Lantia ha cerrado la compra de Editorial Círculo Rojo, la mayor plataforma de autoedición del país, en una operación respaldada por Banco Santander que reorganiza el mapa del sector y sitúa a la firma sevillana como el mayor productor de títulos en España por volumen.
Con la integración, el grupo pasa a firmar más de 4.000 novedades anuales y alcanza una cuota aproximada del 5% de la producción nacional, en un mercado que publica en torno a 85.000 libros al año. Para comparar, Planeta ronda los 2.500 títulos y Penguin Random House cerca de 2.000, según las cifras manejadas por la empresa.
Qué cambia con la operación

Se conservan marcas y sedes: Círculo Rojo seguirá operando con su nombre desde Roquetas de Mar (Almería), y Lantia mantendrá su base en Sevilla. Ambas firmas continuarán con sus sellos y servicios ya conocidos.
La editorial almeriense aporta un catálogo acumulado de más de 40.000 obras publicadas en 17 años y una comunidad amplia de autores independientes. Su fundador, Alberto Cerezuela, continuará vinculado a la compañía con tareas de supervisión, y asegura que los premios de Círculo Rojo se seguirán celebrando (la próxima edición está prevista para el 3 de octubre).
Desde Lantia destacan que el refuerzo de capacidades permitirá ofrecer a los escritores más servicios y mayor alcance, integrando su tecnología de producción, impresión y distribución bajo demanda sin stock físico.
Crecimiento, empleo y objetivos del grupo
Lantia inició su actividad hace algo más de una década con dos personas y sin capital. En su primer año facturó en torno a 50.000 euros y en 2024 superó los 9 millones de euros, con una producción propia de 1.279 títulos y una plantilla de 55 personas.
Tras la compra, el grupo suma alrededor de 80 empleados y fija como objetivo alcanzar los 20 millones de facturación en cinco años. Esa meta parte de un nivel consolidado cercano a 12 millones de euros entre ambas compañías, según explican sus responsables, Enrique Parrilla (director general) y Chema García (director ejecutivo).
Además de la edición y distribución, la compañía quiere convertir su catálogo en un banco de propiedad intelectual para el audiovisual, con el propósito de impulsar adaptaciones a cine y series. Este enfoque les permite controlar derechos y trazabilidad de guiones, un aspecto importante en debates actuales sobre autoría y el uso de Inteligencia Artificial.
El modelo: autoedición profesional e impresión bajo demanda

Lantia opera con un sistema de producción automatizada que integra edición, corrección, impresión y distribución bajo demanda, lo que elimina el stock y ajusta las tiradas a la demanda real.
Su centro de producción y logística en Camas (Sevilla) funciona como almacén virtual desde el que salen miles de ejemplares impresos cada día hacia librerías y plataformas.
Su alcance internacional es notable: el 85% de los libros se publica en español, cerca del 10% en inglés y el 5% en otros idiomas, con especial peso en Latinoamérica y en la comunidad hispanohablante en Estados Unidos.
El ecosistema del grupo reúne a 110.000 autores de 50 nacionalidades y trabaja junto a 160 pequeñas editoriales que aprovechan su infraestructura tecnológica y de distribución.
Autores, superventas y un nuevo equilibrio con las editoriales

La profesionalización de la autoedición ha permitido a varios escritores alcanzar ventas de 40.000 y 50.000 ejemplares por título. Entre los casos destacados figuran Pablo Poveda, Javier Padilla (creador de la saga Mara Turing) o Marcos Vázquez, con trayectorias que han alternado la autopublicación y el fichaje por sellos tradicionales.
Incluso un autor internacional como Paulo Coelho optó en su día por autopublicar dos obras con Lantia, un movimiento que generó debate sobre los modelos editoriales tradicionales.
Desde la dirección de la compañía, el perfil del escritor evoluciona hacia un autor-emprendedor que puede gestionar la edición, producción y distribución, apoyándose en una plataforma integral, lo que le proporciona mayor control y autonomía.
La integración de Círculo Rojo refuerza un mercado donde la autoedición profesional convive con la edición convencional, y donde los servicios tecnológicos y la distribución son fundamentales para llegar a un público más amplio.
La operación consolidó a Lantia como líder en volumen de publicaciones y aceleró su estrategia: expandirse en títulos y servicios, seguir manteniendo sus marcas y sedes, atraer a más autores y abrir la puerta al audiovisual mediante un modelo que prioriza la eficiencia, trazabilidad y alcance internacional.

