La XXIX Feria de Teatro de Castilla y León ha bajado el telón en Ciudad Rodrigo dejando unas cifras de récord que consolidan la cita como uno de los grandes escaparates de las artes escénicas del occidente peninsular. Más de 29.000 espectadores han respaldado una programación que ha logrado esquivar las inclemencias meteorológicas y que ha vuelto a demostrar su peso específico en el calendario cultural de España y Portugal.
Durante cinco intensas jornadas, del 25 al 29 de agosto, la localidad salmantina se ha transformado en un gran teatro al aire libre. La cita ha reunido a cerca de 300 entidades profesionales acreditadas, lo que se traduce en unos 700 expertos del sector que han encontrado en este encuentro un punto de encuentro ineludible para cerrar acuerdos y descubrir nuevas tendencias.
Un balance de récord en espectadores y participación
La organización ha hecho públicas unas cifras que invitan al optimismo. La práctica totalidad de los espectáculos ha colgado el cartel de completo, y la afluencia de público ha superado las expectativas iniciales. Aunque la lluvia hizo acto de presencia el miércoles y el jueves, solo obligó a cambiar de escenario el montaje de circo ‘Morpha’, de la Compañía Andrea Ríos, que se trasladó a la sala polideportiva sin perder ni un ápice de su magia.
El perfil de los asistentes también ha experimentado una evolución notable. Se ha constatado un ligero crecimiento de profesionales procedentes de Extremadura, Castilla-La Mancha y Madrid, lo que confirma la influencia de la feria en las comunidades vecinas y su papel como puente cultural. Además, se han establecido nuevas alianzas con el Principado de Asturias y el Gobierno de La Rioja, que se suman a los acuerdos ya existentes con Extremadura y Aragón.
Una programación variada, arriesgada y con sello regional
El cartel de esta edición ha estado marcado por la apuesta por los lenguajes escénicos poco habituales y los montajes muy recientes. El 60 por ciento de las compañías eran debutantes en Ciudad Rodrigo, una apuesta por la rotación que busca dar visibilidad al mayor número de formaciones posible. En total, se han programado 60 representaciones de 46 espectáculos, con una destacada presencia de la producción regional.
Castilla y León ha aportado 17 compañías, lo que supone el 37 por ciento del total, y seis de ellas han actuado por primera vez en la feria. El 65 por ciento de los montajes procedía del occidente peninsular, reafirmando el compromiso con la realidad escénica más cercana. Entre los títulos, ha habido 15 estrenos, de los cuales 9 eran absolutos, 4 en castellano y 2 en España, con un 80 por ciento de obras inéditas en la comunidad.

El motor profesional y las alianzas con Portugal
Más allá de los espectáculos, la feria se ha confirmado como un auténtico mercado de trabajo. Nueve de cada diez compañías que se presentan cierran contrataciones en los cuatro meses siguientes, un dato que avala su eficacia comercial. Las reuniones formales e informales con programadores y distribuidores han sido constantes, y la presencia lusa ha sido especialmente relevante.
El encuentro ha vuelto a ser el principal foro de contacto con los profesionales de Portugal. Un 10 por ciento de los montajes eran de compañías lusas, y se han mantenido encuentros con representantes de municipios como Loulé o Fundão. La asociación Artesa ha participado en un encuentro con Adescampado, del centro del país vecino, para estrechar lazos y explorar futuras colaboraciones.

Reconocimientos y actividades paralelas
La vertiente más lúdica y formativa también ha tenido su hueco. El programa infantil Divierteatro ha reunido a unos 1.700 niños en las plazas del Buen Alcalde y del Conde, con el juego como hilo conductor. Los más pequeños han disfrutado de teatro infantil, talleres creativos y espectáculos pensados para despertar su imaginación desde los tres años.
Los Premios Rosa García Cano, instituidos en memoria de la primera directora de la feria, han reconocido este año a la Red de Teatros Alternativos, a la Asociación de Empresas de Artes Escénicas de Castilla y León (Artesa) y a Jaime Rodríguez Lucas. La entrega de galardones ha puesto en valor el trabajo de quienes sostienen el sector, mientras que el café-tertulia sobre mediación cultural ha abierto un interesante debate sobre cómo conectar la creación con la ciudadanía.

Con el respaldo de ocho instituciones públicas y la implicación de setenta empresas locales, la XXIX Feria de Teatro de Castilla y León ha vuelto a demostrar que la cultura es un potente motor de desarrollo rural. La combinación de calidad artística, apoyo institucional y respuesta masiva del público garantiza que Ciudad Rodrigo seguirá siendo, por muchos años más, la capital del teatro en el occidente peninsular.
