
La publicación del cómic «Lecciones robadas» se ha convertido en uno de los proyectos más singulares sobre memoria histórica en el ámbito educativo español. Nacido en las aulas y llevado ahora al lenguaje de la historieta, este trabajo colectivo reúne testimonios reales de la Guerra Civil y la dictadura franquista, con especial atención a las vivencias de mujeres que durante décadas quedaron fuera del relato oficial.
Con presentaciones en ciudades como Jerez y Cartagena, el proyecto aspira a llegar tanto a la comunidad educativa como al público general, utilizando el cómic como herramienta didáctica para revisar el pasado reciente de España. La obra se inscribe en una línea de iniciativas que buscan combatir el olvido, cuestionar la propaganda heredada de la dictadura y abrir espacios de debate en los centros escolares.
Un cómic coral sobre memoria histórica
«Lecciones robadas. El cómic» adapta al formato de viñetas un proyecto educativo previo centrado en recuperar historias familiares vinculadas al siglo XX español. Se trata de una obra coral en la que se entrecruzan relatos sobre la Guerra Civil, la represión franquista y el proceso de transición democrática, siempre desde la perspectiva de quienes vivieron esos acontecimientos en primera persona.
El libro recoge testimonios reales de abuelas y bisabuelas, así como de otras personas que padecieron las consecuencias de la violencia política y la censura. Muchas de estas voces habían permanecido en el ámbito privado, contadas en voz baja o apenas compartidas en el entorno familiar. El cómic se propone precisamente sacar a la luz esas memorias silenciadas y colocarlas en un espacio público y pedagógico.
Publicado por Editorial Vinatea, el volumen se presenta como una herramienta para comprender la historia reciente de España más allá de los manuales tradicionales. En sus páginas se abordan temas que el franquismo trató de ocultar, tergiversar o enterrar, desde la represión en la posguerra hasta la construcción de un relato oficial que dejó fuera a buena parte de la población.
Uno de los objetivos que subrayan sus impulsores es ofrecer una «enseñanza de historia silenciada», que ponga sobre la mesa episodios incómodos o poco tratados en los programas escolares. De este modo, el cómic no solo cuenta historias del pasado, sino que invita a reflexionar sobre cómo se ha contado ese pasado y qué voces han tenido derecho a ser escuchadas.
El proyecto también se plantea como una herramienta contra el desconocimiento del pasado democrático en los centros educativos. Frente a la simplificación o el olvido, «Lecciones robadas» apuesta por un acercamiento más crítico y matizado, donde el alumnado pueda contrastar versiones, escuchar testimonios directos y construir su propio criterio.
Más de 30 autores en una obra colectiva
La creación de «Lecciones robadas. El cómic» ha reunido a más de 30 dibujantes y guionistas de todo el Estado e incluso de fuera de España, combinando la experiencia de profesionales consolidados con el empuje de jóvenes talentos. Esta diversidad se traduce en estilos gráficos muy distintos, pero articulados en torno a un mismo hilo conductor: la recuperación de la memoria histórica.
Entre los nombres más destacados figura el historietista Carlos Giménez, uno de los grandes referentes del cómic sobre la posguerra española, que encabeza el elenco de participantes. Junto a él, la obra cuenta con firmas tan reconocidas como Paco Roca, Fermín Solís y Luis Chamizo, autores habituados a trabajar temas de memoria, identidad y pasado reciente.
En el caso de Paco Roca, su aportación se enmarca en una trayectoria creativa en la que la memoria ha sido un tema recurrente. El autor ha señalado en distintas ocasiones que le interesa contar aquello que no se ha contado, o que se ha contado solo desde una versión oficial. Su participación refuerza el carácter reflexivo y documental del proyecto.
El cómic se concibe como una obra de carácter colectivo y vocación social. Según se ha explicado en sus presentaciones, los beneficios se destinan a proyectos sociales a través de la Fundación Vinatea, lo que añade una dimensión solidaria al trabajo creativo. No se trata solo de difundir memoria, sino también de apoyar iniciativas que trabajan con colectivos vulnerables.
Además de las firmas consolidadas, participan jóvenes autores y autoras que aportan miradas nuevas y recursos narrativos contemporáneos. Este equilibrio generacional permite que los relatos históricos conecten con públicos de distintas edades, especialmente con un alumnado acostumbrado a lenguajes visuales y formatos gráficos.
Origen: el proyecto educativo Libros con Memoria
El cómic nace del proyecto «Libros con Memoria», coordinado por el profesor de Geografía e Historia Luis Vivas, que trabajó durante casi tres décadas en la docencia de las Ciencias Sociales. Este proyecto surgió en Quart de Poblet (Valencia) como una iniciativa escolar basada en la investigación directa del alumnado.
La propuesta consistía en que los estudiantes entrevistaran a sus familiares acerca de su experiencia durante el siglo XX, especialmente en relación con la Guerra Civil, la dictadura y los cambios políticos y sociales que se vivieron en España. A partir de esas conversaciones, se elaboraban textos y materiales que acabaron dando forma a un primer libro.
Entre los trabajos desarrollados se encuentran propuestas como «Lecciones de nuestros abuelos y abuelas» y «Lecciones robadas. ¿Por qué perdimos la memoria?», elaboradas junto a exalumnos y exalumnas. Estos proyectos fueron afinando una metodología centrada en la historia oral, la implicación activa del estudiantado y la conexión entre esfera familiar y aula.
Con el tiempo, «Libros con Memoria» se consolidó como un modelo de enseñanza de la historia reciente, reconocido con premios de Educación y Memoria y con varias ediciones publicadas. El enfoque combina el rigor histórico con un trabajo emocional y ético sobre la memoria, subrayando la importancia de escuchar a quienes vivieron los hechos.
La transformación de este proyecto en un cómic responde a la voluntad de ampliar el alcance y adaptar el contenido a formatos más cercanos al público joven. El lenguaje de la viñeta permite representar visualmente escenas, emociones y contextos que a veces resultan más difíciles de transmitir solo con texto, ofreciendo una puerta de entrada más accesible a temas complejos.
Memoria, abuelas y enseñanza de la historia silenciada
Uno de los rasgos más llamativos de «Lecciones robadas» es el protagonismo otorgado a las abuelas y bisabuelas como guardianas de la memoria familiar. En muchos hogares, fueron ellas quienes mantuvieron vivos los recuerdos de la guerra, la represión o el exilio, aunque a menudo lo hicieron con cautela por miedo o por dolor.
El cómic se centra en esas experiencias de mujeres que sufrieron la violencia política, la pobreza y la discriminación, pero que rara vez aparecían en los manuales de historia. Sus relatos no solo aportan datos, sino también una mirada cotidiana sobre cómo se vivió la dictadura en los pueblos, los barrios y las casas.
Desde el punto de vista pedagógico, el proyecto se presenta como un intento de combatir la falta de conocimiento sobre el pasado democrático entre las generaciones más jóvenes. Sus impulsores señalan que, en muchos centros escolares, la etapa de la Segunda República, la Guerra Civil y el franquismo se aborda de forma apresurada o superficial, cuando no se pasa casi por encima.
Al trabajar con testimonios directos y materiales gráficos, se busca despertar el interés del alumnado y favorecer el pensamiento crítico. Las historias que cuentan los mayores permiten poner rostro a los grandes procesos históricos y conectar las fechas y los acontecimientos con experiencias personales concretas.
En este sentido, «Lecciones robadas» se sitúa en la línea de otras iniciativas de memoria democrática que intentan trasladar al aula debates presentes en la sociedad, como el reconocimiento de las víctimas de la represión, la recuperación de fosas comunes o la revisión de la simbología franquista en espacios públicos. El cómic no pretende cerrar el debate, sino más bien abrirlo.
Presentaciones en Jerez y Cartagena: el proyecto se mueve por España
El recorrido público de «Lecciones robadas. El cómic» incluye actos de presentación en distintas ciudades españolas, donde se combina la difusión del libro con espacios de conversación en torno a la memoria histórica. Dos de las paradas recientes han sido Jerez (Andalucía) y Cartagena (Región de Murcia).
En Jerez, la obra se presenta en la Escuela de Arte y Superior de Diseño, en la calle Porvera 54, en un acto convocado para un miércoles 8 de abril a las 19:00 horas. La organización corre a cargo de Marea Verde, en colaboración con el Grupo Memorialistas Jerez y la propia Escuela de Arte, poniendo el acento en el papel de la comunidad educativa en la transmisión de la memoria.
El encuentro jerezano se ha planteado como una ocasión para reflexionar sobre la memoria histórica desde el ámbito local, conectando las historias recogidas en el cómic con las vivencias de las familias de la zona. El objetivo es que el público asistente, especialmente docentes y estudiantes, pueda identificar en esas páginas ecos de su propia historia familiar.
En Cartagena, el cómic forma parte del programa «Cartagena Piensa», un ciclo de actividades culturales y de pensamiento crítico. La presentación tiene lugar en el salón de actos del Museo del Teatro Romano, el 11 de junio de 2026 a las 19:00 horas, en un acto coorganizado por la Asociación de Memoria Histórica de Cartagena.
En esta cita, intervienen Luis Vivas Ramos, coordinador del proyecto, y dos alumnos participantes en la creación de los contenidos, que explican cómo fue el proceso de entrevistar a sus mayores y transformar esas conversaciones en materiales divulgativos. La presencia del propio alumnado subraya la naturaleza participativa del proyecto y su arraigo en las aulas.
Ambos actos muestran cómo «Lecciones robadas» no se limita a ser un libro, sino que se convierte en un espacio de encuentro intergeneracional, donde personas mayores, profesorado, estudiantes y ciudadanía comparten miradas sobre el pasado y el presente. Las presentaciones funcionan así como extensiones vivas del contenido del cómic.
Un recurso didáctico para pensar el pasado reciente
Más allá de sus valores literarios y gráficos, «Lecciones robadas» se ha consolidado como un recurso pedagógico para trabajar la memoria histórica en España. Su origen escolar y su adaptación al formato cómic lo hacen especialmente adecuado para su uso en institutos y centros de educación secundaria.
El proyecto apuesta por una metodología activa, en la que el alumnado se convierte en investigador de su propia historia familiar y comunitaria. Al entrevistar a abuelos, abuelas y otros testigos, los estudiantes no solo recogen información, sino que aprenden a escuchar, a formular preguntas y a contrastar versiones.
El cómic funciona como material de apoyo para introducir en el aula debates que a menudo se consideran delicados, como la represión, la censura o la falta de libertades durante la dictadura. Al estar contado a través de historias personales y viñetas, se reduce la distancia entre los hechos históricos y la realidad cotidiana del alumnado.
Además, la obra ofrece un contrapunto a la imagen edulcorada o simplificada de la dictadura que todavía persiste en ciertos discursos. Frente a la idea de una época de orden o progreso, las páginas de «Lecciones robadas» muestran las consecuencias concretas de la violencia política, el miedo y el silencio en la vida de miles de familias.
Para el profesorado, el libro se presenta como una herramienta flexible que puede utilizarse en asignaturas como Historia, Valores Éticos o incluso Lengua y Literatura, trabajando el análisis de testimonios, el relato gráfico y la construcción de la memoria colectiva. Su tono divulgativo y su enfoque coral facilitan la adaptación a distintos niveles educativos.
En conjunto, «Lecciones robadas. El cómic» se ha ido abriendo hueco como un ejemplo de cómo el cómic y la educación pueden ir de la mano para abordar temas complejos sin perder rigor ni sensibilidad. A partir de un proyecto nacido en un instituto valenciano, la iniciativa ha crecido hasta convertirse en una referencia para quienes buscan nuevas formas de contar y comprender la historia reciente de España, dando voz a quienes durante demasiado tiempo no la tuvieron.