funcionamiento interno de las investigaciones.
El jurado del galardón ha valorado la autenticidad de su propuesta, basada en la fusión de la técnica policial con una escritura reflexiva y hondamente humana. Sus tramas se alejan del estereotipo del héroe infalible o del villano caricaturesco para mostrar personajes atravesados por dudas, contradicciones, cansancio y una vida emocional compleja, tanto en el lado de la ley como en el del delito.
Covadonga admite que en sus novelas le interesa especialmente explorar los motivos del delincuente. Por eso reserva siempre espacio narrativo para “el malo”, procurando comprender sus razones, sus miedos y su contexto, en lugar de limitarse a presentarlo como una figura plana. En su opinión, esa mirada matizada acerca al lector a realidades que, de otro modo, permanecerían en la sombra.
La autora ha avanzado que, en la obra que escribirá para Letras del Mediterráneo, tiene intención de salir de su zona de confort geográfica, ya que será la primera vez que ambienta una investigación criminal en un lugar donde no ha trabajado directamente. Aun así, ve el reto como una oportunidad para descubrir Castellón y trasladar sus enclaves a la ficción a través de crímenes puramente imaginarios.
En sus declaraciones públicas, Covadonga ha definido la iniciativa de la Diputación como una “idea genial para llevar Castellón al resto de España” y ha mostrado su disposición a llenar de “crímenes ficticios” los rincones de la provincia. También ha dejado caer que, en su nueva obra, habrá un equipo de investigadores y otro de personajes “no tan buenos”, lo que apunta a un juego narrativo a varias bandas entre fuerzas del orden, sospechosos y figuras ambiguas.
Realismo y tensión en la Castellón criminal de ficción
La novela negra de Ana Covadonga aspira a introducir al lector en una Castellón convertida en escenario de intrigas criminales, pero siempre desde el respeto a la realidad y con la intención de mostrar cómo las motivaciones humanas pueden torcerse en cualquier lugar. La autora reconoce que, aunque adapte sus vivencias profesionales y exagere elementos dramáticos, “la realidad supera la ficción” en más de una ocasión.
El enfoque de Covadonga se caracteriza por un equilibrio entre el procedimiento policial y la tensión narrativa. Su conocimiento del día a día en una comisaría le permite dotar de verosimilitud a los interrogatorios, informes y dispositivos de vigilancia, mientras que su interés por la condición humana se refleja en diálogos y escenas que exploran la fragilidad de víctimas e investigadores.
La autora insiste en que, para que la historia funcione, es fundamental que las tramas resulten creíbles, aunque no necesariamente probables. Ese mismo criterio se alinea con la idea, compartida por otros premiados, de que lo peor que puede ocurrirle a un novelista es romper la llamada “suspensión de credibilidad” y hacer que el lector se salga de la historia pensando que algo es imposible o forzado.
En el caso de Castellón, la ambientación en barrios, carreteras, espacios naturales y enclaves urbanos permitirá dibujar un mapa criminal de ficción que, sin basarse en casos reales, se nutrirá de la atmósfera, la luz y la diversidad social del territorio. La novela, que será publicada por Espasa, aspira así a llegar a un público amplio, acostumbrado a consumir thriller y novela negra ambientados en ciudades muy reconocibles.
La propuesta de Covadonga encaja en la línea de la novela policíaca española contemporánea que huye de clichés, apuesta por personajes grises y se permite introducir reflexiones sobre la justicia, el abuso de poder, la vulnerabilidad de las víctimas y las consecuencias de la violencia en la vida cotidiana.
Alfonso Mateo-Sagasta: rigor histórico y conflictos del siglo XIX
El tercer gran nombre de esta edición de Letras del Mediterráneo es el del madrileño Alfonso Mateo-Sagasta (Madrid, 1960), premiado en la categoría de Novela Histórica. Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad Autónoma de Madrid, con especialidad en Historia Antigua y Medieval, Mateo-Sagasta cuenta con una extensa trayectoria como narrador y ensayista.
Ha publicado numerosos relatos, artículos, cinco ensayos y nueve novelas, entre las que destaca la conocida trilogía protagonizada por Isidoro Montemayor: “Ladrones de tinta” (2004), “El gabinete de las maravillas” (2006) y “El reino de los hombres sin amor” (2014). Estas tres obras recibieron el premio Espartaco de Novela Histórica, y la primera obtuvo además el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza.
Entre sus otros títulos figuran “El olor de las especias” (2002), “Las caras del tigre” (2009), “Caminarás con el sol” (2011, III Premio Caja Granada de Novela Histórica), “El poeta cautivo” (2011), “Mala hoja” (2017) y “El reino de Belmonte” (2025). En 2022 revisó en profundidad “El poeta cautivo” y lo reeditó con el título “Su peor enemigo”. Parte de su obra ha sido traducida al francés e italiano, lo que refuerza su proyección internacional.
Mateo-Sagasta suele abordar la novela histórica con gran atención al detalle, un trabajo de documentación exhaustivo y una mirada crítica hacia los procesos políticos y sociales del pasado. En sus declaraciones recientes reconoce que recibe el galardón de Castellón como un reconocimiento al conjunto de su carrera, fruto de muchos años dedicados a la literatura.
Pese a esa larga trayectoria, el autor asegura que no se plantea la jubilación creativa y bromea con que está “empezando”, lo que da una idea del entusiasmo con el que afronta su nuevo proyecto, esta vez centrado de lleno en la historia de la provincia castellonense.
“Circo de gallos”: la Primera República en clave castellonense
Para el premio de Novela Histórica, Alfonso Mateo-Sagasta trabaja en una obra cuyo título provisional es “Circo de gallos”. La narración girará en torno a un periodo especialmente convulso de la historia española: la Primera República, analizada desde la perspectiva de la provincia de Castellón.
El autor ha adelantado que la novela se centrará en la coincidencia de tres conflictos bélicos simultáneos que afectaron a la zona. Por un lado, el llamado cantón de Castellón; por otro, la tercera guerra carlista, con figuras como Pascual Cucala y el control del Maestrazgo en enclaves como Morella y Sant Mateu; y, en paralelo, la guerra de Cuba, que condicionaba la política y la economía del país.
La idea de “Circo de gallos” alude, entre otras cosas, a la fama que tenían los gallos de pelea de Burriana, un guiño simbólico que sugiere tanto el ambiente de confrontación como el carácter local de algunos de los escenarios. A través de este juego de metáforas, Mateo-Sagasta pretende explorar cómo los grandes conflictos nacionales e internacionales se traducen en tensiones y luchas a escala provincial.
Fiel a su estilo, el escritor combinará personajes históricos y figuras de ficción, integrando datos documentados con tramas noveladas que permitan al lector adentrarse en la vida cotidiana de la época: la forma en que la guerra afectaba a los pueblos, las lealtades cambiantes, la presencia del ejército y la repercusión de las decisiones políticas en las familias de la zona.
La novela, que publicará Reino de Cordelia, aspira a contribuir a un mejor conocimiento de la historia de Castellón en el siglo XIX, un periodo que, según el propio Mateo-Sagasta, resulta especialmente interesante por la superposición de conflictos y por el impacto que tuvo en la configuración posterior del territorio y de sus identidades políticas.
Desde la Diputación se destaca que esta obra permitirá poner el foco en una etapa poco conocida para el gran público, pero de enorme relevancia histórica, reforzando así la vertiente divulgativa de los premios, que no se limita a la ficción sino que aspira también a abrir debates y despertar curiosidad por el pasado.
Con esta edición de Letras del Mediterráneo, la Diputación de Castellón mantiene su apuesta por la literatura como vía de promoción cultural y territorial: a través de la narrativa de Sònia Valiente, la novela negra de Ana Covadonga y la ficción histórica de Alfonso Mateo-Sagasta, la provincia se asoma a librerías y lectores de dentro y fuera de España, mostrando que sus paisajes, su historia y sus conflictos humanos pueden convertirse en materia literaria de primera línea.