Jujuy pisa fuerte en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

  • Jujuy celebró su día en la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con una agenda propia y muy marcada.
  • Se presentaron las obras premiadas del VIII Certamen Literario Provincial, con foco en la narrativa jujeña contemporánea.
  • La propuesta combinó literatura, música y danza con artistas referentes de la cultura andina y del norte argentino.
  • La participación provincial buscó reforzar una presencia federal y visibilizar proyectos culturales y comunitarios de Jujuy.

Jujuy en la Feria del Libro

La provincia de Jujuy volvió a apostar fuerte por su presencia en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, uno de los encuentros editoriales más relevantes del mundo hispanohablante. Lejos de limitarse a un stand institucional, la delegación jujeña desplegó una agenda completa que combinó literatura, música y danza, con el objetivo de mostrar la diversidad cultural del norte argentino ante un público masivo.

En esta edición número 50 de la feria, el tradicional espacio de la Sala José Hernández del Pabellón Rojo se transformó durante una noche en un auténtico escenario jujeño. La propuesta, organizada por el gobierno provincial y distintas áreas culturales, puso el acento en la producción literaria reciente, la identidad andina y el trabajo comunitario que se viene desarrollando en el territorio.

El día de Jujuy en la Feria del Libro: literatura y presencia institucional

El llamado «día de Jujuy» en la feria se celebró el viernes 8 de mayo a las 20:30 en la Sala José Hernández, ubicada en el Pabellón Rojo del predio de La Rural en Buenos Aires. La provincia llegó con una programación cerrada y sin improvisaciones, preparada para aprovechar al máximo el escaparate que ofrece uno de los eventos culturales más importantes de Argentina y de la región.

La actividad se inscribió dentro de las acciones coordinadas por la Secretaría de Cultura de Jujuy, que durante toda la feria impulsó propuestas para visibilizar autores, proyectos y artistas del territorio. El objetivo fue claro: que la presencia jujeña no se diluyera entre la multitud de stands, sino que destacara por contenidos concretos y por una puesta en escena cuidada.

En paralelo al acto central en el Pabellón Rojo, la provincia también contó con el espacio Jujuy Norte Cultura en el Pabellón Ocre, donde se desarrollaron presentaciones de libros y actividades vinculadas a políticas públicas y procesos comunitarios. Esta presencia más amplia permitió articular la oferta cultural con iniciativas de promoción de derechos y construcción de ciudadanía.

Dentro de esa agenda, la Municipalidad de San Salvador de Jujuy se hizo presente con la presentación del libro «La vida en perspectiva», resultado de un trabajo prolongado en talleres comunitarios. Esta intervención municipal se enmarcó en una convocatoria provincial previa, que seleccionó proyectos con fuerte arraigo social para ser mostrados en Buenos Aires.

Obras premiadas del VIII Certamen Literario Provincial

El eje literario del día de Jujuy giró alrededor de las obras distinguidas en el VIII Certamen Literario Provincial, que tuvo su espacio de presentación oficial en la feria. La intención fue dar visibilidad a voces emergentes y consolidar un catálogo que da cuenta del momento que atraviesa la narrativa jujeña contemporánea.

En la categoría microrrelato, se presentó «PYMES«, de Pablo Ezequiel Durán, un texto breve que, según se destacó durante el acto, aborda con una mirada incisiva las tensiones cotidianas del mundo del trabajo y de la economía actual. Con un lenguaje condensado, la obra propone una lectura crítica de las pequeñas y medianas empresas y las realidades que las atraviesan.

En el apartado novela, el reconocimiento fue para «El Pater«, de Ezequiel Villarroel. Esta obra, más extensa y de tono denso, fue presentada como una exploración profunda de las relaciones de poder, los vínculos familiares y las contradicciones sociales en contextos donde tradición y cambio conviven en permanente fricción. La novela aportó un contrapunto narrativo al formato breve del microrrelato ganador.

Durante la jornada se subrayó que estos títulos no se conciben como simples libros para engrosar vitrinas, sino como parte de una producción literaria jujeña en crecimiento, capaz de sostenerse en escenarios de gran visibilidad sin perder identidad. La feria ofreció, en este sentido, un contexto ideal para contrastar estas propuestas con otras tendencias de la literatura argentina y latinoamericana.

La conducción general de la actividad estuvo a cargo de Alejandro Carrizo, quien coordinó las intervenciones, presentaciones y tiempos de escenario. Además, se contó con la participación especial del periodista Guillermo Lobo, que acompañó el evento y contribuyó a darle mayor alcance mediático dentro de la grilla oficial de la feria.

Música, danza y una puesta en escena andina en Buenos Aires

Más allá de los libros, la provincia apostó por una presencia que pusiera en juego el cuerpo y el sonido. La programación artística incluyó la actuación de Tomás Lipán, una de las voces más reconocidas del canto andino, cuya participación reforzó el vínculo entre territorio, memoria e identidad musical.

Junto a él se presentaron Miguel Vilca, Ángela Irene y Manuel Navarro, artistas que aportaron distintos matices a la propuesta sonora, desde el repertorio tradicional hasta composiciones más actuales. La selección de músicos buscó condensar en un mismo escenario varias de las expresiones que conviven en la provincia, con un fuerte anclaje en las sonoridades de la puna, la quebrada y los valles jujeños.

La puesta en escena se completó con la participación de bailarines como Gisela Tabacman y Rafael Mendoza, que llevaron la danza al centro de la sala. Sus intervenciones artísticas contribuyeron a transformar el espacio ferial en una suerte de escenario performativo donde se mezclaron ritmo, movimiento y referencias a las tradiciones del norte argentino.

En otra instancia de la programación se sumó también un ballet que terminó de sellar la impronta federal de la propuesta. Esta combinación de literatura, música y danza permitió que la presencia jujeña no se limitara a la palabra escrita, sino que desplegara una experiencia cultural integral frente a un público muy diverso, compuesto tanto por especialistas del mundo editorial como por visitantes ocasionales.

De esta manera, el día de Jujuy en la Feria Internacional del Libro se alejó de la imagen de un mero acto protocolar para convertirse en una declaración de principios culturales: la provincia se mostró como un territorio que articula producción literaria, memoria colectiva y expresiones artísticas vivas, con vocación de dialogar con otras escenas culturales de Argentina, España, Europa y el resto de América Latina.

«La vida en perspectiva»: procesos comunitarios y reflexión sobre derechos

Dentro del stand Jujuy Norte Cultura, situado en el Pabellón Ocre de La Rural, tuvo lugar la presentación del libro «La vida en perspectiva«, impulsado por la Municipalidad de San Salvador de Jujuy. El encuentro se desarrolló el miércoles 6 de mayo a las 14 horas y formó parte de la grilla oficial de actividades provinciales en la feria.

Esta obra recoge experiencias, testimonios y reflexiones surgidos de procesos comunitarios vinculados a la promoción de derechos y la igualdad de oportunidades. No se trata de un libro de autor individual, sino del resultado de más de un año de trabajo colectivo desarrollado en distintos talleres organizados por el Departamento de Promoción de Derechos e Igualdad de Oportunidades del municipio.

Entre esos espacios destacan los encuentros «Re-pensando las masculinidades: Ser Varón Hoy«, centrados en cuestionar modelos tradicionales de género, y el taller «Re-construyéndome«, orientado a personas mayores. Ambos dispositivos propiciaron debates sobre roles, estereotipos, violencias y formas de construir vínculos más justos dentro de las comunidades barriales.

El libro se presentó en Buenos Aires como un ejemplo concreto de cómo las políticas públicas locales pueden traducirse en proyectos editoriales con impacto social, que a su vez dialogan con los grandes temas que atraviesan la agenda contemporánea, desde la perspectiva de género hasta el envejecimiento activo o la participación ciudadana.

Desde el municipio se destacó que la invitación para llevar esta experiencia a la feria surgió tras una convocatoria provincial que seleccionó propuestas con un fuerte componente de trabajo territorial. La presencia de «La vida en perspectiva» en la Feria Internacional del Libro se interpretó como una oportunidad para compartir aprendizajes con otras instituciones, tanto de Argentina como de Europa, donde el interés por las políticas de cuidado y la igualdad de género es también central.

En líneas generales, se invitó al público que circulaba por el Pabellón Ocre a acercarse a la presentación y a sumarse a una conversación que excede lo estrictamente literario, para poner sobre la mesa cómo los procesos colectivos pueden transformarse en relatos escritos capaces de inspirar políticas y prácticas en otros territorios.

En conjunto, las diferentes intervenciones de Jujuy en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires dibujaron una presencia sostenida y coherente: desde las obras premiadas del VIII Certamen Literario Provincial hasta el libro nacido de talleres comunitarios, pasando por la potencia de la música y la danza andina, la provincia mostró que su aporte a la escena cultural no se queda en las postales turísticas, sino que se alimenta de la palabra, la memoria y el trabajo cotidiano de sus comunidades.

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