Entrevista a Rosa Valle, De la Lubina Josefina a protagonista en la Semana Negra de Gijón.

Rosa Valle: Autora de Sonarás Bajo las Aguas.

Tenemos el privilegio y el placer de contar hoy en nuestro blog con Rosa Valle (Gijón, 1974): escritora, periodista, documentalista software, colaboradora en diversos medios de comunicación, bloguera y terapeuta literaria.

Autora de Sonarás bajo las Aguas, una novela de intriga protagonizada por la inspectora de policía Petunia Prado del Bosque, ambientada a orillas del mar Cantábrico, en Gijón, Villaviciosa, y con incursiones en Bilbao y Zaragoza. 

Actualidad Literatura: Estoy segura de que lo que más les llama la atención a los lectores es que Rosa Valle escriba con misma habilidad las historias de la Lubina Josefina y El Salmonete Josete, que una novela negra brillante como Sonarás bajo las aguas. Incluso te has atrevido con algún relato erótico. ¿Escritora multigénero?

Rosa Valle: También tengo escrita poesía, pero aún no he publicado ningún verso, más allá de asomar la patita por las redes sociales y en mi blog. Alguien que escribe comunica…. o debe hacerlo. Cuando comunicas adaptas el mensaje al canal, al receptor, al contexto. Si manejas con cierta habilidad la herramienta, da igual que escribas un manual de usuario, una noticia, un reportaje, un relato, una novela, un cuento o un pregón. Al final, estás contando historias para un público. Esa es la definición que más me gustó de «Periodismo» de cuantas aprendí en la Facultad de Ciencias de la Información y es la que más me gusta también como escritora de ficción. Soy una persona que cuenta historias, que escribe y me tienta probar de todo. Me gusta contar historias.

AL: Sonarás bajo las aguas arranca con el hallazgo del cadáver de una chica en el Conservatorio de Gijón. Asesinato, intrigas familiares y hasta ahí puedo leer. El género negro está viviendo su etapa más dulce desde que se inició el siglo pasado casi como un subgénero. Hoy las novelas de intrigas ya no se consideran solo una historia entretenida, sino un vehículo de análisis social y humano.

¿Qué quieres contarles a tus lectores con tu novela y con un asesinato como medio de atraer su atención?

RV: Suscribo tu encabezamiento. Como lectora, me gusta la novela negra que carga tintas de otros colores, no solo la negra. La parte humana y social, como enuncias, me interesa mucho, tanto o más que la trama puramente policial. Por eso mi negra es así. Observamos que es la tendencia actual y creciente en el género. Si miramos hacia Dolores Redondo, Lorenzo Silva o Eva García Saénz de Urturi, por citar algunos autores españoles, encontramos este fenómeno. Una escribe lo que le gusta leer: es mi caso. La psicología de los personajes, sus gustos, sus aficiones nos permiten vestir la trama policial con amor, valores, frustraciones, aportar otras temáticas… Y así, en Sonarás bajo las aguas, junto a la muerte y la investigación, pesan la música, el agua…

Me interesa la brutalidad mental y física del comportamiento humano, el lado más oscuro de las personas y la caza desde el otro lado, el trabajo policial. Desde cría, siempre me han atraído las series policiacas. A la novela negra llegué más tarde. Sin embargo, es curioso, como periodista no me gustaba cubrir sucesos. Una cosa es hacer ficción verosímil del crimen y otra hurgar en las heridas de las víctimas reales y su entorno.

AL: Empiezas tu aventura en la novela negra de la mano de tu protagonista, inspectora de policía de la comisaría de Gijón, Petunia Prado del Bosque (Tunia), Sonarás bajo las aguas. ¿Larga vida a la inspectora Tunia? ¿Esperamos un nuevo caso?

RV: Ojalá. Si Zeus me regala el momento, que no acabo de encontrarlo. En efecto, he empezado a pensar en otra historia para Tunia. El esquema está por hacer, pero la idea global la tengo. Ya los primeros lectores de la inspectora vieron en el personaje la protagonista de una saga policial. Imagino que cuando creé a Tunia yo ya estaba pensando en una serie o, al menos, quería dejar esa puerta abierta. Por eso he tratado de que Petunia Prado del Bosque sea un personaje sólido y atractivo, que se presente a los lectores en el que es su primer encuentro con ellos. Y junto a ella, el subinspector Max Muller y el resto del grupo de Homicidios. La víctima y su entorno se van para siempre. Este es su primer y último encuentro con el público, pero Tunia y los suyos se quedan. Vengo a decirlo o se puede interpretar.

AL: Tu protagonista es bloguera como tú, con su blog Pataleta y Bizarría, trabajadora incansable, independiente y con un lado gris que la hace, si cabe, más humana. ¿Qué le da Rosa a Tunia y Tunia a Rosa?

RV: Tunia es un invento. Tiene más garra y atractivo que yo: tiene que tenerlo. Además, ella es una poli; debe ser una tía dura. Fuera de su trabajo, en el que es un cazador, una cazadora, como todo buen policía lo es, pues es una mujer en mitad del camino. Una mujer rica en sus frentes, que, por su edad y experiencia, ya ha recibido algunos golpes de los que la vida adulta propina y, por tanto, siente y conoce algunas certezas de lo que es vivir. Certezas azul oscuro. Tunia tiene mis gustos, mis aficiones, bebe mi cerveza y se sienta igual que yo al ordenador o nos colocamos igual los pantalones. Somos dos mujeres diferentes, pero con innegable conexión, admito. Quienes me conocen y la han leído hallan algo de mí en ella. No era mi intención. Imagino que, al ponerme en su pellejo, he dejado en ella parte del mío. Si toca la trompa, escribe un blog y siente esa conexión especial con el agua, con la mar y los ríos, es porque me planteé que, cuando no estuviese describiendo la trama del caso policial, quería abordar algo que me gustara: la naturaleza, la playa, las motos… Está claro que a Tunia no podía atraerle el fútbol, por ejemplo.

Sonarás bajo las Aguas: Intriga a orillas del Mar Cantábrico.

AL: A pesar de que vivimos en uno de los países con menor ratio de asesinatos del mundo, y que en la cornisa cantábrica es incluso inferior a la media nacional ¿Qué tiene el norte que tan grandes novelas de intriga inspira?

RV:¡Ufff, el norte! Nuestro norte, el Cantábrico. Aquí un autor de negra tiene todo lo que necesita sin tener que buscar musas allende. Escenarios naturales impresionantes y artificiales a la par. La gente, el ambiente, los valores y también los defectos… ¿A quién no le gusta Asturias? ¿A quién le caen antipáticos los asturianos? Creo que no peco de grandona ni de ciega si respondo que “a nadie”. Mi experiencia es que a esta región se la quiere en toda España, porque conquista. Asturias solo tiene amigos. Podría haberme llevado a Tunia a otra comisaría nacional, pero el carácter de ciudad que yo buscaba para ella lo tenía en casa. Y, si mi inspectora llega a alcanzar fama transregional, pues, como humilde escritora, me alegraré de haber contribuido a difundir mi tierra y su riqueza a través de la literatura. Es verdad que es tendencia entre los nuevos autores del género localizar las tramas en municipios pequeños, poco transitados hasta ahora por las letras oscuras. No quise, sin embargo, renunciar a adentrarme también una gran ciudad. Descarté Madrid o Barcelona, tan utilizadas ya con acierto por los grandes del género como Vazquéz Montalbán o Juan Madrid, y pensé en Zaragoza, cuyo espíritu y atributos casaban muy bien con lo que yo necesitaba. Por eso la historia transcurre a caballo entre Asturias y Zaragoza, con una paradita en Bilbao 😉

AL: Rutas literarias en los escenarios de tu novela, Gijón y pueblos de alrededor. ¿Cómo ha sido la experiencia de poder contarle a tus lectores en directo los lugares que te inspiraron? ¿Para repetir? ¿Tendremos otra oportunidad para acompañarte?

RV: Pues una experiencia tremendamente positiva, amén de que me ha hecho una ilusión enorme que la Fundación Municipal de Cultura de Gijón y su red de bibliotecas públicas seleccionaran mi obra para articular una ruta literaria de Sonarás bajo las aguas en nuestra ciudad. Para una autora novel es una gran recompensa emocional. El Ayuntamiento ha redefinido estas rutas literarias y, además de realizarlas físicamente de forma itinerante, como coincidiendo con la Feria del Libro de Xixón, por ejemplo, las ha incluido online de forma permanente entre los recursos culturales de la ciudad. Que Tunia tenga un hueco ahí y que los lectores la elijan es un honor. Orgullosa y agradecida, sin duda.

AL: Invitada en la Semana Negra de Gijón, uno de los eventos más importantes del género donde estarás sentada con los más grandes y consolidados del género. ¿Cómo te sientes? ¿Qué significa este reconocimiento para Rosa Valle y para Tunia Prado del Bosque?

RV: Desde que me embarqué en esta aventura, me dije que, en la Semana Negra, tenía que estar. Me falta tiempo para tentar otros certámenes nacionales del género, que empiezan a ser multitud, pero este lo tengo en casa y es la cuna del resto. Lo he pisado como periodista y como lectora. Ahora lo cataré como autora. Otro honor que sumo. Muy agradecida a la Organización por haberme abierto la puerta al certamen junto con otros autores locales. Hace un par de años recuerdo que fui allí a conocer y escuchar a Dolores Redondo, de quien soy fan. Al acercarle su último libro para que me lo firmara, le comenté que yo también estaba escribiendo una novela negra y ella lo reflejó en su dedicatoria. Salí de allí con alas. Como una adolescente con la firma del cantante de moda. Flipada.

AL: En tu blog haces Terapia Literaria, hablas de todo lo que te apetece, de literatura, de reflexiones personales sobre los temas más variados o incluso de tampones, ¿por qué no? Cuéntanos un poco más. ¿Qué te da y qué das con esta terapia literaria?

RV: Mis posts son certezas; flashes, a veces, y reflexiones más profundas, otras. En ocasiones, tienen que ver con mis aficiones, como la música, la literatura y los viajes, y otras no. Otras son artículos que nacen de la experiencia vivida en clave trascendental. Hace tiempo que aprendí que el mundo no tiene arreglo, pero nos encanta seguir arreglándolo por medio de la palabra, ¿verdad? Hubo un momento, cuando no escribía obras con intención de publicarlas, que el blog era una auténtica terapia. Cuando nada funciona, cuando naufragas, escribe. Cuando estés eufórica, escribe. Te sentirás mejor.  Mi Terapia de Letras es el Pataleta y Bizarría de Tunia. Le he prestado mis entradas. Para qué iba a escribir otras nuevas para mi personaje si yo ya había reflexionado y escrito antes sobre lo que yo quería que ella contara. Escribo mucho mentalmente y luego no tengo tiempo a llevarlo al papel o la pantalla. En mi cabeza las relaciones entre realidades y emociones, entre valores y raíces, entre frustraciones y anhelos prenden y se desarrollan. Empiezan a caminar solas y la vida física a veces me deja ponerles una carretera y a veces no.

AL: Aunque sabemos que eres auténtica fan de Dolores Redondo, cuéntanos algo más de ti como lectora: ¿Cuáles son los libros de tu biblioteca que relees cada ciertos años y siempre vuelves a disfrutar como la primera vez? Además de Dolores Redondo ¿algún autor que te apasione, de esos de los que compras las nada más que se publican?

RV: Espero no decepcionarte, pero… ¡nunca releo un libro! Tampoco me gusta ver una película dos veces. Soy una lectora de autores. Cuando descubro uno que me gusta, no lo suelto y recorro toda su obra hacia delante y hacia atrás hasta esquilmarlo. ¿Ejemplos? Vamos con la negra, ya que estamos en ella. Lorenzo Silva, Manuel Vázquez Montalbán, Rosa Ribas, Andrea Camilleri, Alicia Jiménez Bartett (para mí, la dama de la negra española) … Entre escritores más nuevos, seguiré los pasos a Inés Plana, a Ana Lena Rivera. Fuera del género policiaco, me gusta mucho la novela española contemporánea, el tema de la Guerra Civil española y la posguerra y sus tentáculos extendidos a la sociedad actual, la brecha social ganadores-vencidos, sus marcas. El gran Delibes y su generación de novela social y hoy Almudena Grandes, Clara Sánchez… Tantas y tantos. Más mujeres que hombres, por cierto. Apenas leo letras extranjeras. De afuera, pruebo autores muy contados previa recomendación de prescriptor amigo. Soy de la generación que se ha leído a los clásicos en el colegio, desde el Amadís de Gaula y El Quijote hasta las Catilinarias en latín. Si leo, escribo y siento en letras es porque he tenido profesoras fabulosas de literatura, también en la Facultad.

AL: Momentos de cambio para la mujer, por fin el feminismo es cosa de mayorías y no solo de unos pequeños grupos de mujeres estigmatizadas por ello. ¿Cuál es tu mensaje a la sociedad sobre el papel de la mujer y el rol que jugamos en este momento?

RV: Creo que tenemos mucho por conquistar aún y hablo de España, porque en los países sin democracia es evidente que ser mujer constituye una desgracia. Me fastidia cuando, con motivo de fechas señaladas, como el Día de la Mujer, las féminas tiran piedras contra el feminismo en sus discursos en redes. Esas mujeres felices con su lugar pequeñito en su pequeñito mundo de confort. No, señor; no, señora. No hemos alcanzado aún la igualdad, o sea que no sobran las mujeres que eleven su voz contra el machismo, que existe puntalmente en formas brutales y es cotidiano en formas más edulcoradas. No me gustan los radicalismos, vengan del lado o del palo que vengan. Tampoco el feminismo radical, por tanto, ese feminismo agresivo y vulgar que pisotea. Pero toda mujer es feminista, debe serlo, aunque no lo sepa o incluso lo niegue. Estoy convencida de que ser hombre es más fácil. Si volviera a nacer, quisiera ser paisano, siempre digo. Y lo digo de verdad. Las mujeres tenemos que trabajar y luchar más, con la vida, con las cargas, con las emociones; contra los prejuicios, contra la desigualdad, contra el tiempo, incluso.

AL: A pesar de la imagen tradicional del escritor introvertido, encerrado y sin exposición social, hay una nueva generación de escritores que tuitea cada día y sube fotos a Instagram, para los que las redes sociales son su ventana de comunicación al mundo. ¿Cómo es tu relación con las redes sociales? ¿Qué pesa más en Rosa Valle, su faceta de comunicadora o la de escritora celosa de su intimidad?

RV: Creo que, si tienes una actividad pública, en las redes tienes que estar sí o sí, porque en Internet tienes que estar sí o sí. Esta sociedad es digital. Otra cosa es que como persona, como Rosa o como Ana Lena, decidas hacerlo o no. “Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir”. Pues lo mismo con las redes sociales. Hay en ellas mensajes, gráficos y escritos, interesantes, personales o no, y otros que no interesan a nadie, ni siquiera a los superamigos. Utilizo el Facebook como red personal y Twitter e Instagram solo para mi actividad literaria, pero no las muevo lo suficiente. Sé cómo hacerlo, por mi profesión, pero… no llego a todo. No puedo y tampoco tengo dimensión como para tener un community manager. Me echó un cable una amiga periodista, durante un tiempo, pero ahora vuelvo a esta sola y… buff. Para llevar bien tus redes hay que dedicar mucho tiempo a desbrozar, a buscar los prescriptores, a agradecer, a tantear… Tú bien lo sabes. Digamos que estoy en ellas de forma testimonial. Ni son fantásticas ni son malas. Todo depende del uso que de ellas hagas. La comunicación interpersonal ha ganado y ha perdido con ellas.

AL: Pirateo literario: ¿Una plataforma para que los escritores noveles se den a conocer o un daño irreparable a la producción literaria?

RV: Hummm. Difícil contestar, porque, como consumidores del producto que sea, todos pirateamos o lo hemos hecho en algún momento llevados de la corriente de masa. El pirateo siempre es malo, está claro. Otra cosa es compartir retazos, abrir boca…

AL: ¿Papel o formato digital?

RV: Papelote forever and ever. Para tocarlo, para olerlo, para subrayarlo, para cuidarlo, para mancharlo. En digital todo es más frío: ¿o no? Ahora que, el formato digital tiene su utilidad, nadie lo niega. Útil, pero sin encanto. Y la literatura, como afición y devoción, tiene mucho de liturgia. La misa, desde el banco.

AL: Para terminar, te pido que les regales a los lectores un poco más de ti: ¿Qué cosas han pasado en tu vida y qué cosas quieres que pasen a partir de ahora?

RV: Me considero una persona afortunada en mi vida personal y profesional, pero también soy enormemente inconformista y eso es un lastre de acero. Miras a un lado y siempre hay alguien mejor que tú; miras hacia el otro, y siempre hay alguien que está peor. Tendemos a fijarnos en lo que nos falta y es un error que cometemos los inconformistas. Eso no quiere decir que no sepamos valorar lo que tenemos. En mi vida personal han pasado acontecimientos muy importantes por los que doy gracias a Dios. En mi vida profesional pues, no me quejo. He podido estudiar lo que quería, vivir una etapa universitaria fantástica a todos los niveles, seguir formándome, luego, en otros frentes y trabajar en mi profesión. Me gustaría seguir trabajando como periodista de actualidad, pero, por desgracia, las empresas periodísticas van cuesta abajo y sin frenos. Las condiciones laborales son muy precarias y las oportunidades para profesionales consolidados, muy pocas. Daría para otra entrevista tomarle hoy el pulso a la profesión periodística. No obstante, me gusta mi trabajo actual y le estoy agradecida a la oportunidad que la documentación me ha dado. Sigo contando historias, tratando con la información, masticándola y adaptándola. En esencia, mismo tronco que el periodismo.

Viajar mucho y lejos es otra oportunidad que quisiera que me deparara el futuro. Esos grandes viajes que tenemos en nuestro debe errante. Esta vida pide otra, Ana Lena.

Gracias, Rosa Valle, desearte que continúes coleccionando éxitos en cada reto que emprendes y que Sonarás bajo las aguas sea la primera de gran una saga de magníficas novelas que nos hagan disfrutar a tus lectores.

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Soy Ana Lena Rivera, autora de la serie de novela de intriga protagonizada por Gracia San Sebastián. El primer caso de Gracia, Lo que Callan los Muertos, ha recibido el Premio Torrente Ballester 2017 y el galardón de finalista del premio Fernando Lara 2017. Soy una apasionada de la novela negra desde la infancia, cuando abandoné a Mortadelo y Filemón por Poirot y Miss Marple, así que después de varios años como directiva en una gran multinacional cambié los negocios por mi gran pasión: La novela negra. Así nació Gracia San Sebastián, la investigador protagonista de mi serie de novela policíaca, donde personas normales, como cualquiera de nosotros, pueden convertirse en criminales llegando incluso a matar cuando la vida les pone en una situación difícil. Nací en Asturias, soy Licenciada en Derecho y en Administración y Dirección de Empresas y vivo en Madrid desde mis tiempos universitarios. De vez en cuando necesito oler el mar, el Cantábrico, fuerte, vibrante y peligroso, como las novelas que os escribo.

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