La filosofĂa asturiana mantiene vivas sus raĂces a travĂ©s de figuras como Javier Ugarte, quien ha dedicado buena parte de su trayectoria a la enseñanza y reflexiĂłn en torno a esta disciplina en diferentes institutos, especialmente en la Comunidad de Madrid, aunque con un marcado vĂnculo con Asturias. Ugarte sostiene que la enseñanza de la filosofĂa requiere vocaciĂłn, paciencia y una mirada comprensiva ante la realidad, subrayando que el papel del docente es principalmente animar, orientar y escuchar, más allá de imponer conceptos abstractos o elevar el listĂłn por encima de lo alcanzable para el alumnado.
Para este pensador, la formaciĂłn filosĂłfica debe extenderse a lo largo de toda la vida, como sugiere el cĂ©lebre grabado de Goya «Aun aprendo». Ugarte defiende que la autĂ©ntica filosofĂa exige un espĂritu de aprendizaje constante y respeto por la argumentaciĂłn, tal como ya señalaban ilustres asturianos como Jovellanos y Benito Feijoo hace más de dos siglos. Su postura es clara: cerrarse al aprendizaje y el debate respetuoso, incluso despuĂ©s de una carrera acadĂ©mica, va en contra de los principios filosĂłficos.
La visiĂłn integral del conocimiento y las raĂces asturianas
Ugarte se caracteriza por un interĂ©s transversal por todo lo que le rodea. Considera necesario especializarse en conocimientos concretos, pero sin perder una perspectiva general que permita dar sentido e integraciĂłn a los saberes. Esta visiĂłn la ha desarrollado a lo largo de su carrera, que incluye tanto la docencia como la investigaciĂłn sobre sexualidad, biopolĂtica, historia social y, más recientemente, sobre los modos de producciĂłn y la estructura familiar, tema de su Ăşltimo libro presentado en su localidad natal de Cudillero.
Desde su infancia en Cudillero y Avilés, Ugarte resalta el valor de la vida marinera y el esfuerzo de generaciones anteriores. Aunque aprecia ese ambiente, evita idealizarlo, reconociendo la dureza de la vida en el mar y la voluntad de sus padres para que sus hijos buscaran un futuro diferente a través de la educación y el trabajo intelectual.
Compromiso social y experiencia vital
El trayecto profesional y vital de Ugarte ha estado marcado por la inquietud viajera y el compromiso social. Relata sus viajes en solitario por la India, motivados tanto por el interés en el patrimonio budista e hinduista como por la búsqueda de experiencias que ensanchen la visión del mundo. Igualmente, sus estancias en Argentina y Uruguay, en el contexto de la lucha por los derechos LGBT+, le han permitido conectar la militancia local con los movimientos sociales internacionales. Denuncia la ausencia de una ley autonómica LGBT+ en Asturias, destacando la importancia de la acción colectiva y la cooperación.
Con todo, Ugarte subraya que su labor cientĂfica y social ha requerido un gran sacrificio personal, desde la elaboraciĂłn de su tesis doctoral compaginando trabajo docente hasta la migraciĂłn a Madrid para acceder a mejor documentaciĂłn, todo ello con la esperanza de contribuir al desarrollo de la filosofĂa desde una Ăłptica asturiana propia.
FilosofĂa asturiana y contexto polĂtico-econĂłmico
La conciencia filosĂłfica asturiana no se desliga del análisis de la situaciĂłn actual de la regiĂłn. Ugarte defiende la necesidad de una Asturias industrial, capaz de adaptarse a los retos del siglo XXI, como la transiciĂłn hacia energĂas renovables y la superaciĂłn de la dependencia de las centrales tĂ©rmicas o nucleares. Critica la falta de impulso autonĂłmico e industrial y pone como modelo a seguir las polĂticas de regiones como PaĂs Vasco y Navarra, donde se combina la innovaciĂłn con la defensa de la economĂa local.
El pensador asturiano tambiĂ©n hace hincapiĂ© en la importancia del espĂritu comunitario que histĂłricamente ha caracterizado a Asturias, visible tanto en las donaciones de emigrantes como en el elevado nivel de sindicalizaciĂłn de los trabajadores. Ugarte compara este valor colectivo con el individualismo dominante en otros puntos de España, defendiendo la necesidad de recuperar y mantener esa visiĂłn comĂşn y solidaria que, a su parecer, define lo mejor de la filosofĂa asturiana.
Actualmente, la filosofĂa asturiana continĂşa en un proceso de adaptaciĂłn y renovaciĂłn, equilibrando la reflexiĂłn constante y la acciĂłn práctica, asĂ como el legado de generaciones anteriores con las exigencias del presente. Figuras como Javier Ugarte y su trayectoria vital y acadĂ©mica ilustran el papel fundamental que la filosofĂa desempeña en la vida cotidiana, en la defensa de los valores comunitarios y en la continĂşa bĂşsqueda del conocimiento y la mejora social.