La escena literaria española vuelve a poner el foco sobre las nuevas promesas de la lírica con el anuncio del fallo del XVIII Premio de Poesía Joven, una iniciativa conjunta de Radio Nacional de España y la Fundación Montemadrid. En esta ocasión, el reconocimiento ha ido a parar a manos de F. Javier Cárdenas García, un joven autor nacido en Lucena que ha logrado conquistar a los expertos con su manuscrito titulado ‘Latitud cero’, una obra que destaca por su profundidad y calidad técnica.
Este certamen, que ya es todo un veterano en el panorama de las letras en castellano, busca dar ese empujón necesario a quienes empiezan a despuntar en el difícil arte de los versos. Al llevarse el gato al agua en esta edición, el autor no solo recibe el prestigio asociado al nombre del premio, sino también un incentivo económico de 5.000 euros, lo que supone un respaldo nada desdeñable para seguir cultivando su talento en un sector que a veces resulta bastante esquivo para los más jóvenes.
Un viaje poético más allá de las fronteras

El jurado encargado de valorar las propuestas no ha escatimado en elogios hacia ‘Latitud cero’. Han remarcado que el poemario posee una imaginería evocadora que remite a Ecuador, alejándose de lo que podría ser una simple recopilación de postales geográficas para construir algo mucho más sólido. Se trata de una pieza literaria muy bien trabada, donde la música de las palabras y los cierres de cada poema demuestran que estamos ante alguien con una madurez poética impropia de su edad, capaz de sugerir mundos enteros en apenas unos versos.
La editorial Pre-Textos, conocida por su exquisito catálogo, será la encargada de poner el libro en las estanterías de toda España. Gracias a este acuerdo de edición y distribución, el trabajo de Cárdenas García llegará a un público amplio, consolidando este premio como una de las plataformas de lanzamiento más potentes para la poesía joven escrita en nuestro idioma. Es una oportunidad de oro para que su voz resuene con fuerza en las librerías y foros culturales del país.
La doble vida de un poeta y médico cordobés
Lo curioso de este autor es que su vida no gira únicamente en torno a las metáforas. Francisco Javier Cárdenas García, que nació en el verano de 1997, es graduado en Medicina por la Universidad de Córdoba. Actualmente se encuentra en Madrid realizando su formación como médico residente de Medicina Familiar y Comunitaria, una profesión que compagina con su pasión por las letras. Parece que el fonendoscopio y la pluma se llevan de maravilla en su día a día, permitiéndole mantener los pies en la tierra mientras su mente vuela hacia la creación literaria.
A pesar de su juventud, su currículum literario empieza a ser impresionante. Ya en 2019 debutó con ‘Jardines del ánima’ y, desde entonces, no ha parado de cosechar galardones. Entre sus logros se encuentran el Premio Gloria Fuertes de Poesía Joven por ‘Hijos del asedio’ o el Premio Nacional Ciudad de Lucena ‘Lara Cantizani’. Además, hace muy poco fue finalista del Premio Adonáis, lo que ya daba pistas de que su carrera va viento en popa y que este nuevo triunfo en RNE era solo cuestión de tiempo.
Un jurado de altura para una edición especial
La elección del ganador no ha sido fruto del azar, ya que el tribunal ha estado compuesto por nombres que son auténticas instituciones en el mundillo académico y creativo. Figuras de la talla de Esperanza López Parada, Ben Clark y Amalia Bautista han aportado su criterio junto a Javier Lostalé y Raquel Vázquez. También estuvieron presentes representantes clave como Ignacio Elguero, director de Iniciativas Culturales de RTVE, y Manuel Borrás, la cara visible de la editorial Pre-textos, asegurando un fallo con todas las garantías.
Con este triunfo, el escritor lucentino se une a una lista de autores que hoy son referentes en la poesía contemporánea, como Erika Martínez o Félix Moyano. La Fundación Montemadrid, representada por Jaime Guerra y Jaime González Cela, ha vuelto a demostrar su compromiso con la promoción de la cultura accesible y el apoyo al talento emergente. Al final, lo que queda es la satisfacción de ver cómo nuevas voces consiguen hacerse un hueco en un mercado tan competitivo gracias a su esfuerzo y originalidad.
La trayectoria de este joven médico y poeta cordobés parece no tener techo, demostrando que la sensibilidad lírica puede convivir perfectamente con la exigente rutina de la sanidad pública. El reconocimiento obtenido con ‘Latitud cero’ no solo premia un libro concreto, sino que valida una forma de entender la escritura basada en la cohesión, el ritmo y la fuerza visual, dejando claro que la poesía joven española goza de una salud excelente y tiene mucho que decir en los próximos años.