La exposición de Paco Camallonga en el Centre del Carme reivindica el arte fallero y el cómic valenciano

  • Primera gran exposición dedicada a Paco Camallonga en el Centre del Carme, centrada en su trabajo fallero y su trayectoria en el cómic.
  • La muestra reúne ninots indultats, maquetas 3D, más de 200 dibujos y una instalación sobre la falla infantil municipal ‘València es mou’.
  • El recorrido incluye un espacio inmersivo sobre su proceso creativo y su salto a la industria internacional del cómic y la animación.
  • La exposición, de entrada gratuita, se extiende por la Sala Contrafuertes y el claustro renacentista del CCCC hasta el 26 de abril.

Exposición de Paco Camallonga en el Centre del Carme

El Centre del Carme Cultura Contemporània se ha convertido en el gran escaparate del universo creativo de Paco Camallonga, con una exposición que combina fallas, hogueras, cómic y escultura digital en un mismo recorrido. La cita, que puede visitarse hasta el 26 de abril, supone la primera gran retrospectiva dedicada al ilustrador y diseñador valenciano, responsable del diseño de la falla infantil del Ayuntamiento de València de este año.

Lejos de limitarse a una simple recopilación de piezas, la muestra propone al visitante un viaje por la evolución del artista: desde sus primeros bocetos y dibujos de infancia hasta sus trabajos más recientes para la industria estadounidense del cómic. Todo ello articulado a través de más de 200 originales, ninots indultats, maquetas en 3D y una instalación que traslada al claustro renacentista del CCCC el espíritu de la falla infantil municipal.

Una exposición que une fallas, hogueras y arte contemporáneo

La exposición de Paco Camallonga en el Centre del Carme ocupa principalmente la Sala Contrafuertes y se extiende al claustro renacentista, donde el público puede pasear entre escenas e ilustraciones vinculadas a la falla infantil del Ayuntamiento. En el jardín interior se han colocado algunas de las piezas principales del monumento infantil, acompañadas de elementos móviles colgados de los árboles que dan la bienvenida al recorrido y refuerzan la sensación de movimiento.

En este espacio al aire libre, la intervención dialoga con la arquitectura histórica del CCCC y sirve como antesala al resto de la muestra. El proyecto está comisariado por MacDiego, que ha planteado un itinerario en varias zonas para poner en contexto la producción fallera y gráfica del artista, sin perder de vista su identidad personal ni su trayectoria internacional.

Desde el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, su director-gerente, Nicolás Bugeda, ha reivindicado que una de las líneas de trabajo del CMCV es reconocer a los creadores vinculados a las Fallas y las Hogueras como parte de la creación contemporánea. En este sentido, se subraya que el ámbito festivo está lleno de artistas con proyección exterior y que el caso de Camallonga es paradigmático: en apenas una década se ha consolidado en el mundo fallero y, al mismo tiempo, ha dado el salto al cómic europeo y estadounidense.

Bugeda ha destacado que, pese a haber sido fichado por empresas internacionales de animación y cómic, Camallonga ha optado por seguir instalado en València y continuar exportando desde aquí sus proyectos, tanto en el diseño de monumentos festivos como en el terreno de la ilustración y la narrativa gráfica. Esta decisión refuerza la idea de que el talento puede desarrollarse desde la «terreta» sin renunciar a una carrera global.

Obras de Paco Camallonga en el Centre del Carme

‘València es mou’: la falla infantil municipal como eje del proyecto

Uno de los núcleos de la exposición es el proyecto de la falla infantil municipal ‘València es mou’, realizada en colaboración con el artista fallero Mario Pérez. El lema alude a una ciudad en transformación constante, donde la movilidad sostenible y la evolución urbana se convierten en recursos narrativos y didácticos para los más pequeños.

En la antesala de la muestra se presenta una maqueta en 3D de este monumento infantil, modelada digitalmente por Camallonga. A través de ilustraciones, bocetos y recreaciones tridimensionales, el visitante puede recorrer las distintas escenas del proyecto y entender cómo se traduce el diseño digital en un volumen real que después se planta en la plaza del Ayuntamiento.

El claustro renacentista del CCCC acoge una instalación que «disecciona» la falla infantil municipal: las escenas y personajes se despliegan en diferentes puntos del espacio, de modo que el público puede deambular entre ellos como si caminara por el interior de la propia falla. Esta intervención convierte el patrimonio festivo en experiencia expositiva y lo sitúa al mismo nivel que otras propuestas de arte contemporáneo.

La presencia de este proyecto municipal funciona, además, como hilo conductor entre la faceta de Camallonga como diseñador de fallas y su trabajo en otros formatos. La exposición insiste en esa idea de puente entre tradición e innovación, entre la cultura popular valenciana y las industrias culturales globales.

De los ninots indultats a la hoguera ‘Vanity’

La primera parte del recorrido en sala está dedicada a los ninots indultats que han marcado la carrera del artista en los últimos años, tanto en Fallas de València como en Hogueras de Alicante. Entre las obras destacadas aparece el icónico El pueblo salva al pueblo, de la falla del Pilar y obra del artista fallero Paco Torres con diseño de Camallonga, que fue indultado en 2025 por el Gremi d’Artistes Fallers.

También ocupa un lugar relevante Crisol de ilusiones, realizado para la foguera Baver-Els Antigons y indultado por votación popular en las Hogueras de 2024. Estas piezas, junto a otros ninots infantiles como Càpsula del temps (falla Císcar-Burriana), Que no caiga en l’oblit (Duque de Gaeta-Pobla de Farnals) o Puente de la Solidaridad (falla del Pilar), muestran cómo el artista introduce temáticas sociales y emocionales dentro de un lenguaje visual muy ligado al color y al detalle.

En la sala se exhibe igualmente la maqueta en 3D de la hoguera ‘Vanity’, ganadora del primer premio en la Sección Especial de Alicante en 2025 y construida por Paco Torres con diseño de Camallonga. Esta pieza sirve como ejemplo de la manera en que el artista utiliza el modelado digital para planificar monumentos complejos, donde cada figura y cada escena responden a una estructura casi arquitectónica.

El conjunto de ninots, maquetas y bocetos permite seguir la evolución de su estilo en el ámbito del arte efímero: desde composiciones más contenidas a obras cada vez más recargadas, barrocas y coloristas, según destaca el propio MacDiego. En todas ellas se aprecia un equilibrio muy calculado, vinculado a la formación de Camallonga en el mundo de la arquitectura y a su familiaridad con las líneas rectas y los volúmenes bien construidos.

Diseño digital, narrativa visual y referencias del manga

Una de las constantes de la exposición es la puesta en valor del trabajo digital de Camallonga. El artista ha abandonado prácticamente el papel y realiza sus bocetos, esculturas y composiciones íntegramente en formato digital. Según explica el comisario, muchos de los dibujos que se muestran en sala parecen estar hechos a mano, pero en realidad son archivos digitales preparados para su posterior reproducción en volumen.

Esta forma de trabajar le permite controlar todos los pasos del proceso, desde el primer esbozo hasta el modelado final. Los visitantes pueden ver cómo, a partir de un dibujo digital sencillo, el artista pasa a una fase de entintado y posteriormente a la ilustración a color, ya sea para un monumento fallero o para una página de cómic. La exposición incluye maquetas en 3D, pantallas y materiales impresos que documentan ese tránsito.

En las paredes de la Sala Contrafuertes también aparecen personajes y guiños a la cultura popular, como Goku y otros referentes del manga japonés, que forman parte de su imaginario habitual. Entre las influencias más señaladas se encuentra Akira Toriyama, creador de Dragon Ball, muy presente en colecciones como ‘Innovació vs Tradició’, donde el artista juega con el contraste entre el legado fallero y estéticas vinculadas al anime y al cómic internacional.

Esta mezcla de referencias se traduce en un estilo muy reconocible: figuras dinámicas, composiciones llenas de detalles y una narrativa visual que conecta tanto con el público más joven como con quienes se acercan al arte fallero desde una mirada más tradicional. Tal y como subraya MacDiego, la obra de Camallonga destaca por su capacidad para unir narración, impacto visual y emoción en cada proyecto.

Del Centre del Carme al cómic americano

Más allá de su faceta fallera, la exposición dedica un amplio apartado a la trayectoria de Camallonga en el mundo del cómic. El visitante puede encontrar páginas originales, portadas, carteles y material de títulos como Cachorro (editado por la valenciana Aleta), Reencuentro en Burdeos (publicado por Nuevo Nueve) o Bordell, que contribuyen a dibujar la versatilidad del autor.

En estas obras se aprecia un cruce de influencias: el cómic europeo, la estética norteamericana y el manga japonés se combinan en un lenguaje propio, en constante evolución. Una de las secciones reconstruye el proceso de producción de Cachorro, situado en un contexto oscuro de la historia reciente de España, con desastres naturales, dictadura y transición como telón de fondo. En este caso, la muestra incorpora un audiovisual de tono casi documental que ayuda a entender la atmósfera del relato.

El salto internacional de Camallonga queda reflejado en sus trabajos para la industria americana, con portadas para Scout Comics y diversos proyectos con Titan Books, firma anglosajona vinculada a franquicias de gran alcance mediático. Entre sus encargos más relevantes se encuentra la adaptación al cómic del videojuego ‘Borderlands’, un título clave de la ciencia ficción contemporánea que ha ampliado su proyección en el mercado estadounidense.

El propio artista reconoce que parte de estos proyectos aún no pueden desvelarse por la discreción habitual de la industria, pero en la exposición se vislumbra cómo su lenguaje gráfico se adapta a universos muy distintos sin perder personalidad. Para quienes sólo conocían su faceta fallera, este apartado supone una especie de revelación; para los lectores de cómic que desconocían su relación con las fallas, es la prueba de que ambos mundos pueden encajar en un mismo “puzzle” creativo.

Un viaje al ‘cerebro’ de Paco Camallonga

El tramo final del recorrido propone al visitante adentrarse en el mundo interior de Camallonga. Esta sección, bautizada como Cerebro, funciona como un espacio inmersivo en el que se combinan un audiovisual y distintas piezas que muestran ideas, pruebas, bocetos experimentales y encargos gráficos de muy diversa índole.

En esta parte se exhiben cartelería, portadas de libros, diseños para premios y proyectos que rara vez se ven junto a su producción fallera. El objetivo es ofrecer una visión global de su trabajo, más allá de los encargos comerciales o de los monumentos que han tenido mayor repercusión mediática. El propio artista señala que lo que más le interesa es que se le permita «hacer» con libertad, algo que intenta reivindicar a través de esta selección más personal.

El visitante puede así entender cómo se articulan las distintas «aristas» que conforman la figura de Camallonga: su formación en arquitectura, su experiencia en animación y videojuegos, su pasión por el cómic y su especialización en diseño de ninots y escultura digital. Todo ello se condensa en un estilo que, según el comisario, resulta fácilmente identificable a simple vista.

Con entrada gratuita y abierta hasta el 26 de abril, la exposición de Paco Camallonga en el Centre del Carme se presenta como una oportunidad para aproximarse al arte fallero y al cómic desde una perspectiva distinta, donde tradición local y proyección internacional se dan la mano. El recorrido refuerza la idea de que las Fallas y las Hogueras son, más allá de la fiesta, un terreno fértil para la creación contemporánea y un punto de conexión con industrias culturales de alcance global.