El Teatro Real de Madrid ha hecho pública la programación de su temporada 2026-2027, un curso especialmente simbólico al marcar la temporada número 30 desde la reapertura del coliseo en 1997. La nueva propuesta combina grandes títulos de repertorio, estrenos, coproducciones internacionales y un fuerte acento en la creación contemporánea, con la mirada puesta tanto en el público habitual como en quienes se acercan por primera vez a la ópera.
En esta etapa, que será la segunda temporada con Gustavo Gimeno como director musical y la duodécima de Joan Matabosch al frente de la dirección artística, el teatro apuesta por una programación de largo alcance: trece óperas escenificadas, varias producciones en versión de concierto, danza, recitales y proyectos pedagógicos, hasta alcanzar más de 320 funciones y cerca de 26 millones de euros destinados a programación y contrataciones.
Una temporada marcada por aniversarios y grandes ejes temáticos
La temporada 26/27 se articula en torno a dos grandes conmemoraciones que vertebran el calendario: el centenario de la muerte del compositor checo Leoš Janácek y el centenario de la Generación del 27. A estos se suman otros ejes como la figura de Beaumarchais o el peso de Giuseppe Verdi en la construcción de la identidad italiana.
En el caso de Janácek, el homenaje se desarrollará a lo largo de varias temporadas, pero en 2026-2027 se concreta en una nueva producción de «Katia Kabanová», coproducida con el Teatro alla Scala de Milán y la Houston Grand Opera. La dirección musical recaerá en Gustavo Gimeno, mientras que la escena llevará la firma de Christof Loy, en una lectura centrada en la tensión psicológica de los personajes y el contexto social opresivo.
El otro gran bloque temático se dedica a la Generación del 27 y tendrá como pieza central el estreno mundial de «Bodas de sangre», basada en el célebre drama de Federico García Lorca. La obra, firmada por el compositor sevillano Manuel Busto, integra en la partitura la tradición del flamenco —cante, baile y compás— con el lenguaje de la ópera contemporánea.
Además, la temporada también toma como hilo conductor la figura de Pierre-Augustin de Beaumarchais a través de dos de las adaptaciones operísticas más conocidas de sus textos: «Le nozze di Figaro» de Mozart y «El barbero de Sevilla» de Rossini. Estos títulos permiten mostrar dos miradas muy distintas sobre el universo del dramaturgo francés, desde la crítica social hasta la comedia de enredo.
Estreno absoluto de «Bodas de sangre» y apuesta por la creación contemporánea
Entre todas las novedades, sobresale el estreno absoluto de la ópera «Bodas de sangre», concebida como una gran producción que busca un diálogo fluido entre tradición y vanguardia. La obra se presentará en marzo de 2027 y aspira a convertirse en uno de los hitos de la temporada.
La partitura de Manuel Busto se apoya en el lenguaje musical y coreográfico del flamenco, integrando en escena a cantantes líricos junto con cantaores, bailaores y actores. La dirección escénica correrá a cargo de Bárbara Lluch, que plantea una fusión total de disciplinas —música, palabra, movimiento— para reforzar la potencia trágica del texto lorquiano. El elenco estará encabezado por la soprano Marina Monzó, que asumirá el papel de la Novia.
«Bodas de sangre» se presenta, además, como la gran aportación del Teatro Real a la conmemoración del centenario de la Generación del 27, y se inscribe en una línea de programación que, sin renunciar al repertorio clásico, busca dar espacio a nuevas voces y enfoques escénicos. El propio compositor asumirá la dirección musical, subrayando el carácter de obra de encargo completamente integrada en la identidad del coliseo madrileño.
Junto a este título, la temporada también refuerza su perfil contemporáneo mediante producciones que revisan obras del repertorio desde una perspectiva dramática actualizada. Es el caso de propuestas como «Katia Kabanová» o el nuevo «Simon Boccanegra», donde los conflictos de poder, la identidad y la posición de la mujer en la sociedad adquieren un relieve especial.
De este modo, la programación no se limita a recuperar clásicos sino que los relee desde las preocupaciones de hoy, ya sea poniendo el foco en las dinámicas políticas, en los dilemas morales o en la presión social que soportan los personajes femeninos.
Grandes títulos de repertorio: Puccini, Verdi, Mozart, Wagner, Bellini y Rossini
El público más fiel al repertorio encontrará una oferta amplia y reconocible, con trece óperas escenificadas que abarcan desde el barroco hasta el siglo XX. La temporada se abrirá en septiembre con una nueva producción de «Manon Lescaut», de Giacomo Puccini, que regresa al Teatro Real más de un siglo después de su última aparición en el escenario madrileño.
Esta «Manon Lescaut» se presenta en coproducción con la Ópera de Colonia, con dirección escénica de Carlos Wagner y dirección musical de Nicola Luisotti. Dos repartos se alternarán en los principales roles, con las sopranos Sondra Radvanovsky y Saioa Hernández en el papel de Manon, y los tenores Brian Jagde, Michael Fabiano y Jorge de León como Des Grieux. La propuesta escénica subraya el carácter trágico y simbólico de la protagonista, insertándola en un entorno marcado por la desigualdad y la hipocresía social.
En el ámbito verdiano, el teatro programa un nuevo «Simon Boccanegra», coproducido con los teatros nacionales de Tokio y Helsinki, con puesta en escena del recientemente fallecido Pierre Audi y escenografía del artista Anish Kapoor. La escenografía, de fuerte carga visual, recurre a formas geométricas y contrastes de luz para reforzar la atmósfera política y emocional de la obra. Nicola Luisotti volverá a ponerse al frente de la orquesta, con un doble reparto encabezado por barítonos como Ludovic Tézier y Daniel Luis de Vicente y sopranos como Hrachuhí Bassénz y Mané Galoyan en el rol de Amelia.
El repertorio belcantista estará representado por «Norma» de Bellini, que regresa al Real con la producción de teatro dentro del teatro firmada por Justin Way, ya presentada en Madrid en 2021. En esta reposición se anuncian cuatro repartos con nombres destacados como Lisette Oropesa, Jessica Pratt, Lidia Fridman y Marina Rebeka en el papel titular, además de la participación de Javier Camarena y Aigul Akhmetshina entre otros artistas. La dirección musical correrá a cargo de Francesco Lanzillotta.
Por su parte, el universo mozartiano llegará de la mano de «Le nozze di Figaro», en coproducción con la Metropolitan Opera de Nueva York, con dirección escénica de Robert Carsen y musical de Stefano Montanari. El montaje, que se presentará en noviembre, cuenta con dos elencos que incluyen a Mattia Olivieri, Carles Pachon, Olga Kulchynska, Elsa Dreisig, Sara Blanch, Giulia Semenzato o Luca Micheletti, entre otros. La producción incide en la dimensión social del libreto, con una lectura contemporánea de los abusos de poder y las tensiones de clase.
El repertorio wagneriano tendrá un peso específico con la recuperación de «Tannhäuser», ausente del Teatro Real desde 2009. En esta ocasión se presentará en una nueva coproducción con la Ópera de Lyon, con dirección de escena de David Hermann y dirección musical de Gustavo Gimeno. Dos repartos darán vida a la partitura de Wagner, con tenores como Clay Hilley y Andreas Schager al frente, junto a voces como Ludovic Tézier, Andrè Schuen, Malin Byström, Elisabeth Teige, Ausrine Stundyte e Irene Roberts.
El cierre de la temporada lírica llegará en julio de 2027 con una nueva producción de «El barbero de Sevilla» de Rossini, que se anuncia como uno de los grandes reclamos del curso. Se trata de una puesta en escena procedente de la Ópera de París, firmada por Damiano Michieletto y con dirección musical de Giacomo Sagripanti. El montaje sitúa la acción en la fachada giratoria de un bloque de apartamentos, donde los enredos se suceden a la velocidad que marca la partitura. Tres repartos se alternarán en 14 funciones, con cantantes como René Barbera, Pietro Adaini, Misha Kiria, Nicola Alaimo, Marina Viotti, Isabel Leonard, Andrzej Filonczyk y Florian Sempey.
Óperas en versión de concierto y repertorio barroco
Como es habitual en el Teatro Real, la temporada combina producciones escenificadas con títulos presentados en versión de concierto, una fórmula que permite abordar obras menos frecuentes o ampliar el espectro estilístico sin asumir el coste de un montaje completo. En este contexto, el barroco y el repertorio romántico menos habitual tendrán una presencia destacada.
Entre las novedades figuran varios títulos que se escucharán por primera vez en la historia del coliseo madrileño. Es el caso de «Riccardo Primo, Re d’Inghilterra» de Händel, que llegará dirigido por Paul Agnew al frente de Les Arts Florissants, con el contratenor Jakub Józef Orlinski como uno de los grandes atractivos del reparto. También se suman «Mitridate» de Nicola Porpora, interpretado por Il Pomo d’Oro con Michael Spyres como principal reclamo, y el oratorio «San Giovanni Battista» de Alessandro Stradella, igualmente con Orlinski como protagonista esencial.
En el terreno del gran repertorio romántico, la temporada incluye «Fedora» de Umberto Giordano y «La Gioconda» de Amilcare Ponchielli en formato de concierto. En «Fedora», que contará con la dirección musical de Daniel Oren, el papel titular estará a cargo de Sonya Yoncheva, acompañada por Sabina Puértolas, Luciano Ganci, George Petean y otros intérpretes. «La Gioconda», dirigida por Marco Armiliato, tendrá como protagonista a Anna Netrebko, secundada por un elenco internacional que ya ha defendido este título en escenarios de referencia.
Otro de los títulos en versión de concierto será «El castillo de Barbazul» de Béla Bartók, que se presentará con la Hungarian Radio Symphony Orchestra y la presencia de Anna Netrebko como Judith. El programa se completa con «Riccardo Primo», «Mitridate» y «San Giovanni Battista», configurando un bloque que refuerza la amplitud cronológica de la oferta, desde el barroco hasta el siglo XX.
Dentro del capítulo sinfónico-corales, la temporada integra también la «Pasión según San Mateo» de Bach, que será interpretada por Teodor Currentzis con su orquesta y coro Utopia. Esta cita se enmarca en la línea de colaboraciones del Teatro Real con formaciones internacionales de prestigio, y añade un punto de especial interés para quienes siguen la trayectoria del director griego-ruso.
Danza, proyectos internacionales y programación complementaria
La oferta de la temporada 26/27 no se limita a la ópera. El apartado de danza contará con la presencia de tres compañías de perfiles muy distintos, consolidando al Teatro Real como un espacio de referencia más allá del repertorio lírico. En total se anuncian quince funciones dedicadas a este género.
Por un lado, regresará al escenario madrileño la Alvin Ailey American Dance Theater, considerada una de las grandes compañías contemporáneas del mundo y pionera en la representación de la cultura afroamericana sobre el escenario. La formación llegará con dos programas distintos que combinan piezas emblemáticas del legado de Alvin Ailey con creaciones más recientes.
La Compañía Nacional de Danza, bajo la dirección de Muriel Romero, presentará un programa triple con obras de Balanchine, Forsythe y Jacopo Godani, con músicas de Chaikovski, Ravel y Thom Willems. Este bloque refuerza el vínculo del Teatro Real con la creación coreográfica española y su integración en un contexto internacional.
Completará el capítulo dancístico el Tanztheater Wuppertal Pina Bausch, que regresará al Real con dos de las obras más icónicas de la coreógrafa alemana: «Café Müller» y «La consagración de la primavera». Ambas piezas, ya convertidas en clásicos del siglo XX, se presentan como una de las grandes citas para los aficionados a la danza-teatro.
En el plano internacional, el Teatro Real seguirá reforzando su presencia fuera de España. Está previsto que la institución viaje por quinta vez a Estados Unidos para ofrecer conciertos en Nueva York y Miami, además de una visita a China con una actuación en el Shanghai Concert Hall. Estas giras se suman a las retransmisiones y proyectos digitales que amplían el alcance del teatro más allá de la Plaza de Oriente.
Modelo de gestión, abonos y público: un teatro en expansión
Detrás de la programación artística hay un modelo de gestión que combina financiación pública, taquilla y patrocinio. El Teatro Real recibe aproximadamente un tercio de su presupuesto anual del Estado, mientras que el resto procede de la venta de entradas, los abonos y el apoyo de empresas e instituciones privadas. Para la temporada 26/27, el presupuesto destinado a producciones y contrataciones se sitúa en torno a los 25-26 millones de euros.
La temporada sumará en torno a 322-367 funciones repartidas entre el Teatro Real y el Real Teatro de Retiro, dependiendo de los recuentos por secciones y actividades complementarias. La ópera continúa siendo el buque insignia, pero se mantiene una oferta estable de danza, conciertos sinfónicos, recitales y proyectos pedagógicos destinados a públicos de distintas edades.
En el capítulo de abonos, el teatro ofrecerá en torno a veinte modalidades diferentes, con composiciones que van de tres a doce espectáculos y unas 200 tarifas que parten de precios relativamente asequibles. Entre abril y junio se podrán adquirir los abonos de ópera, danza, ciclos de cámara y voz, además de un concierto vinculado al Concurso Viñas, mientras que a partir de julio se iniciará la venta escalonada de entradas sueltas para cada función.
La institución mantiene también políticas específicas para público joven, como la taquilla de último minuto con descuentos significativos, y continuará abriendo el palco real a distintos colectivos en aquellas funciones en las que no esté ocupado por la Casa Real. Esta iniciativa, implantada recientemente, busca acercar uno de los espacios más emblemáticos del teatro a nuevos públicos.
Además, el Teatro Real sigue desarrollando su estrategia de sostenibilidad. El coliseo, reconocido en los Opera Awards como uno de los teatros más sostenibles del mundo, se ha marcado como objetivo reducir a la mitad su consumo energético. Esta línea de trabajo se combina con su proyección digital a través de la plataforma MyOperaPlayer, que ofrece acceso en línea a producciones propias y coproductivas.
En conjunto, la temporada 26/27 del Teatro Real dibuja un panorama en el que la celebración del 30 aniversario de la reapertura se traduce en una programación amplia y variada: grandes títulos del repertorio, estrenos como «Bodas de sangre», coproducciones con teatros de referencia internacional, importantes figuras de la lírica y de la danza y una estructura de abonos y actividades que intenta equilibrar ambición artística y apertura al público. El coliseo madrileño consolida así su posición como uno de los centros operísticos más activos de Europa, combinando tradición, riesgo medido y una presencia creciente tanto en el territorio nacional como en el ámbito internacional.