La bibliotecaria de Auschwitz

La bibliotecaria de Auschwitz (2012) es una novela histórica del escritor y periodista español Antonio González Iturbe. Relata la hazaña realizada por Dita Adlerova, quien, cuando apenas contaba con 14 años, se convirtió en heroína de la cultura en medio del campo de concentración de Auschwitz, Polonia.

Esta chica ofreció libros a los niños del bloque 31 y creó —por indicación del jefe de ese sector, Fredy Hirsch— un espacio clandestino para la enseñanza. Por lo tanto, representa una historia conmovedora sobre la resistencia humana para superar el horror del nazismo. No en vano, este título ha sido traducido a 31 idiomas y ha ganado diversos premios nacionales e internacionales.

Sobre el autor

Antonio González Iturbe nació en Zaragoza, España, en 1967. Pasó su infancia y juventud en Barcelona, en donde estudió Ciencias de la Información. Antes de licenciarse en 1991, ejerció diversos oficios: desde panadero hasta colaborador periodístico en la televisión local para sustentarse y terminar sus estudios.

Tras graduarse se ha desempeñado como redactor y redactor jefe de revistas y publicaciones vinculadas con la esfera literaria y artística. También, ha realizado labores de divulgación cultural en suplementos diarios como La Vanguardia. Hoy en día, es director de la revista Librújula, además de ser profesor en la Universitat de Barcelona y en la Universidad Autónoma de Madrid.

Trayectoria literaria

Cuatro novelas, dos ensayos y diecisiete libros infantiles (repartidos en dos series) son el bagaje literario de Antonio González Iturbe. Se trata de un camino iniciado con Rectos Torcidos (2004), su primera novela, con la cual, obtuvo cierto reconocimiento. Aunque, sin lugar a duda, su obra más conocida y con mejores números editoriales ha sido La bibliotecaria de Auschwitz.

Resumen de La bibliotecaria de Auschwitz

En el campo de concentración y exterminio de Auschwitz, un judío alemán llamado Fredy Hirsch, es designado para encargarse del barracón 31, en donde hay niños. A pesar de la prohibición expresa de los nazis, Hirsch siempre tuvo el anhelo de crear una escuela clandestina. Evidentemente, no era un cometido sencillo, pues los textos de estudios, religión o política estaban completamente vetados.

Luego, arribó al campo de concentración la pequeña Dita Adlerova, quien, con 14 años aceptó ayudar como bibliotecaria. Por otro lado, la cotidianidad en aquel horroroso recinto será inevitablemente una tragedia. A medida que avanza la trama se relatan historias terribles y tristes. Pero también hubo espacio para el amor (por ejemplo, el entre un soldado nazi y una joven judía).

La bibliotecaria

Dita comienza sus labores bibliotecaria por un año. Durante ese tiempo mantiene escondidos (a veces, dentro de su vestido) los únicos ocho libros de allí, entre los cuales hay autores como H.G. Wells o Freud. De esta forma, Adlerova se sobrepone al horror a través de un compromiso con la libertad. Posiblemente, la joven bibliotecaria no sabía si saldría con vida de Auschwitz.

Aun así, la joven protagonista se avoca a resguardar la pequeña biblioteca sin pensar mucho en ella misma. Posteriormente, se anuncia su traslado a Bergen-Belsen —el mismo en donde murió de tifus Anna Frank— en Alemania. Después, se produce la muerte de Hirsch y Dita conoce al infame Dr. Mengele (famoso por experimentar con judíos). Finalmente, fue liberada al acercarse el fin de la guerra.

Importancia de la obra

Si bien ha pasado mucho tiempo desde la caída de los nazis en 1945, y el mundo cambió profundamente desde entonces, esa tragedia humana permanece. Es decir, la Shoá, expresión que significa “catástrofe”, no solo simboliza un número increíble de muertes, sino la exaltación de la maldad humana. Por eso, la literatura en general ha recreado lo sucedido con el fin de preservar la memoria.

De hecho, al tomar una historia ocurrida en los campos de concentración, La bibliotecaria de Auschwitz está enviando un mensaje a la sociedad: “recordad”. Por ende, su autor declara la vigencia de este tema que representa un dolor vivo aún para Europa y, Occidente, en general.

Homenaje a las víctimas y a los libros

En cuanto al significado que se le ha dado a esta novela, se valora especialmente su carácter testimonial. De igual forma, se ha reconocido en su narrativa realista sobre lo acontecido en los campos de concentración de exterminio nazi. Al mismo tiempo, este libro es un homenaje a las víctimas y una reseña a la fortaleza de quienes sufrieron el nazismo.

Adicionalmente, aparece un elemento sumamente inspirador —tanto para el escritor, como para los lectores—: el poder de los libros. Esto se debe, en parte, al amor declarado de Iturbe hacia las bibliotecas, pues de esa forma descubrió la historia de Dita Kraus (nombre de casada de la protagonista).

Análisis de La bibliotecaria de Auschwitz

La novela histórica

La narración cruda y detallada incorpora algunos pasajes ficticios, mas, todo el relato está completamente basado en hechos reales. En este texto, la protagonista conquista al lector con su valentía y consigue sobrevivir. Actualmente, Dita vive en Israel, viuda del escritor Otto Kraus (con quien estuvo casada durante 54 años).

Por otra parte, la ficción presente en la novela se reduce a combinaciones temporales o de personajes, pero no se miente y ni se exagera algún segmento. En realidad, casi todos los nombres, fechas, lugares y referencias son fidedignas. Esto último lo confirmó la propia Dita Kraus en una entrevista cuando supo de la calificación de superventas que le dio Amazon.

Los temas de la novela

En una novela histórica sobre la Segunda Guerra Mundial (o relativa a cualquier conflicto bélico de larga duración), el tema de la tragedia humana suele ocupar el centro del argumento. Pero este no es el caso de La bibliotecaria de Auschwitz. Más bien el foco cae sobre el escenario en el cual transcurrieron las demostraciones de valor realizadas por los personajes descritos.

El tema de la maldad humana es transversal, pero los temas que Iturbe quiere exaltar y comunicar son otros. Ahora bien, ante tanta crueldad y muerte solo se puede salir trascender con una voluntad encomiable. En ese contexto, Fredy Hirsch es la personificación del coraje mientras que Dita simboliza el compromiso; ambos representan la esperanza.

La esperanza y la voluntad

La bibliotecaria de Auschwitz es una oda a las virtudes y cualidades humanas capaces de emerger en el peor escenario. Porque, a decir verdad, en una guerra nunca hay finales felices. Ese tipo de cierres solo tienen cabida en las películas hollywoodenses; la vida real es otra cosa.

Tras una contienda de tal magnitud, solo quedan sobrevivientes, desplazados, ruinas y dolor. En cualquier caso, los testigos siempre podrán advertir a las siguientes generaciones para impedir que las víctimas y los sucesos caigan en el olvido… Es la mejor forma de honrar a los caídos.


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