
La ciudad de Lima se ha convertido en estos dĆas en el epicentro de los primer aniversario de su muerte, una efemĆ©ride que coincide casi de lleno con el primer aniversario de su muerte. Instituciones culturales, familiares, escritores y lectores se han reunido para recordar tanto al narrador que dio forma a algunos de los personajes mĆ”s potentes de la literatura en espaƱol como al intelectual que defendió de manera constante la libertad.
En este contexto, la CĆ”tedra Vargas Llosa y la Fundación Internacional para la Libertad han impulsado la jornada āEl PerĆŗ imaginadoā, un encuentro que ha reunido a autores, acadĆ©micos y crĆticos en la capital peruana. A travĆ©s de varias mesas redondas y actividades paralelas, se ha repasado la trayectoria del Nobel de Literatura de 2010, se ha analizado su influencia en la identidad peruana y se ha puesto el foco en la vigencia de su pensamiento en el debate pĆŗblico contemporĆ”neo.
Un homenaje agridulce a un aƱo de su fallecimiento
La ceremonia central del homenaje, titulada āMario Vargas Llosa: el PerĆŗ imaginadoā, tuvo lugar en el Centro Cultural Inca Garcilaso y contó con la presencia de su hijo mayor, Ćlvaro Vargas Llosa, quien abrió el acto con un emotivo recuerdo. El periodista y ensayista subrayó que el PerĆŗ fue el paĆs al que su padre consagró su imaginación, su energĆa y tambiĆ©n muchas de sus preocupaciones, convirtiĆ©ndolo en un escenario literario reconocible para lectores de todo el mundo.
Ćlvaro describió la jornada como una experiencia āagridulceā para la familia: por un lado, el autor de āLa ciudad y los perrosā habrĆa celebrado su 90 cumpleaƱos apenas unos dĆas antes; por otro, el calendario se acerca al 13 de abril de 2025, fecha en la que se cumplirĆ” un aƱo de su fallecimiento. Aun asĆ, remarcó que la balanza se inclina mĆ”s hacia lo positivo porque su padre tuvo āuna vida muy plenaā y deja una obra cuyo lugar definitivo, dijo, corresponderĆ” juzgar a los lectores y a la posteridad.
En su intervención, insistió en que Vargas Llosa fue, ante todo, un creador. De ahĆ que el programa de āEl PerĆŗ imaginadoā se haya dividido en dos grandes bloques: por un lado, mesas dedicadas al anĆ”lisis de su obra literaria; por otro, un espacio para debatir su papel como figura cĆvica y su participación activa en la vida polĆtica y en la defensa de las libertades individuales.
El propio diseño del encuentro, calificado por el hijo del escritor como un programa de carÔcter bifronte, buscaba reflejar esas dos caras inseparables del autor: el novelista que levantó universos complejos y el intelectual que intervino con firmeza en la discusión pública, siempre desde una perspectiva liberal.
En paralelo a este acto principal, desde el fin de semana previo se viene desarrollando en Lima un amplio calendario de actividades conmemorativas que incluye representaciones teatrales, proyección de documentales, exposiciones y lecturas públicas de fragmentos de sus libros, señal de que su figura sigue convocando a públicos diversos.
Mesas literarias: el creador, el lector y el crĆtico
Uno de los ejes esenciales del homenaje fueron las mesas redondas dedicadas a su obra literaria y a su prĆ”ctica de la lectura. En el panel inicial, el escritor y periodista peruano Enrique Planas resaltó la enorme capacidad lectora de Vargas Llosa, su mirada crĆtica y, sobre todo, su profundo amor por los libros, una pasión que alimentó tanto su trabajo como novelista como su extensa producción ensayĆstica.
El autor Gustavo RodrĆguez, ganador del Premio Alfaguara en 2023, recordó al Nobel como un lector generoso y muy implicado emocionalmente con lo que leĆa. A su juicio, esa combinación de talento narrativo y sentido crĆtico lo convirtió en una referencia para otros escritores y para numerosas generaciones de lectores que se acercaron a la literatura guiados por sus recomendaciones y por sus anĆ”lisis de obras ajenas.
La novelista Irma del Ćguila fue aĆŗn mĆ”s lejos al afirmar que resulta difĆcil entender el siglo XX peruano sin hacer alguna alusión a Vargas Llosa. A su entender, lo haya querido o no, el autor moldeó una forma particular de mirar el paĆs, ya desde la famosa pregunta āĀæen quĆ© momento se jodió el PerĆŗ?ā, que abre āConversación en La Catedralā y que se ha convertido casi en un lema de la reflexión polĆtica y social peruana.
Otro de los participantes, Pedro Llosa, se detuvo en la faceta de Vargas Llosa como crĆtico literario, destacando tĆtulos como āHistoria de un deicidioā, dedicado a la obra de Gabriel GarcĆa MĆ”rquez, o āLa orgĆa perpetuaā, centrado en Gustave Flaubert. SegĆŗn explicó, en estos libros el Nobel se sumerge con total entrega en los textos ajenos, hasta el punto de incorporar sus propias impresiones personales, lo que da lugar a una escritura hĆbrida que se mueve entre la creación y la interpretación crĆtica.
En otra de las mesas sobre su trayectoria narrativa intervinieron Ricardo Sumalavia, MarĆa JosĆ© Caro y Alberto Servat, quienes abordaron el modo en que sus novelas han dialogado con la tradición del llamado āBoom latinoamericanoā y la forma en que, con el paso del tiempo, su obra ha ido incorporando nuevas preocupaciones y registros formales, sin perder de vista el anĆ”lisis de las estructuras de poder y de las fracturas sociales.
El pensamiento liberal y el papel cĆvico de Vargas Llosa
La jornada reservó un espacio especĆfico para analizar el pensamiento liberal del autor y su papel como figura pĆŗblica en el Ć”mbito polĆtico. En ese panel participaron, entre otros, Gerardo Bongiovanni, Eva Arias, Ricardo Vega Llona y Enrique Ghersi, quienes repasaron su defensa constante de la democracia representativa, la economĆa abierta y el respeto al Estado de derecho.
Los ponentes coincidieron en que, mĆ”s allĆ” de las distintas opiniones que su postura polĆtica haya podido generar, Vargas Llosa aportó al debate latinoamericano una voz coherente y sostenida en la defensa de la libertad individual. Esta vertiente, seƱalaban, no puede desligarse de su obra literaria, en la que los personajes suelen enfrentarse a estructuras autoritarias, burocracias asfixiantes o fanatismos ideológicos que condicionan sus destinos.
La dualidad entre el novelista y el intelectual comprometido fue uno de los hilos conductores de las intervenciones. Se recordó que, a pesar de su intensa actividad pĆŗblica, el propio autor solĆa insistir en que āprimero fue un creadorā, una idea que el programa del homenaje trató de respetar al dar prioridad al anĆ”lisis de sus libros frente a su trayectoria polĆtica, sin por ello dejar de abordar esta Ćŗltima.
En este marco se mencionó tambiĆ©n la colaboración entre la CĆ”tedra Vargas Llosa y distintas instituciones culturales, tanto en PerĆŗ como en otros paĆses, para mantener vivo el debate en torno a temas como la libertad de expresión, el pluralismo y el papel de la literatura en sociedades democrĆ”ticas, aspectos centrales en los ensayos del Nobel.
Varios participantes apuntaron que, en una Ć©poca marcada por la polarización, la figura de Vargas Llosa sigue actuando como punto de referencia para quienes defienden un espacio de discusión racional y abierto, en el que la literatura no se limita a entretener, sino que tambiĆ©n contribuye a pensar crĆticamente la realidad polĆtica y social.
Legado literario y actividades en torno a su obra
MÔs allÔ del acto central, la conmemoración por los 90 años del escritor ha servido para reactivar el interés por su obra en bibliotecas y espacios culturales de Lima. La Biblioteca Metropolitana, por ejemplo, se ha sumado a la efeméride con una programación propia que invita a redescubrir sus libros y a recorrer las distintas etapas de su carrera.
Durante la semana del aniversario, los usuarios pueden consultar una selección destacada de tĆtulos disponibles en sala, que incluye desde novelas fundacionales como āLa ciudad y los perrosā, āLa casa verdeā o āPantaleón y las visitadorasā hasta obras clave como āLa guerra del fin del mundoā, consideradas hitos del Boom latinoamericano y pilares de la narrativa hispanoamericana del siglo XX.
La muestra incorpora tambiĆ©n libros de su madurez literaria, entre ellos āLa fiesta del Chivoā, āTravesuras de la niƱa malaā y āEl sueƱo del celtaā, junto con relatos como āLos jefesā y āLos cachorrosā, que permiten seguir la evolución de sus preocupaciones estĆ©ticas y temĆ”ticas. La idea es ofrecer un panorama amplio de su producción, de modo que tanto lectores nuevos como veteranos puedan acercarse a diferentes momentos de su trayectoria.
Junto a las novelas, la Biblioteca Metropolitana ha puesto en primer plano textos autobiogrĆ”ficos como āEl pez en el aguaā y ensayos como āLa civilización del espectĆ”culoā o āCartas a un joven novelistaā, fundamentales para entender su visión de la cultura, la polĆtica y el oficio de escribir. Estas obras ensayĆsticas ayudan a contextualizar las posiciones que mantuvo en el espacio pĆŗblico y a desentraƱar los fundamentos de su mirada crĆtica.
Las autoridades municipales han remarcado que el acceso a estos materiales es completamente libre para el público, tanto en la sede de la Biblioteca Metropolitana, situada en la avenida 28 de Julio, como en la Biblioteca del Palacio Municipal de Lima. Con ello se busca reforzar la promoción de la lectura y, al mismo tiempo, reconocer el lugar de Vargas Llosa como una de las figuras mÔs influyentes de la literatura peruana y latinoamericana.
La huella de Vargas Llosa en la literatura peruana
Las distintas intervenciones de la jornada āEl PerĆŗ imaginadoā coincidieron en que resulta difĆcil exagerar el impacto que Mario Vargas Llosa ha tenido en la literatura del paĆs y en la proyección internacional de las letras peruanas. Se recordó que fue uno de los nombres clave del Boom, que ayudó a situar la narrativa latinoamericana en el centro del mapa editorial europeo y mundial.
El director de la CĆ”tedra Vargas Llosa, RaĆŗl Tola, explicó que el trabajo para organizar el encuentro comenzó cuatro o cinco meses antes y que estos preparativos fueron especialmente intensos, no solo por la carga simbólica de la fecha, sino tambiĆ©n por la responsabilidad de mantener vivo el legado del escritor tras su fallecimiento. La institución, seƱaló, era consciente desde hacĆa tiempo de que debĆa consolidar sus proyectos de manera autónoma para poder continuar una vez desaparecida la figura que le da nombre.
Tola describió este periodo como una etapa de transición para la literatura peruana, marcada no solo por la muerte de Vargas Llosa, sino tambiĆ©n por la reciente desaparición de Alfredo Bryce Echenique, otro de los grandes narradores del paĆs. Aunque reconoció que se han perdido referentes con un nivel de reconocimiento internacional difĆcil de igualar, defendió que la creación literaria en PerĆŗ sigue siendo fĆ©rtil y diversa.
El programa del homenaje incluyó, ademĆ”s, la presentación del Premio de Teatro ClĆ”sico Odiseo y PenĆ©lope, organizado junto al Festival Internacional de Teatro ClĆ”sico de MĆ©rida. Con este gesto se quiso recordar que el āprimer amorā de Vargas Llosa fue precisamente el teatro: a los 16 aƱos escribió āLa huida del Incaā, obra que se puso en escena en el Colegio Nacional San Miguel de Piura.
SegĆŗn relató Tola, el propio autor reconocĆa a menudo que, de haber existido en Lima un movimiento escĆ©nico mĆ”s dinĆ”mico cuando era joven, tal vez se habrĆa dedicado en exclusiva a escribir para las tablas e incluso a trabajar como actor o director. Esa inclinación temprana por el teatro se refleja, de algĆŗn modo, en la fuerte dimensión dialogada que atraviesa buena parte de sus novelas.
Las celebraciones y debates organizados en torno a su 90 aniversario muestran, en conjunto, que el legado de Mario Vargas Llosa sigue muy presente en la vida cultural peruana. Entre mesas redondas, homenajes académicos y programas de fomento de la lectura, su obra continúa generando preguntas, inspirando a nuevos autores y ofreciendo claves para pensar tanto el Perú como el resto de América Latina desde la ficción y desde el ensayo.
Todo este despliegue conmemorativo en Lima, articulado entre instituciones como la CĆ”tedra Vargas Llosa, la Fundación Internacional para la Libertad, centros culturales y bibliotecas pĆŗblicas, pone de relieve que la figura del Nobel permanece activa en la memoria colectiva y que su combinación de literatura, crĆtica social y defensa de la libertad mantiene un peso real en las discusiones intelectuales actuales, mĆ”s allĆ” de fechas redondas y aniversarios.


