La ciudad de Málaga ha bajado el telón a la primera San Diego Comic-Con celebrada fuera de Estados Unidos con un balance difícil de igualar: 120.000 asistentes en cuatro jornadas, cifra que rebasa con holgura las expectativas iniciales y sitúa a la capital en el mapa global de la cultura pop.
Según las primeras estimaciones, el encuentro ha dejado un impacto económico cercano a los 50 millones de euros en hostelería, transporte y comercio, al tiempo que ha marcado un precedente histórico al ser la primera expansión internacional de la marca en más de cinco décadas.
Asistencia e impacto en la ciudad

Las cifras de afluencia duplicaron la previsión de salida —se hablaba de 60.000— y se tradujeron en hoteles con el 90% de ocupación, refuerzos de transporte y un flujo constante de visitantes nacionales e internacionales.
Para facilitar el acceso al recinto, la EMT activó una línea lanzadera específica hasta Fycma, según la guía de entradas, mientras que BlaBlaCar contabilizó en torno a 5.600 viajes compartidos con destino Málaga durante el evento.
La convención ocupó 82.000 m² de superficie: unos 60.000 m² en el interior del Palacio de Ferias (Fycma) y otros 22.000 m² en el exterior, el llamado Village, con carpas temáticas, un gran escenario, oferta gastronómica y hasta un globo aerostático para ver la zona desde las alturas.
El corazón del programa fue el Hall M, un auditorio para 3.000 personas inspirado en el icónico Hall H de San Diego, que concentró las presentaciones más esperadas y el desfile de estrellas durante los cuatro días.
Invitados, anuncios y adelantos

El cartel reunió a intérpretes internacionales como Jared Leto, Luke Evans, Dafne Keen, Natalia Dyer, Aaron Paul, Elle Fanning, Norman Reedus o Brian Austin Green, además de cineastas como J.A. Bayona. Por parte española, pasaron por los escenarios Ester Expósito, Belén Rueda, Eduardo Noriega, Óscar Jaenada y Alexandra Masangkay.
El cierre lo protagonizó Arnold Schwarzenegger como invitado de honor, presentado por Antonio Banderas y acompañado por Álex de la Iglesia; una aparición que sirvió de colofón a una agenda con paneles como «Héroes y villanos» o «Mujeres guerreras», donde brillaron figuras como Gwendoline Christie, Pedro Alonso, Ashley Eckstein y Nicholas Denton.
Entre los anuncios, destacaron la tercera entrega de Tron con Jared Leto a la cabeza y el adelanto de Predator: Badlands, que coloca por primera vez al depredador como eje del relato. Hubo además novedades de The Walking Dead y de la serie Talamasca, que expande el universo de Anne Rice.
En el ámbito del cómic, el presidente de DC, Jim Lee, compartió inquietudes creativas, mientras que Matt Fraction y el español Jorge Jiménez avanzaron el nuevo número uno de Batman. Y en el plano musical, el compositor Nobuo Uematsu (Final Fantasy) se ganó una ovación del público.
La feria reservó también un espacio inmersivo para Francisco Ibáñez, acercando a Mortadelo y Filemón al metaverso, y celebró el talento patrio de los efectos visuales con El Ranchito, el valenciano Rafa Zabala y la escuela malagueña Animum, cuyos exalumnos trabajan hoy en Disney, Sony, Illumination o Industrial Light & Magic.
Fenómeno fan: cosplay y coleccionismo

El cosplay tomó el centro del escenario con una gran gala y premios a las mejores caracterizaciones bajo la mirada de Yaya Han, una de las referentes mundiales de esta escena.
El coleccionismo vivió su propio boom con el fenómeno Funko: cada jornada se pusieron a la venta 150 unidades exclusivas —cuatro modelos, limitados a 9.000 en todo el mundo— que agotaban en minutos y alcanzaban precios de reventa superiores a 600 euros.
Junto a ello, no faltaron firmas y fotos con celebridades, aunque los precios (90,75 € por foto y 66,55 € por autógrafo) generaron debate entre los fans, en contraste con los encuentros gratuitos centrados en el cómic.
Críticas y reclamaciones
El gran éxito de convocatoria trajo consigo colas interminables y sensación de masificación en varios momentos. En redes sociales se multiplicaron las quejas por cambios de horarios, control de accesos y prohibición de entrar con comida o agua.
Un grupo de asistentes ha impulsado una recogida de firmas en Change.org —con miles de apoyos— reclamando devoluciones parciales, mientras asociaciones de consumidores como OCU y FACUA han instado a las administraciones a abrir expedientes por supuestas irregularidades.
FACUA, que asegura haber recibido más de 300 consultas de afectados, pide sanciones a la promotora Cosmic Legends Productions S. L. y la devolución de importes, con mención a la plataforma de venta Vivaticket Ibérica S. L.; la organización, por su parte, ha adelantado que revisará accesos, aforos y circuitos de cara a la próxima cita.
Próxima edición y mejoras
Confirmado el regreso para septiembre de 2026, la organización trabaja ya en ampliar espacios y sumar enclaves repartidos por la ciudad para reducir esperas y mejorar la circulación de público.
Entre las medidas en estudio figuran nuevas áreas temáticas, mayor superficie expositiva y refuerzos coordinados de movilidad, con el objetivo de garantizar una experiencia más fluida en su segunda edición malagueña.
Cifras destacadas
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Asistentes | 120.000 |
| Impacto económico | 50 millones de euros (estimado) |
| Duración | 4 días |
| Superficie total | 82.000 m² (60.000 Fycma + 22.000 Village) |
| Hall M | 3.000 localidades |
| Funko exclusivos | 150 al día (9.000 unidades globales) |
| Movilidad | Lanzadera EMT y 5.600 viajes compartidos |
| Próxima edición | Septiembre de 2026 |
La Comic-Con malagueña deja una foto nítida: gran tirón popular, impacto económico notable y aprendizajes logísticos que ya se están integrando en el plan para 2026, con la vista puesta en consolidar a Málaga como parada imprescindible del calendario internacional de la cultura pop.