Como seguro ya conocen, el poeta granadino Federico GarcĂa Lorca, fue perseguido por franquistas por su condiciĂłn sexual y por su ideologĂa polĂtica (era republicano), hasta tener un esperado y trágico final: fue asesinado. El cuerpo aĂşn hoy permanece en paradero desconocido ya que fue enterrado en una fosa comĂşn, pero se sabe que podrĂa estar en el pueblo Fuente Grande, en Alfacar.
Lo normal serĂa, como ha sucedido con otros artistas, que la familia quisiese dar con el cuerpo para enterrarlo en una fosa privada y hacerle un homenaje. Sin embargo, en este caso, la familia GarcĂa Lorca pide que no se busque al poeta. Laura GarcĂa Lorca, sobrina de Federico y actual presidenta de la FundaciĂłn dedicada al poeta, ha comentando que su familia «jamás» ha impedido la bĂşsqueda de restos de fusilados en la Guerra Civil y el franquismo en fosas comunes, pero tambiĂ©n ha insistido en que sea respetado tambiĂ©n su derecho a no buscar los restos de su tĂo.
Sus palabras concretas han sido las siguientes: «Defendemos ese derecho porque nos parece fundamental que el que quiera buscar a su familiar pueda hacerlo, pero nosotros no estamos buscando al nuestro, ni nadie tiene derecho a buscarlo por nosotros».
Toda esta noticia ha salido a raĂz de que Javier Navarro Chueca, arqueĂłlogo y presidente de la asociaciĂłn Regreso con Honor, ha propiciado la bĂşsqueda de otros militantes republicanos que fueron tambiĂ©n fusilados y enterrados por la misma zona donde estarĂa el cuerpo del poeta. Javier Navarro Chueca ha comentado que «la posiciĂłn de los Lorca es muy respetable, pero ellos tambiĂ©n tienen que respetar la voluntad de otras familias de buscar a sus vĂctimas».Â
En definitiva, aunque la reacciĂłn de la familia GarcĂa Lorca no se entienda o no sea la esperada, es tan respetable o más como la otra postura que sĂ desea encontrar los cuerpos de otros fallecidos en dicha Ă©poca. Una sola palabra: Respeto.