FENALI BUAP, la feria del libro que llena de cultura el Carolino

  • La 39 edición de la FENALI BUAP reúne más de 200 actividades literarias, artísticas y formativas en el Edificio Carolino.
  • Se registra una afluencia creciente, especialmente de público joven, con jornadas de hasta 20 mil asistentes en fin de semana.
  • Presentaciones de libros, poesía, exposiciones y talleres culturales convierten la feria en un punto de encuentro para la comunidad.
  • La BUAP refuerza su apuesta por la lectura, la creación y la reflexión histórica con una programación gratuita y diversa.

Feria del Libro BUAP

El histórico Edificio Carolino de la BUAP se ha transformado durante diez días en el corazón de la vida cultural poblana gracias a una nueva edición de la Feria Nacional del Libro de la BUAP, conocida como FENALI. Esta 39 entrega ha reunido a lectores, estudiantes, familias y profesionales del sector editorial en una programación intensa que combina libros, arte, historia y creación contemporánea.

Con una afluencia que muchos participantes describen como más elevada que en años anteriores y con un protagonismo notable de la gente joven, la FENALI BUAP 2026 se consolida como una cita imprescindible en el calendario cultural de Puebla. Entre presentaciones de obras, talleres, conferencias, proyecciones y exposiciones, el Carolino se ha convertido en un espacio vivo en el que la lectura dialoga con otras disciplinas artísticas.

Una feria del libro en plena expansión dentro del Carolino

Durante esta edición, la feria ha desplegado más de 200 actividades repartidas en distintos espacios del Carolino, lo que ha permitido aprovechar tanto la planta baja como los pisos superiores del inmueble. Los pasillos, patios y salones se han llenado de stands editoriales, visitantes y programación simultánea, generando un ambiente de movimiento constante.

La rectora de la BUAP, Lilia Cedillo Ramírez, subrayó en la inauguración que los libros siguen siendo una compañía esencial y una fuente de conocimiento, al recordar que siempre “dan un consejo en el momento preciso” y alimentan la imaginación. Con esta idea como hilo conductor, la feria ha buscado acercar la lectura a públicos de todas las edades.

La comunidad universitaria ha tenido un papel central, no solo como público, sino también como protagonista de presentaciones, exposiciones y talleres. Estudiantes, docentes, investigadores y creadoras y creadores invitados han compartido experiencias, procesos y obras en un entorno abierto y accesible.

Desde la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura se ha insistido en que uno de los objetivos clave era mostrar la diversidad del talento universitario, más allá de la producción académica: música, artes escénicas, artes visuales, poesía y proyectos editoriales se han entrelazado en la programación.

En los pasillos del Carolino, el flujo de personas ha sido continuo, con picos de asistencia durante los fines de semana. Expositores y público han coincidido en que el recinto se convierte estos días en un auténtico punto de encuentro para quienes buscan novedades editoriales, actividades familiares y propuestas culturales alternativas.

Asistencia récord y aumento del público joven

Una de las características más comentadas de esta edición ha sido la creciente afluencia, sobre todo de público joven. Desde la organización se han manejado cifras que superan claramente a las de la feria anterior, con días en los que se han registrado entre 3.000 y 4.000 visitantes y fines de semana con picos de hasta 20.000 personas. Muchos de estos movimientos se observan también en ferias con intensa programación, donde el interés del público joven marca la agenda.

Responsables de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura han destacado que la respuesta del estudiantado y de la juventud en general ha sido especialmente llamativa, con una participación muy activa en recitales, presentaciones, proyecciones y talleres creativos. Muchos de ellos acuden en grupo, recorren los stands y participan en actividades a lo largo de toda la jornada.

Los expositores señalan, no obstante, que la afluencia varía según el día y la franja horaria. Entre semana, especialmente por las mañanas, el flujo puede ser más tranquilo, mientras que por las tardes y los fines de semana el recinto se llena hasta casi su capacidad. Esta dinámica marca el ritmo de ventas y de interacción con el público en cada stand.

Desde el ámbito editorial se valora que, pese a las diferencias horarias, la feria mantiene un nivel de asistencia que la sitúa como una de las citas culturales más relevantes de Puebla. La presencia de familias completas, profesorado, alumnado de distintas facultades y visitantes de otros estados refuerza el peso regional del encuentro.

Algunas editoriales y personas expositoras han señalado que el reto sigue siendo mantener el interés en ciertos horarios, pero reconocen la buena organización del evento y la importancia de disponer de un espacio estable para el fomento de la lectura y el contacto directo con los lectores.

Libros que marcan la programación: historia, ficción y marketing editorial

Entre las presentaciones más comentadas destaca la participación del escritor de fantasía y terror Daniel SanMateo, quien dio a conocer su libro “El futuro fue ayer”. Se trata de una colección de relatos que se mueven entre el cyberpunk y la experimentación narrativa, con reflexiones sobre el misticismo, el tiempo, la vida y la muerte, en un tono que dialoga con sensibilidades contemporáneas.

En el terreno de la narrativa histórica, el ilustrador y autor José Luis Pescador presentó “La caída de Tenochtitlán”, un proyecto que combina documentación histórica, referencias visuales a la obra de José Clemente Orozco y textos del siglo XVI. La obra, estructurada en varios tomos, aborda episodios clave de la Conquista, como la masacre de Cholula, el papel de Malintzin en la toma de decisiones y el encuentro entre Moctezuma Xocoyotzin y Hernán Cortés.

Esta propuesta gráfica e histórica busca invitar a las lectoras y lectores a explorar nuevas fuentes, revisitar el periodo de la Conquista y cuestionar las interpretaciones más difundidas, abriendo la puerta a una visión más compleja de los choques culturales.

En el ámbito de la industria editorial contemporánea, la autora Pilar Gordoa presentó “El arte de conquistar lectores” en el Foro Carolino. Su libro, estructurado en diez capítulos, reúne casi tres décadas de experiencia en marketing editorial, con ejemplos prácticos y casos de estudio que ayudan a identificar audiencias, diseñar campañas y adaptar estrategias de promoción a los cambios del mercado.

La autora remarcó que el marketing de libros es un desafío constante, tanto para grandes sellos como para proyectos independientes, y que resulta clave contar con herramientas claras para llegar de forma efectiva a distintos perfiles de lector.

Presentaciones, foros y voces emergentes

A lo largo de los días, la FENALI ha acogido una serie de presentaciones que muestran la variedad de géneros y enfoques presentes en la feria. En el Salón de Proyecciones se llevó a cabo la presentación de “La mirada del estado. Inteligencia para la seguridad nacional de México”, de Jorge Alberto Vidal Urrutia, una obra que examina el papel de los aparatos de inteligencia en el ámbito de la seguridad nacional.

En paralelo, el Foro Carolino se convirtió en espacio para la poesía con “La espina del paraíso”, del poeta Víctor Manuel Toledo Contreras, quien compartió con el público su trabajo lírico y las reflexiones que lo atraviesan. La respuesta del auditorio puso de manifiesto el interés renovado por la poesía, especialmente entre asistentes jóvenes.

El Foro Lobo ha servido como plataforma para nuevas voces literarias vinculadas a la comunidad universitaria. Un ejemplo de ello fue la participación de Ángel García Andrade, estudiante de Sociología en la BUAP, que presentó su libro “Sector 343” y compartió su experiencia personal al publicar su primera obra, despertando curiosidad entre quienes aspiran a recorrer un camino similar.

Más allá de los nombres consolidados, la programación ha apostado por poner el foco en autoras y autores emergentes, dando cabida a proyectos autopublicados, editoriales independientes y propuestas que se mueven en los márgenes de los circuitos comerciales más habituales.

Esta mezcla de trayectorias consolidadas y nuevas generaciones ha contribuido a que la feria se perciba como un espacio abierto para descubrir voces distintas, sin limitarse únicamente a los grandes lanzamientos editoriales.

Poetas jóvenes, slams y maratones de lectura

Uno de los fenómenos más comentados de la FENALI BUAP 2026 ha sido el auge de la poesía entre el público joven. Desde la organización se ha detectado un incremento en la participación de poetas emergentes y en la asistencia a recitales, lo que ha dado a estas actividades un peso inesperadamente alto dentro del programa.

En el Paraninfo del Carolino tuvo lugar un Maratón de Poesía en el que participaron numerosas voces, desde creadoras y creadores con trayectoria hasta estudiantes que se animaron a compartir sus textos por primera vez ante el público. El ambiente, según asistentes, combinó respeto, curiosidad y cierta emoción colectiva.

En el Foro Sonoro se celebró el “Slam de Poesía. Voces Urbanas”, una propuesta que mezcla poesía oral, performance y participación del público. Este formato, más dinámico y cercano a la cultura urbana, ha resultado especialmente atractivo para chicas y chicos que se acercan a la literatura desde el rap, el spoken word o las redes sociales.

La presencia de estos espacios ha reforzado la idea de que la poesía sigue siendo un vehículo potente de expresión, capaz de adaptarse a nuevos lenguajes y contextos sin perder profundidad. Además, permite a muchos jóvenes reconocerse en discursos y problemáticas que sienten propias.

Responsables de la programación han señalado que este “despertar poético” entre la juventud es una de las sorpresas más gratas de la edición, y abre la puerta a incluir más propuestas de este tipo en futuras ferias.

Exposiciones artísticas y un Carolino convertido en galería

La feria no se ha limitado a los libros: el segundo piso del Carolino se ha llenado de exposiciones impulsadas por la Facultad de Artes Plásticas y Audiovisuales, que muestran el trabajo de estudiantes y egresados. Las muestras abarcan diferentes técnicas, temáticas y enfoques, convirtiendo los pasillos en una especie de galería itinerante.

Entre las exposiciones destacan títulos como “Flores, Muertes y Memoria”, “AMASHI: raíces que forman el alma” y “Sala Fanzine”, que proponen miradas diversas sobre la identidad, la memoria y los lenguajes gráficos alternativos. Cada proyecto invita al visitante a detenerse y observar con calma, más allá del ir y venir de la feria.

También llaman la atención las propuestas “Punk, Política y Práxis” y “Arráncame la vida: En los márgenes de Catalina”, que se asoman a la relación entre arte, crítica social y relecturas de personajes femeninos. La exposición “Artistas Naranjas” y la muestra “HECHOS para ser leídos” completan un recorrido que combina reflexión estética y compromiso con el entorno.

En el primer patio del Carolino, la presencia de artistas invitadas como la boliviana Alejandra Alarcón añade un matiz internacional a la programación visual, ampliando los marcos de referencia del público asistente.

Todo ello contribuye a que la FENALI se perciba no solo como una feria del libro, sino como un festival cultural amplio, en el que las artes visuales y la experimentación plástica dialogan directamente con la literatura y la reflexión académica.

Talleres, formación y participación activa del público

La dimensión formativa también ha tenido un peso significativo en esta edición. En el Salón Verde del Carolino, la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura ha coordinado una agenda de talleres abiertos tanto a la comunidad universitaria como al público en general.

Entre las actividades se encuentran talleres de estampación en grabado y linóleo, caricatura, pintura, modelado, collage y monotipia. Algunas de las propuestas incluyen ejercicios con figuras de barro, como el tradicional lobito, que conectan a las y los participantes con técnicas artesanales y plásticas de forma lúdica.

Estos talleres permiten que la feria no se limite a la experiencia de comprar o hojear libros, sino que ofrezca espacios de aprendizaje práctico y experimentación artística. Muchas familias y grupos escolares se acercan atraídos precisamente por este tipo de actividades.

A la oferta de la Vicerrectoría se suma el trabajo del personal de la red de Bibliotecas BUAP, que impulsa sesiones de lectura, redacción y fomento lector, buscando reforzar el vínculo de la comunidad con las colecciones bibliográficas de la universidad.

El resultado es un entorno en el que quienes asisten no son únicamente espectadores, sino participantes activos, ya sea a través de la escritura, la ilustración, la pintura o el intercambio de ideas en los distintos foros y salones.

Fomento de la lectura y tendencias editoriales

Desde el sector editorial presente en la feria se ha puesto el acento en la importancia de fomentar la lectura desde la infancia. Sellos especializados en literatura infantil y juvenil destacan colecciones de larga trayectoria, como “El Barco de Vapor”, utilizadas desde hace décadas en centros educativos para acompañar procesos de aprendizaje literario.

Las personas expositoras coinciden en que la formación de lectores no es algo que ocurra de manera espontánea, sino que requiere del compromiso de familias, docentes e instituciones culturales. Ferias como la FENALI ayudan a visibilizar catálogos, acercar autores al público y generar experiencias tempranas de contacto con los libros.

En cuanto a tendencias de lectura, algunas editoriales han subrayado el creciente interés por la literatura asiática. Títulos como “Indigno de ser humano”, del japonés Osamu Dazai, figuran entre los más buscados, sobre todo entre lectores jóvenes que se aproximan a estos autores a través de la cultura pop, el manga o las adaptaciones audiovisuales.

La feria funciona así como un termómetro de qué géneros, autores y procedencias están conectando con el público, al tiempo que ofrece una plataforma para que catálogos menos visibles encuentren a sus lectores.

Entre expositores hay consenso en que mantener espacios presenciales de encuentro en torno al libro sigue siendo fundamental, incluso en un contexto marcado por el auge de lo digital. El contacto directo con libreros, editores y autores aporta una dimensión que la pantalla no puede sustituir por completo.

Organización, accesos y servicios para visitantes

La organización de la FENALI BUAP 2026 ha puesto especial cuidado en facilitar la orientación del público dentro del Carolino. Para ello, la universidad dispone de personal fácilmente identificable mediante gafetes o camisetas alusivas a la feria, preparado para resolver dudas y guiar a las personas entre los distintos foros y salones.

Además, se ha habilitado un sistema mixto de información con programa en formato físico y digital. A la entrada del recinto, visitantes pueden tomar un programa impreso, mientras que en varios puntos se han colocado códigos QR que dan acceso al mapa y a la agenda completa desde el teléfono móvil.

La página oficial de la feria, alojada en fenali.buap.mx, reúne la programación detallada, horarios de actividades, datos de invitados y ubicación de los espacios. Esto facilita que el público planifique su visita, seleccione actividades específicas y organice recorridos por stands y exposiciones.

Un elemento muy valorado es que todas las actividades de la feria son de acceso gratuito, lo que elimina barreras económicas y permite que cualquier persona interesada pueda acercarse a la oferta cultural. La feria mantiene un horario amplio, de 10:00 a 20:00 horas, con actividades prácticamente continuas.

Quienes trabajan en la organización insisten en que la gratuidad y la diversidad de la programación son piezas clave para consolidar la FENALI como un proyecto de largo recorrido, alineado con la vocación pública de la BUAP y su compromiso con la difusión de la cultura.

Al cierre de esta edición, la FENALI BUAP 2026 se confirma como mucho más que una simple feria del libro: el Carolino se ha convertido en un espacio donde conviven historia, reflexión crítica, creación literaria, artes visuales y talleres participativos, con una asistencia que no deja de crecer y una presencia juvenil cada vez más visible. La combinación de presentaciones de obras, poesía, exposiciones, formación y acceso gratuito consolida a esta cita como uno de los principales motores culturales de Puebla y como un referente en el impulso sostenido de la lectura y la creación en el ámbito universitario.

Feria del Libro de Sevilla 2025
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