Enrique Ríos Martín, actual secretario general de la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE), ha sido protagonista recientemente por su implicación directa en la defensa de los derechos laborales de los docentes de la educación concertada en Asturias. Su visita a esta comunidad autónoma responde a la necesidad de apoyar públicamente la movilización de los profesionales del sector, quienes exigen medidas urgentes para acabar con la desigualdad que, según denuncian, sufren respecto a sus compañeros de la enseñanza pública.
Durante una entrevista detallada, Ríos expuso con claridad las principales reclamaciones del colectivo. Destacó el compromiso de FSIE a nivel nacional y subrayó que la situación de Asturias es especialmente preocupante, ya que los trabajadores afrontan una de las condiciones más precarias del país. De hecho, explicó que el problema no es exclusivo de los salarios, sino también de otros aspectos como la jornada laboral, las ratios en las aulas o la ausencia de suficientes orientadores y personal de apoyo.
La discriminación de la concertada en Asturias
Uno de los puntos en los que incidió Enrique Ríos fue la diferencia de trato en la financiación y las condiciones laborales entre docentes de la concertada y sus homólogos en la pública. Según sus declaraciones, en Asturias, aunque casi un tercio del alumnado estudia en centros concertados, solo se destina un 12% de la financiación a este tipo de enseñanza. Además, los sueldos pueden llegar a ser un 20% inferiores, lo que supone diferencias anuales de hasta 13.500 euros y una evidente desventaja en cuanto a incentivos y carrera profesional respecto a otras regiones.
En este sentido, Ríos manifestó que la precariedad no solo se mide en términos económicos, sino también en recursos, distribución del personal docente y orientadores. Insistió en que los profesionales asturianos están «a la cola» en comparación con otras comunidades, a pesar de que la calidad educativa de la concertada asturiana es reconocida tanto a nivel nacional como internacional. A su juicio, no hay justificación para mantener estas diferencias cuando los resultados académicos acompañan.
Reivindicaciones y retos para el futuro
El secretario general de FSIE explicó que los maestros de la concertada no solo reclaman una equiparación salarial, sino también mejoras en la jornada laboral, ajustes en las ratios de alumnos por aula y particularmente la posibilidad de acogerse a la jubilación parcial en condiciones óptimas. También resaltó la importancia de facilitar la conciliación laboral y asegurar una mayor estabilidad en el empleo.
Entre otras cuestiones, Ríos defendió que la educación pública y la concertada deben trabajar de la mano y evitar enfrentamientos estériles. Recalcó que el sindicato al que representa no busca perjudicar a la enseñanza pública, sino que demanda equidad y calidad para ambas opciones educativas. Además, hizo referencia a la relevancia de mantener los conciertos educativos ante la bajada de la natalidad, ya que considera que hay margen para reducir ratios sin comprometer puestos de trabajo ni la calidad de la enseñanza.

Análisis de la brecha salarial y reconocimiento profesional
En su análisis, Enrique Ríos expuso que las diferencias salariales entre docentes de la concertada y la pública no solo son notables en Asturias, sino que varían mucho según la comunidad autónoma. Mientras que en regiones como Madrid se ha logrado una equiparación prácticamente total, en el Principado la brecha puede superar el 20% al inicio de la carrera y llegar al 22% tras seis años de antigüedad. A esto se suma la ausencia de complementos salariales como los sexenios en la concertada, lo que amplía aún más la distancia con la pública conforme avanza la carrera profesional.
Ríos lamentó que pese a los buenos resultados educativos y compromiso de los profesionales, el reconocimiento social y económico no esté a la altura. Destacó que «cuanta más calidad se demuestra, menor es el reconocimiento», una situación que considera insostenible a medio y largo plazo si no se adoptan cambios.
Perspectivas de cambio en el sistema educativo
De cara a las próximas reuniones entre sindicatos y la administración autonómica, Enrique Ríos precisó que el objetivo pasa por establecer hojas de ruta concretas para reducir las desigualdades. Entre las prioridades, reiteró la necesidad de un calendario para la equiparación salarial y la mejora de recursos materiales y humanos en los centros concertados.
Por último, insistió en que la protesta organizada en Oviedo no es un movimiento contra la educación pública, sino una llamada de atención para exigir un trato justo y mejorar el conjunto del sistema educativo asturiano. La movilización, según subrayó, simboliza el esfuerzo colectivo por alcanzar una educación de calidad y en condiciones dignas para todo el profesorado.
Las distintas intervenciones de Enrique Ríos reflejan el malestar creciente en el sector de la enseñanza concertada y dejan claro que la equiparación entre ambos modelos educativos sigue siendo un reto pendiente en varias regiones. La demanda principal sigue siendo la misma: lograr la igualdad de oportunidades y de reconocimiento profesional para todos los docentes, independientemente del centro en el que ejerzan su labor.