La Feria del Libro de Alicante supera las 15.000 visitas y refuerza su tirón cultural

  • Más de 15.000 personas pasan por la Feria del Libro de Alicante en cinco días en la plaza de Séneca.
  • El certamen reúne a cerca de 200 autores, 28 casetas y 26 presentaciones oficiales con gran afluencia.
  • Mejoran las ventas respecto a la edición anterior pese a las tormentas que afectan a dos jornadas.
  • 540 asistentes participan en actividades infantiles, con cuentacuentos, talleres y visitas escolares.

Feria del Libro de Alicante

La última edición de la Feria del Libro celebrada en la plaza de Séneca ha cerrado sus puertas con un balance muy favorable: más de 15.000 visitas contabilizadas a lo largo de cinco jornadas han consolidado la cita como uno de los grandes reclamos culturales de Alicante. Durante casi una semana, lectores, autores, librerías y editoriales han convertido este espacio en un punto de encuentro constante alrededor de los libros.

Con una programación intensa y variada, la feria ha logrado combinar la presencia de autores de primer nivel con un fuerte respaldo a las letras locales, además de propuestas para público infantil y familiar. El resultado ha sido un ambiente muy participativo en el que, pese a las inclemencias meteorológicas en momentos puntuales, se ha notado una mejora generalizada en las ventas de libros y en la afluencia a las actividades.

Más de 15.000 asistentes en cinco días en la plaza de Séneca

La 56ª edición del certamen ha reunido en la céntrica plaza de Séneca a más de 15.000 personas entre el miércoles y el domingo, un dato que confirma la buena salud de esta cita literaria. Durante esos cinco días, el recinto ha acogido alrededor de 200 autores y un total de 26 presentaciones oficiales de libros incluidas en el programa.

La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Nayma Beldjilali, ha subrayado que el objetivo de celebrar la literatura de forma cercana y accesible se ha cumplido. La edil ha destacado el ambiente especial que se genera entre casetas, presentaciones y actividades paralelas, así como la respuesta del público en todas las franjas horarias.

Las cifras de participación sitúan a la Feria del Libro entre los eventos culturales más relevantes del calendario anual de la ciudad, tanto por el volumen de visitantes como por el número de propuestas ofrecidas. La continuidad y el crecimiento progresivo de la feria la consolidan también dentro del mapa de grandes ferias del libro en España, en un contexto en el que las ciudades buscan reforzar su programación cultural.

Desde el consistorio se ha reiterado el compromiso municipal con mantener e incluso mejorar el apoyo institucional a próximas ediciones, con la vista puesta en seguir ampliando oferta, participación profesional y actividades para todos los públicos.

Público en la Feria del Libro de Alicante

Espacio Séneca lleno y autores de referencia

El Espacio Séneca se ha convertido en el corazón de la programación literaria, acogiendo las principales presentaciones y encuentros con autores. En la mayoría de los actos se ha registrado un lleno absoluto, reflejo del tirón que siguen teniendo las firmas y los diálogos con escritores tanto para lectores habituales como para quienes se acercan de forma más puntual.

Entre los nombres que han pasado por el interior de este espacio se encuentran figuras muy conocidas del panorama literario y mediático como Lorenzo Silva, Marta Robles, Luz Gabás, Manuel Vilas o Helena Resano, entre otros. Sus presentaciones han congregado a un público numeroso que ha llenado las butacas y ha participado con preguntas, firmas y conversaciones informales al término de los actos.

Junto a estos perfiles de alcance nacional, la feria ha querido dar un lugar destacado a autores locales y de la provincia de Alicante, que han podido presentar sus obras, encontrarse con sus lectores y ganar visibilidad en una cita donde coincidían con sellos, librerías e instituciones. Esta combinación de voces consagradas y emergentes ha contribuido a que el programa resulte atractivo para públicos muy distintos.

La buena acogida de las actividades en Espacio Séneca ha sido interpretada por la organización como una muestra clara del interés del público por la literatura contemporánea, por los debates en torno a la creación y por las historias que conectan con preocupaciones actuales. El formato de presentaciones, encuentros y firmas se consolida como una fórmula eficaz para acercar a los lectores a quienes están detrás de los libros.

28 casetas, más oferta comercial y ventas al alza

En el apartado comercial, la Feria del Libro ha contado este año con 28 casetas instaladas en la plaza de Séneca, dos más que en la edición anterior. En ellas se han dado cita librerías, editoriales, instituciones y entidades culturales que han desplazado sus catálogos y novedades hasta el centro de la ciudad.

La Concejalía de Cultura ha mantenido las ayudas económicas para el montaje de las casetas, lo que ha facilitado que pequeñas librerías y proyectos editoriales puedan estar presentes junto a sellos de mayor tamaño. Entre las incorporaciones de esta edición destaca la participación de la Fundación ONCE, que se suma al listado de expositores y contribuye a dar visibilidad a la literatura accesible y a los proyectos vinculados a la inclusión.

Según han trasladado los propios participantes, las ventas de libros han mejorado con respecto al año pasado. Los expositores señalan que se ha notado un mayor movimiento de compradores, especialmente durante las tardes con mejor tiempo y en los momentos posteriores a las presentaciones, cuando muchos asistentes se acercaban a adquirir los títulos recién presentados.

No obstante, la feria no ha podido librarse del todo de la meteorología. Las tormentas registradas la tarde del jueves y la mañana del sábado han afectado tanto a la afluencia de público como a las ventas en esas franjas. Aunque estas inclemencias han impedido superar aún más claramente los datos de la edición previa, la valoración general por parte de libreros y editores sigue siendo positiva.

La sensación compartida es que el evento ha contribuido a reactivar el interés por la lectura y a reforzar el comercio del libro en la ciudad, un aspecto especialmente valorado en un contexto de transformación del sector editorial europeo, donde las ferias y los encuentros presenciales siguen siendo fundamentales para el contacto directo con los lectores.

Actividades infantiles, visitas escolares y creación de futuros lectores

Otro de los pilares de la feria ha sido, un año más, la programación dirigida a la infancia y a los centros educativos. En total, se han registrado 540 asistentes a las actividades infantiles organizadas en la carpa habilitada en la plaza de Séneca, un espacio pensado para que los más pequeños se acerquen a los libros a través del juego y la narración oral.

De ese total, 453 niños y niñas han participado en cuentacuentos y talleres creativos, propuestas pensadas para despertar la curiosidad, fomentar la imaginación y asociar la lectura con una experiencia divertida. Estas sesiones han contado con una alta participación de familias, que valoran la posibilidad de compartir tiempo en torno a los libros en un entorno festivo.

Además, la feria ha recibido 87 visitas escolares procedentes de distintos centros educativos, organizadas en horario lectivo para que el alumnado pudiera conocer de primera mano cómo funciona una feria del libro, descubrir novedades editoriales adaptadas a su edad y conversar con autores o mediadores de lectura.

La cifra de grupos escolares podría haber sido mayor, pero las condiciones climáticas adversas obligaron a algunos centros a cancelar su desplazamiento, según ha informado la empresa encargada de gestionar estas actividades. Aun así, la respuesta de colegios y familias se considera muy positiva y refuerza la idea de que estas iniciativas resultan clave para sembrar el gusto por la lectura desde edades tempranas.

En el contexto europeo, donde distintos países impulsan planes de fomento lector y programas de mediación, este tipo de propuestas encajan en una línea de trabajo que apuesta por acercar la cultura escrita a la infancia en espacios abiertos, combinando ocio y aprendizaje.

Ambiente literario, exposiciones y compromiso institucional

Más allá de las cifras, uno de los aspectos más destacados por la organización ha sido el ambiente general en la plaza de Séneca. La concejala Nayma Beldjilali ha remarcado que los alicantinos han disfrutado del trato directo con los escritores, del recorrido por las casetas y de las actividades paralelas pensadas para toda la familia. La combinación de firmas, charlas, talleres y espacios de paseo ha contribuido a crear una atmósfera reconocible que muchos visitantes ya identifican con esta cita anual.

Entre las propuestas complementarias, ha tenido un protagonismo especial la exposición dedicada a la obra de Hugo Pratt, que ha servido como atractivo añadido para quienes se acercaban a la feria. Esta muestra ha sumado un componente visual y de novela gráfica al conjunto de actividades, ampliando el abanico de formatos presentes y conectando con tendencias europeas donde el cómic y la ilustración ocupan un lugar cada vez más relevante en ferias y festivales literarios.

La organización ha hecho hincapié en la implicación de todos los agentes que participan en la feria: escritores, editores, libreros e instituciones. El trabajo coordinado de estos sectores es, según remarcan, lo que permite que la cita siga creciendo, mantenga una programación variada y resulte atractiva para perfiles de público muy distintos.

Por parte del Ayuntamiento, el mensaje es claro: mantener el apoyo e intentar mejorar las próximas ediciones. Este compromiso se orienta tanto a reforzar la oferta literaria y cultural como a seguir apostando por la accesibilidad, la diversidad de propuestas y la ampliación de actividades para niños, jóvenes y público adulto. El propósito es que la Feria del Libro de Alicante continúe siendo un referente en la Comunidad Valenciana y un punto de interés dentro del panorama de ferias del libro en España.

Con los datos de asistencia, las valoraciones positivas de los participantes y el interés mostrado por la ciudadanía, la Feria del Libro de Alicante se afianza como una cita imprescindible para quienes disfrutan de los libros y de la vida cultural al aire libre, un evento que une a lectores, creadores y profesionales del sector en torno a un mismo objetivo: seguir dando protagonismo a la lectura en la ciudad y mantener vivo su papel en el conjunto del panorama literario europeo.

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